Pretty Vicious

Pretty Vicious –
Beauty of Youth

No ha sido fácil el camino de Pretty Vicious hasta que han visto plastificado su debut en el formato de larga duración. Beauty of Youth es la recompensa al esfuerzo y la constancia, a no darse por vencidos, aunque, a tenor de lo que habíamos escuchado con anterioridad, esperábamos algo más de ellos. El resultado es demasiado convencional y pulido.

No parece que a Pretty Vicious les haya tocado una buena mano de cartas con la que jugar en el incierto negocio de la música. Hace cuatro años que llamaron la atención de los medios y la industria con la publicación de diversos singles, entre los que destacaba la potentísima “Cave Song”. Sus integrantes no superaban los dieciocho años y ya parecían proyectar un futuro brillante. Se disparó la expectación. No fueron pocas las voces que los situaban como la próxima gran banda del Reino Unido, y entonces llegaron los contratos discográficos, la participación en grandes festivales, abrieron conciertos para Noel Gallagher, Johnny Marr y Manic Street Preachers… Todo con apenas cinco singles en SoundCloud. En 2016 todo parecía listo para el lanzamiento del elepé, pero ciertas desavenencias con Virgin Records pararon en seco la carrera del cuarteto.

La promesa incumplida

Estamos ante un ejercicio de excelente factura, potente y con grandes riff y melodías que vociferar. La contrapartida es que Beauty of Youth suena un tanto relamido, muy moldeado y estándar.

Con ánimo de retomar la historia donde la dejaron, hace casi un año presentaron “Move, el primer adelanto de un debut en larga duración que anunciaban para finales de la pasada temporada o principios de 2019. El single tenía todo lo necesario para reclamar la atención perdida durante el periodo que les tomó rescindir su contrato. La canción era agresiva, juvenil, despreocupada y pegadiza. Todo parecía listo para dar el gran salto. Pero no ha sido hasta ahora, sin embargo, cuando han conseguido el objetivo de plastificar una colección de doce canciones titulada Beauty of Youth

Durante todo este tiempo, el grupo no ha dejado de trabajar su sonido y sus composiciones, una elaboración concienzuda que se ha convertido en un arma de doble filo. Por una parte, qué duda cabe, estamos ante un ejercicio de excelente factura, potente y con grandes riff y melodías que vociferar. La contrapartida es que suena un tanto relamido, muy moldeado y estándar. Disfrutable, pero tan convencional que no tarda en mostrar síntomas de agotamiento.

Fotografía: Simon Sarin

Un trabajo enérgico y estilísticamente variado…

Durante todo este tiempo, el grupo no ha dejado de trabajar su sonido y sus composiciones, una elaboración concienzuda que se ha convertido en un arma de doble filo. Beauty of Youth es disfrutable, pero tan convencional que no tarda en mostrar síntomas de agotamiento.

El registro comienza de la mejor manera posible, con These Four WallsyMove. Dos canciones de punk abrasivo que hablan sobre un concierto salvaje en el que pretenden echar el local abajo y sobre la diversión y la libertad de la juventud, respectivamente. A estas hay que sumar I Don’t Wanna Know, un tema del montón que hará acto de presencia hacia el final del plástico. En la vertiente post-grunge encontramos piezas como Force of Nature, de guitarras pesadísimas en el estribillo y un gran puente, donde se sitúan en el mundo como jóvenes y reflexionan sobre su rol en él. Así se establece como el corte que mejor sintetiza la idea global del disco. Lost in Lust, por su parte, exhibe matices psicodélicos en una pista que se queda a medias para pasar desapercibida en el conjunto.

Más lentas y oscuras se muestran No One Understands, con un inicio vocal fantasmagórico al que no consiguen sacarle más partido, quedando como un recurso inverosímil; Little Molly, cuyas formas estructurales, vocales e instrumentales nos evocan una “Heart-Shaped Box” con dosis extra de agresividad en el estribillo; y Playing with Guns, más cercana al emo, en la que cantan acerca de la inocencia perdida de la niñez, erigiéndose como una de las canciones más destacadas del repertorio.

Pero simplemente correcto

No estamos ante el gran disco que se pronosticaba del conjunto. Y si bien han tenido tiempo para pulirlo, no parece que las canciones hayan quedado tan redondas como podía esperarse tras el tiempo que se han tomado en poner por fin su debut en larga duración en la calle.

Con Something WorthwhileyWhat Could Have Been abrazan el britpop de cariz gallagheriano para hablar de la locura en la que está inmersa el mundo (“And all we want’s a / And all we want’s a taste / Of something worthwhile”), en la primera, y sobre sus futuros en la segunda, presentando un atractivo juego de guitarras atmosféricas, las cuales se tornarán bastante más abrasivas enSomeone Just Like You y Are You Entertained?, dadas su condición hardrockera. Canciones de amor y, una vez más, de juventud con las que Pretty Vicious completan una primera obra enérgica y estilísticamente variada.

A pesar de ello, como decíamos, no estamos ante el gran disco que se pronosticaba del conjunto. Y si bien han tenido tiempo para pulirlo, no parece que las canciones hayan quedado tan redondas como podía esperarse tras el tiempo que se han tomado en poner por fin su debut en larga duración en la calle. Un trabajo que podemos valorar simplemente como correcto.

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