Amaia: «Hemos tenido que luchar por hacer lo que queríamos, sobre todo al principio»

Con Räul Refree su disco igual se iba a algo más conceptual, pero Amaia tiene sólo veinte años y quiere seguir aprendiendo, así que optó por la sencillez pop de Santiago Motorizado. “Ya habrá tiempo para experimentar”, dice. Hablamos con la persona más querida de España.

La ganadora del revival de Operación Triunfo se ha tomado su tiempo para publicar su debut discográfico. Consciente de que estos casi dos años han podido servir para que su fulgor como “Amaia de España”, la que nos representó en Eurovisión con una sonrisa implacable y una historia de amor de película y la que conquistó a través del televisor los corazones de un buen número de españoles, podría haber perdido intensidad y consciente igualmente de que incluso algunos concursantes de la segunda edición del famoso talent show la estaban adelantando mientras ya triunfaban en las listas compañeras de generación como Aitana, Ana Guerra y Lola Índigo, Amaia ha preferido esperar.

Madurar, vivir, decidir por sí misma. Tomar su propio camino y hacer las cosas de manera diferente. Un camino que la lleva a Barcelona y que cuenta con el genio de los Ulises del Primavera Sound para convertirla en caballo de Troya contra una industria cada vez más desdibujada y que no puede pretender controlar a los artistas de verdad, sino hacerlos crecer y beneficiarse con ellos de su crecimiento conjunto. Uno que la ha obligado a bandear con la sanguinolenta prensa del corazón, uno que ha pasado por momentos de tensión y que ha terminado huyendo del experimentalismo conceptual de Raül Fernández Refree para tirarse en los brazos pop deliberadamente clasicistas de Santiago Motorizado. Uno que ha pasado por Nueva York, por Argentina y por Madrid, por los caminos de nuestros grandes autores. Y que sigue andándose con los ojos y el corazón bien abiertos, dispuestos a seguir creciendo, a seguir aprendiendo.

De eso va Pero No Pasa Nada: de aprendizajes. De que pasan cosas, pero no pasa nada; de que seguimos en el camino y seguiremos siempre, en constante movimiento. De que con cada cosa y cada vez que amamos nos hacemos un poco más adultos. De cicatrices, de respiros. Y de todo esto hablamos con Amaia compartiendo un café y disipando todas las distancias. Y nos encontramos a una persona segura de no estar segura, sin complejos y, ahora sí, sin presiones. A una persona plena. No ha hecho más que comenzar…

¿Cómo has vivido este lanzamiento? Está claro que era de lo más esperado del año…

Pues genial, la verdad. Estoy todavía asimilándolo un poco porque ha sido todo un año de trabajo, ha sido largo…

Como un pequeño parto.

Sí, sí, parece que han sido diez años en vez de uno. Pero muy bien, muy bien. Ahora mismo es como lo que estoy haciendo, entonces lo estoy viviendo con mucha ilusión y con muchas ganas, pero con mucha adrenalina. Me da como nervios porque es lo primero que saco en toda mi vida, mi primer disco, y me da miedo no estar a la altura de la situación. Porque al final es verdad que es lo primero que hago, pero empiezo en un punto muy alto e intento estar a la altura de todo, de la situación, y estoy aprendiendo.

¿Cómo piensas ahora en el lapso de tiempo que hay entre sacar finalmente Pero No Pasa Nada y el momento en el que decides presentarte a Operación Triunfo?

Pues es que te juro que para mí parece que han pasado diez años y sólo han pasado dos. Pero han pasado tantas cosas… y yo como persona he cambiado bastante, he evolucionado y he madurado, aunque todavía me queda un montón… O sea, me veo hace dos años a mí misma y me veo como una niña, ¿sabes? Que lo sigo siendo, pero mucho menos. Y ha sido un proceso complejo en el que ha habido momentos peores y momentos mejores, pero yo creo que son los dos años de mi vida en los que más he aprendido.

¿Te habías planteado esto alguna vez? Porque OT es quizá limitativo. ¿En algún momento pensabas en el disco que has terminado por sacar cuando estabas en Operación Triunfo, o al principio?

Yo cuando me presenté a Operación Triunfo lo hice un poco sin pensar, como un impulso de “venga, a ver qué pasa”, por probar, por vivir una experiencia. Acababa de terminar segundo de bachiller y como que estaba más libre… Iba pasando las pruebas y tampoco me planteaba nada. “Pues igual entro” y tal, lo vivía en el momento pero no me paraba a pensar nada ni cuáles iban a ser las consecuencias. Hasta que de repente un día estaba dentro y fue como “¿qué ha pasado?”, ¿sabes? Y me he dejado llevar pensando más en lo que iba a hacer a corto plazo, no tanto pensando qué iba a hacer dentro de diez años. Y bueno, por ahora yo creo que me ha funcionado.

Decidí sacar el disco más tarde porque yo quería estar segura de lo que iba a hacer y quería hacer lo que yo quería, pero el problema es que no sabía lo que quería. Por eso he tardado tanto: quería encontrarme un poco a mí misma, probar cosas, conocer gente… y yo creo que es una forma distinta de hacer las cosas; ni mejor ni peor, simplemente distinta y la que más iba con mi persona.

«He tardado tanto en sacar el disco porque quería encontrarme un poco a mí misma, probar cosas… Quería estar segura de lo que iba a hacer y hacer lo que yo quería»

¿Te ha supuesto algún problema eso?

Creo que tiene sus consecuencias positivas y negativas, pero en la balanza general para mí acaba ganando lo bueno. Sí es verdad que si lo hubiese sacado hace un año el público hubiera sido mucho mayor porque todavía estaba el boom de OT, ¿sabes? Igual lo hubiese escuchado mucha más gente, habría tenido más “visitas”, ¿sabes? Está claro. Pero yo no hubiese sacado algo que, igual sí que me gustaría, pero no me habría hecho aprender todo lo que he aprendido, vivir todo lo que he vivido, conocer a todas las personas que he conocido en este tiempo. Sí creo que he elegido bien haciendo esto. En mi persona, creo que es lo que más va conmigo y me representa un montón lo que he hecho. Estoy muy contenta y muy orgullosa.

¿En algún momento te has planteado el choque de públicos que puede haber entre un disco como el que has sacado y lo que podría esperarse del común denominador de OT, lo que está sacando cualquiera de tus compañeros?

Sí que me lo he planteado, pero al final son mundos que cada vez están más unificados. La palabra “indie” ya ni se sabe lo que es. Igual hace diez años podías hablar de grupos como Vetusta Morla o Love of Lesbian, pero ahora mismo indie puede ser cualquier cosa. El trap es indie. No sé, son mundos que están cada vez más unificados…

Sí, es como que se ha desdibujado la distancia entre mainstream y alternativo.

Eso es. Entonces es como que yo tampoco me paro a pensar… sí que lo pienso, pero no profundizo en ello. Yo qué sé, también hay público de Operación Triunfo que hace diez años se denominaría indie. De hecho, ahora mismo Operación Triunfo podría ser indie…

Claro, eso te digo. Y tú pareces uno de esos grandes ejemplos de lo que está pasando, de ese acercamiento.

Uno de los miedos que tenía al presentarme a Operación Triunfo es que me cerrara puertas como, por ejemplo, las de festivales como el Primavera Sound o así. Pero yo creo que cada vez se están fusionando estos mundos más rápido…

«Uno de los miedos que tenía al presentarme a Operación Triunfo es que me cerrara puertas como, por ejemplo, las de festivales como el Primavera Sound»

Te iba a preguntar precisamente por eso. Lo petas en Operación Triunfo, ganas Operación Triunfo, sales y vas a Eurovisión y, de repente, prácticamente la primera mano que te tienden para actuar es la del Primavera. ¿Cómo ves tú eso? ¿Cómo es tu relación con el Primavera Sound?

Pues cuando a mí me dijeron de ir al Primavera me pareció increíble y no me lo creía… porque además el Primavera Sound es un festival que a mí siempre me ha gustado muchísimo. No había ido nunca pero siempre miraba los carteles a ver quién iba, no sé por qué siempre he sido muy fan de ese festival y me gustaba un montón. Entonces cuando me lo dijeron me sentí súper halagada, y me dio miedo no estar a la altura de un festival como ese. Tú imagínate, si es que no tenía ni canciones, cómo voy a hacer un concierto ahí. Claro, la primera idea era ir con el piano a hacer versiones y tal, pero a mí me parecía una mierda; era como: “es que no voy a hacer eso en el Primavera Sound…”. Entonces al final estuve con The Free Fall Band, que también están con ellos, le dimos una vuelta y al final hicimos un concierto que creo que quedó muy bonito.

Les lleva Miqui (Puig) a ellos, ¿verdad?

Sí, les lleva Miqui, sí.

Estuve charlando con él hará un par de meses y me comentó que era tu stage manager, que te ayuda a preparar los conciertos, los shows, el repertorio, la puesta en escena…

Sí, le conocí a raíz de ese concierto en el Primavera y la gira que he hecho este verano por festivales la ha montado él.

Te vi en Murcia y estuvo bonito, la verdad. Además, habías sacado el single justo el día antes y como que le dio bastante contexto.

Qué guay. Pues ese día estaba súper nerviosa porque era el primer concierto de todos y yo me sentía como si fuese la primera vez que cantaba en público porque, realmente, era la primera vez que cantaba mis canciones [Risas]. La verdad es que fue súper emocionante, la respuesta del público está siendo increíble. Obviamente, sabía que en algunos momentos la gente iba a estar en silencio por las canciones que nunca habían escuchado. Era algo que yo ya me esperaba, pero al final de la gira había gente que se sabía muchas de las que no habían salido; se me hacía rarísimo, pero era muy guay.

¿Habéis planteado, de cara al disco ya lanzado, un show nuevo?

Sí, claro. De hecho, el primer concierto es el 5 de octubre y, aunque van a ser las mismas canciones que he tocado hasta ahora este verano (bueno, también va a haber alguna nueva y varias sorpresas), será un concierto totalmente distinto. Para empezar, el hecho de que sea en teatro ya lo hace distinto, pero es que también se está trabajando mucho la escenografía, la iluminación, el sonido para que sea lo más fiel al disco posible, el repertorio y el orden de las canciones, la estructura del concierto…. Se está trabajando todo con mucho cuidado y con mucho más detalle que hasta ahora. 

Lo siento, que me estoy acelerando. Bueno, voy a intentar [vuelca con gracia la taza de café con leche dentro del vaso alto con hielo]… ¡Oyeee! Ni tan mal [se ríe, e incluso pierdo un poco la concentración].

¿Te sientes más cómoda en teatros?

Es que no tengo tanta experiencia como para saber aún dónde me siento más cómoda. Hasta ahora, la mayoría de conciertos que he dado han sido en festivales. Pero las veces que he actuado en teatros ha sido totalmente distinto porque la gente está sentada, el ambiente es distinto. Y depende de la canción también, porque hay canciones que igual estoy cantando en teatros y pienso “buah, pues igual en un festival estaría la gente bailando”, pero también canciones así como más intensas que cantas en un festival y piensas… “pues mejor en teatro, más íntimo”.

Pero, en general, el concierto que estamos preparando ahora yo creo que es mucho más para teatros que para festivales. El público de teatro es mucho más agradecido, también, puede ser, porque es más fan, ha pagado sólo para verte a ti, está atento y en silencio y hagas lo que hagas no se va a mover de ahí. En un festival sí que se puede ir a otro sitio. Pero, claro, también en teatros se notan muchísimo más los fallos, la gente está más pendiente… Entonces sí es verdad que en teatros puede ser mucho más difícil. Pero vaya, que esta gira sí, está más pensada para teatros que para festivales.

Fotografía: Daniel de Jorge

Cuando diste el concierto del Primavera Sound y tenías ya, digamos, un plan de acción, la idea de sacar un disco, etc… ¿cómo llegas a Refree?

Pues también fue por medio de los del Primavera. Gabi es súper amigo de Raúl. A mí me gustaba mucho él de siempre, de antes de Operación Triunfo y todo. Y me acuerdo que fue el día que conocí a Gabi, el del Primavera, que estábamos charlando y no me acuerdo por qué acabamos hablando de Raül Refree y le dije “buah, pues a mí me encanta”. Y él dijo algo como “ah, pues le llamo, le llamo”, o sea, fue una cosa súper improvisada. “Le voy a llamar para que venga” y tal.

Gabi es así…

Sí, total. Y le llamó y le dijo: “Mira, que estoy aquí con Amaia y tal, que quiere conocerte”. Y no pudo venir en ese momento pero sí que quedamos para otro día, para conocernos. Entonces nos conocimos, nos llevamos súper bien y, bueno, yo le llevé todo lo que tenía hecho y empecé a trabajarlo con él hasta que nos fuimos a Nueva York y empezamos a grabar allí. Ahí es donde nos salió “Un Nuevo Lugar” y el disco como que empezó a coger otra forma, porque yo también me dejaba un poco llevar, piensa que no tenía tampoco nada planeado de cómo quería que sonase. Así que empezó a ir por otro camino. Y yo conocí a Santiago Motorizado (Él Mató A Un Policía Motorizado), nos fuimos a Argentina y ya ahí grabamos todo el disco. Parece raro, pero fue muy rápido, muy poco planeado y muy espontáneo.

¿Y cómo le conociste?

Pues también fue por los del Primavera [se ríe]. Una de las que trabaja ahí, que es un amor, es encantadora, Natalia Brovedanni se llama, es argentina. Yo trabajo mucho con ella por El Segell y ella había ido al colegio con Santi, y resulta que eran súper amigos. Ella sabía que yo era súper fan de él desde hacía mucho tiempo y un día le llamó y le dijo: “Tienes que quedar con Amaia, tienes que conocerla”. Y a él, por medio de YouTube, como yo había versionado muchísimo en la academia de OT a Él Mató y así, creo que le había llegado algún vídeo y me conocía un poco. Entonces él vino a España, quedamos un día para tocar y tuvimos una conexión súper guay, con la música y a nivel personal, nos llevamos súper bien y fue como súper improvisado: “Pues vamos a producir el disco”.

¿Igual de improvisado fue el bolo que disteis juntos con Jota este año en el Primavera?

Eso sí que se habló más, estaba más preparado porque, bueno, era Él Mató con amigos… Sí es verdad que ensayamos sólo un día, pero, como me sabía las canciones de memoria, fue más fácil. A mí se me hacía rarísimo de pronto estar con el grupo que tanto he escuchado tantos años, que tanto ha significado en mi vida… de repente estar allí cantando con ellos para mí era un sueño, increíble. Me acuerdo el primer día en la sala de ensayo que empezaban a tocar y yo decía: “buah, es que suena igual”.

Me quiero bajar a verlo, ¿no?

Sí, sí total. Muy guay.

Cuando planteas con Refree “Un Nuevo Lugar”, ¿lo haces diciendo “quiero dirigirme a un nuevo lugar”, marcando un paso de etapas?

Es verdad que esa canción la saqué justo en el momento en el que quería poner una barrera a una época, en plan OT, Eurovisión y todo eso, y dar comienzo a otra etapa que es, bueno, todo el proceso del disco. Pero la canción en sí yo creo que no habla de eso, habla más del cambio de vida, de estar en tan poco tiempo en un nuevo lugar, en Nueva York grabando, ¿sabes? Es como estar en un lugar donde te llegan a decir que estarías hace un mes y no te lo hubieras creído. Habla sobre esos cambios tan radicales que puede tener la vida.

Y… ¿En qué momento decides, tú, o entre todos, o quien lo decidiera, que ibais a dejar el camino tomado por Refree y que ibais a seguir otro marcado por Santiago Motorizado?

Pues no fue nada planeado, ¿sabes? Simplemente el disco iba cogiendo otra forma. Con Refree ya había hecho “Un Nuevo Lugar” y todo, y fue un día que quedamos con Santi. Pero es que yo no quedé con Santi con el objetivo de: “vale, es mi nuevo productor”. Seguía con Raül y todo iba súper bien. Pero empecé a trabajar las canciones con Santi y empezó a coger una forma un poco diferente. Que igual con Refree era como… no sé, yo quería sacar un disco que sonara mucho más sencillo porque es lo primero que iba a publicar, que no fuera ni muy experimental ni muy grandilocuente ni muy conceptual. 

Concreto, ¿no?

Sí, coherente conmigo, que al final yo tengo veinte años y no había hecho nunca nada. Era lo primero que hacía y quería que me sirviese también para aprender. Más adelante ya habrá tiempo de experimentar.

Sí es verdad que es un disco en minúsculas, al final, y no lo digo de forma despectiva.

Sí, sí, total. A mí en minúsculas me parece una forma muy bonita de definir que es sencillo. Las estructuras de las canciones y todo, es muy simple. Entonces… igual con Refree se iba a algo mucho más conceptual, más experimental, y con Santi era todo mucho más sencillo, mas pop. Pero no descarto trabajar con Raül en el futuro o para el próximo disco. A mí me gustaría porque Raül me sigue encantando.

«Con Refree el disco se iba a algo más conceptual, más experimental, y con Santi era todo mucho más sencillo, más pop»

Está claro que era difícil enfrentarse al primer disco de Amaia, para cualquier productor.

Bueno, no lo sé [se ríe, tímida]. Yo creo que lo difícil era que yo no sabía realmente lo que quería, me dejaba llevar. Sabía lo que me gustaba, lo que no, pero es como que costó darle una forma concreta al disco y al estilo de música, costó definirlo. Pero al final se consiguió y terminó saliendo un poco solo. Yo iba haciendo canciones y el disco iba cogiendo forma solo.

¿Es un disco del que tú puedas decir al final, orgullosa, que es un disco de Amaia, 100% Amaia, pura Amaia?

Sí, yo lo escucho y siento que me representa mucho. De hecho, no soy capaz de verlo con un punto de vista objetivo. Es como cuando te ves a ti mismo en el espejo, que no sabes decir si… ¿sabes? Pues un poco lo mismo, como si me viese a mí misma pero no supiera verlo desde fuera, como si fuera otra persona la que lo está escuchando. Por eso necesito opiniones externas para que me digan qué les parece. 

Tendrás millones…

Sí, sí, pero las estoy intentando leer todas poco a poco.

«No sólo es amor de pareja, en Pero No Pasa Nada también hay amor de amistad, de familia»

Llegó a haber rumores, no sé dónde quedaron, de que podría estar participando Lee Ranaldo en algunas guitarras del disco…

¡Ah! Sí, eso fue porque “Un Nuevo Lugar” se grabó en su estudio porque Raül es muy amigo suyo. Yo creo que sólo fue porque se me vio que estaba en su estudio y ya está. Pero nunca se habló de que él pudiera grabar. Vamos, yo encantada. 

Que estés en El Segell para mí simboliza de alguna manera que Universal no sabe muy bien qué hacer contigo. Quizá porque es un producto que a lo mejor no están tan acostumbrados a gestionar… Eres un poco el caballo de Troya de la oficina.

Bueno, yo no sé por qué, la verdad [riéndose]. Simplemente fue porque cuando canté en el Primavera hubo mucha gente del sello que se preocupó por mi carrera. También, yo vivo en Barcelona y ellos están en Barcelona, e igual el estilo de música que yo quería hacer (que tampoco sabía lo que quería, pero ya me entiendes), el estilo de persona, igual sí que iba más con ellos, o igual sí que podría conectar más a nivel artístico…

Pero bueno, con Universal también conecto, porque Universal también lleva artistas que son como más “independientes”. Entonces no sé muy bien por qué fue… la cosa es que fue así y tampoco nos lo planteamos mucho. Yo estoy muy contenta con los dos, tanto con El Segell como con Universal, la verdad.

Fotografía: Daniel de Jorge

¿Has tenido que acelerar en algún momento?

Sí, sí. Sobre todo a la hora de hacer los videoclips. Eran siempre lo que más prisa corría. Porque era como… bueno, tampoco sé muy bien, pero hay como que entregarlo tres semanas antes a Vevo, no sé qué, cosas que yo no sabía ni que existían, que no me había planteado jamás. Y dices: “Joe, es así como se hace un videoclip, un disco…”. Así que sí, los videoclips era en lo que más prisa había y donde yo peor lo he pasado porque me he llegado a agobiar mucho. Hay que corregir muchísimas cosas, que si color, posproducción; cosas que tampoco me planteaba, pero que están ahí. Aunque al final siempre ha acabado muy bien. O sea, esa prisa la he tenido en todos los vídeos que he hecho, pero siempre ha salido bien.

Acostúmbrate…

[Risas] Sí, estoy aprendiendo que siempre es así, total. Pero muy bien.

Y en la parte artística del disco, toda la parte visual… ¿has participado mucho o has dejado que hagan?

Yo lo único que quería antes de hacer el disco era tener libertad total, sobre todo a nivel artístico, y poder ser yo la que decida qué me gusta, qué no y tal. Entonces, eso lo he tenido cien por cien. Pero claro, yo al final no soy ni ilustradora ni diseñadora gráfica ni fotógrafa ni nada, entonces he contactado con gente que a mí me gustaba. La portada la ha hecho Paloma Wool, que es una diseñadora que a mí me encanta… y bueno, la idea de la portada es de ella, al final. Y luego, las ideas de los videoclips y todo son de los directores. Pero sí que quería cuidar la imagen muchísimo y al final he elegido yo a la gente con la quería trabajar.

¿Ha sido importante a lo largo de tu aprendizaje del disco mimetizarte con la escena de Madrid? Porque al final en Barcelona está el hilo conductor del disco, pero has hecho muchos amigos en Madrid…

Sí, sí, es verdad. Bueno, yo hice la colaboración con Carolina Durante y creo que a través de eso y de que iba a conciertos a tocar con ellos conocí a otros grupos como pueden ser Confeti de Odio, Axolotes Mexicanos… Conocí como al ambientillo este que hay en Madrid. Yo me he sentido siempre muy cómoda en ese ambientillo, la verdad, totalmente integrada. Por ejemplo, las veces que he cantado con Axolotes Mexicanos han sido seguramente lo más improvisado que he hecho nunca. Yo me acuerdo que venía de Operación Triunfo y, claro, estaba acostumbrada a hacer las cosas como súper cuidadas, todo muy pensado, la actuación, la interpretación, no sé qué… y me acuerdo la primera vez que canté con Carolina Durante que le dije a Diego: “oye, pero cuando estemos cantando, yo qué sé, ¿interactuamos o algo?”. Y ellos se empezaron a reír todos como diciendo: “pero, ¿qué dices?”. “Tú canta y ya está”. Y yo como: “joder, claro”…

Me ha servido para soltarme muchísimo. Las veces que he tocado con Axolotes Mexicanos, que han sido un par, siempre se han planeado como en el mismo día. Yo llegaba al concierto y me decían: “oye, ¿quieres cantar?”. En el mundo del que yo venía eso es inconcebible, está todo mucho más pensado, más dirigido, más planeado. Esa improvisación y esa espontaneidad son cosas que siempre me han gustado muchísimo, y me gustan.

«Las veces que he cantado con Carolina Durante o Axolotes Mexicanos han sido seguramente lo más improvisado que he hecho nunca… En Operación Triunfo está todo mucho más pensado, más dirigido, más planeado»

A nivel letras (y esto sí que es más personal, supongo) veo en el disco a una Amaia, a una persona, que está cambiando. Ni muy inocente ni muy madura, simplemente en cambio y flipando con el cambio. Sin embargo, sí que veo como una experiencia del amor curiosa, y el disco al final es un disco de amor y de desamor. Porque hay una experiencia del amor a veces muy madura, como si ya estuvieras curada de espanto y te lo supieras todo, y otras veces muy titubeante, muy inocente en ese sentido… Como “yo me sé todo, pero luego sólo sé que en la práctica no sé nada”. ¿Cómo ves esto? ¿Cómo has escrito el disco, etc.?

Pues yo al final escribía sobre vivencias propias, tampoco me lo planteaba mucho. Simplemente lo que me salía y lo que estaba viviendo en ese momento, o me inspiraban cosas que ya había vivido, y lo escribía y ya está. A mí me interesa cuándo te parece que es maduro, por ejemplo. 

Pues no sabría decirte cosas concretas ahora mismo, pero sí que me parece que en la segunda mitad del disco, a partir de “Quiero Que Vengas”, tomas mucho más control de tus emociones, las dominas mejor y eres más capaz de expresarlas de una manera concreta. Y en la primera mitad estás como mucho más dando pataletas. Es como: primero me enfado y me pongo de rabieta, pero luego cuidado, que he vivido un poco y puedo decir cosas también con más seguridad. Ese “quiero que vengas o voy yo”.

Pues no lo he visto así pero puede ser, la verdad. Ya te digo que yo he escrito lo que me pasaba en ese momento y no escribía pensando en el orden del disco ni nada. No me lo he planteado mucho, pero está guay. Es una visión que no le había dado y me gusta mucho. De hecho, luego lo voy a escuchar pensando en esto [se ríe].

Y luego la canción de Núria (Graham), que cierra, que es como… No sé, yo la primera vez que escuché el disco y escuché la canción no sabía que era de Núria, y dije: “joder, está canción me gusta mucho”… y sobre todo quizá es lo que yo esperaba de Amaia hace un año. No sé por qué me esperaba más ese rollo así como latino y dramático.

Sí es verdad que seguramente sea la canción que más se aleja del tono del disco en general. A mí me encanta, también es de mis favoritas.

¿Cómo decidiste meterla en el disco y que cerrara?

Pues yo es que conocí a Núria simplemente por conocerla, pues igual por poder cantar algún día juntas y eso, pero sin ninguna intención de que estuviera en la banda ni nada, simplemente por conocernos. Y la verdad es que nos llevamos muy bien y quedamos algunos días; yo le enseñaba mis canciones, ella me enseñaba las suyas… Y un día me enseñó “Porque Apareciste”, que me gustó muchísimo, y le pregunté: “Oye, ¿con esta canción qué vas a hacer?”. ¿Sabes?, así por saber… Y me dijo: “Ah, pues nada”, no sé qué. Y entonces ya le dije: “Jo, pues ¿puedo cantarla yo?”. Y bueno, la guitarra que suena en la canción la grabó ella y todo.

A mí me gustó muchísimo esta canción, y decidí ponerla al final porque también la primera canción, que es sólo guitarra y voz, que dura un minuto y que es como una especie de introducción, es con esa la que más se aleja en general del disco. Luego las otras sí que se parecen más, son todas como más pop. Entonces me parecía una forma bonita de empezar con ese rollo de guitarra y voz sólo y luego terminar igual, como que lo hacía más redondo.

Fotografía: Daniel de Jorge

¿Hay algún interlocutor en el disco que no sea la típica relación sentimental?

Sí. Sí, sí, sí que lo hay. Hay familia, hay amigas… Mira, ya está haciendo mi hermano así [se señala y empieza a reírse, mientras su hermano masculla detrás de nosotros: “realmente no, realmente no”].

Mira, te lo está diciendo para que vayas haciendo una. [Risas]

[Risas] Bueno, eso, que sí que lo hay. No sólo es amor de pareja, también hay amor de amistad, de familia.

«En el momento en que me dieron libertad artística para todo no hemos tenido ningún problema»

¿En algún momento os habéis tenido que poner serios para defender lo vuestro en el proceso de creación del disco?

¿A qué te refieres?

A lo que queríais conseguir vosotros, y si habéis tenido que pelear por esas cosas que queríais.

Pues sí. Fue sobre todo al principio, cuando yo buscaba hacer lo que yo quería. En el momento en que me dieron libertad artística para todo no hemos tenido ningún problema.

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