ANTIFAN

ANTIFAN –
Puede Ser una Mala Racha

ANTIFAN es el penúltimo proyecto surgido del fecundo colectivo Agorazein. Liderado por Jerva, a quien acompañan I-Ace y el productor Hartosopash, representa una huida hacia el punk desde los estereotipos urbanos que el éxito de Siempre (2016) asignó a todos los integrantes de AGZ.

ANTIFAN va de “cuando el amor y la droga dejan de molar”. Así lo dice el grupo en su nota de presentación. Si durante la entrevista de C. Tangana en La Resistencia Jerva, el líder de ANTIFAN, mostraba su faceta más irónica y trivial al decir que su única función dentro del grupo de colegas era cocinar un buen cordero, en Puede Ser una Mala Racha (Sonido Muchacho, 2019) condensa el pesimismo y libertinaje frustrado de una generación que vivimos entre la abrumadora objetividad de muchas posibilidades en el exterior y el realismo de no estar nunca satisfechos.

En 2016, AGZ publicaron una mixtape, Siempre, en la que resumían los vicios y virtudes de la nueva corriente de hip-hop que lideraban en Madrid. El éxito que les trajo afectó de manera distinta a los miembros del colectivo. Para C. Tangana supuso el (por ahora) último servicio al grupo antes de volar por libre hacia el jugoso sol del mainstream latino, y parece que todavía no se le han quemado las alas por alejarse tanto de sus raíces. Sticky M.A. (que colabora en el tema “No Me Dejes Volar”), por su parte, siguió la línea de AGZ en Las Pegajosas Aventuras de Sticky M.A. (2018) y este año ha publicado uno de los mejores trabajos nacionales de hip-hop de la mano de Steve Lean (5ta Dimensión).

Algo oscuro, deprimente y negativo

Puede Ser una Mala Racha condensa el pesimismo y libertinaje frustrado de una generación que vivimos entre la abrumadora objetividad de muchas posibilidades en el exterior y el realismo de no estar nunca satisfechos.

Por el contrario, a Jerva e I-Ace el éxito les afectó negativamente y les supuso caer en la recurrente insatisfacción millennial de haberlo conseguido. En una entrevista con VICE, Jerva confesó que estaban “muy quemados de aguantar a peña en los bolos, de la imagen de AGZ de chavales que son súper majos con la peña cuando la realidad es que me daba bastante asco la mayoría de la gente que nos seguía. Así que llegó un punto en el que estaba muy harto de todo, de la música, de la gente…”. Sobra añadir explicación sobre el nombre del grupo.

Para su primer disco (Un daño, 2017) sólo publicaron un videoclip, de la canción “Salí del Portal”. En él, se propone que el espectador es el protagonista con un primer plano subjetivo de alguien despertándose en su habitación. Después, una rata sale de su casa e interactúa con todo aquello que se encuentra por la calle: se fuma un cigarro, se bebe una litrona, se toma una pastilla, se come a un humano, etc. Esa actitud hedonista y zigarriana de “a todo que sí” era lo suficientemente representativa de hacia dónde iría la propuesta de ANTIFAN y las consecuencias que ese estilo de vida acarrea para el individuo que lo sobrelleva. Y es que, en otra entrevista para Red Bull, Jerva declaró que tenía que hacer “… algo oscuro, deprimente y negativo para volver a tener ilusión en la vida”.

Fotografía: Promo

De Atlanta a Vallecas

El nuevo trabajo de ANTIFAN parece más salido de una versión posmoderna de Navajeros que de Straight Outta Compton. Siguiendo esta línea, se aleja del hype de los sonidos urbanos para entrar en un mundo en auge artísticamente en los últimos meses: lo quinqui.

La calle que recorre la rata humana del videoclip de “Salí del Portal” parece más salida de una versión posmoderna de Navajeros que de Straight Outta Compton. El nuevo trabajo de ANTIFAN sigue esta línea y se aleja del hype de los sonidos urbanos para entrar en un mundo en auge artísticamente en los últimos meses: lo quinqui. Algunas obras inspiradas por el universo quinqui pecan de caer en la erotización de las drogas y la pobreza, convirtiendo el extrarradio en otro producto más para consumir en la urbe. Las canciones de Puede Ser una Mala Racha, aunque también conviertan la miseria en un producto, traslucen en su mayoría algo menos de teatralidad.

No es así en “La Última Generación”, el single más evidente del disco y que es pura tragedia. No es coincidencia que para ella hayan colaborado con C. Tangana, su colega más artificial y que mejor ha sabido jugar a vender su personaje en el espectáculo de la industria. La canción se plantea qué significaría para la historia que la nuestra fuese la última generación de humanos sobre la Tierra. Lo punk del tema no reside en su estética ni en su actitud, sino en el hecho de que no ofrece ninguna respuesta.

Producción fría y sin virtuosismos

Todas las canciones son bastante repetitivas, tanto lírica como armónicamente, proyectando un frenesí depresivo que está más cerca de El Columpio Asesino que de cualquier referente urbano que se les podría suponer a ex-miembros de AGZ.

Puede Ser una Mala Racha no envuelve la miseria en barrotes de oro kitsch y la propia producción de las canciones comulga con la crudeza del mensaje. Las baterías suenan metálicas y con poca fuerza, la voz de Jerva es limitada, la instrumentación es escueta y las melodías pegadizas, ausentes.

El minimalismo instrumental y el contraste entre la suciedad lírica y la limpieza de las guitarras de algunos temas recuerda en ocasiones a Current Joys (“Juega”, “Gasolina”). Todas las canciones son bastante repetitivas, tanto lírica como armónicamente, proyectando un frenesí depresivo que está más cerca de El Columpio Asesino (“Soga”, “Descontrol”) que de cualquier referente urbano que se les podría suponer a ex-miembros de AGZ.

En el disco no hay ninguna canción exquisita armónicamente ni que demuestre virtuosismo melódico o instrumental. Cada una de las partes tiene una calidad insuficiente por sí misma pero en conjunto consiguen, intencionadamente o no, que el protagonismo recaiga en la atmósfera y que todo el disco transmita uniformemente la sensación de que lo que no ha ardido está a punto de hacerlo.

Obsesión por lo inflamable

Aunque surja de la frustración tras su éxito, el boom de AGZ ha permitido a ANTIFAN la licencia de hacer un disco arriesgado y repetitivo desde una posición que les aseguraba tener cierta repercusión.

De forma recurrente y monotemática, las canciones de Puede Ser una Mala Racha hablan de objetos, relaciones y situaciones inflamables; de forma explícita en “Arde Conmigo”, “Gasolina” o Fuego”, pero, en general, todo el disco trasluce intrínsecamente la visión de una realidad condenada a la hoguera.

De todas formas, lo más representativo de la obsesión del disco con aquello que arde es lo quemado que está Jerva por dentro. Todo a su alrededor es puro combustible y, a veces, parece que encuentra cierta paz contemplando las llamas. En “Mi Mundo (Me alegra veros tan seguros, pero estáis equivocados / el mapa que estáis usando tiene el camino marcado / estáis corriendo todos juntos hacia un barranco / estoy oyendo vuestras risas mientras caéis”) se presenta como un Holden Caufield entre el centeno, pero sin ganas de perder el tiempo rescatando a nadie.

Aunque surja de la frustración tras su éxito, el boom de AGZ ha permitido a ANTIFAN la licencia de hacer un disco arriesgado y repetitivo desde una posición que les aseguraba tener cierta repercusión. Habrá que esperar para ver si el rollo punk y el mensaje distópico calan o todo esto termina con Jerva, después de quemarlo todo, vendiendo humo.

error: ¡Contenido protegido!