Cinco razones por las que nos gusta el Primavera Sound Weekender

El festival catalán celebra su vigésimo aniversario con una opa expansionista que le llevará a Los Ángeles, pero que empezará por Benidorm. Un resort musicado por Primal Scream, IDLES, Weyes Blood o Whitney

Y nosotros nos paramos a elegir cinco cosillas por las que nos parece una estupenda manera de dar el pistoletazo de salida a un año que se espera brillante para la trayectoria del festival de Barcelona y, por lo tanto, para todos los amantes de la música y de los festivales. Este año no habrá Primavera Club, lo cual es una pena, pero si no lo hay seguramente es por los esfuerzos extra que se están poniendo en estructurar el año 2020 de la mejor manera posible, abriendo boca con un Primavera Sound Weekender que recupera el concepto de los Primaveras originales, rechaza la masificación y apela a la vivencia tranquila del fenómeno fan. Fans de la música, esto es Primavera Sound 2020.1.

Un aniversario regresando a las raíces

El Primavera Sound ha elegido Benidorm, de alguna manera, como su refugio. Su cabaña para pensar, a lo Bon Iver, para regresar más magnificado que nunca. Para aceptar todo lo que ha venido y para preparar de verdad todo lo que está por venir antes de enfrentarse a una vigésima edición que se prevé histórica y que llega justo tras la edición más antinórmica del festival.

Allí, en Benidorm, en un resort, se dará el pistoletazo de salida a este aniversario desde los conceptos primitivos. Poca gente, muchos amantes de la música reunidos en un espacio pequeño, íntimo, en el que conectar entre sí, con sus recuerdos, con nuevas experiencias, con los artistas, con sus equipos. Casi formando una comunidad. Suena demasiado bien, pero con el Primavera ya se sabe: todo es posible.

En un resort de Benidorm

El Primavera Sound Weekender compartirá alojamiento con el Fuzzville!!!, que es ejemplo de savoir-faire en esto de los festivales de envergadura más “familiar”. Lleva celebrándose cinco años (ya va para el sexto, que tendrá lugar en marzo de 2020) en el Magic Robin Hood Resort de El Albir, a diez minutos de la kitschmopolita Benidorm, y lo ha hecho convencido de que en el garage puede estar la solución a todos tus problemas. No hay un cartel que se salga de una línea editorial férrea y esquizoide por la que han pasado algunos mitos del género como Allah-Las, The Pandoras, King Khan, Thee Oh Sees, Night Beats o Detroit Cobras y que ha sido fundamental para el desarrollo de nuestros Biznaga y Texxcoco.

Ese compromiso le da un aire especial, y podemos relacionarlo con el que también asume el Primavera Sound a la hora de confeccionar sus carteles, mucho más dependientes estos del calendario ordinario de la mayoría de los artistas del circuito grande y configurados desde el lado del eclecticismo radical.

El concepto bungalow

A ver cómo sale luego, pero la oferta de cabañas y bungalows con pensión completa parece bastante atractiva de primeras. Al final la experiencia está diseñada para ser un todo en uno: pocos escenarios y con apenas distancia entre ellos, pocos solapes, horarios que se prevén accesibles, la cabaña cerquita y las comodidades que ofrece el resort. Si el Primavera Sound puede parecer a veces la Disneylandia de los festivales, el “parque de atracciones musical” definitivo, el Primavera Weekender tiene pinta de acercarse más al concepto Paredes de Coura de “campamento musical”.

Los grupos grandes…

Recuperando la esencia del Primavera que no conocía ni Mordor ni los kilómetros de caminatas, dos realidades desde hace tiempo ineludibles y signo evidente de una de las nuevas vidas del festival, el Primavera Sound Weekender se apoya en el brillo de una contundente cabecera formada por grupos que en el papá barcelonés se quedarían en medianías. Empezando por los infalibles Primal Scream y Belle & Sebastian y terminando por John Talabot o un mito viviente de las canciones chiquititas como es Juan Wauters.

Además, tendremos la oportunidad de disfrutar de algunos de los mejores discos del 2019, como el Titanic Rising de Weyes Blood, el Young Enough de Charly Bliss o el Forever Turned Around de Whitney, y de ver al Primavera saldar su deuda con el que fue uno de los discos más unánimamente aclamados de 2018, el Joy as an Act of Resistance. de los demoledores IDLES. La bajona la pondrán Cigarettes After Sex presentando su esperado segundo disco y, la contrapartida a los platos, Mura Masa.

… Y los pequeños

Este año no hay Primavera Club, pero el Primavera Sound Weekender nos dará nuestra dosis otoñal de descubrimientos. Hay muchas ganas, de hecho, de ver en acción a Georgia, la nueva promesa del pop electrónico británico, con bien de synth, 80s, house Chicago, bases contundentes y four-to-the-floor; y muchas ganas de perderse en el universo sonoro íntimo, reflexivo y sensual del canadiense MorMor. Tantas como hay de ver a Squid y su rock loquísimo y alérgico a etiquetas, que tanto recuerda a Foals como a las excentricidades de David Byrne o se va al dance-rock à la James Murphy y demuestra que la salvación de las guitarras tal y como las conocemos puede estar en Inglaterra y en brazo de sonoridades menos evidentes.

Esas que hacen que afloren en las urbes de las islas colectivos como Kokoroko, que traen a espacios cosmopolitas la música africana, en este caso el jazz y el afrobeat de Nigeria o Mali. También será buen momento para redescubrir a Drahla y su art-rock elegante y oscuro, entre opresivo y catchie; el afilado revisionismo rockero de Sheer Mag o a las japonesas CHAI después de salir por la puerta grande en esta edición del festival de Barcelona.

Y, cómo no y aunque en muchos casos no se puedan considerar pequeños pese a que estemos hablando de bandas que han debutado en largo este mismo año, nuestro bien representado plantel nacional, que se abre por todo lo alto con Carolina Durante, que ya tardaban en aparecer por un Primavera, sea cual fuere. Junto a ellos y representando además el buen ritmo de Primavera Labels, unos Cupido que acaban de confirmar su salto a Latinoamérica y unos Derby Motoreta’s Burrito Kachimba que le han dado un soplo de aire fresco (o muy caliente, aliento de dragón) a o que tenemos entendido por rock andaluz.

Pero también está el noise-pop de Ghost Transmission, el pop-punk de Yawners, el febril pop de guitarras de Poolshake, el dream-pop de Dreyma, la electrónica experimental y sin complejos de RRUCCULLA, el emo-trap de Goa, la oniria electrónica y downtempo de Ganges, el pop poco evidente de Aries, el riot grrrl de Pinpilinpussies… Y, por supuesto, DJ Coco.

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