U.S. Girls

U.S. Girls –
Heavy Light

El séptimo LP de Meg Remy añade una producción con toques de funk y soul que la hace despegarse de anteriores trabajos en pos de lo bailable, sin dejar de lado el mensaje, feminista y anticapitalista, al que da tanta importancia (o más) como a lo musical.

U.S. Girls es una artista de contrastes y lo que está claro es que no va a dejar que la encasillemos ni que la encasillen. Y, como buena activista de nuestros tiempos, siempre va a ir con el mensaje por delante. Dejando esto claro, ya podemos disfrutar de una cantautora que se ha hecho a sí misma desde los comienzos, grabando desde casa y que poco a poco se ha ido ganando al público con una “trilogía” de álbumes que comparten un mensaje de sororidad y libertad a partes iguales; desde su “debut al mundo” con la discográfica 4AD en Half Free (2015), el ecléctico In a Poem Unlimited (2018) y ahora este soul desatado que nos trae en Heavy Light (2020).

Mujeres al borde de un ataque de funk

Es esa capacidad de colar un mensaje en cualquier tipo de género lo que convierte a Meg en una artista “todoterreno”, que pisa el acelerador a placer y que también tiene el poder de frenar cuando quiere.

Comenzando con “4 American Dollars”, ya podemos apreciar una fuerte influencia de clásicos del funk psicodélico como son Sly and the Family Stone con esos infecciosos coros góspel que nos recuerdan que el dinero no importa, que la libertad va por delante y que estamos en esta vida para disfrutar. Meg cierra con un outro que nos mece hasta los olimpos soul para un auténtico temazo bailable a destacar dentro de lo que llevamos de 2020.

No matter how much
You get to have
You will still die
And that’s the only thing
You gotta have boots
If you wanna lift those bootstraps”

Y es que Meg se mimetiza perfectamente con el movimiento revivalista afroamericano de los setenta llegando a cotas como las de “Overtime”, en la que nos hace mover el pie al ritmo de una canción que nos engaña con sus buenas vibraciones para hablar de un tema tan serio como es el alcoholismo, los excesos y las consecuencias que puede tener en tu pareja y familia. Es esa capacidad de introducir un mensaje en cualquier tipo de género lo que convierte a Meg en una artista “todoterreno”, que pisa el acelerador a placer y que también tiene el poder de frenar cuando quiere. Esto es “indie soul” y, al igual que en los clásicos indie de los noventa, aquí las normas tradicionales de la canción no tienen cabida en pos del autor y su personalidad.

El amor como forma de protesta

Meg revela tristes realidades en canciones que bien podrían ser inofensivas, ya que es el subtexto lo que las mueve hasta ser hirientes y tener un mensaje real.

Heavy Light es un disco que habla, además, de superación de los traumas, con “IOU” erigiéndose como una balada sobre la adolescencia y los errores que cometemos, reivindicando que la esperanza en el futuro reside en el amor que nos une. También con “Advice to Teenage Self”, un interludio de voces superpuestas que nos transmite que todo se puede enmendar, que los errores del pasado tienen su cura aunque sigamos viviendo dentro de un mundo heteropatriarcal (algo que Meg nos recuerda en el corto pero intenso “State House (It’s a Man’s World)”).

Born to Lose” es una balada soul psicodélica que habla acerca de la presión social sobre la mujer, interpolando una cita del clásico “Wooly Bully” de  Sam the Sham and the Pharaohs incluido en la banda sonora de La Chaqueta Metálica:

“Well feed your neck to a bear if you don’t need your head.”
‘Cause Patti told Hatti that a thing to do
“Find yourself a secret cause something’s wrong with you”

Meg revela tristes realidades en canciones que bien podrían ser inofensivas, ya que es el subtexto lo que las mueve hasta ser hirientes y tener un mensaje real: “Si no eres inteligente, acabarás con un oso que se aproveche de ti”, lo cual me obliga a recalcar los recientes escándalos del caso de abuso sexual contra Harvey Weinstein y el revuelo que ha originado el movimiento #MeToo en el mundo de la farándula americana. “And Yet It Moves / Y se Mueve” continúa con un infeccioso ritmo afrocubano en el que ataca directamente al dinero y al poder como culpables de todo.

Contra el abuso de poder que lo destruye todo

Quizá muchos vean en este disco una caída en su calidad compositiva, pero lo cierto es que Meg demuestra no estar sujeta a ninguna imposición.

Otro interludio de voces nos lleva hasta “Denise, Don’t Wait”, tan dulce como hiriente balada sobre el dolor que supone la espera; no hay veinticuatro horas por las que esperar, se debe actuar ya: “¿quién dijo que la venganza debiera ser fría?”.

Y con “Woodstock ’99” vuelven las referencias a clásicos. U.S. Girls llama directamente al amor maternal y a la pérdida de éste con un trozo de la canción “MacArthur Park” que convirtió en éxito Donna Sumer: “Someone left my cake out in the rain”. Porque las madres también son responsables del porvenir de sus hijas y de transmitirles valores que las alejen de las opresivas imposiciones de género.

The Quiver to the Bomb” yRed Ford Radio” cierran el disco con épica retrospectiva en la que representan el escape de la “esclavitud sexual” en la que se ven recluidas muchas mujeres. Un intencionado final anticlimático por parte de esta cantautora que no quiere dejarnos un buen sabor de boca. Quizá muchos vean en este disco una caída en su calidad compositiva, pero lo cierto es que Meg demuestra no estar sujeta a ninguna imposición: este es su disco y lo finaliza como ella quiere. El mensaje, pues, está ante todo.

Feminismo sin fisuras

Meg Remy es una artista antisistema que reviviendo el funk y el soul de los sesenta ha creado un disco lleno de luz, tan incidente en los problemas como revelador en su contenido lírico.

Heavy Light es un disco irregular, el cual intercala baladas con algunos temas bailables que a primera escucha pueden parecer disruptivos, pero, sin embargo, contiene un mensaje de verdadera libertad que subyace a todo y en el que se ve a una cantautora segura de sí misma y de su mensaje. Un feminismo sin fisuras, con multitud de aristas y que no se queda en contradicciones unilaterales que ataquen a un solo colectivo. Meg Remy es una artista antisistema y sobre todo feminista que reviviendo el funk y el soul de los sesenta ha creado un disco lleno de luz, tan incidente en los problemas como revelador en su contenido lírico.

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