JPEGMAFIA

JPEGMAFIA –
All My Heroes Are Cornballs

JPEGMAFIA es una de las mentes más interesantes, viscerales, sinceras y originales del hip-hop de los últimos años. En All My Heroes Are Cornballs no hace sino demostrar que todavía tiene mucho que ofrecer, ampliando su abanico de influencias y entregando un disco tan dispar como adictivo.

Nadie nos avisó de que una parte de ser adultos consiste en enfrentarnos a contradicciones constantes y a pasarnos la vida viajando continuamente de un extremo al otro de nuestro espectro emocional. Tampoco de que otra parte consiste en aceptar las dos caras de la moneda y aprender a encontrar un equilibrio entre ambas. Euforia y enfado, entusiasmo y apatía, felicidad y tristeza. Todo forma parte de nosotros y no podemos deshacernos de ello aunque queramos. Devon Hendryx, más conocido como JPEGMAFIA, no sólo lo entiende sino que no tiene problema alguno en hacerlo explícito, mostrando a los demás esos extremos y esos pensamientos que pocos estarían dispuestos a decir en voz alta.

Visceralmente honesto

JPEGMAFIA expande sus influencias y diluye un poco la rabia de Veteran en pos de conseguir un trabajo más rico, variado y dinámico, con momentos que rozan la locura y otros que invitan casi a la tranquilidad.

2018 fue un buen año para el neoyorquino. Veteran, su segundo álbum, tuvo una estupenda acogida entre gran parte de la crítica y de la escena alternativa, poniendo en relieve una de las propuestas más interesantes del hip-hop actual. Un ex-militar rapeando con total descaro sobre sus hot-takes politicas y sociales a través de una montaña rusa de glitch-hop y hip-hop experimental como base. Un año después y tras haber conseguido reducir 93 canciones (que se dice pronto) a 18, Peggy vuelve con All My Heroes Are Cornballs. Y, a pesar de su intento por venderlo como una decepción (antes de su lanzamiento estuvo colgando vídeos en YouTube en el que enseñaba a artistas como Jeff Tweedy, DJ Dahi o James Blake algunas canciones y estos confirmaban que era un disco decepcionante), no hace sino confirmar la increíble habilidad del artista tanto en la faceta lírica como en la musical.

En su tercer trabajo, Peggy expande sus influencias y diluye un poco la rabia de Veteran en pos de conseguir un trabajo más rico, variado y dinámico, con momentos que rozan la locura y otros que invitan casi a la tranquilidad. Para ello, ese glitch tan presente en su anterior álbum suma influencias del R&B, del pop-rap e incluso del punk y el rock industrial, consiguiendo un abanico increíblemente amplio y casi una veintena de canciones que no decaen en ningún momento.

Fotografía: Alec Marchant

Ambición en cada uno de sus beats

Ese glitch tan presente en su anterior álbum suma influencias del R&B, del pop-rap e incluso del punk y el rock industrial, consiguiendo un abanico increíblemente amplio y casi una veintena de canciones que no decaen en ningún momento.

Cuesta creer que Peggy sea capaz de incluir canciones como “Free the Frail” o “JPEGMAFIA TYPE BEAT” en un mismo trabajo y que funcione, pero precisamente esa contraposición de estilos es lo que hace de All My Heroes Are Cornballs un álbum tan entretenido como agotador. Los cambios de tercio son más rápidos de lo que somos capaces de asimilar y la lírica sigue tan afilada como siempre, apelando a cuestiones raciales (“Jesus Forgive Me, I Am A Thot”, “Papi I Missed U”), a problemas sociales (“Rap Grow Old & Die x No Child Left Behind”), a sus vivencias como militar (“Grimmy Waifu” se plantea como una canción de amor, pero en realidad habla sobre su rifle), a las redes sociales e Internet (“Beta Male Strategies”, “Post Verified Lifestyle”) y a los traumas personales y sus consecuencias (“PTSD”). Los versos y la manera de rapear de Peggy son tan agresivos e irónicos como sinceros, y es justo eso otra de las cosas que más llaman la atención de él: su hip-hop consciente, pero no sólo hacia la introspección, sino también para señalar con el dedo a los demás.

PRONE!” es un desafío y una crítica al rock blanco, que en multitud de ocasiones ha despreciado el rap y lo ha visto como un género inferior (o, directamente, carente de valor) y a los raperos como personas sin talento. Peggy construye aquí una canción punk de forma totalmente digital, sin utilizar instrumentos, demostrando que no necesita aprender a tocar una batería para hacer lo que la gente que le ha despreciado hace, habiendo declarado que para él el hip-hop es un género más profundo, más ambicioso y que evoluciona más rápido que el rock.

¿Crees que me conoces?

La mejor conclusión que podemos sacar es que, afortunadamente, todavía nos queda mucho por conocer de JPEGMAFIA.

Podríamos debatir acerca de este argumento, pero lo cierto es que All My Heroes Are Cornballs es uno de los trabajos más ambiciosos de 2019; un disco en el que indagar y perderse, al que volver y descubrir nuevos detalles que se pueden pasar por alto de primeras. Es, asimismo, un álbum con canciones que son muchas canciones incluso dentro de sí mismas, y uno de referencias tan dispares como divertidas.

De este modo, “BBW” es un acrónimo de “Black Brian Wilson” que Peggy utiliza para compararse con el líder de The Beach Boys, mientras que “All My Heroes Are Cornballs” reflexiona sobre los inceles y cómo han pasado de alabar a Anne Hathaway a apoyar a Ann Coulter (política conservadora abiertamente racista), todo conducido por ese “you think you know me” que se repite a lo largo del álbum y que utiliza para derribar cualquier idea preconcebida que pudiéramos tener de él. Seguramente, esa es la mejor conclusión que podemos sacar: que, afortunadamente, todavía nos queda mucho por conocer.

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