Car Seat Headrest: «Si hay una regla que siempre he seguido es que nada está fuera de los límites»

Will Toledo nos descubre todos los entresijos de Making A Door Less Open, el nuevo álbum de Car Seat Headrest con el que la banda rompe sus propios esquemas y se adentra en sonidos y formas nuevas de concebir un disco más acordes con nuestros tiempos.

El caso de Will Toledo es de esos que no se suelen ver a menudo. Su carrera comenzó con él autoproduciéndose y publicándose en Bandcamp, lanzando la para nada desdeñable cantidad de once discos de estudio, además de varios EPs y singles en tan sólo cinco años. En 2015 firma un contrato con Matador Records, consigue una banda estable compuesta por Ethan Ives a la guitarra, Andrew Katz a la batería y Seth Dalby al bajo y es como si comenzase una segunda carrera, como si su trayectoria se reiniciase o se diese a conocer al mundo por primera vez. De hecho, su carta de presentación no fue sino una recopilación de temas de varios de sus discos de Bandcamp regrabados y agrupados bajo el nombre de Teens of Style (2015). Al año siguiente, la banda grabaría su primer álbum con material totalmente nuevo y, así, con Teens of Denial (2016), conseguirían que la crítica se rindiese ante ellos, posicionándose en el punto de mira de todo fan del indie-rock moderno. Llega 2018 y reimaginan Twin Fantasy, el trabajo más aclamado de Will durante su primera etapa, demostrando la ambición, evolución y capacidades de un artista que, lejos de dar muestras de agotamiento, transmite cada vez más ganas de llegar lo más lejos posible.

Este año, Will y el resto publican Making A Door Less Open, su primer trabajo con material completamente nuevo desde Teens of Denial. Las expectativas son tan altas como el miedo a que la carrera de Will empiece a dar muestras de agotamiento o falta de ideas. Pero lo que más miedo despierta son las declaraciones sobre el disco, su mayor hincapié en la electrónica y el hecho de que es un trabajo realizado a medias con Andrew Katz, quien tiene su propio proyecto de canciones satíricas e hilarantes, totalmente contrarias a lo que Car Seat Headrest ha hecho siempre.

Consciente de las dudas que las declaraciones de la banda y los diferentes singles han ido generando, Will Toledo nos ha aclarado muchas cuestiones en una conversación telefónica. Tras hablar un poco sobre la situación actual y cómo está intentando no volverse loco, se muestra entusiasta y dispuesto a responder cualquier pregunta. “No te preocupes, cualquier forma en la que decidas llevar la entrevista me parece bien, pregunta lo que quieras” me responde cuando le digo que llevaba tiempo esperando esta oportunidad y que tengo un sindiós de preguntas que he intentado ordenar para que esto no sea un caos.

Si te parece bien, vamos a hablar primero del disco en general y luego nos metemos con las canciones una por una. [NdA: cuando se hizo esta entrevista sólo habíamos podido escuchar la versión del vinilo, por lo que el orden seguido en las preguntas sobre las canciones es el de esta versión]
Lo primero de todo, me llama mucho la atención el título, Making A Door Less Open, porque después de escuchar el disco la sensación que tengo es totalmente contraria, creo que este disco expande tu sonido y tu universo musical en un montón de direcciones nuevas. En ese sentido me parece todo lo contrario a dejar una puerta menos abierta.

Creo que ambas cosas son ciertas. A decir verdad es una frase que me vino a la mente y me gustó por su particularidad; pienso que para algunas personas puede resultar un trabajo un poco alienante o distante, por lo que para esas personas la puerta quizás quede cerrada, pero también pienso que si te comprometes con el disco y te adentras en él a un nivel mayor, puede ser una experiencia más íntima y divertida. Lo veo como un espacio en el que cualquier cosa puede ocurrir.

También me han sorprendido tanto la extensión del disco como de las canciones. Normalmente tus trabajos suelen durar una hora o más y tener canciones épicas de diez o quince minutos con muchas partes y demás. ¿Fue una decisión consciente reducir eso aquí?

Sí, originalmente el plan era hacer algo que cupiese en un solo vinilo, así que hicimos primero la versión de cuarenta y dos minutos para este formato, y luego acabamos haciendo la versión de streaming con algunos cambios en el tracklist, versiones alternativas y demás. Pero sí, durante el proceso pensaba que habíamos hecho muchos discos que superaban la duración media de un álbum y quería incluir un trabajo más reducido dentro de nuestra discografía que pudiera ser más accesible para la gente, por lo que nos centramos en canciones que pudieran formar parte de este álbum más condensado. Pero vamos, fue más bien una forma de establecer un hilo inicial del que partir para poder trabajar las canciones individualmente y hacerlas bien.

No sé si lo que he escuchado es la versión “definitiva” del disco porque sé que hay versiones diferentes. A lo mejor estoy metiendo la pata aquí.

No creas, el objetivo a la hora de hacer diferentes versiones no ha sido tanto tener una versión “definitiva” o como quieras llamarlo y luego otras alternativas, sino que al cambiar el medio a través del que escuchas música tengas una experiencia distinta.

Fotografía: Carlos Cruz

Llevas trabajando en este disco desde 2015. ¿No habéis querido lanzarlo hasta ahora porque no estaba terminado o crees que hubo algún punto en el que pensaste que ya tenías un producto que podía considerarse acabado pero quisiste esperar e intentar ir más lejos con él?

Bueno, el plan siempre fue sacarlo alrededor de 2020, porque primero teníamos que regrabar Twin Fantasy y sacar algún tipo de material cada dos años me parece un buen punto para un proyecto como Car Seat Headrest, así que nunca hubo realmente algo acabado. Las canciones continuaron desarrollándose y evolucionando respecto a versiones anteriores y fueron terminándose conforme nos acercábamos más y más a la fecha de salida del disco.

¿Siempre tuviste claro el tracklist del disco? Lo pregunto porque a lo largo de estos años hemos visto alguna otra canción como “War Is Coming” que sacaste como single o esa especie de demo de “Stop Lying to Me” que incluiste en el documental de I Haven’t Done Shit This Year. ¿En algún momento formaron parte del disco?

Sí, hubo algún momento durante la concepción del álbum en la que esas dos canciones iban a formar parte de él. “War Is Coming” la hicimos bastante antes, a mí me gusta mucho, pero por algún motivo pasó bastante desapercibida entre la gente. Pensé que sería interesante incluirla en algún disco futuro pero la lanzamos alrededor de 2017 e incluirla ahora que ha pasado bastante tiempo tampoco me convencía. “Stop Lying to Me” teníamos planeado incluirla en el disco y seguimos trabajando en ella, pero no llegamos a terminarla a tiempo (es de las primeras que tenemos en nuestra lista para revisitar y exprimirla al 100%). Creo que la versión que tenemos ahora mola bastante, pero ya no daba tiempo a incluirla en MADLO.

Vamos ahora con las canciones. De algunas de ellas tengo preguntas que me han surgido mientras las escuchaba y otras son más bien impresiones o ideas que quizá quieras comentar de manera más extendida.

Claro.

“Weightlifters” es una entrada muy potente, tiene esa energía de banda de rock clásica con guitarras y armonías de voces muy en sintonía. ¿La compusisteis en conjunto mientras estabais de gira?

No, en realidad fue una de las primeras canciones que hicimos para el disco. La batería que se oye al principio es lo primero que surgió; estaba jugando un poco en el ordenador y me gustó, así que empecé a trabajar en algo alrededor de esa idea. Como es de las primeras que hicimos tuvimos oportunidad de tocarla en directo y seguir trabajando en ella, por lo que seguramente le dimos cuerpo a base de tocarla durante la gira y eso hizo que tuviese un sonido más de directo. También quería que sonase potente porque quería que la música fuese acorde con la temática de la letra.

Sí, para mí tiene un poco ese espíritu de canción sobre la que puedes jamear al estilo de “Vincent”.

Sí, queríamos que se situase en algún punto entre una canción de baile y una canción de rock. Eso es lo que hemos intentado realmente en la mayor parte del disco: conseguir que las canciones tuviesen una energía que se pueda palpar desde el principio hasta el final sin que se pierda por el camino.

La primera vez que escuché “Can’t Cool Me Down” fue en un vídeo de YouTube de algún concierto de vuestra anterior gira y pensé que este trabajo iba a tener una gran influencia del sonido de Talking Heads, ya que recuerdo que cuando os vi en el Primavera Sound también tocasteis una versión de “Crosseyed and Painless”.
En cambio, creo que la versión final es más comedida y electrónica, como que siempre parece que va a explotar con un riff potente de guitarra pero nunca llega a hacerlo, aunque para mí la hace más pegadiza y me hace querer volver más a ella.

Sí, para mí eso la sitúa incluso más en el terreno de Talking Heads. Quiero decir, a mí me encanta cómo grababan sus trabajos, sin seguir estructuras tradicionales de canciones de rock, saliéndose de las dinámicas loud-quiet-loud con guitarras eléctricas pesadas y demás. Muchas canciones de Talking Heads están bastante deconstruidas y tienen muchos elementos rítmicos diferentes que van y vienen, especialmente en Remain In Light y sus últimos discos, que estuve escuchando un montón mientras hacíamos este álbum.

Creo que ellos eran más de trasladar las dinámicas al directo y nosotros intentamos hacer eso también. Queríamos que la versión en directo diera una impresión quizá más cruda mientras que la de estudio funcionase de forma distinta, de manera que superficialmente puede parecer que se mantiene en el mismo nivel todo el rato pero cuando empiezas a prestarle atención te das cuenta de que tiene muchos picos y valles y texturas diferentes sucediéndose. Definitivamente, quería introducir algunos elementos de la era new wave de la música dance y hacerlo de manera que sonasen frescos.

Sí, una cosa que siempre me ha gustado de tu música es esa especie de distinción que haces entre el estudio y el directo. Creo que hay cosas que puedes hacer en un medio que en el otro no y viceversa, y está bien explorar ambos terrenos.

Sí, yo pienso igual. Si voy a un concierto o lo veo online, lo que busco o lo que espero es diferente de lo que busco cuando escucho un álbum de estudio. En general creo que en un disco busco más variedad y una forma más condensada de expresar la música, mientras que en un directo puedes tener menos cambios y arreglos porque básicamente trabajas con lo que hay sobre el escenario, así que intentas mantener esa energía del directo alargando las canciones y haciendo cosas distintas a la versión de estudio. Creo que para generar esa emoción en un concierto tienes que reservarte algunas cosas y no poner absolutamente todo en el disco.

Vale, vamos con “Hollywood”. A lo mejor me equivoco, pero, ¿escribió Andrew esta canción? Suena muy del estilo de 1 Trait Danger, y a verdad es que me sorprendió bastante y cuando vi que iba a ser el siguiente single no pude evitar pensar: “vale, la gente se va a enfadar”. [Risas]

[Risas] Pues sólo escribió algunos versos, en realidad es una canción mía mayormente. En algún momento se me ocurrió que podría cantarla Andrew porque pensé que podría transmitir mejor el tipo de energía que desprende, pero es una canción que evolucionó muy lentamente. Al principio sólo tenía el riff de guitarra de la intro y bueno, cuando tienes sólo un riff así hay diferentes cosas que puedes hacer con él; puedes tomártelo y tocarlo muy en serio o encaminarlo en otra dirección y combinarlo con otros elementos. Me interesaba buscar maneras de jugar con una canción cuyo elemento principal es un riff pesado que no cambia mucho ni tiene muchas partes diferentes y la letra también acabó yendo en esa dirección, así que intenté mantener esa pesadez a lo largo de toda la canción.

Realmente fue un reto para mí porque tiene un carácter muy distinto a la mayoría de cosas que escribo y por eso me parecía importante intentarlo. Hice un montón de tomas de voz, hay una versión en la que sólo canto yo, y luego decidimos probar a que cantase Andrew. Cuando le escuché cantar me partí de risa y pensé que poder provocarme una reacción así a mí era buena señal. Mientras grababa las voces improvisó algunos versos que acabaron formando parte de la canción y Andrew también se encargó de mezclar muchos de los elementos que yo quería poner en conjunto.

Creo que esta canción rompe un poco la barrera entre el sonido de Car Seat Headrest y el de 1 Trait Danger. Al menos mi sensación es que hasta ahora había una línea que separaba el sonido de ambos proyectos y que con esta canción esa línea se ha vuelto un poco más borrosa. No lo digo como algo negativo, al contrario.

Lo aprecio [risas]. Al final yo llevo ya unos cuantos años trabajando con Andrew y formando parte también de 1 Trait, y si hay una regla que siempre he seguido con Car Seat es que nada está fuera de los límites. Para mí, el momento en el que el resto de la gente empieza a definir mi proyecto más de lo que lo defino yo mismo es cuando ese proyecto en cierto modo muere y cuando deja de tener sentido creativo. Por eso, para mí después de tanto tiempo trabajando con Andrew me resultaba totalmente natural incluirlo, sentía que dejar su energía fuera del disco era una oportunidad desaprovechada. Al final su energía se ha filtrado entre algunas letras que escribí para que las cantase o cosas que han alcanzado un punto específico entre lo que Andrew componía por sí mismo y lo que componía yo. Creo que ese es el beneficio de escribir algo junto a alguien, que puedes llevarlo más allá de lo que podrías hacerlo solo.

Pasando a “There Must Be More Than Blood”, me resulta llamativo el hecho de que esta sea la canción más larga del álbum pero en cambio también sea la que fluye de forma más natural. Quiero decir, sin cambios de ritmo repentinos. Además, tiene una atmósfera que me recuerda mucho a las canciones de How to Leave Town.

Sí, fue algo intencional. Lo primero que saqué para esta canción fueron ese loop de batería y bajo algo hipnóticos y quería que eso se mantuviera durante toda la canción sin alterarlo demasiado. A mí personalmente me impresionan mucho las canciones que son capaces de hacer eso durante mucho tiempo porque es fácil que se acabe haciendo aburrido, así que para mí fue un reto intentar mantener esa atmósfera a la vez que conseguir que la canción tuviera cierta dinámica, que fluyese sin que se hiciese aburrida a partir de ese acorde inicial.

Ya, a mí me recuerda sobre todo a “The Ending of Dramamine” y canciones de ese estilo.

Sí, con “The Ending of Dramamine” quería hacer un tema largo que se desarrollase poco a poco. Me puse a hacer diferentes partes en el ordenador hasta que conseguí ponerlas en conjunto y en ese sentido fue similar aquí; el hecho de tener una idea inicial muy vaga y querer pasar mucho tiempo con ella viendo a dónde la podía llevar.

“Hymn” es el momento más raro del disco para mí. Seguramente tengo ideas preconcebidas con este tipo de canciones pero me cuesta imaginarla por separado, la siento como un interludio pero luego tampoco tiene una continuación, por lo que no termino de situarla.

Sí que la concebí un poco como una especie de interludio, pero me centré más en lo que quería con este disco que era introducir texturas nuevas en cada canción y lo que más me atrajo de “Hymn” es que tiene esos órganos sonando de fondo junto a ese carácter ominoso y a la vez religioso. Parece una canción perteneciente a un lugar completamente distinto, y por eso me gustó la idea de incluirla. Parte más de otras tradiciones espirituales que hacen o conciben la música como si fuera un monólogo interior [NdA: Will utilizó el término “stream of consciousness” que se refiere a decir lo que te viene a la mente sin meditarlo mucho, pero no tiene una traducción exacta al español] y creo que era diferente en ese sentido al resto del disco.

“Deadlines” es otra de las que más creo que reflejan la personalidad de Andrew, aunque me suena más como una canción clásica de Car Seat Headrest influenciada o combinada con su sonido.

Sí, la versión original que es la que está en el CD y el vinilo tiene un poco más del sabor de 1 Trait. La construimos un poco así, con esa narrativa de hacer algo a medio camino entre una canción de baile y una de rock, con un rollo un poco disco. Al final supongo que pusimos mucho empeño en ese tipo de sonido y se acabó contagiando un poco en la letra también.

«El momento en el que el resto de la gente empieza a definir mi proyecto más de lo que lo defino yo mismo es cuando ese proyecto en cierto modo muere y cuando deja de tener sentido creativo»

Sobre “Martin” tengo dos preguntas bastante obvias que creo que son las mismas que se hace todo el mundo: ¿Por qué la canción se llama “Martin” pero sólo menciona a un tal “Justin”? ¿Y por qué sólo tiene un estribillo? Quiero decir, es una gran canción pero el estribillo es tan bueno que cada vez que la escucho me quedo con ganas de más.

[Risas]. Bueno, respondiendo a la segunda pregunta primero, creo que si miras la letra de principio a fin se entiende mejor por qué no vuelve a repetir esa parte. Conceptualmente tampoco la concebí como un estribillo, es simplemente una parte que tiene lugar y luego ya no vuelve a aparecer. Creo que a veces tener partes a las que no se vuelve es más importante que tener una estructura más genérica que se reflota una y otra vez a lo largo de la canción, así que la segunda parte es una especie de lucha por encontrar un nuevo camino o una idea diferente para reforzar la canción. A mí me gusta mucho la parte final porque en vez de volver a lo de antes ofrece algo nuevo e inesperado.

Sobre la primera pregunta, los nombres los cogí prestados de un libro llamado Mrs. Frisby and the Rats of NIMH. La dinámica de esos personajes en el libro es un poco la dinámica que utilicé como punto de partida para la canción.

Leí un comentario por ahí que decía que Martin es la persona que canta la canción y Justin a quién la canta.

Sí, Martin es quien habla a lo largo de la canción y la titulé así porque creo que al final trata mucho más sobre él que sobre Justin, aunque en realidad habla más sobre ese proceso de pasar por diferentes estados emocionales más que de una persona en concreto.

Me ha gustado siempre esa manera de construir a veces las canciones, de probar estructuras diferentes o evitar ir directamente al estribillo como en “Drunk Drivers/Killer Whales” o hacer a la gente esperar incluso de manera explícita como en “Bodys”.

Sí, siempre que empiezo a escribir una canción no lo hago pensando en ninguna estructura genérica ni nada, creo que cada parte va desarrollándose de manera natural y al final pienso en cómo encajar todas las piezas de la manera más coherente. Creo que eso hace que las canciones sean mucho mas interesantes y mucha de la música que escucho también refleja ese proceso de sintetizar todos los elementos de una canción de manera más orgánica en lugar de fijarse tanto en las estructuras clásicas. Al final creo que eso hace que la canción sea más distintiva.

Fotografía: Carlos Cruz

Mi mayor duda con “What’s With You Lately” es quién la canta, porque no parece tu voz ni tampoco la de Andrew.

La canta Ethan. Escribí esa canción y se la di a él porque creo que Andrew hace muchas cosas en este disco y sentí que a lo mejor lo estaba encaminando demasiado en esa dirección, así que quise darle la oportunidad a Ethan de ser el centro de atención en esta canción para que sea así también al tocarla en directo y ofrecer además una perspectiva diferente. Ese es su rol mayormente, creo que Ethan transmite una energía muy distinta cuando canta que cuando lo hago yo, y creo que le da una sensación más de diálogo al disco, de elementos que se muestran poco a poco en lugar de ser un monólogo todo el rato.

Me gustaría saber de dónde vino la inspiración para “Life Worth Missing”. Es una canción que no pensé que te vería haciendo, no sabría decirte por qué pero para mí tiene como un aire pop que no habías mostrado antes.

Mmm… Yo la veo más cercana a alguna cosa de mi material antiguo, y creo que tiene un rollo similar a How to Leave Town también. Tiene una progresión synth-pop que empecé hace mucho y se quedó como una demo durante mucho tiempo hasta que trabajando en este disco volví a ella; conseguí ponerle una letra que encajara y pude terminarla. La letra habla sobre una relación que coge fragmentos de diferentes relaciones de mi vida propia para hacer una especie de modelo ficticio. Para mí habla sobre alguien a quien conoces desde hace mucho y la conexión que eso genera aunque estéis viviendo vidas paralelas.

Cuando escucho “Famous” siempre pienso en eso que dijiste de que este disco son sobre todo canciones folk porque no soy capaz de imaginarme una versión acústica o en directo de este tema.

[Risas] Sí, para mí también sería la más complicada si tuviera que tocarla con una guitarra acústica pero al mismo tiempo siento que tiene un componente muy primario. La hemos practicado un poco a modo de jam con un par de acordes y estribillos a los que volvemos mientras va saliendo la letra y creo que aunque tenemos que trabajar más en ella y averiguar cómo hacerlo, tiene potencial para convertirse en algo que podamos trasladar al directo.

Espero que ahora que hemos cubierto el disco ayude a la gente a entenderlo un poco mejor. No sé si será el caso general, pero a mí a primera escucha me chocó bastante y me parece que es un trabajo engañoso en el sentido de que tiene más de lo que aparenta y de que lo vas descubriendo conforme le das más escuchas.

Sí, entiendo lo que quieres decir. La gente que lo ha escuchado tuvo la misma experiencia que tú, creo que algunos de mis discos parecen más simples o directos que otros, pero la verdad es que siempre pongo mucho empeño en cada uno, intento escarbar todo lo que puedo y hacer muchas conexiones en cada uno de ellos y seguramente a veces cuesta más verlas o darse cuenta. Al final siempre es un proceso distinto.

¿Te gustaría llevar más allá el proceso de hacer un álbum colaborativo con otros artistas? ¿Hay alguien con quien te gustaría colaborar en particular?

Siempre estoy abierto a colaborar, pero es un poco cuestión de ver quién puede encajar. No suelo buscar a gente con la que colaborar aleatoriamente ni nada, más bien a veces mientras estoy trabajando en algo doy con alguien que puede ayudar e involucrarse. Hace poco descubrí a un artista llamado I’ve Made Too Much Pasta, coincidimos en un concierto de 1 Trait Danger en el que ellos también tocaban y me gustó lo que hacían y hemos estado en contacto desde entonces. Tienen pensado sacar un álbum nuevo así que si conseguimos salir de esta situación y la cuarentena acaba quizás pueda involucrarme y echar una mano.

«Siempre pongo mucho empeño en cada disco. Intento escarbar todo lo que puedo y establecer muchas conexiones en cada uno de ellos»

Esta pregunta es bastante friki, pero bueno. Recuerdo que hace mucho tiempo pusiste en Twitter que acababas de escribir tus versos favoritos hasta la fecha, pero que no la veríamos hasta dentro de dos o tres discos. ¿Está esa letra en este disco por algún casual? No sé si te acuerdas de esto. [Risas]

Sí, sí que me acuerdo, pero no están aquí y tampoco son ya mis versos favoritos [Risas]. En el momento me gustó mucho, pero la verdad es que seguí trabajando en esa canción y cambié tanto la letra que al final los quité; a lo mejor intento averiguar cómo encajarlos en otro sitio. Creo que me dejé llevar un poco por la emoción del momento.

No quiero terminar sin preguntarte por tu material antiguo, ya que muchas veces has reutilizado o revisitado cosas de la era Bandcamp. ¿Crees que lo seguirás haciendo en el futuro?

Evité eso en este disco porque es algo que he hecho muchas veces y no quería que se convirtiese en un comodín, pero a la hora de hacer material nuevo sí que me veo volviendo al material viejo y cogiendo las cosas que me gustan para trabajar en ellas de forma distinta y convertirlas en algo nuevo y fresco. Quiero continuar haciendo material nuevo, pero a veces te encuentras con una idea de algún trabajo pasado que te apetece revisitar.

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