Nick Murphy

Nick Murphy –
Run Fast Sleep Naked

Nick Murphy regresa con Run Fast Sleep Naked, un nuevo álbum de estudio con el cual pretende demostrar que hay vida más allá del enterrado Chet Faker y, por otro lado, presentar al mundo quién es realmente ese hombre barbudo que nos sorprendió años atrás con aquellas melodías de R&B contemporáneo.

Desde un primer momento, Chet Faker nació para morir. Y Nick Murphy lo sabía. Existía cierta hipocresía envolviendo el proyecto de aquella manera e incluso el músico australiano ha llegado a confesarlo: Chet Faker no estaba diseñado para funcionar en el exterior, alejado del estudio. Ese estilo tan suave, esa figura de crooner contemporáneo y esos desarrollos instrumentales no estaban pensados para un escenario. Sin embargo, el reconocimiento obtenido tras la publicación de su primer EP y el LP Built on Glass (2014) llevaron a Murphy a dar conciertos por todo el mundo. Pero ese no era él; era un personaje irreal fuera de su hábitat natural: ¿A quién interpretaba cuando se escondía tras el teclado durante los conciertos de Chet Faker? ¿Dónde se situaba la línea que separa persona y personaje?

En búsqueda de su identidad

En Run Fast Sleep Naked, Nick Murphy se desprende de cualquier máscara y disfraz para mostrarse tal y como es. Asi, nos deja claro que Chet Faker es algo propio del pasado.

Debido a esas cuestiones vitales, motivadas por un proyecto que se le fue de las manos, Nick Murphy decidió romper con todo en 2016. A través de un comunicado en Facebook, el australiano confirmaba que Chet Faker se había acabado para siempre y que, a partir de ese momento, adoptaba su nombre y apellido para dar forma a su próximo proyecto musical.

De este modo, hace tres años publicó aquel single titulado “Fear Less” en el que dejó patente que Chet Faker se quedaba en el pasado; lo que antes se mostraba vaporoso y dulce, ahora se volvía agresivo y hasta industrial. A pesar de todo, aquello que parecía un regreso inminente ha tardado tres años en materializarse en un nuevo álbum de estudio. No obstante, Nick Murphy ha respondido, finalmente, a la gran pregunta: ¿quién es realmente?

Fotografía: Willy Lukatis

Un juego constante de dinámicas

Run Fast Sleep Naked es, a grandes rasgos, un collage de sensaciones y sentimientos que el propio Nick Murphy experimentó viajando a diversos lugares del mundo en un intento por encontrar respuestas.

Run Fast Sleep Naked es, a grandes rasgos, un collage de sensaciones y sentimientos que el propio Nick Murphy experimentó viajando a diversos lugares del mundo en un intento por encontrar respuestas. La primera conclusión extraída podría ser Hear It Now”, apertura del álbum que nos introduce en esta nueva encarnación artística planteando, a su vez, los diferentes leitmotivs musicales (toque más orgánico, violines, saxofones…) del proyecto. Todo a partir de un desarrollo lento que se aprovecha para plasmar líricamente el resurgir del australiano.

También aprovecha desde el primer momento para introducirnos en el imaginario de todo el álbum: la figura de un hombre que comprende su realidad y recorre el mundo para difundirla. El exquisito juego de dinámicas presente a lo largo de todo Run Fast Sleep Naked imprime velocidad y prisa, provocando que la escucha del álbum al completo nos meta en el cuerpo cierta tensión pese a algunos resquicios de calma y reminiscencias a Chet Faker (Novocaine and Coca Cola”, Dangerous”) entre composiciones más agresivas como Yeah I Care” y “Sunlight”, donde unos prominentes violines contribuyen a generar esa tensión y añaden movimiento a las melodías.

Nuevamente, se reafirma mi hipótesis: Nick Murphy tiene prisa y quiere que conozcamos lo antes posible a la persona que se escondía detrás de Chet Faker durante estos años. Incluso en los momentos de aparente calma no puede evitar agarrar de la solapa al oyente cuando menos se lo espera y llevarlo corriendo con él, como en esa tramposa “Some People” con un inicio de guitarra acústica que deriva en percusiones distorsionadas en la línea del Arca más agresivo.

Prisa por mostrarnos su renacer

Chet Faker desapareció cuando tenía todo a su favor: reconocimiento de crítica, público y la posibilidad de abanderar una renovación estilística dentro del R&B más contemporáneo. Por suerte, Run Fast Sleep Naked podría definirse como una buena carta de presentación que nos devuelve al mismo punto en el que Murphy dejó su carrera hace unos años.

Otra característica a destacar dentro de Run Fast Sleep Naked es la habilidad de Murphy para mantener los pies en la tierra. Mientras que como Chet Faker se dejaba llevar a través de virajes sonoros y desarrollos vaporosos, ahora apuesta por una mayor contundencia utilizando baterías arrolladoras y arreglos de cuerdas y metales. El australiano quiere dejar atrás esa brumosa atmósfera distintiva de su anterior etapa y canciones como Harry Takes Drugs on the Weekendsson un gran ejemplo. No obstante, también quiere demostrar que es capaz de mantener cierto punto bailable, y de ahí surgen canciones algo más divertidas como Sanity”.

Pero no perdamos de vista lo más importante: ¿cuándo nos damos cuenta de quién es realmente Nick Murphy? Debemos llegar al tramo final, ya que si hasta ahora hemos descubierto ciertas pinceladas de nuevos conceptos musicales y líricos, a partir de Never NoMurphy se entrega sin oponer resistencia. Entre proclamas de amor (So take my heart and take my soul / Fuck, I love you, never no”), un envoltorio de metales à la Sigur Rós y una voz al borde de romperse, el músico australiano se muestra tal y como es: frágil.

En esta sección de Run Fast Sleep Naked, Nick Murphy nos eleva espiritualmente para contarnos, a través de diferentes registros musicales, que al fin ha encontrado paz interior: en “Dangerous” acepta escucharse en la radio y en Believe Me, una pieza a piano y con preciosos metales de cariz romántico, asimila que las cosas ahora están como deben. Ha conseguido pasar página y, en la melodramática Message You at Midnight”, donde espera tirado en la cama el mensaje de esa persona, deja claro que, ahora, se preocupa más por quienes lo aman y aceptan que por su anterior personaje.

Chet Faker desapareció cuando tenía todo a su favor: reconocimiento de crítica, público y la posibilidad de abanderar una renovación estilística dentro del R&B más contemporáneo. Por suerte, Nick Murphy ha sabido renacer musicalmente y Run Fast Sleep Naked podría definirse como una buena carta de presentación que nos devuelve al mismo punto en el que dejó su carrera hace unos años.

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