Mujeres: «¿Objetivo vital? Encontrar una fórmula perfecta de canción»

Con Siento Muerte aún enfriándose en el alféizar, es buen momento para conversar con Mujeres, una de las bandas que mejor han sabido adaptarse a los golpes de la vida y sacar algo positivo de ello, como siguiendo un libro de autoayuda que funcionase milagrosamente.

Éramos bastantes los que cuando se publicó el EP Aquellos Ojos vimos la luz y soñamos con unos Mujeres que sacasen un disco, aunque fuese solo uno, de temas pop en castellano tan brillantes y mágicos como aquel. Los de Barcelona ya cumplieron nuestro deseo en 2017 al publicar  Un Sentimiento Importante (Sonido Muchacho) y aquella maravillosa prórroga que fue el EP Romance Romántico (Sonido Muchacho, 2019).

No es que haga falta excusas para hablar con Mujeres, ni mucho menos. Pero por si hiciera falta, Mujeres acaban de publicar el mejor disco nacional del año para el que escribe estas líneas, repitiendo y mejorando aquella fórmula. Los mejores guitarrazos de Marathon, pero con la cobertura pop y las letras castellanas del escorpión ibérico. El disco definitivo de una de las bandas más importantes del rock español de este siglo. Hablamos largo y tendido con Arnau Sanz, su batería.

Antes de nada y aunque no es una pregunta que me guste hacer, tengo que preguntarte por cómo os ha afectado el coronavirus al haberos coincidido justo con la publicación del nuevo disco.

Bueno, como a todos los grupos que iban a sacar disco pues hay un montón de fechas que son aplazadas, o se van a mover, algunas se han cancelado también… pero dentro de lo malo, nosotros hemos tenido bastante suerte también, porque el disco estaba ya grabado. Imagínate que eres un grupo que tiene que entrar a grabar y llevas sin ensayar un mes y medio. Nosotros, por suerte, teníamos el disco ya listo, el diseño preparado, con Luis [de Sonido Muchacho] ya estaba todo súper-hablado y lo único pues que nos ha pillado como a punto de salir en carrera. Es más, la primera cancelación nos pilló a una hora de Vigo, que aunque no era de presentación del disco, íbamos a tocar. Y nada, estamos a la espera de ver cómo va yendo todo y contentos de habernos quitado una parte muy gorda del disco, que es grabarlo, prepararlo, hacer las canciones y tal… Ahora ya todo cuesta abajo, que será tocar y ya, cuando se pueda. Que ya será la parte divertida.

Se lo pregunté a Jorge, de Biznaga, y no quería dejar de preguntároslo a vosotros también. ¿Veis en el tema del coronavirus alguna posibilidad de salir con otro tipo de industria musical o no creéis que vaya a salir nada bueno de esta situación?

Yo siempre soy optimista. Lo que pasa es que ahora mismo, si una sala de cien personas pueden entrar veinte, lo mismo les da miedo. Aunque yo salgo por la mañana y creo que a la gente ya le da un poco igual. Nosotros que por ejemplo vamos a tocar a León y vienen 45 personas, hay ciudades en las que según qué restricciones no nos afectan, porque no somos un grupo tocho que siempre lleve un huevo de gente. Nosotros llevamos 900 personas en Madrid y Barcelona, y deja de contar. En cuanto a festivales, no sé cómo se puede replantear. Siempre soy optimista, me gustaría que se hiciesen cosas al aire libre, que se hiciesen cosas con grupos de aquí, aunque es una putada para los grupos extranjeros. Ya que yo no puedo ir a México a tocar, o un grupo mexicano venir aquí, pues si hay huecos libres, aprovecharlos. Que a lo mejor la gente está cansada de ver al mismo grupo de aquí cada tres meses, pero también que sea algo para ayudar a las salas a que subsistan. 

Por otro lado, dejo esta idea para que evidentemente cada cual haga lo que quiera con su música y con todo, pero si nosotros, sacando unas canciones que sirven para ayudar a gente, hemos sacado una cantidad de pasta que nunca hubiéramos imaginado, ¿qué podrían hacer grupos más grandes? Lo que veo es que está todo el mundo llorando, grupos que cobran una pasta por concierto, como si fuesen obreros que cobran 900 euros. Eso tampoco me parece justo. Al final nosotros somos unos afortunados que si paramos no tenemos pérdidas. Dejas de ganar pero no tienes pérdidas. Hacer directos está muy bien, generar contenido para Instagram está muy bien, pero no cuesta nada ayudar con un granito de arena a salas o festivales de tu ciudad. Porque al final parece una pelea de “¿Y lo mío qué?”. Si no puedes tocar pues no tocas, tampoco pasa nada. Y que nadie te ha pedido que vayas a una sala: “oye ábreme que quiero tocar”. No pasa nada. Dentro de tres meses volverá a estar todo saturado de conciertos, habrá dos y tres el mismo día como sucede en Madrid y Barcelona. Todo es cíclico. Pasará esto, dentro de un año vendrá otra cosa, como siempre. Lo que pasa es que como nuestra memoria es tan corta pues nos olvidaremos dentro de nada.

«Si nosotros, sacando unas canciones que sirven para ayudar a gente, hemos sacado una cantidad de pasta que nunca hubiéramos imaginado, ¿qué podrían hacer grupos más grandes?»

¿Cómo surge esa iniciativa del Maquetas, Ensayos, Descartes y Fracasos?

Nosotros, desde que el grupo empezó, hemos grabado un montón de ensayos. Ha habido épocas de Mujeres que hemos grabado ensayos enteros, o sea que igual hay una hora y pico, dos, de grabaciones. Y siempre habíamos pensado pasarlo a limpio, decir: “igual podemos hacer algo para nosotros, o para los amigos, o que solo sea digital”. Y cuando empezamos a ver que tantos amigos lo están pasando mal con esto, casi que fue una excusa. Pol, que tiene de móviles a discos duros, estaba super motivado, fue revisando todo y fuimos viendo qué poner. Empezamos a seleccionar para que hubiese un poco de todo y desde el principio queríamos hacerlo que fuese íntegro para esta gente que siempre nos ha ayudado cuando lo hemos necesitado y que siempre nos ha abierto las puertas desinteresadamente para cualquier cosa. Y no sabíamos si iba a funcionar, porque lo sacas e igual la gente dice “paso”. Pero la respuesta de la gente sido emocionante, tanto para esto como para el preorder del disco nuevo, la respuesta de la gente nos ha sobrepasado.

¿Lo de Volumen 1 es porque ya tenéis material para un Volumen 2 o es más para medio-largo plazo?

Sí que tenemos material para un Volumen 2, y quizá para un Volumen 3, lo que pasa que fuimos seleccionando para que no fuera tan igual el Volumen 1. Hemos hecho una variedad para el primer volumen y otra para el segundo. Pero medio en broma hemos dicho que si alguien dentro de un tiempo necesita un apoyo, tenemos esto reservado ahí. Y si no quizá lo colguemos nosotros, solo digital, o a saber… Salieron tantas canciones y tantos audios de voz haciendo el imbécil que tuvimos que ir repartiendo en volúmenes porque si no iba a ser una locura [risas].

En el documento que venía con el disco Pol dice que “en 2010, el mayor objetivo vital de Mujeres era editar algo con un sello norteamericano de garage”. ¿En 2020, cuál es el mayor objetivo vital de Mujeres?

Intentar hacer las mejores canciones posibles. Intentar encontrar una fórmula perfecta de canción. Sí que es verdad que al principio hay una época en la que parece que interesas en EEUU, que puedes tocar allí, que parece que puedes llegar… Eso y que tus influencias también son americanas. En nuestro caso cuando empezamos era toda esa nueva ola de garage: Black Lips, Jacuzzi Boys, un montón de grupos de esa escena… y de ahí esas ganas de editar donde editaban ellos y compartir un sello.  

Ahora ya con el tiempo lo que te interesa es mejorar lo que estás haciendo. Ya, si viene algo así, bien, si no: también. Creo que ese sueño americano ya se ha ido diluyendo e intentas centrarte en hacer lo que sabes hacer y en hacerlo mejor. Y de momento no nos podemos quejar tampoco de cómo nos están yendo poquito a poco las cosas.

Fotografía: Promo

Otra cosa que se dice ahí es que cuando Martí dejó el grupo, Mujeres tomó un camino más contundente y más alejado de lo retro. ¿Soy yo o en este disco sí habéis regresado un poco a ese sonido más retro, más sixties?

Primero de todo, cuando Martí dejó el grupo fue un bajón. El primer ensayo los tres fue como “buah, ¿y ahora qué hacemos?”. Martí tenía esos punteos tan típicos, retro, y que te llevan directamente a esa década, pero quizás en este disco Yago se ha estado empollando mucho a girl groups de los 50, 60 y tal… También a la hora de grabar ha habido un poco esa idea de Phil Spector (bueno, sin fliparnos, dentro de nuestras limitaciones). Y quizás hay algo que se ha quedado en el disco. En cuanto a la cantidad de coros que hemos metido, que Pol y yo hemos hecho coros todo el rato, sí que te puede recordar a eso, el sonido, igual alguna estructura también… Porque es innegable que si Yago se ha estado escuchando este tipo de grupos con voces femeninas, hay algo que se queda, en cuanto a estructura, en cuanto a acorde y en cuanto a la forma de añadir los coros, y de quizá hacer las líneas de voz.

Desde mi total ignorancia sí que creo que hay un poso más power-pop que antes y de melodías de voz aún más claras.

Sí. Si yo me pongo ahora Un Sentimiento Importante, que me encanta, es como “el primer disco” que hace un grupo en castellano, como tanteando y probando. Tiene momentos guays, el Romance [Romántico] sí parece que está ya un poco más enfocado a lo que quieres hacer, y este en cuanto a voces, ya las líneas están TAN claras que suena más decidido. Hemos tenido un poquito más de tiempo para hacerlo, que se nota en que no hemos puesto voces como en los otros discos corriendo en casa de Sergio en plan: “oye que necesitamos meter un coro aquí”.

Hay un detalle de las letras que me parece que es una prueba de la confianza esa que habéis ganado, que es el de meter estribillos y letras un poco crípticas y curradas y luego de repente meter un “ou yeah” y cosas así.

Sí, es como el guiño este, el meter cosas que quizá no pegarían en la canción pero que melódicamente funcionan. Nosotros tampoco hemos querido hacer unas letras súper complicadas. Sí que cada vez jugamos más con simbología, pero tampoco nos gusta pasarnos. Hay frases que son un poco más raras pero luego hay otras que no tienen ningún tipo de complicación. Y creo que nos gusta mantener esa dualidad: no quieres ser muy serio pero tampoco hacer la misma fórmula que ya usamos en el Aquellos Ojos, que era casi una parodia de los 60 que se hacían en España. Mantenemos algún tipo de frase o de palabras pero sí que la vas ajustando un poco a lo que te pide la canción.

«Nosotros no hemos querido hacer unas letras súper complicadas. Sí que cada vez jugamos más con simbología, pero tampoco nos gusta pasarnos»

Aprovechando que es contigo con quien hablo me gustaría hablar un poco de cómo fue tu entrada en Mujeres, porque no lo he leído explicado claramente en ningún lado.

Yo con Pol llevo tocando desde los diecisiete años, en grupos más de hardcore o más gritones. Empezaron Mujeres, y Pol y yo teníamos una especie de sello que se llamaba Hombre Bueno Discos y sacamos la demo. Ellos siguen tocando, los cuatro (Martín, Martí, Yago y Pol) y yo tocaba la batería, había tenido un año un grupo con Pol. Me gustaba pero tampoco es que fuese (ni soy) un virtuoso de la batería. Entonces me llaman un día, Pol o Yago, y me dicen: “mira que Martín quiere dejarlo, tú que tocabas la batería, ¿por qué no vienes un día a probar?”. Y probé porque eran colegas, pero decía bueno, a ver qué tal sale. Y salió muy bien el ensayo, quedamos muy contentos. 

Justo habían sacado el single de Aquellos Ojos, y venía toda su presentación. Estuvimos un par de meses preparando el setlist y yo empecé toda la gira de Aquellos Ojos y luego preparamos el Marathon. Dos meses antes de grabar yo me vine a vivir a Bilbao. Ellos querían ensayar más y preferían a alguien en Barcelona para tocar. Como Yago tocaba en Univers con Aitor, Aitor se quedó. Al año, me llama un día Pol y me dijo que Aitor no podía ir a un concierto y me pidió que bajara. Hice un concierto, al mes hice otro, al mes hice el Primavera Sound. Y ya Aitor al ver que yo iba tocando otra vez con ellos, como él también quería salir del grupo, lo comentaron entre ellos y me dijeron, “¿quieres volver?” Y yo dije que sí pero quedándome en Bilbao. Así que ya volví. Estuve como un año y poco fuera, que estaba Aitor, y Martín antes, hasta el Aquellos Ojos

En cuanto a los setlists, cada vez tienen más peso los temas más nuevos y menos el material antiguo en inglés. ¿Esto es porque aquellos los tenéis más trillados, porque la gente conecta más con las canciones en castellano o porque os parecen mejores los nuevos?

Pues las tres cosas. Llega un punto que cuando tienes tantas canciones y quieres meter las nuevas, porque hay algunas que te molan, las viejas las empujas fuera. Aunque no quieres, es que si no serían conciertos de veinticinco canciones, que ya tocamos 16 ó 17. Luego hay otras que al irse Martí no las podemos tocar. Hay canciones tanto de Marathon como de la época que no estaba yo que lo que más me viene a la cabeza es el punteo de Martí. Al no tenerlo son canciones más planas, porque Martí era el más técnico del grupo, era el que le metía más la melodía. También vas viendo que la gente, incluso yo, que no es que sea muy allá con el inglés, hacía coros que no se sabe ni lo que estaba diciendo. Al cantar canciones con las que la gente puede identificarse, las cantan con más ganas. La gira del Sentimiento y el Romance tocábamos “Soft Gems”, cuatro canciones en inglés. Pero sí que vas viendo que quitando cuatro borrachillos que se están moviendo todo el rato, hay veces que el público desconecta un poco. También no puedes tocar para ti, por mucho que te gusten. “Soft Gems” me encanta, pero piensas: “pues igual si metemos“Suenan Espadas” la gente reacciona mejor”. Así que hay muchas que guardamos para bises, por ejemplo “Yella”. Como son muy rápidas y muy cortas la gente, como que “¡Hostia! Esta es vieja”.

Fotografía: Promo

A mí ahí como fan me surge un dilema porque tengo mucho cariño a las viejas pero sí que es verdad que la gente se engorila mucho con las nuevas. Quizá porque tenéis mucho fan nuevo también.

Del primer disco “Salvaje” es la que aguanta, pero es que llega un momento… También del Romance quedamos tan contentos con las canciones que antes tocábamos las cuatro, después tres, ahora nos hemos quedado con dos… Tú piensa que en las giras que hacemos 40 conciertos por año, o antes que hacíamos 50, más los ensayos, llega un punto que tienes las canciones tan tocadas que dices: “bueno voy a parar”. Y así cuando estás tocando en Málaga, por ejemplo, hace un año que no la tocas, que igual no te acuerdas de cómo tocarla. Pero bueno hacemos esas cosas. O si hay alguien que lleva todo el concierto gritando una canción, pues si podemos… Para al menos quitarnos la espinita de tocar un tema viejo.

Pues para el próximo concierto me tendréis ahí gritando “Feels Dead”.

Buah pues a ver si nos acordamos, porque esa sí que hace un montón que no la tocamos. [Risas].

Hablando de “Feels Dead”. Es un concepto con el que llevabais mucho tiempo dando vueltas.

El Marathon se iba a llamar Siento Muerte ya. Pero al final entre los que estaban no lo terminaron de ver claro. No sé si era porque casi todo el disco estaba en inglés, y también estaba esa idea de Marathon de llevar toda esa época súper mala después de la gira jodida de EEUU, y estaba la idea del maratón de hacer un montón de conciertos. Que además está como mal escrito, como que le falta algo. Pues había esa idea, y en este disco, que empezamos a hacer alguna letra, estuvimos pensando en conceptos, como el de un mundo en caída libre que se está desmoronando, pero mientras estás cayendo eternamente hay pequeños momentos de felicidad. Momentos que dices: “‘¡hostia, estoy vivo!”. Y a la vez como cíclico, de ir bien y luego volver a caer, y así. Así que quisimos mantener el Siento Muerte.  Luego cuando estábamos con las letras, Pol vino con el diseño, que es el círculo, y sin pensarlo estaba otra vez la idea esa de cíclico. Aparte gráficamente que Pol hace lo que le da la gana, siempre, parece que encaja con todas las letras, igual que el Sentimiento que encajan con la Península Ibérica y el escorpión y el título del disco, que parece que estuviera súper pensado pero no. 

“Siento Muerte”, la canción, es una de las que más me gustan del disco. Quizá es la más punk, con un toque Saicos en ese mamamamama-o.

Lo que hemos hablado: un recurso que funciona, que es ultra-machacón. Yo soy un poco al que más le gustan este tipo de baterías super-machaconas, que no cambian. Yo lo llamo “sonido camión”, como si fuese un camión o un tren que estuviese todo el rato igual y no se puede mover, como algo triposo, como si la canción fuese una melodía de fondo que no cambia. Yago sacó lo del mamamamama, luego la melodía de las guitarras me recordaba un poco a Thee Oh Sees, sin ser tan agresiva vocalmente (que ahora están muy duros y muy gritones). Teníamos la idea del teclado, estuvimos probando, y a mí me vino a la cabeza el grupo Suicide, que también los teclados son muy machacones, muy sencillos, con dos notas y ya. Así que hicimos un popurrí con todas esas ideas que teníamos en la cabeza para hacer esta canción. A mí me mola, así que a ver qué tal se recibe.

Otra de las que más me gusta es “A Veces Golpes”. Que curiosamente es una de las más melódicas pero tardé en darme cuenta de que no tiene un estribillo. ¿De dónde salen esas estructuras raras y esas cosas como lo de no usar estribillo?

Hay veces que Yago trae una idea de casa, como “Algo Memorable”. Ésta creo que la hicimos los tres. Sí que es verdad que antes seguíamos con la idea de la canción que tiene que tener estrofa-estribillo-solo-estribillo-estrofa-estribillo y final, y ahora ya no. La estábamos tocando así, nos gustó como quedó, hicimos la letra entre todos… Vas viendo que funciona así, y la dejamos, para que el disco también tuviera un poco de variedad dentro de un tipo de canción. Porque si no todas tienden a acabar igual o a tener las mismas partes. Ahora intentamos ser un poco más conscientes de estas partes. Es una tontería, porque tampoco es que cambiemos de estilo, pero si te comes alguna parte, o empiezas con algo que parece el estribillo pero luego no lo es, son formas de ir cambiando las cosas.

En “Todo Bien” decís: “Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”. ¿Inspirados por Rajoy?

¡No! [Risas]. Eso lo puso Yago. Y yo al principio decía: “esto, ¿a qué viene, tío?”. Cuando estamos tocando él hace como wachi-wachi, y eso le entraba, o algo parecido. El caso es que vio que con que encajaba con la frase anterior. La empezamos a tocar, y es curioso porque pasa de ser una frase que al principio no sabes si vas a funcionar, a cuando me la escucho en casa, me entra bien la melodía, no me planteo mucho más…

Es una cosa que pasa bastante en las letras de Mujeres, que si las leyeses sin música a lo mejor no tendrían mucho sentido pero luego en la canción encajan perfectamente.

Sí, siempre pasa. Cuando las vamos escribiendo, hacemos un popurrí, con párrafos enteros de todo escrito, y de ahí vas cogiendo y uniendo cosas. “Esto no sé si tiene mucho sentido”, pero poco a poco vas limpiando y encajando. Sobre todo encaja bien porque hay palabras o frases con unos acordes que van perfectos, o un coro que justo termina la voz y entra él solo… y podrías decir “Patatas”, o cualquier cosa, y te entraría igual.

Pero también hay que dar con la cosa. El ejemplo perfecto yo creo que era “Un Sentimiento Importante”, que sonaba también un poco raro pero según suena en el estribillo nada más que te dan ganas de vocearlo por ahí.

En esa canción fue la primera frase, estaba Pol haciendo el tonto con el bajo y empezó a cantar eso. Y nos estábamos riendo, porque estaba él solo con el bajo y además es el tema “lololo” del disco. Pero hostia lo vas tocando, y te motivas y lo acabamos dejando. La gente parece que respondió súper bien a esto, o sea que vamos tirando de estas frases.

Me estaba acordando antes de Marathon y también está “Galgo Diamante”, que no sé si la tocáis mucho en directo por ser más lenta.

Sí que la hemos estado tocando. También hay gente que te dice: esta canción ha significado mucho para mí. Y ahí ya te joden. [Risas]. Hay veces que se te olvida, pero si no, tienes que tocarla. Y “Algo Memorable” tenemos pensado tocarla también en la gira de presentación del disco. Se podría mirar también “Galgo Diamante” como bis. A mí no me importa tocarlas pero siempre tenemos un poco el miedo de que la gente se enfríe. Aunque cuando la hemos tocado, no ha pasado.

De “Todo Bien” me había hecho gracia que el verso de “Ya hace tiempo que no entiendo nada / ni las caras de la gente ni lo que me dices en la cama” me recuerda a un verso de Carolina Durante, de “La noche de los muertos vivientes”.

Esta precisamente es una frase de Pol, de lo que te he comentado antes que va escribiendo párrafos, como si fuese un texto, y hablaba de esto. Es un símbolo que se ha usado mucho y que funciona muy guay. Teníamos muy claro que íbamos a meter esa frase, porque nos molaba un montón, es como entrañable. La verdad es que no sabía que Carolina Durante lo habían hecho también. ¡Pues guay, joder! También ha habido cosas que hemos visto, en cuanto a letras, que igual Kokoshca ya habían usado algún término que nosotros hemos usado después. Estaba lo de “De vuelta a tu corazón” por ejemplo…

Joder, lo pensé. Decís “de vuelta” en vez de directo a, pero en un primer momento lo pensé.

Exacto. De hecho pensamos “¿qué hacemos? ¿Lo usamos?”. Porque es un tema super mítico de ellos. Peor bueno si encajaba en la canción y era lo que queríamos decir… Al final es una palabra como otra. Además de que son familia.

Quería acabar preguntándote por si ves alguna similitud entre tu trabajo como batería de Mujeres, y tu faceta de dibujante de cómics.

Por un lado, el hacer lo que quieres. Tanto con la música: nunca nos han dicho cómo tenemos que sonar o lo tenemos que hacer. Y en el cómic igual, siempre he hecho lo que me ha salido en cada momento. Compartes también el miedo. Tanto yo que no enseño el libro antes de sacarlo, como con los discos, porque Luis no escucha nada hasta que nosotros le mandamos el disco grabado, tienes esa duda de ¿le va a gustar? ¿no? ¿Qué va a pensar?”. 

Una cosa buena de las dos es que se complementan: una es muy solitaria, la haces tú y, salvo alguna vez que le mando algo a Pol o a Yago para que me den su opinión, no tienes ningún tipo de input externo que te diga: “te estás repitiendo, esto es demasiado sencillo, dale una vuelta a esto otro”. En cambio en un grupo todo es democrático y tienes comentarios que no son a malas, pero tienes que dejar el ego de lado. Bueno, hay gente que no lo hace y dice: “yo meto el redoble aquí y punto”. [Risas]. Pero en nuestro caso todos nos comentamos todo, si los otros dos no lo ven claro cambiamos cosas… Tienes ese contraste de una vida super solitaria a compartirlo todo en los viajes, que nos los pasamos hablando sin parar, dormimos juntos en la misma habitación… Que es casi como si fuese el interior de una persona: hay días que nos apetece estar en casa y no ver a nadie y días que quieres ver a todo el mundo. Yo tengo la suerte de vivirlo forzadamente.

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