Kevin Abstract

Kevin Abstract –
ARIZONA BABY

Kevin Abstract se permite un paréntesis con BROCKHAMPTON para lanzar ARIZONA BABY, un nuevo disco en solitario donde saca a relucir sus virtudes e influencias, con una vertiente R&B muy destacable y estribillos que hacen brillar un trabajo que, erróneamente, podría parecer menor a simple vista.


A veces, uno necesita estar solo, aclarar las ideas, despejarse y recomponerse. En el caso de alguien como Kevin Abstract es aún más inevitable dado que, desde que formó BROCKHAMPTON, su vida ha sido una montaña rusa en la que nunca ha viajado solo, y aunque eso muchas veces reconforta, a veces también agota. No es de extrañar por tanto que, tras haber publicado una trilogía de álbumes en un año, el grupo se esté tomando más tiempo para publicar esa segunda trilogía ya anunciada y que cuenta con una primera parte llamada iridescence. Pero tampoco podemos decir que se estén tomando ningún descanso en cuanto a su trabajo personal, ya que Kevin ha aprovechado estos meses para publicar un nuevo disco en solitario: ARIZONA BABY.

Sin presión ni pretensiones

Si bien ARIZONA BABY tiene muchos puntos en común con los discos de BROCKHAMPTON, el sello personal de Kevin aquí es muy notorio y el músico aprovecha para explorar otras vertientes que no hemos visto con su grupo principal.

ARIZONA BABY es todo lo que podríamos esperar de un disco de Kevin Abstract. Canciones personales hechas desde la honestidad, en las cuales el artista explora sus inquietudes artísticas a la par que muestra sin miedo sus mayores influencias y rinde homenaje a los músicos que más han inspirado su trabajo.

El peso del disco, en general, es más ligero que el de un álbum de BROCKHAMPTON, y si bien tienen muchos puntos en común, como es lógico, el sello personal de Kevin es muy notorio y el músico aprovecha para explorar otras vertientes que no hemos visto con su grupo principal.

Fotografía: Ashlan Grey

Hip-hop con alma pop

ARIZONA BABY es todo lo que podríamos esperar de un disco de Kevin Abstract. Canciones personales hechas desde la honestidad, en las cuales el artista explora sus inquietudes artísticas a la par que muestra sin miedo sus mayores influencias y rinde homenaje a los músicos que más han inspirado su trabajo.

Es interesante ver cómo el músico de Texas toma elementos de otros artistas y los lleva a su terreno. En “Joyride”, por ejemplo, habla acerca de la locura que ha sido su vida durante estos últimos años, las oportunidades que ha perdido y las dificultades que le ha traído su situación actual. Todo a través de unos vientos que recuerdan enormemente al “All of the Lights” del My Beautiful Dark Twisted Fantasy (2010) de Kanye West, uno de los mayores referentes de Kevin. Algo similar ocurre con “Georgia”, en la cual mediante ese falsete y una base más cercana al R&B pone el punto de mira en Frank Ocean.

Él mismo ha citado a Lana Del Rey y su reciente canción “Venice Bitch” como una de las mayores influencias para este disco en cuanto a su sonido. No en vano, ha contado con Jack Antonoff en la producción, quien ha grabado la mayor parte de la instrumentación en directo.

Son las dos vertientes principales del disco: la del hip-hop y la del R&B, en la que, por cierto, Kevin se mueve de maravilla. Hay cortes muy destacables dentro de la vertiente más rapera, como esa “Corpus Christi” que hace referencia al lugar de nacimiento de Kevin y donde habla sobre los problemas que tuvo en su infancia por ser negro y homosexual. También “Use Me”, más cercana a una composición arquetípica de BROCKHAMPTON, o “Boyer”, que combina versos rapeados con la gran habilidad que el artista ha demostrado en diversas ocasiones para facturar estribillos muy pegadizos.

Más de lo que parece a simple vista

La vulnerabilidad, uno de los enfoques principales de BROCKHAMPTON, se mantiene en este álbum, donde Kevin Abstract pone a punto sus problemas personales y toca, incluso, temas delicados como la marcha de Ameer Vann. Sin embargo y al contrario que iridescence, este ARIZONA BABY es un trabajo mucho más optimista y esperanzador.

Pero es en la faceta R&B donde más creo que brilla este álbum, y prueba de ello es “Baby Boy”, una canción de superación personal a través de una instrumentación que recuerda bastante al Negro Swan (2018) de Blood Orange y con un estribillo a cargo de Ryan Beatty, quien ya había aparecido en varios vídeos de BROCKHAMPTON y a quien Kevin rescata aquí de la mejor manera posible. El otro gran momento del disco lo protagoniza “Peach”, en la que Kevin se acompaña de Joba, Bearface, Romil (participa en la composición de gran parte del LP) y Dominic Fike, amigo de la banda y reciente descubrimiento. Con apenas un EP de demos publicado, ya ha demostrado su gran talento para las melodías pop y como guitarrista.

La vulnerabilidad siempre ha sido uno de los enfoques principales de BROCKHAMPTON y Kevin Abstract lo mantiene en este álbum, poniendo a punto sus problemas personales y tocando, incluso, temas delicados como la marcha de Ameer Vann. Sin embargo y al contrario que iridescence, este ARIZONA BABY es un trabajo mucho más optimista y esperanzador, destacando y brillando a pesar de parecer un disco más humilde. Y es que no hay que dejarse engañar por su brevedad o por su carácter de trabajo en solitario, ya que ARIZONA BABY tiene un buen puñado de canciones que crecen con cada escucha y que podrían colocarse entre tus favoritas del año casi sin que te des cuenta.

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