Jai Paul

Jai Paul –
Leak 04-13 (Bait Ones)

Más de seis años después de su desaparición, el enigma Jai Paul queda resuelto. Esta es la misteriosa colección de canciones, en su mayoría demos, que se rifaron las grandes discográficas en su día. Un compendio magistral de dub, reggae y soul caribeño indispensable en toda buena fiesta estival que se precie, de la mano de un joven entusiasta británico de ascendencia india que, al parecer, se vio superado por el alcance de su propia obra y optó por mantenerse al margen. Ahora, más decidido que nunca, decide publicar aquel artefacto exótico, psicodélico, eufórico y pasional que, sin duda, precederá a una carrera musical llena de excelencia.


En marzo de este mismo año, la noticia del fin de MySpace supuso un mazazo para todos aquellos melómanos primerizos. Esta plataforma musical en la que podías descubrir música sin parar y, además, exhibir a tu propia banda, ser tu mánager y lanzar tus canciones para que las escuchasen tus amigos, fue el punto de inicio para los servicios que hoy conocemos, tales como Spotify, Bandcamp o iTunes. Un cambio brutal en la forma de consumir, crear y conocer música que ahora ya ni siquiera somos capaces de valorar. La vasta y amplia cultura del DIY, proveniente de décadas pasadas, materializada en todas nuestras pantallas que alumbró ese positivismo tecnológico y que luego derivó en sospecha y en suscripciones mensuales a precios irrisorios a cambio del robo de nuestros datos por los gigantes tecnológicos.

De entre todos aquellos jóvenes entusiastas, un chico londinense de tan sólo diecinueve años y de ascendencia india, subía un tema a su perfil. Se llamaba “BTSTU” y se trataba de una pieza musical de menos de cuatro minutos que, por aquel entonces y aún ahora, sonaba con una frescura inimitable y difícil de igualar. Jai Paul, que así se hacía llamar, urdió un artefacto explosivo a camino entre la electrónica dub y el R&B más melódico. Una maraña de falsetes que repetían una frase más que llamativa (“Don’t fuck with me, don’t fuck with me”), seguido de un pegadizo estribillo con bajos abismales y un final apoteósico de metales, fueron los elementos que le hicieron sobresalir de entre un montón de artistas en un concurrido blog de música británico. Las pujas de las discográficas por obtener a tal diamante en bruto no se hicieron esperar. El tema se volvió a grabar y relanzar en 2010 de la mano de XL Recordings. Dos años más tarde, el joven volvió a la carga con una demo titulada “Jasmine”, publicada en su página oficial de SoundCloud. Los periódicos anglosajones rompieron en halagos ante esta nueva promesa del pop electrónico que parecía salir a la luz. Desde Pitchfork, pasando por el rotativo británico de referencia (The Guardian), hasta el prestigioso The New York Times. El nombre de Jai Paul era el más cotizado de todo el mercado musical emergente. Los ecos que anunciaban un inminente álbum de estudio desataron una expectación entre todos los agentes: público, prensa y discográficas. 

El enigma Jai Paul: éxito, promesa y desaparición

Aunque llegue seis años tarde y bajo la forma de demos, estamos ante un disco apasionante, arrebatador, emocional y exótico. Una fascinante colección de dieciséis canciones de R&B y electrónica que podría copar nuevamente cualquier lista.

El 14 de abril de 2013, la filtración en Bandcamp de los bocetos de aquel esperado álbum por parte de un usuario anónimo hizo que su creador desapareciera de forma indefinida. Las explicaciones ofrecidas por los foros y medios especializados divergían entre la jugarreta personal a su discográfica, XL Recordings (especulando con la idea de que fue él mismo quien subió el disco que previamente había acordado bajo contrato), y la hipotética presión a la que el joven se vio sometido al estar sumamente demandado por la industria de una forma tan abrupta e inesperada. Sin embargo, el ‘hype’ no menguó, al contrario; el álbum fantasma que casi nadie tuvo la oportunidad de escuchar fue incluido en las listas de los citados medios anglosajones. 

¿Y ahora qué? Más de un lustro después, el artista ha decido compartir definitivamente este disco olvidado, titulado a propósito Leak 04-13 (Bait Ones), que bien podría traducirse como Filtración, abril de 2013 (Anzuelos), acompañado de una carta dirigida a la prensa en la que intenta aclarar lo sucedido hace años: “Creo que estas versiones de las pistas pueden provenir de un CD que perdí con la grabación original y al que habrían tenido acceso una gran cantidad de personas entre 2010 y 2013”. Al ser interrogado por los medios sobre si de verdad fue su propio topo para actuar contra XL Recordings, alegó: “Me sentí muy frustrado por las cosas que se dijeron sobre mí y que apuntaban a que había decidido filtrar mi propia música, a pesar de que tanto yo como mi sello discográfico lo negamos”. En fin, balones fuera. Sea como sea, podemos darnos por satisfechos y, aunque llegue seis años tarde y bajo la forma de demos, estamos ante un disco apasionante, arrebatador, emocional y exótico. Una fascinante colección de dieciséis canciones de R&B y electrónica que podría copar nuevamente cualquier lista.

Fotografía: Press

Melodías energizantes, latigazos electrónicos y guitarras tropicales

Sus composiciones tienen más que ver con el submundo urbano de Burial que con el mainstream acicalado y reciclado de Beyoncé, su abanico vocal es mucho más amplio que, por ejemplo, Blood Orange, recordándonos a Marvin Gaye y sus quejidos de amor, además de que su riqueza electrónica y cuerpo instrumental es mucho más efectivo y convincente que cualquier aspirante a genio con delirios de grandeza (véanse James Blake u Oneohtrix Point Never).

1 de junio de 2019. Todos aquellos que durante años nos partimos las orejas escuchando “Jasmine” y “BTSTU”, nos dimos una sorpresa mayúscula: otros dos temas nuevos, esta vez titulados “He” y “Do You Love Her Now. El misterioso compositor había vuelto. Otra vez nos embriagamos con esos bajos dub, casi primitivos pero con ecos modernos, esas guitarras borrachas de mojito, californianas, playeras, tan propias del soul de los ochenta, y esos cambios de registro que aúnan falsete, grave y agudo. Para un alma no familiarizada con el género del más actual R&B, como la de un servidor, Paul parece ejercer de guía de entrada, un perfecto mesías que desbanca a los principales nombres de la industria, como bien podría ser el genial Frank Ocean, SZA o Tyler, the Creator.

Sus composiciones, en la humilde opinión de un inexperto, tienen más que ver con el submundo urbano de Burial que con el mainstream acicalado y reciclado de Beyoncé; su abanico vocal es mucho más amplio que, por ejemplo, Blood Orange, recordándonos al eterno Marvin Gaye y sus quejidos de amor; su riqueza electrónica y cuerpo instrumental es mucho más efectivo y convincente que cualquier aspirante a genio con delirios de grandeza, véanse James Blake u Oneohtrix Point Never; y, sobre todo, el buen rollo que transmiten sus canciones, soleadas, estivales, exóticas y bailables, superan con creces la densidad argumental de personajes como Yves Tumor o Tirzah. En definitiva, un genio que ha permanecido callado demasiado tiempo y que, por fin, suelta lastre.

Leak 04-13 es un conjunto de melodías energizantes, latigazos electrónicos, cascadas de efectos, guitarras tropicales y ritmos que van de lo tribal a lo folclórico y moderno, todo ello mezclado en una producción sin igual que hace que nada más darle al play los temas corran en el contador como una jauría desbocada. Un álbum que deja más que exhausto desde que arranca (con el viaje a su India natal de la mano de Str8 Outta Mumbai) hasta que se apaga (con esa hermosa balada titulada “All Night” que precede al celebrado tema “BTSTU”). El viaje prosigue con Zion Wolf Theme, en la que abundan los recursos étnicos propios del país indio aderezados de la electrónica más vanguardista. Garden of Paradise es un respiro instrumental bañado en nubes de ayahuasca, mientras que “Genevieve” inserta el poso dramático con su fondo dub y su aroma caribeño alucinado, que recuerda en ciertos momentos a ese irrepetible mastodonte sonoro, llamado Swim, de Daniel Victor Snaith a.k.a. Caribou.

De lo tribal a lo folclórico y moderno

La riqueza de semejante colección no atiende a géneros ni a corrientes, y posee esa característica única de los genios por la cual su música se hace un hueco en la más iconoclasta independencia estilística e innovación formal.

Crushpodría sonar perfectamente en una puesta de sol en alguna isla paradisíaca, y Good Time”,  de tan sólo treinta segundos, sirve de transición hacia la segunda parte. 100,000recoge ecos del rock alternativo y los convierte en puro R&B con ráfagas electrónicas y falsetes que seguramente envidien desde Thom Yorke hasta Bruno Mars. Por su parte, la jamaicana Vibin’se sirve de una sencilla percusión a base de palmas y sonoridades graves para embarcarnos en una ensoñación psicodélica de profundos olores cannábicos. El aire chill que desprende el conjunto, en definitiva, lo convierte en el ingrediente musical principal de cualquier buena fiesta de verano.

Baby Beat es mucho más experimental y lacerante para los oídos, mientras que Desert Rivernos vuelve a sumergir de nuevo en esas ensoñaciones paradisíacas. Ya para terminar, Chix(con esa aspiración ambient) y la anteriormente mencionada All Night”, un tema a contratiempo que remite a históricos reyes del pop como Michael Jackson o del soul como James Brown. 

La riqueza de semejante colección no atiende a géneros ni a corrientes, y posee esa característica única de los genios por la cual su música se hace un hueco en la más iconoclasta independencia estilística e innovación formal. Sin embargo, este Leak 04-13 no es, ni mucho menos, la obra que ha querido publicar, sino las bases de aquel proyecto frustrado hace siete años y que, sin duda, sirve de prolegómeno a todo lo que se nos viene. ¿A qué viene esta sospecha? Los dos singles, presentados a la par que la publicación del disco en las plataformas digitales, no están incluidos en el álbum. ¿Qué quiere decir esto? Tal vez Paul haya decidido entregar de nuevo a las masas el trabajo que supuestamente iría a publicar en 2013 para entrar a matar a los pocos meses con un disco radicalmente inédito, en el que estarían incluidas estas dos composiciones. Por el momento, sólo nos queda esperar.

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