Carly Rae Jepsen

Carly Rae Jepsen –
Dedicated

Carly Rae Jepsen vuelve cuatro años después de su infravalorado E•MO•TION con Dedicated, un álbum de madurez donde vuelven a brillar las virtudes de la artista canadiense al tiempo que abre un nuevo camino marcado por el equilibrio entre producciones de carácter contemporáneo y el revival de décadas pasadas.


Me enfrento a esta crítica sin saber realmente qué decir o, más bien, cómo hacerlo. Confecciono borradores y los elimino. Diseño estructuras y las deshago. Abro el ordenador y las palabras tardan en salir. ¿Por qué? Dedicated de Carly Rae Jepsen es fácilmente uno de los trabajos que más he escuchado y disfrutado en los últimos meses; sin embargo, encuentro dificultades a la hora de expresarme. Espero que comprendáis mi situación: intento subsanar la indiferencia de numerosos medios ante E•MO•TION (2015), fácilmente uno de los mejores discos pop de la década y, sin lugar a dudas, el más infravalorado. ¿El motivo? Haberse publicado en una etapa de menosprecio al pop como género, cuando tal vez la única ‘música de verdad’ era la independiente/alternativa.

A pesar de que, al final, E•MO•TION ha obtenido el reconocimiento que merecía gracias a oyentes que se han sacudido de encima prejuicios y complejos, escuchando sin problema esos considerados ‘guilty pleasures’ (Carly, Taylor Swift, Miley Cyrus…), no puedo empezar a desgranar el cuarto álbum de Carly Rae Jepsen sin antes dedicarle unas palabras de disculpa. Porque, injustamente, dimos la espalda a la autora de, repito, uno de los mejores discos pop de esta década con productores de la talla de Devonté Hynes a.k.a. Blood Orange o Ariel Rechtshaid, quienes consiguieron (sintetizador, saxofón y cajas de ritmos mediante) acercar a Carly a un synth-pop maduro y elegante, haciendo del pop un género loable para los sectores más culturetas.

Sin miedo a los ‘guilty pleasures’

Carly Rae Jepsen quiere dar carpetazo a una etapa concreta de su vida y abrir nuevas posibilidades, tanto sentimentales como musicales. Por eso, las canciones más destacadas son precisamente las que no tiran de nostalgia y apuestan por sonidos más contemporáneos: electro-pop directo a la yugular, vaporwave y momentos donde sale de su zona de confort para ofrecer auténticos hits.

Dicho lo cual, ahora toca preguntarse muy seriamente si ha merecido la pena esperar nada menos que cuatro años para poder escuchar el nuevo material de la canadiense. Si tomamos E•MO•TION como punto de partida, con todo lo que supuso y todo lo que experimentamos con él, la respuesta es no.

A mayores y valorando Dedicated con respecto a su predecesor, quedan bien claros ciertos manierismos que aquí parecen responder a un constante autohomenaje, mientras que en E•MO•TION resultaron del todo genuinos. Nos referimos a varias características fácilmente reconocibles desde una primera escucha: producciones ochenteras/noventeras que tratan de apelar a una nostalgia inexistente en el público objetivo, letras ciertamente naïve, explosiones multicolor…

Fotografía: Markus & Koala

¿Una broma privada en lugares públicos?

Quedan bien claros ciertos manierismos que aquí parecen responder a un constante autohomenaje, mientras que en E•MO•TION resultaron del todo genuinos: producciones ochenteras/noventeras que tratan de apelar a una nostalgia inexistente en el público objetivo, letras ciertamente naïve, explosiones multicolor…

De este modo, si comenzamos a escuchar Dedicated viéndolo como una posible evolución de E•MO•TION, es inevitable sentirnos decepcionados. Esta sensación parece intensificarse al comprobar que los mayores hits del disco se presentaron como adelantos: el éxtasis de canciones como “I Really Like You” o “Run Away With Me” se encuentra en “Now That I Found You (más PC Music), “No Drug Like Me (próxima a las coordenadas del Blood Orange más sofisticado) y esa “Party For One que funciona como nexo con su material anterior.

El resto del álbum mantiene el tipo, pero no brilla con la misma intensidad excepto en el caso de “Real Love”, con un estribillo de lo mejorcito que ha escrito Carly Rae Jepsen en toda su carrera (un ejercicio de auténtica exquisitez cómo va creando ese ambiente nocturno que, de repente, explota en un estribillo vitalista y emocional).

Dedicated se sustenta en la contención, los medios tiempos y estribillos pegadizos sin llegar a resultar apoteósicos. Venimos de E•MO•TION, de cuatro años de espera, de adelantos brillantísimos… así que escuchar canciones como “The Sound”, “Want You In My Room(producida por Jack Antonoff) o “Feels Right(con unos Electric Guest que vuelven finísimos), por muy buenas que sean, terminan dejándonos cierto regusto agridulce. ¿Esto es todo lo que puedes ofrecernos, Carly?

Dedicated no es E•MO•TION

Pretendemos experimentar con Dedicated las mismas sensaciones que con E•MO•TION, pero no es posible. Carly Rae Jepsen lo sabe y por eso establece en sus letras cierto paralelismo con su vida sentimental. Si antes cantaba a la emoción del momento, ahora nos habla desde el recuerdo de aquel éxtasis y nos cuenta cómo llegó a vivirlo.

El problema es que, tal y como decíamos más arriba, pretendemos experimentar con Dedicated las mismas sensaciones que con E•MO•TION, pero no es posible. Carly Rae Jepsen lo sabe y por eso establece en sus letras cierto paralelismo con su vida sentimental. Si antes cantaba a la emoción del momento, ahora nos habla desde el recuerdo de aquel éxtasis y nos cuenta cómo llegó a vivirlo. Envuelta en los sintetizadores vaporosos de “Julien”, Carly nos deja claro el concepto global de este trabajo:

“I tried another to keep me satisfied
But all your colors are still dancing in my mind
More than just lovers, I
I’m forever haunted by our time”

Temáticamente, este disco sitúa a Carly Rae Jepsen vagando por el mundo para tratar de recuperar las sensaciones que experimentó con ese tal Julien. Entre idas, venidas y algún que otro enamoramiento, la canadiense acaba descubriendo que, para alcanzar ese éxtasis, sólo se necesita a sí misma (“Party For One”).

En busca del éxtasis y no de su origen

Aunque Carly Rae Jepsen no consiga un E•MO•TION 2.0 capaz de integrar a todo el mundo en una misma fantasía, sí podrá seguir escribiendo buenas canciones que nos entusiasmen, y eso es precisamente lo que logra con este adulto, coherente y cohesionado Dedicated.

Dedicated es un álbum que me ha servido para reflexionar sobre Carly Rae Jepsen, el pop y la búsqueda de placer. Jepsen quiere dar carpetazo a una etapa concreta de su vida y abrir nuevas posibilidades, tanto sentimentales como musicales. Por eso, quizás las canciones más destacadas son precisamente las que no tiran de nostalgia y apuestan por sonidos más contemporáneos: electro-pop directo a la yugular (“Happy Not Knowing”, “Automatically In Love, “Right Words Wrong Time”, “Too Much), vaporwave y su virtual plaza (la futurista “Everything He Needs”, “The Sound”) o momentos donde sale de su zona de confort para ofrecer auténticos hits (“No Drug Like Me”, “Real Love”, la tribal “For Sure”, “Now That I Found You”).

Aunque Carly Rae Jepsen no consiga un E•MO•TION 2.0 capaz de integrar a todo el mundo en una misma fantasía, sí podrá seguir escribiendo buenas canciones que nos entusiasmen, y eso es precisamente lo que logra con este adulto, coherente y cohesionado Dedicated.

error: ¡Contenido protegido!