Julien Baker anuncia y detalla Little Oblivions, su nuevo álbum de estudio

Ya disponible “Faith Healer”, su primer single y adelanto (con videoclip)

Julien Baker ha anunciado oficialmente lo que será su tercer álbum de estudio, titulado Little Oblivions y que se publicará al completo el próximo 26 de febrero de 2021 a través de Matador Records. Recogerá el testigo de su laureado Turn Out the Lights (uno de nuestros mejores discos internacionales de 2017).

Un trabajo menos sombrío e íntimo que sus predecesores

Desde su discográfica explican que Little Oblivions se grabó en Memphis, la ciudad natal de Baker, entre diciembre de 2019 y enero de 2020 junto al ingeniero Calvin Lauber y con Craig Silvey (The National, Florence & the Machine, Arcade Fire) a las mezclas. Baker se ha encargado de tocar prácticamente todos los instrumentos que escuchamos en el álbum, destacando, además de la guitarra y el piano, el bajo, la batería, los sintes, el banjo y la mandolina.

“El álbum teje su autobiografía con una experiencia asimilada y unas observaciones ganadas a pulso en sus últimos años”, detallan desde Matador Records. El poeta, autor y crítico cultural Hanif Abdurraqib ha elaborado un extenso e interesante texto que nos ofrece una primera visión de lo que podremos encontrar dentro de unos meses dentro de Little Oblivions:

Si tenemos la suerte de tener un futuro en el que las ansiedades por la distancia social se conviertan en recuerdos románticos, espero que entonces haya gente que cuando tenga este álbum en sus manos recuerde el mundo al que se enfrentaba cuando se publicó. Un mundo que, en cualquier posible futuro, será recordado por el trabajo de las personas y las luchas que siguieron manteniendo. También será un mundo definido por quiénes somos los que estamos al otro lado de la distancia.

En este momento, llega un nuevo álbum de Julien Baker a un mundo que comienza a comprender de nuevo su relación con el tacto, con la distancia. En el momento en el que escribo esto no debería desear abrazar a alguien a quien amo y extraño, y aún así lo hago. Es una época en la que las manos se presionan sobre el vidrio de las ventanas, o las puertas de tela metálica. Una época en la que las manos se vuelven a buscar. Una época en la que el tacto se convierte en una ilusión. Si hemos tenido suficiente mala suerte, nuestras propias vidas ya nos habían preparado para el creciente tapiz de dolores.

Luchar contra nosotros mismos se ha convertido en una característica de los tiempos que corren, y seguirá siéndolo en cualquier futuro que surja del ahora. La primera vez que escuché a Julien Baker quise saber cómo un artista podía sobrevivir a tan implacable y riguroso autoexamen. Me he sentido desolado, he estado solo, y he estado aislado. Hay músicos que conocen los matices entre los tres. Julien Baker es una de esas artistas. Es una escritora que analiza su propio desorden, no en busca de respuestas, sino a veces sólo de una salida. Un faro que nos guiaría en un nuevo y más grande desastre.

Es difícil expresar en palabras lo que sentimos ahora mismo. Little Oblivions es un álbum que se adentra en esos sentimientos y los expande. En cuanto al sonido, destaca desde las olas iniciales de “Hardline” que hacen vibrar el pecho, con golpes dulces pero persistentes, hasta la forma en que “Relative Fiction” se convierte en “Crying Wolf”, que es como ir a toda velocidad por una cálida autopista que rápidamente se convierte en un paisaje escaso, ahogándose en una dura lluvia. En las letras sorprende también, por supuesto. Hay escritores que intentan golpear las puertas de sus oyentes, gritando su particular angustia del momento. Y sin duda hay veces que he necesitado eso para ir de un amanecer a otro. Pero también hay escritores que asumen que cualquiera que escuche ya sabe lo que es arrastrarse tras sufrir una angustia, o gritar en la permanente oscuridad  y escuchar sólo el eco. Little Oblivions es un álbum que describe lo que es arrastrarse, el grito. Un álbum que no ofrece reparación o perdón. En ocasiones, sin embargo, es una oportunidad de deleitarse en una vida que nunca tenemos garantizada. Sí, la vida que sigue y sigue y nunca promete. Qué afortunados somos de seguir viviendo, incluso inmersos en nuestro propio desastre.

El gran proyecto de Julien Baker, como siempre lo he proyectado en mí mismo, es lo que alguien hace con las muchas calamidades de una vida que no pidió, pero que quiere aprovechar al máximo. Hace mucho tiempo que he abandonado la idea de la esperanza en un mundo tan brutal e implacable, pero me gustaría pensar que esta música me lleva más cerca de la vieja idea a la que una vez me aferré. Estas son canciones de supervivencia y canciones para imaginar un yo mejor, y, ¿qué es eso si no es esperanza? Es la esperanza de que al otro lado de nuestro caos, autoimpuesto o no, pueda haber una puerta. Y a través de esa puerta un árbol derramando su sombra sobre algo que amamos, un banco y sobre él una chaqueta que una vez perteneció a alguien que habíamos enterrado. Pájaros que nos piden que escuchemos su canto. Es la esperanza de que existe un pequeño y generoso rincón de la tierra que aún no se ha quemado o desaparecido. Puedo dejarme convencer por este tipo de esperanza, incluso mientras reniego de ella. Es escuchar a alguien que lucha y sigue agradecida por una vida que podría revelar algo de luz si alguno de nosotros se queda el tiempo suficiente en ella.

Julien, qué bueno es oírte de nuevo. Y además ahora, en un momento de angustia. Echo de menos la forma en que el mundo exterior me mostraba más de lo que yo mismo soy. Ahora, intento encontrar mi reflejo en las paredes. Estoy agradecido por oír un sonido mejor que el aullido de mis propias sombras. Julien, lo has vuelto a hacer. Eres una experta hechizera. Tú, fabricante de espejos. Gracias por dejarnos una vez más verte maniobrar a través de todos tus agradables y desagradables auto-análisis. Si hay un futuro, habrá gente en él que no recordará que este álbum llegó en un momento en el que muchos estaban hambrientos de tener una oportunidad para volver a juntarse. Un momento en el que la imaginación de una persona, una ciudad, un país, se estaba expandiendo. Cuando, a pesar de todo eso, en los momentos tranquilos, había gente que todavía quería ser abrazada por alguien a quien, tal vez, no podían tocar. Gracias, Julien, por este consuelo, por esta caja de cristal a través de la cual una persona puede comprender mejor su propio dolor. Gracias por este reino de pequeños fragmentos de luz solar, que se abren paso a trompicones para perturbar la oscuridad.

“Faith Healer” es el primer single y adelanto del álbum, que además “sirve de introducción a la estimulante paleta musical y al contagioso espíritu de riesgo presentes en Little Oblivions, en el que se produce una transformación sonora respecto a los anteriores trabajos de Baker, más sobrios e íntimos”. Julien dice:

Pienso que “Faith Healer” es una canción sobre los vicios, tanto en las formas más obvias como en las más engañosas en las que se muestran en la experiencia humana. Comencé a escribir esta canción hace dos años y entonces era un examen de la adicción de una forma muy literal. Solo tuve el primer verso durante un tiempo, que es un enfrentamiento con la disonancia cognitiva de una persona que lucha contra el abuso de sustancias — la evidencia demoledora de que la sustancia te está dañando y el contraintuitivo pero realmente poderoso deseo de obtener el alivio que te aporta. Cuando revisé la canción empecé a pensar sobre el paralelismo entre el escapismo que proporciona el abuso de sustancias y el otro tipo de formas de huida que habían ocupado un espacio similar, pero menos identificable, en mi mente.

Hay muchos métodos y comportamientos que usamos para aliviar el malestar de forma insana que quedan fuera de la definición formal de la adicción. Yo (y muchas otras personas) estamos dispuestas a creer a quien sea –sea autoridad política, predicador, camello, un sanador de energía– si prometen una cura y ese deseo, aunque sea genuino, puede impedir que se consiga dicha cura.

A continuación compartimos la carátula y el tracklist completo de Little Oblivions, además del videoclip de “Faith Healer” (dirigido por Daniel Henry).

Tracklist Little Oblivions:

  1. “Hardline
  2. “Heatwave
  3. “Faith Healer
  4. “Relative Fiction
  5. “Crying Wolf
  6. “Bloodshot
  7. “Ringside
  8. “Favor
  9. “Song in E
  10. “Repeat
  11. “Highlight Reel
  12. “Ziptie”

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