David Ruiz — nostalgia.en.los.autobuses: «Cuando haces canciones para gustar a todo el mundo al final dejas de ser sincero»

El músico burgalés, cantante y compositor de La Maravillosa Orquesta del Alcohol, nos habla sobre su nuevo proyecto junto a Raül Refree, nostalgia.en.los.autobuses. Charlamos sobre estas canciones, inspiradas en gran parte por la crisis sanitaria que actualmente nos afecta, y sobre las perspectivas que esto supone para el sector musical, para nosotros mismos y, en última instancia, para seguir haciéndonos la misma pregunta: ¿Quién nos va a salvar?

La aventura en solitario de David Ruiz (Burgos, 1986) nos ha cogido a todos por sorpresa. Prácticamente sin previo aviso, nos encontramos con 2.0.2.0, un EP formado por cinco nuevas canciones firmadas y entonadas con esa pluma y garganta inconfundibles, agitando unas aguas que desde marzo se habían quedado en calma junto con el resto del mundo; alegrándonos la cuarentena, pero también suscitando preguntas. Me recibe al otro lado del teléfono con su educación y cercanía habituales.

Lo primero de todo, quería que me contaras un poco el origen de este proyecto. Cómo surge y cómo se desarrolla. Ha sido toda una sorpresa.

Pues sí, ha sido inesperado, nos ha pillado a todos bastante por sorpresa, pero dentro de la situación y la preocupación, ha sido como una forma de expresarme y de ver lo que estaba pasando. Me han salido estas canciones, que han sido una forma de continuar con un proceso creativo tras parar de golpe con el disco que estábamos grabando con La M.O.D.A.

Estas canciones no existían antes del confinamiento.

Eso es. No tenía nada apuntado ni ninguna idea previa, no me lo había ni planteado. Todo ha surgido de aquí, no es un trabajo conceptual sobre el confinamiento ni mucho menos. Sí que es verdad que nace en este contexto, y supongo que muchas cosas se han filtrado. La forma de enfocar las canciones y las letras pues ha estado influida por la realidad, pero ha sido como el detonante, nada más.

Una vez concretada la idea y un poco definidas las canciones, le pasas los temas a Raül Refree para que éste les de esa envoltura sonora, ¿cómo de importante ha sido su trabajo? ¿Es un mero productor o tiene importancia en el discurso?

Pues creo que tiene un peso y una importancia en el discurso. Ha sido productor y a la vez parte del proyecto también. Yo lo que le mandaba eran la guitarra y la voz y él ha sido el que ha construido toda la música que suena alrededor. Esto surge también de muchas conversaciones entre los dos, y de hablar de la situación, el proyecto… 

Ha aportado muchísimo a la filosofía de este trabajo: que los arreglos y todo lo que fuese a aportar estuviese hecho con el portátil desde su casa, que no fuésemos a un estudio a hacer un disco digamos “normal”… en ese sentido ha aportado más que un productor… aunque un productor por norma general aporta mucho también a cualquier trabajo.

«Creo que era interesante no ponerme ningún freno, soltarme, viniese como me viniese la inspiración, y que tuviese otro enfoque un poco distinto al del grupo»

El hecho de trabajar a distancia, ¿hasta qué punto ha sido importante o decisivo? Estar cada uno en un sitio distinto y comunicarse a intervalos.

Pues nos ha dado más perspectiva, más calma a la hora de tomar las decisiones porque, normalmente, si tú estás trabajando con un productor en el estudio y se graba una toma o se propone una idea, la escuchas y sueles tomar una decisión bastante en caliente, en el momento. No se concibe el decir “me llevo esta toma, me la escucho en otro sitio y en dos horas te digo algo”. No, allí la escuchas un par de veces y tienes que tomar una decisión. 

Entonces, creo que las decisiones de esta manera se han tomado con mucha más calma. Raül igual me mandaba una idea que tenía por la noche y yo la escuchaba tranquilamente al día siguiente, luego hacía otras cosas y a las dos o tres horas la volvía a escuchar, lo pensaba, le daba feedback sobre ella… y él volvía a trabajarla con calma. Ha sido interesante. 

Como en todo, una entrevista no es igual en persona que por teléfono… y mucho peor por correo. Tengo la sensación de que le hemos sacado todo el partido que hemos podido a la situación.

Escuchándote, me da la sensación de que ha sido un valor extra que ha enriquecido el producto.

Bueno… también me hubiese gustado pasar tiempo con él, haber probado cosas juntos, escucharlo los dos… probar más ideas sobre todo. Pero, a la vez, no sé si hubiera tenido el mismo espíritu, como el que queríamos que tuviese esto. Entonces sí, las limitaciones han sido parte de la base del proyecto.

Estás dando a conocer las canciones una por una, cada domingo a medianoche. Ese orden, ¿es casual o tiene algún sentido?

El orden tiene un sentido. No respeta el orden de creación, cada una la hemos puesto en un sitio por algo. “delfines” es la primera que compuse y que trabajamos, pero luego, sin embargo, “las tumbas de los escritores” fue la última que acabamos, y en el EP va como la segunda. Entonces, están pensadas un poco en cómo pensamos que tendrían que ir para articular el discurso de la mejor manera. Qué queríamos mostrar primero y qué íbamos a ir desvelando después.

Una cosa que me ha parecido curiosa, a nivel personal, es que hay mucho contenido romántico en estas canciones, de amor romántico [risas], y no era algo habitual en lo que venías haciendo con La M.O.D.A. Ha sido una de las cosas que más me ha chocado, escuchar tu voz tratando ese tema.

Sí, es una novedad. Me ha salido así, por mi situación personal y, sobre todo, por los sentimientos que han aflorado en este momento. Creo que de alguna forma pues era interesante no ponerme ningún freno, soltarme, viniese como me viniese la inspiración. También me pareció interesante que tuviese otro enfoque un poco distinto al del grupo. 

Al final las letras las sigo escribiendo yo, pero joder, esto de alguna manera era como: si voy a hacer una canción de La M.O.D.A. exactamente igual no tiene sentido que la haga con otra gente. Me parecía que este tipo de rollo, el yo sentarme y decir “voy a hacer unos temas, algo que no va a ser para el grupo”, pues me ha dado la oportunidad de ponerme un poco en otra piel, o escribir desde una posición distinta a lo que venía haciendo en los casi diez años que llevamos juntos.

Se nota mucho: aunque es tu misma voz y es muy difícil desligarse de ese sonido, estás contando algo distinto.

Me alegro de que se note, así he intentado que sucediese. Ya te digo que no le doy demasiadas vueltas… [lo piensa y se ríe]… bueno, sí que se las doy, pero intento hacer como que no. Esto para mi tiene que ser espontáneo y menos pensado.

La primera canción que publicasteis, “delfines”, me recordó mucho a la versión de “Hurt” de Johnny Cash.

Pues es casual, pero me encanta esa canción, así que me parece muy bien que te haya recordado a ella, es muy buena señal. Es una canción intensa, emocional, guapísima… la de Johnny Cash, ¡eh! [se ríe] el tío te pone el corazón en un puño. Pero creo que yo tenía otras ideas en la cabeza y Raül también en cuanto a sonido y a referencias, pero es lo interesante de todo esto, ¿no? Que a cada uno luego le suena a algo, y todas las interpretaciones son válidas.

Esa definición que has dado para la canción de Cash se ajusta también a la tuya, o bueno, al EP en general. Son cinco canciones que te encogen el corazón, con un clímax intensísimo. Piezas a priori delicadas y minimalistas, pero que concentran una intensidad potentísima.

Pues te lo agradezco, me siento muy orgulloso de cómo ha quedado y de que se vea así.

Quería preguntarte sobre lo que has estado leyendo, viendo o escuchando últimamente, sobre todo para hacernos un poco una imagen de lo que has tenido en la cabeza a la hora de componer estas nuevas canciones, y si hay algo de inspiración en ello.

Pues como inspiración, lo que más me ha influido es la vida misma. No suelo hacer las canciones inspiradas en algo en concreto, como que justo descubra un libro o una película y diga: “buah, voy a hacer dos temas de esto”. No, yo voy viendo y escuchando cosas, y supongo que van quedando almacenadas en algún punto del cerebro, y luego salen cuando les apetece. 

Pero sí te puedo decir, por ejemplo, que he estado viendo… películas no he visto casi, pero sí he visto Fargo, la serie… pero sobre todo he escuchado música. He escuchado Mac Miller; el último disco de Viva Belgrado; el último de Lana del Rey; Club del Río, de Madrid; Bright Eyes… he escuchado otro rapero que se llama MF DOOM; Sufjan Stevens; Elliott Smith; Nueva Vulcano, de Barcelona… y Oneohtrix Point Never, que es un chico que me descubrió Raül que, probablemente de todo lo que te he dicho sea el que haya tenido influencia directa en el proyecto como referente de sonido. Es el alias de Daniel Lopatin, un chaval que hace algo muy especial y personal, mezclando electrónica con varias texturas, capas… una burrada que no conocía y que me pasó Raül. He flipado con él.

Sobre el último disco de Viva Belgrado que has citado estamos preparando la reseña. ¿Qué opinas sobre ellos? ¿Les conoces?

Me gustan mucho, les conocí un día cinco minutillos cuando vinieron a tocar a Burgos, les saludé después del concierto hace unos años. Tenemos en común que graban también con Santi García (productor de La Primavera del Invierno y Salvavida (de las Balas Perdidas), los dos últimos discos de La M.O.D.A.). Me ha gustado este último disco que han hecho… también es una banda que sorprende, se saltan un poco sus propias normas. A veces los grupos somos un poco víctimas de nuestras propias imposiciones y normas no escritas que nos aplicamos a nosotros mismos, aunque creamos que somos súper libres. Y Viva Belgrado me gusta por eso, que además de la música y las letras que hacen pues son valientes y saben saltarse sus propias cercas.

Me gustaría también que me hablases de los videoclips de las canciones, me parecen otro punto fuerte de este trabajo.

Pues hay un videoclip para cada canción. Los está haciendo Joselito Maravillas, el acordeonista de La M.O.D.A., junto con otra colega, Julia Jaume, y estoy muy contento del trabajo que están haciendo. Con las restricciones, los medios que tenemos y con nada de presupuesto lo que está consiguiendo es impresionante. Está siendo muy guay trabajar con él en esto. Entre los tres vemos las ideas que podemos hacer y luego él se encarga de grabarlo y montarlo… el puto amo.

Los que he visto hasta ahora [al momento de hacer la entrevista sólo habían sido publicados los vídeos de “delfines” y “las tumbas de los escritores”] me parecen maravillosos. Especialmente el de “las tumbas”, con ese momentazo en el que aparece ella.

Claro, la idea era esa, que todo el mundo pensase que el chico estaba solo, siguiendo el hilo de la canción de “te echo de menos” y demás… y de repente ella está allí. Es una idea que me gustó mucho y estoy muy contento con el resultado.

Háblame sobre el título, tanto del EP como del proyecto. ¿Los puntos entre dígitos tienen algún sentido?

El título del álbum es 2020 como fecha. Los puntos los hemos puesto por seguir con la línea estética del nombre del proyecto. La canciones las guardaba en una carpeta con ese nombre en el ordenador, donde estaba metiendo algunas ideas y cosas y no me dejaba poner espacios entre palabras, entonces las separé con los puntos y así quedó.

¿Se va a editar en físico, y va a haber conciertos de presentación en directo?

En principio no hay nada pensado, ni de gira ni de formato físico. Puede que lo editemos en un formato vinilo guapo, pero te hablo ya dentro de un año o algo así, no está la cosa ahora para pensar en eso. Sí que me gustaría que se editase, en plan algo para unos pocos, para el que quiera tenerlos. 

Conciertos y gira no va a haber, si acaso algo puntual. Si en los próximos meses o años surge una oportunidad contada, en algún sitio que nos mole y podemos montar un espectáculo chulo, con luces, cuidando el aspecto visual y nos sentimos a gusto y bien pues igual sí que hacemos algún concierto especial Raül y yo, pero en principio ya te digo que no.

El anuncio del EP suscitó entre algunos seguidores de La M.O.D.A. el rumor de que podríais dejarlo (como suele pasar siempre que algún miembro de una banda se embarca en algún otro proyecto paralelo)… Atendiendo un poco a la situación actual te das cuentas de que no hay motivo para temer nada, y que es hasta lógico que haya nacido un proyecto así en estas circunstancias. ¿Hay ganas de retomar el trabajo con el grupo?

Claro tío, hay muchas ganas. De hecho, estábamos currando en el disco nuevo y tuvimos que dejarlo todo a medias, ha sido una putada. Al final La M.O.D.A. es el proyecto de nuestras vidas y no concibo mi vida musical sin el grupo y sin mis compañeros, así que la gente puede estar tranquila. Es normal que a veces surjan rumores, pero me lo tomo con cariño, eso significa que se acuerdan de nosotros y quieren que el grupo siga.

«La M.O.D.A. es el proyecto de nuestras vidas y no concibo mi vida musical sin el grupo y sin mis compañeros»

¿En qué punto ha quedado suspendido el disco?

No te puedo dar muchos detalles, simplemente que no tenemos fecha, que esperamos poder acabarlo y sacarlo cuando se pueda el año que viene y poder volver a tocar, pero está todo en el aire… lo único claro que tengo es que el disco lo vamos a acabar, no sabemos ni cuándo saldrá ni cuándo podremos volver a tocar… esperamos que cuanto antes.

Atendiendo a los antecedentes, después de Salvavida y las últimas canciones (un sonido mucho más rock en el EP 7:47 (Ni un Minuto Más) grabado con Steve Albini en Chicago, y el posterior paso a trabajar con Refree en “Colectivo Nostalgia”, “La Zona Galáctica” y ahora en el futuro nuevo álbum), ¿qué va a tener de todo eso lo que se avecina? ¿Nos vamos a sorprender?

No lo sabemos ni nosotros, me estás preguntando por la casa y no están puestos ni los cimientos, entonces es muy difícil definirlo ahora. En todo caso, creo que siempre hemos intentado tocar varios palos, o mejor dicho, no estancarnos o posicionarnos en un único tipo de sonido o canciones. Nos sentimos inspirados por música muy diversa y nos gusta ir explorando posibilidades para no repetir discos. 

A pesar de ello creo que el disco va a sonar a nosotros, va a mantener los mismos instrumentos y la misma esencia de sonido… espero que cuando lo terminemos se vea lo que hemos experimentado estos años, la música que hemos escuchado y las cosas que hemos aprendido. El eje del discurso tampoco ha sido el probar cosas nuevas, no es esa la filosofía. Quizá se le pueda aplicar más eso al proyecto de “Colectivo Nostalgia” que al nuevo disco.

Como músico que eres, quería conocer tu opinión sobre el impacto que ha tenido la crisis del coronavirus en el sector musical: cómo ha afectado el parón al sector y, sobre todo, cómo crees que va a afectar a posteriori.

Estamos preocupados. Preocupados en general por todo, lógicamente, pero ya hablando de nuestro oficio, no me atrevo a aventurar nada, porque no soy ningún experto ni quiero jugar a serlo, pero al final la cultura siempre es algo que se suele quedar atrás. Es de las últimas cosas que se tienen en cuenta cuando hay que dar ayudas o protegerla de lo que sea. 

Entiendo también que siempre es más importante que la gente tenga un plato de comida en la mesa, que quien se ha quedado sin trabajo tenga una ayuda y se estimule la creación de empleo, que los hospitales funcionen… las prioridades son las que son. 

Pero dentro de nuestra movida hay mucha gente cuya situación ahora mismo está muy en el aire. No solo los grupos, toda la gente que trabaja alrededor de la música está en una situación de mucha desprotección. Ya veremos qué va pasando, ahora dicen que se podrán hacer eventos para 200, 300 personas en aforos de 800, con la gente manteniendo una distancia etcétera. No sé si a las salas les van a salir las cuentas… no sé si le van a salir las cuentas a alguien. 

Realmente puede que no vuelva a haber conciertos como los había antes hasta yo que sé… ¿dentro de un año, dos, tres? Estamos un poco a verlas venir. No te puedo decir más, todo lo demás son elucubraciones, rumores… no sirve de nada darle muchas vueltas. Estamos ahora todo los grupos intentando ver que hacer, buscando alternativas. Habla la gente de conciertos por streaming… no sé. Es como en todo, vamos a tener que ir viendo sobre la marcha y adaptándonos.

Solo espero eso, que la gente no se olvide de nosotros, de los grupos, de los técnicos, de la gente que curra en estudios, de la prensa musical… un poco de todo este mundo que creo que también aporta mucho a la sociedad.

«Espero que la gente no se olvide de nosotros, de los grupos, de los técnicos, de la gente que curra en estudios, de la prensa musical… un poco de todo este mundo que creo que también aporta mucho a la sociedad»

Con la cultura siempre existe ese debate. No se le da importancia, pero luego todo el mundo la consume o recurre a ella constantemente. Parece que se da por hecho que va a estar ahí, más ahora con Internet y todo el contenido gratuito que hay a nuestra disposición. Parece que, en general, mucha gente no es consciente del trabajo que hay detrás.

Sí, pasa un poco eso, lo creo también. No nos importa pagar 10€ por una copa pero sí por un disco o por un concierto… son temas muy jodidos y complejos que van más allá de lo que yo te pueda exponer en una entrevista.

También quería adentrarme en el terreno del público, sobre un tema concreto que ya venía de antes de la situación actual y que lo que está pasando ahora creo que puede contribuir a cambiar: el de la burbuja de los festivales. Me refiero al aumento exponencial y homogeneización de festivales que se ha producido estos últimos años.

Yo creo que lo que se ha popularizado es esa forma de ocio. Igual que en determinados segmentos de edad se pone de moda ir de casa rural con tus amigos y hacer una ruta o una barbacoa, jugar a un juego de mesa… pues en otra se ha popularizado el ir a festivales con tus colegas, ver a los grupos y estar de fiesta, echar unos días. Entonces no sé, no tengo realmente ninguna opinión sobre ello, son cosas que suceden. No sé por qué la gente decide empezar a hacer una cosa u otra.

Me da la sensación de que, pese a que puede ser una buena fórmula a nivel económico para los grupos, al final la música termina siendo un telón de fondo ¿No crees que esa popularización de este tipo de eventos como forma de ocio puede estar desplazando la música a un segundo plano?

Sí, pero no nos engañemos, eso lleva pasando toda la vida. Hay una parte de la población muy minoritaria  que va principalmente por la música a una sala, a una presentación, a comprarse un disco… pero para la mayoría de la peña la música es una de las veinte o treinta cosas que le gustan y que tienen en su día a día, pero ni mucho menos ocupa un lugar importante.

Al final tú miras en España, por ejemplo: cualquier equipo de 2ªB tiene a 2.000/3.000 personas en su campo un fin de semana sí y otro no. ¿Tú te imaginas esa cantidad de personas todas las semanas en la misma ciudad viendo al mismo grupo? Y ya no solo de ciudades, te hablo de pueblos también. La cultura en España ocupa un papel secundario y, lógicamente, los festivales siguen esa línea; son otro atractivo más, un plus, parte de lo que se ofrece al público como ocio. 

Aquí en España nunca ha girado nada en torno a la música, son cosas que están ahí como de añadido. Hay muchas maneras de apreciarlo, gente que lo vive más y gente que lo vive menos. No veo una importancia de la música en el día a día como en Irlanda, por ejemplo; no se vive de la misma forma y creo que en eso juega un papel la educación, y aun así para mucha gente la música es muy importante, algo que les acompaña cada día… no sé si somos del todo conscientes muchas veces de la falta que nos hace, o del papel que juega en nuestra vida, pero como de otras muchas cosas.

Hablando de este papel de la música en la vida de la gente, especialmente en nuestro país, en una de las canciones de 2.0.2.0 dices que el mundo “nunca lo vas a arreglar con canciones” (se ríe), ¿Qué pasa con eso? ¿Qué ha ocurrido con la música como altavoz de demandas sociales?

No no, la música puede estar ahí y hacer sus demandas, eso es una reflexión que yo hago en voz alta, me lo digo a mí mismo. Realmente es como un aceptar que uno mismo no tiene el poder o la potestad de cambiar las cosas y que tampoco es necesario tenerlo. Uno no puede cargar con un peso que no es el suyo en la espalda y… no me parece un mensaje derrotista, sino un mensaje realista de decir “bueno, tengo claro esto” y que el mundo continuará aunque se extinga el ser humano. Entonces, quiero decir que hay cosas que pasan por encima y por delante de nosotros y que no podemos controlar, aunque muchas veces creamos que el ser humano es Dios y que lo maneja todo y tiene en su mano todo el poder. Es una forma de reconocer la insignificancia de cada persona y a la vez creo que eso te libera y te da bastante paz.

Eso se puede trasladar a la problemática generacional. ¿Qué nos espera a los jóvenes en la actualidad? Dicen que somos la primera generación en mucho tiempo que va a vivir peor que sus padres.

No soy nadie para hablar de esto, pero tampoco creo que sea así. Creo que toda la vida ha habido gente muy humilde que ha vivido con lo justo y currando mucho, y que la seguirá habiendo. Mis padres, o mucha gente que yo conozco tampoco tenía acceso a todas las películas y todos los discos del mundo como nosotros ahora, no tenían un ordenador o una bicicleta de nosecuanto dinero, no podían ir a un festival, no podían viajar a Londres o a ningún otro sitio porque era todo carísimo, no podían estudiar en la Universidad, no podían acceder a un montón de información… Yo tampoco tengo claro que estemos peor. 

¿Que no hay una seguridad laboral? ¿Que los contratos y la situación de los trabajadores son precarios y que son una mierda? Estoy de acuerdo, pero tampoco antes parecía todo increíble; no era la panacea. Nuestros padres en muchos casos, y nuestros abuelos más, han tenido lo suyo… pero ya te digo que no soy nadie para hablar de esto. No tengo estudios en política, ni en sociología, economía… entonces es lo que pienso. 

El mundo va de una manera, los ricos viven de puta madre y el resto pues vive como puede. Luego hay gente que no tiene para comer, ni agua corriente, y que se mueren de hambre, como pasa en otros continentes pero en nuestro país también, que parece que siempre pensamos en otros países cuando hablamos de pobreza. En España siempre ha habido mucha miseria, la sigue habiendo y la habrá. El sistema es injusto, entonces existen muchas desigualdades, haciendo referencia también a una frase que digo en “las tumbas de los escritores”. Y yo no sé si vamos a vivir peor que nuestros padres, lo que sé es que la vida nunca ha sido de color de rosa y que ahora tampoco.

Fotografía: Promo

Me gustaría profundizar más en el tema de la música como altavoz de la sociedad, pero antes me ha dado la sensación de que no le das mucha importancia a lo importante, valga la redundancia, que sois los músicos, sin salirnos de la corriente alternativa. Vetusta Morla, Rufus T. Firefly, La Raíz, vosotros… movéis e inspiráis a muchísima gente.

Pero mira las elecciones, los resultados de las últimas elecciones. ¿Qué incidencia crees que han tenido los grupos que me citas? Es lo mismo que te he dicho antes tío… yo creo, eh; no es una visión pesimista, es una visión realista. Al fútbol, al Osasuna B le van a ver 3000 personas cada 15 días, al Bembibre igual, Telecinco lo ven millones de personas cada día… ¿Cuánta gente va a ver a Vetusta Morla, que es el grupo más mayoritario de los que me has dicho?

También va mucha gente, aunque entiendo lo que dices.

¿Cuánta gente va al Bernabéu un fin de semana? 

Muchísima más.

Claro tío. Por desgracia la realidad es la que es, y tiene mucho que ver esto con la educación, lo que hablábamos antes. No se potencia la música y no se potencia el arte, pero desde que somos pequeños; de hecho, se ha quitado la asignatura de música. Todo lo que tenga que ver con el arte está visto como asignaturas flojas para que te den el aprobado y subir nota… cosas sin importancia. 

Vivimos en un mundo en el que lo más visto es Sálvame, Kiko Rivera pincha y Mujeres, Hombres y Viceversa es un poco la referencia para muchos chavales… y que tú y yo amemos la música y estemos metidos en un circuito no significa nada… al final la gente conoce a Melendi, no conoce a Rufus. 

Es el mundo en el que vivimos, pero no por eso los grupos vamos a dejar de tocar, o de intentarlo al menos; hacer kilómetros y poner nuestra alma en esto. No, ni mucho menos, pero sabiendo siempre dónde estamos y dónde pisamos; lo que no puede ser es estar ajeno a la realidad. Ojalá la gente que me citas pudieran ser referentes culturales y no Rafa Mora o Belén Esteban, pero la cruda realidad es esa, hemos ido hacia atrás. Ves programas de televisión de hace 30 o 40 años y puedes flipar con lo que había… yo he visto a Eskorbuto tocando en la televisión pública. Ahora mismo, pues eso, está Operación Triunfo, La Voz, Supervivientes… yo que sé, son tiempos raros. Pero, desde luego, no tenemos que desanimarnos, sino al revés. Tenemos que seguir adelante con lo nuestro, convencidos.

La televisión es muy poderosa, no se puede luchar contra un gigante. Nosotros sólo podemos aportar nuestro granito de arena a la sociedad, y ojalá concienciar un poco a la gente de nuestro alrededor de la importancia de la cultura para el desarrollo de la sociedad, y ojalá también que algún día existan políticos, o gente con poder, que quieran darle a la cultura su lugar… pero me temo que eso no lo vamos a ver, porque al final la cultura además de entretener favorece la reflexión, la transmisión de conocimientos, la expresión de sentimientos… son cosas que le vienen muy mal a la gente que le interesa tenernos más bien “tranquilitos” y domados.

Eso lo comprendo, pero noto cierta negatividad con el tema de la música y, joder, yo tampoco sé cómo es vivirlo desde tu punto de vista, pero creo que desde el de la mayoría del público que os escucha la perspectiva es que lo que hacéis es acojonante. Llegáis a un montón de lugares, a un montón de gente.

Pero es que no nos pusimos a hacer canciones para que las escuchase nadie en concreto. Cuando nos juntamos la primera vez no teníamos ni una sola persona que nos escuchase, entonces lo que no quiero es fliparme. Lo que yo pienso no tiene por qué pensarlo otra persona, las canciones las hacemos para expresarnos y para compartir algo con quien quiera escucharlo. 

No nos hemos metido en esto para decirle a nadie cómo tiene que pensar… y eso no significa que no pensemos, ojo. Que no tengamos nuestra forma de ver el mundo y que no dediquemos el tiempo que dedicamos a reflexionar y hablar sobre ello. Simplemente quiero descubrir las cosas por mí mismo. No porque yo escuche ahora el disco de un grupo voy a empezar a cambiar mi forma de pensar. Puede que vea la luz con ciertas cosas, pero creo que cada uno tiene que hacer su propio camino. No quiero ser el profesor de nadie, es simplemente eso. Somos mucho más que nuestras canciones y creo que además eso, la gente no necesita ningún iluminado para ver la luz. Somos nosotros los que tenemos que buscarla.

Por supuesto que cada uno tiene que hacerse cargo de lo que piensa, pero sí que es cierto que vuestro mensaje, o el de cualquier grupo, nunca se está cantando al vacío.

La gente tiene la libertad de escuchar lo que quiera, pero eso no significa que yo tenga que hacer canciones pensando en quien me va a escuchar, porque entonces empiezas a hacer cosas para gustar a todo el mundo y dejas de ser sincero; terminas pensando más en el público que en ti mismo. 

Es como la gente que hace cierto tipo de arte porque sabe que eso va a triunfar o se va a vender mejor, o la que necesita que alguien refuerce su manera de pensar… yo lo entiendo, y seguro que psicológicamente tiene una explicación, pero eso es un problema de la gente. El que necesite hacer eso es su problema, pero yo no voy a hacer las canciones para decirle a la gente lo guapa que es, o al revés.

Y todo esto no significa que no seamos conscientes de la responsabilidad que tenemos, claro que no, pero como cualquier persona. Tú también tienes una responsabilidad escribiendo artículos, o como oyente. Si tú escuchas a un grupo en vez de otro estás cambiando las cosas. Si tú pagas una entrada en vez de otra estás diciendo muchas cosas. 

Todo el mundo tenemos mucha responsabilidad, no sólo los grupos, y lo demostramos de muchas maneras: dónde compramos, a quien le dejamos nuestro dinero, en qué banco tenemos la pasta, cuánto nos gastamos en lo que sea… todos podemos dar ejemplo, y también tomarlo de otras personas.

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