Carolina Durante: «Nos tomamos muy en serio el juego»

Se colaron furtivamente en la noche malasañera. Tanto como lo hicieron en el imaginario popular nacional con “Cayetano”. Tanto como en las gargantas de una nueva generación ávida de guitarrazos sin presión, sin seriedad. Ávida de una banda a la que conjurar todas sus juergas. Dejen paso a Carolina Durante.



Acaban de estrenar un debut homónimo que seguramente fuera el que más presión tenía puesta encima de nuestra escena desde hace varios años. Dispararon el hype con la publicación de “Cayetano” en la primavera del año pasado, hace ahora poquito más de un año, y durante estos más de 14 meses Carolina Durante han sabido gestionarlo con frialdad pero también con mucho despiporre. Sin perder la seriedad pero sin dejar de tomarse en serio lo que hacen, dar guitarrazos sin complejos que están llamadas a poner la banda sonora de una nueva generación que parecía necesitar un empujón como este.

Les comparan con insidia con Pig Noise o con Despistaos, y aunque en su imaginario son susceptibles de entrar (precisamente por esa falta de complejos brutal que también es herencia y patrimonio de toda su generación, una que baila reggeatón, trap, música caribeña, rock industrial, progresivo, indie, pop de masas o más alternativo o electrónica de todos los rangos), realmente tienen mucho más en común con el desparpajo punkarra de Los Nikis (los ‘Ramones de Algete’), con las ínfulas shoegazers de The Jesus and Mary Chain, con la ironía súperseria de Los Punsetes y con el espíritu de oleada generacional de Los Planetas más noventeros.

Cargan con el apoyo de una multi como es Universal y a la vez han servido para poner a Sonido Muchacho, el sello independiente madrileño que les parió y que sigue gestionando su música y su carrera, en la élite discográfica nacional. Han empujado a la escena de Malasaña y le han dado una nueva juventud, insuflándole vida a un grupo que les sirve como piedra angular y caldo seminal, los Axolotes Mexicanos de Juan Pedrayes (batería de Carolina Durante) y Mario del Valle (guitarra) y en los que también milita René, productor junto a Juan de las primeras maquetas del grupo y también colaborador de Confeti de Odio. Otro más de los grupos que, junto a CARIÑO o Solo Astra y, por ende, Cupido, han podido beneficiarse (o retroalimentarse, mejor) del éxito de Carolina Durante. Hasta Amaia quiso que la relacionaran con esta nueva escena, haciéndoles ella a Carolina Durante su favor particular pero extendiéndose también a todos los demás (ya lo hemos visto en el Cara B de Barcelona o en el WARM UP de Murcia, la triunfita díscola subiendo al escenario con CARIÑO y Axolotes).

Carolina Durante eran necesarios. Y con ellos nos detenemos, el mismo día de la publicación del disco, para analizar punto por punto las diez canciones que componen “Carolina Durante”, su primer manifiesto.

Bueno qué, chicos, ¿os animáis a analizar un poquito el disco?

Diego Ibáñez: Yo prefiero que lo analicen…

Martín Vallhonrat: ¿Si va en torno a las letras, quieres decir?

Diego: Sí. Que hablen más ellos, que yo creo que es más cercano… está a media distancia entre el público y lo que soy yo. Porque si hablo yo es como “buuu, estoy triste” y tal, entonces prefiero que hablen ellos más.

1. “Las Canciones de Juanita”

Vale, pues vamos con “Las Canciones de Juanita”. Este es vuestro hit de los directos, o un poco así lo he vivido yo cuando os he visto…

Diego: Es la que entra, ¿no?

Sí, es muy celebrada, la canta todo el mundo, desde el principio entró muy bien. Supongo que es la canción que enfrentáis con más responsabilidad a la hora de grabar, ¿no?

Mario del Valle: Sí que es una canción importante para nosotros. Por ejemplo, la intro con la guitarra estuvimos ahí currando en alguna frikada y bueno, entre las referencias a El Mató y Juanita y los Feos, y el tema de la banda sonora de nuestras vidas… es un poco como: “Hola, somos nosotros”.

Martín: Sí, sí. No la vivo como la canción que con más responsabilidad hemos afrontado, no lo veo así. Quizá porque era una canción que ya teníamos muy trallada y que ya teníamos muy claro cómo era… No, yo creo que otras canciones que no teníamos tan claras han sido más trabajo de responsabilidad, a la hora de decir: “Esto es demasiado popero”, “esto no tiene el suficiente ruido”, “esto está demasiado lento”, “a esto hay que bajarle un tono”… pero esta era como muy straight-forward.

Mario: Sí, como que estaba muy hecha.

Diego: Sí, era tirar pa’lante y ya está.

Juan Pedrayes: Es como la de “Bebé a Bordo”, que se escribe solo. [Risas]

¿Cuál sería la banda sonora de vuestras vidas?

Juan: Para mí sería la discografía de Airbag. Ahí el rollo adolescente y todavía somos jóvenes, tal…

Mario: Bueno, la mía la discografía de Los Delinqüentes. [Risas]

Juan: Muy variada, tío.

Diego: Muy variada, sí.

Mario: Mi filosofía de vida ya la plasmó ‘Er Migue’ de Los Delinqüentes…

Juan: Tú es que eres un “garrapatero”, tío…

Mario: Muriendo a los 21 años de vida.

Diego: Fumar porros, bajar a la placita, tocar con la guitarra, ir descalzo… Tal cual.

2. “Cementerio (El Último Parque)”

“Cementerio” es una de esas típicas canciones ‘de cementerios’ de los ochenta.

Martín: Es un remake de Mecano…

Mario: De “Jugando a las Cartas en el Cementerio” de Parálisis Permanente.

Diego: A mí esa canción se me ocurrió cuando estábamos en la sierra, que fui con una amiga, y fuimos a visitar la tumba de mi abuelo.

Juan: Qué romántico.

Martín: Qué guapo, Diego. Tío, a veces eres el genio de las citas.

Diego: Nah… Fuimos ahí con el coche porque está como en medio del campo y me acuerdo que entramos en el cementerio, que no hay nadie vigilando y tal, y entramos con una litrona de estas de Don Simón, con un canuto y yo decía: “Madre mía, como haya alguien aquí que este viendo esto…”.

Nos va a grabar y vamos a salir en todos lados. [Risas]

Mario: Yo eso no lo sabía y me hace mucha gracia porque yo, desde que escuché la canción, bueno, desde que la hicimos, la letra me recordó a una escena del cómic este de “Agujero Negro” de Charles Burns, que, bueno, el prota folla en el cementerio con una pava y es como que me flipó cuando lo leí. Y nada, cuando hicimos el tema me recordó bastante.

Diego: Sí, yo creo que me lo dijiste. Bueno, y es por eso, y se me ocurrió hacer una canción sobre peña en un cementerio. Montar una especie de discoteca, de garito, sitio/lugar de celebración en los cementerios.

Una rave lúgubre, ¿no?

Martín: Sí, quitarle el peso… Yo es que la gente dice “buh, claro, “Cementerio” es un tema lúgubre” y tal, y yo es una canción a la que no le veo por ningún lado… es una canción súper festiva, en plan colores, nos llevamos muy bien, nos sonrojamos…

Mario: La entrada es gratis…

Martín: No veo lo lúgubre por ningún lado. Entonces se quita un poco el tono así oscuro.

Diego: Lo único lúgubre es el entorno, realmente.

Martín: Claro, pero porque tú quieres. Al final los cementerios son lugares bonitos. Hay gente muerta ahí, pero eso no es malo. Suelen estar bien cuidados… me imagino que este de la sierra debe ser así como muy chulo. Yo, por ejemplo, mi abuelo está enterrado en Mallorca en un cementerio que es brutal.

Mario: A mí me gustan mucho los cementerios, me gusta mucho ir a visitarlos y me sorprende que no haya tanto turismo alrededor de cementerios porque son muy bonitos.

Juan: Pero porque son sitios donde hay que respetar el descanso, tío, no me jodas. [Risas]

Bueno, luego en Europa hay sitios más del entorno protestante donde sí hay algún cierto turismo de cementerios, yo he estado en algunos flipantes.

Martín: Sí, tío. En Dinamarca, por ejemplo, son la hostia, son como parques súper bonitos con tumbas.

Diego: Este es especialmente…

Martín: ¿Chulo?

Diego: Pfff… A mí me da bastante mal rollo. De hecho, alguna vez que vayamos a los Molinos o así os llevo.

Martín: Nos vamos de rave.

Juan: De “botelion”.

Diego: De “botelion”. A poner temas con el abu. [Risas]

Juan: Le pones el disco al abu, tío. A lo mejor se levanta. [Risas]

Martín: A la hora de buscar nombres para la canción y tal, tío, como que no la queríamos dejar sólo en “Cementerio” y estuvimos mirando nombres de cementerios y hay un cementerio de animales…

Hostia, Pet Sematary.

Mario: El “sementerio” se podría llamar. [Risas]

Martín: Cambia mucho el rollo [Risas]. Bueno, y eso, que vimos un cementerio de animales aquí en Madrid que se llama El Último Parque, y es como una idea muy romántica, me imagino ahí al perro jugando…

A nivel lírico hay esa sensación de que estamos todos un poco muertos por dentro.

Diego: Puede ser.

Martín: Hay otras en las que está más muerto todavía. [Risas]

Diego: No, bueno, y de hecho también aquí, sí. ¿Qué digo? “¿No te parece un buen plan para volver a sentirnos vivos?”. Es como estar alrededor de gente que está realmente muerta y entonces se da ese contraste que dices “hostia, a ver”.

¿Por qué no nos despertamos juntos todos de una vez?

Diego: Que podría ser peor, ¿no? Podría estar muerto… o mejor, joder. En mi caso mejor, que no soy tan dramático, joder.

[Todos hacen como que lloran]

Fotografía: Promo

3. “El Año”

Pues vamos con “El Año”, que, por cierto, temazo. Es uno de los que más me gustan… ¿Se viene tema con Macizo Galáctico?
[Todos se ríen]

Martín: ¡El Dioni!

Diego: Quién sabe…

Juan: Yo, por mí, no. [Risas]

¿Por qué todas las referencias al Dioni?

Mario: Pues porque es un…

Martín: Buah, si le conocieras, tío. Faltan… pocas canciones se han escrito sobre el Dioni.

Diego: Además es como que a mí me mola el hecho así como de crear una especie de imaginario, como de paisaje alrededor de Carolina Durante. Y ese guiño pues al final es que Dioni es uno de los personajes/persona real a los que recurrimos; aparece en la primera canción que sacamos, “La Noche de los Muertos Vivientes”. Pues eso, era volver a hacer una mención a aquello en el disco y me hacía gracia. No es algo que estuviera premeditado, pero surgió así porque estaba escribiéndola y estaba como haciendo referencia al Circo, el bar este de tapas en Corredera, y digo: “Hostias, ¿otra vez Corredera?”. Y digo: “Bueno, pues al menos si menciono otra vez Corredera voy a hacerlo de otra manera, voy a intentar buscar una manera que tenga algo de gracia”.

Martín: Además, te deja ver que es otra Corredera. No es lo mismo Corredera a las seis de la mañana cuando está el after ese de la puerta roja que no sé ni cómo se llama…

«Nos mola el hecho de crear una especie de imaginario, como de paisaje alrededor de Carolina Durante, con sus personajes…»

Yo creo que no tiene nombre, es un after fantasma que a veces abre y a veces no.

Diego: Sí, sí, sí, es más bien un after fantasma.

Martín: Bueno, pues eso, que no es lo mismo en ese momento, con toda la peña comprando en el Carrefour… No es lo mismo eso que por la tarde un día soleado con todo petado de peña o gente yendo al Lara. En esta Corredera de por la mañana no está Dionisio, es diferente.

Diego: Sí, sí.

Y al final también es un símbolo de lo que significa en definitiva esta canción, ¿no? “Lo que cambian las cosas en un año”.

Diego: Sí.

Lo que cambian las cosas en un año, ¿no?

Diego: Sí, tío.

¿Y cómo se ve eso, cómo os lo habéis tomado?

Diego: Bien. No sé, la verdad es que mucha ilusión. Hoy que hemos sacado el disco, a la gente le está molando un huevo… pues yo que sé, es una alegría, ¿sabes? Es una alegría de cojones.

Martín: Sí. A veces es raro y hay que hacer un poco el esfuerzo de tener los pies en la tierra. Ser muy consciente de cómo es tu día a día más que cómo es lo que se cuenta en reproducciones, en comentarios, en críticas de revistas… no puedes centrar tu experiencia en eso, sino en el día a día, en cómo lo haces con tus colegas… en eso no cambia tanto, ¿no? Yo por lo menos lo intento vivir un poco así, poniéndole un poco de conciencia al día a día. Vale sí, los fines de semana me voy y toco, pero luego llego aquí y sigo siendo una persona normal. Ahí es cuando no se te pira la perola.

Diego: Tal cual.

«Hay que hacer el esfuerzo de tener los pies en la tierra, ser muy consciente de cómo es tu día a día más que de lo que se cuenta en reproducciones, en comentarios, en críticas de revistas… no puedes centrar tu experiencia en eso»

Claro, te levantas esta mañana con lo de ‘disco generacional’ y hay que llevarlo…

Martín: Pues te levantas esta mañana y te comes una manzana, te pegas una ducha y…

Diego: Y tienes sueño.

Martín: Claro, tío. Ayer era como: “Joder, tío, mañana va a salir el disco y estoy nervioso, y qué pasa si es un fracaso”… Pues nada. Pues hay unos comentarios de una gente que lo ha escuchado, que le ha gustado, y lo que te mola es la gente que te escribe y te dice “buah, tío, pues esta canción me ha gustado mucho” o algo así. Pues eso mola mucho, pero no se te pira. Estás un rato ahí con el móvil, y sigues.

Tirando un poco de ese hilo, ¿no os sentís un poco los responsables de reverdecer la escena de Malasaña y de empujar a grupos de los que partís como Axolotes Mexicanos?

Martín: Es que todo eso es muy raro, tío, porque nosotros hemos ido a conciertos de Axolotes antes de conocer a Juan, siendo fans, en plan “hostia puta, qué guapo esto”.

Mario: Más bien Axolotes son padrinos de Carolina Durante. De hecho, nuestro primer concierto fue teloneándoles a ellos y luego las demos estas súper cutres que grabamos Juan las mezcló.

Martín: Es más ‘todo lo que le debemos nosotros al underground’. A todos los grupos y a toda la escena.

Diego: Nosotros somos como los niños de esta escena.

La síntesis, ¿no?

Diego: Sí.

Martín: Claro, todo lo que podamos agradecerles, todo lo que podamos decir de ellos… Tío, a mí es que lo que me sale en las entrevistas es eso, que mis influencias son Betacam, Juanita y los Feos…

Diego: Todo lo que podamos hacer por ellos y todo lo que se puedan beneficiar ellos de nosotros, bienvenido sea.

¿Por qué la referencia a Martín Barreiro?

Martín: Porque ya es parte del imaginario Carolina Durante.

Juan: Es El Quinto Beatle, como vosotros. [Risas]

Martín: Es el verdadero quinto Beatle, tío, Martín Barreiro. La relación con Martín ha sido muy divertida.

Diego: Martín se vino a interesar por el grupo desde el principio y claro, a nosotros nos hacía mucha gracia porque, claro, es el hombre del tiempo [Risas]. Le flipaba mucho “La Noche de los Muertes Vivientes” y salió a cantarla, de hecho.

Martín: Le conocimos en una fiesta de Radio 3, estuvimos con él, le regalamos una camiseta, nos dijo que iba a venir a vernos al Ebrovisión y dijimos: “Va, tío, pues te subes y la cantas”. Nosotros somos así, muy de “tú te subes y la cantas y ya está”. Y dice: “No, que además no os vais a acordar”. Llegó el Ebrovisión y le dijimos: “Va, ¿te subes o qué?”. Y se subió y la cantó, entonces siempre con Martín ha habido mucho colegueo. Hemos coincidido en diferentes ocasiones, no sé por qué, y ha estado guay, nos apetecía hacer la referencia porque era un buen hilo conductor. Al final Diego dice que ve la relación como eso, como si se imaginara al hombre del tiempo saliendo por la tele en las noticias diciendo “se avecina tormenta” o anunciando una ciclogénesis…

Ciclogénesis explosiva.

[Se ríen]

Diego: No sé quién nos dijo eso una vez, creo que lo leí en un comentario.

Martín: Y entonces dijimos, va pues Martín, tío, pa’lante.

Diego: Sí, es eso, que al final habla de una relación tormentosa.

Martín: Y hoy ha salido el videoclip y eso, es Martín como el que lo hila todo.

4. “Buenos Consejos, Peores Personas”

En esta canción es en la que decís eso de que no os tomemos demasiado en serio. ¿Ha sido un reto eso a la hora de hacer el disco? ¿No tomaros a vosotros mismos demasiado en serio?

Diego: Por supuesto. O sea, en el momento en que esto se empiece a tomar como demasiado en serio y dejemos de pasárnoslo bien con esto yo creo que es cuando el grupo se va a ir a la mierda y se acabará, ¿sabes? O sea, esto empezó por pasarlo bien y uno de los principales objetivos del grupo, por no decir el mayor objetivo, es pasarlo bien.

Martín: Yo con respecto a eso, porque muchas veces se puede confundir el que estemos haciendo las cosas tan improvisadas o tan intuitivamente o pasándolo bien con una falta de compromiso y con una falta de respeto. Y yo, que vengo de las artes escénicas, lo veo de una manera completamente diferente: es tenerle un respeto absoluto al juego, al pasarlo bien, pero hacerlo de una manera muy consciente, cuidándolo todo y no siendo conformistas. Somos bastante inconformistas y somos bastante serios a la hora de trabajar en el sentido de que, coño, queremos que suene bien, que la peña se lo pase bien y queremos hacer buenas canciones. Pero nuestra manera más seria de trabajar es pasarlo bien, siendo nosotros el propio termómetro de si una canción está guapa, si nos divierte…

Diego: Al final a nosotros también nos genera esa especie de reto, de ser ambiciosos y conseguir que las canciones molen, que disfrutemos con ellas, que disfrutemos tocando, sonar bien y que a la peña le guste lo que hacemos. Eso nos mola y nos genera ilusión y con eso seguimos pasándolo guay. La peña canta en nuestros conciertos y tal… y eso es guay. Evidentemente no es todo risas, ¿sabes? El grupo no es todo risas porque, si no, no convencería a nadie.

«En el momento en que esto se empiece a tomar demasiado en serio y dejemos de pasárnoslo bien es cuando el grupo se va a ir a la mierda»

Claro, al final yo creo que es esa tensión entre la actitud del grupo, las letras, que es como mucho más punky, más desenfadado, más de me da igual todo, y luego las guitarras, el marco sonoro, que es mucho más serio, que a veces hace referencia a The Jesus and Mary Chain o a grupos así de mucho empaque, muy serios, que no son precisamente para pasarlo bien.

Martín: Claro. Y estamos aprendiendo a tocar cada vez mejor, también, y tener mucha más responsabilidad con eso.

Diego: Tal cual.

Martín: Es un poco el doble sentido, sí: tomarse muy en serio el juego. Es una mentalidad muy de escénicas, muy de actor. Tomarse muy en serio el juego. O en el deporte.

Diego: Al final es eso. Bueno. Es que eso que acabas de decir me parece una gran frase, tío.

Mario: 100%.

Diego: Tomarse muy en serio el juego… O sea, estamos jugando…

Martín: Pero muy en serio.

Creo que a partir de esta canción es cuando las guitarras irrumpen de verdad…

Mario: Sí, tío… Brrrrrrm.

Porque con los singles daba la sensación de que os alejabais un poco del ruidismo del principio y de repente ya llega esta “Buenas Consejos” y ya dices “vale, vale”.

[Se ríen]

Diego: Hay una parte que es como… cuando las hemos vuelto a tocar, porque todavía no las habíamos tocado en una sala o ensayo todos a la vez… y, buah, cuando llega el puente ese de ruidaco… Me recuerda como en Dragon Ball cuando se pone ahí a lo loco en modo Súper Saiyan ahí pfffffff.

¿De dónde sale todo este ruido?

Mario: Pues nada, a ver. A mí me gustan las guitarras que suenan a todo menos a guitarra. De hecho, en el primer disco de Triángulo de Amor Bizarro creo que pone en plan ‘radial’, ¿sabes?

Juan: Zipo, guitarra, teclado, radial, taladro… [Risas].

Ese es el concepto, ¿no? Podemos usar una radial.

Mario: Sí. Además que esa canción, si no metíamos algo de ese rollo, como que se iba a quedar demasiado popera, entonces había que darle chicha…

Martín: De hecho grabamos otro solo, con un punteo.

Mario: Caro, al principio iba a ser un punteo y tal pero ya vimos que no, que eso lo que pedía era guarreo, y nada, pues lo metimos.

¿Habéis notado mucho hacer la mezcla fuera, con Martin Glover (Youth)?

Martín: Pues sí, a mí me ha sorprendido bastante. Sobre todo al principio se notaba mogollón que lo estaba mezclando alguien que no entendía el español.

Diego: Berni [Bernardo Calvo, productor de “Carolina Durante”] también ayuda porque se lo da todo mascado, ¿sabes?

Martín: Sí, y anotado todo, “he grabado esto para esto” y tal. Pero con las voces sobre todo era muy brit, súper inglés, voces súper tratadas, delays de repente…

Juan: En la sílaba que no era. [Risas]

Martín: Sí, y darle énfasis en palabras que no tienen ningún sentido, ¿sabes? “Las CÁNciones de JUÁnita” [canta alternando los acentos]… Y la primera vez que lo escuchamos dijimos: “Dios, ¿qué está pasando?”.

Diego: Pero luego también ayuda porque el haberlo hecho con Youth, que bueno, ha currado con gente muy importante de fuera, yo creo que le ha dado un sonido muy distinguido. Y canciones como “Quéloqué” (“KLK”), que yo creo que es la que tiene una mezcla así como más raruna, es como… joder no estamos acostumbrados a esto pero mola de cojones.

Martín: Lo que teníamos claro desde el principio es que no queríamos tratar mucho la voz. En alguna canción sí que tiene un poco más de efecto, de reverb, o tiene un eco así como… no es esa voz seca, ¿sabes? En “El Perro De Tu Señorío” entra como…

Diego: Entra como un demonio, parece un demonio. “Trátame cómo tú quieras…” [ruge un poquito con eco demoniaco].

Martín: Sí, y eso mola porque yo creo que lo ha hecho guay.

Diego: Sí, tío, son detalles que le dan un plus al disco.

Martín: Mola porque te sorprende escuchar tus propias canciones escuchadas por otra persona.

«Al principio se notaba mogollón que el disco lo estaba mezclando alguien que no entiende el español, pero haberlo hecho con Youth al final le ha dado un sonido muy distinguido»

5. “KLK”

En “Quéloqué”, que me acabas tú de decir lo que significa porque te lo iba a preguntar, no lo pillaba lo de “KLK”…

Diego: King Latin King. [Risas]

Ahí vuelvo a ver el nihilismo como tema principal.

Diego: Eso lo puedes ver en todas si quieres.

6. “Joder, No Sé”

A lo mejor me he vuelto loco yo, ¿eh? Pero en esta veo un puntito Pignoise…

[Risas]

¿Vosotros lo habéis visto, os habéis tenido que frenar en algún momento o algo así?

Diego: Sí que en “Joder, No Sé” puedo ver un punto algo Pignoise, es la única voz que… Bueno, a ver: yo tuve que regrabar las voces del disco porque no estaba cantando como yo cantaba antes, ¿sabes? Que es como… no sé, estaba cantando como mucho más sosegado, más tranquilo… Y “Joder, No Sé” es la única que no regrabé. Y es en el único tema en que se atisba algo, pero es por cómo canto, que al final saco una voz un poco nasal a lo Álvaro Benito, pero nada que ver. Lo que pasa es que a la peña le pones una guitarra con distorsión y como la gente en general no tiene ni puta idea de música pues…

Juan: Claro, cualquier grupo de chavales jóvenes con una guitarra y con distorsión en ella ya son Pignoise.

O Despistaos.

Martín: Va un poco por ahí, supongo. La gente a veces nos dice que sonamos a Pignoise, o que somos los nuevos Pignoise, y dice Juan: “Pero si eso está muy bien, joder”.

Mario: La gente lo dice como si fuera un insulto, y la verdad es que a nosotros nos parece de puta madre.

Diego [descojonándose]: A mí no, tío…

Juan: A ver, si es que pasa que no es como Pignoise, tío, no tiene nada que ver. Pero si fuera, de verdad, como Pignoise, no sería algo malo. Pero que en este caso no vale.

Mario: Como que uno lo pone en los comentarios y ya van todos detrás…

Martín: Pero nos lo tomamos muy a coña lo de Pignoise. De hecho, en el primer concierto que hicimos Diego se subió a cantar una canción con Axolotes Mexicanos y era una versión de la de “Te Entiendo” de los Pignoise… Entonces hay mucha coña, ¿no? Pero no, o sea, no lo veo… Es que ni la voz ni las guitarras.

7. “Nuevas Formas De Hacer El Ridículo”

Lo primero que llama la atención de “Nuevas Formas de Hacer el Ridículo” es el bajo.

Martín: Me ha escrito mucha gente con esto, en plan “buah, cómo me gusta”. Dos colegas, de hecho.

Diego: Mucha gente. Dos colegas. [Risas]

Martín: Soy el bajista del grupo, ¿sabes?

Juan: Pues porque te escuchan, porque se escucha el bajo, pero realmente estás bien en todas.

En otras más tapado.

Martín: Sí.

¿Cómo has grabado los bajos del disco?

Martín: Pues es que hemos grabado de dos maneras diferentes y con dos bajos. Pero nada, siempre buscamos mucho nuevas maneras.

Diego: No se cuentan los secretos…

Juan: Incluso una reamplificando, grabando por línea y tirándolo al ampli luego, ya grabado.

Martín: Sí, hemos grabado el bajo de maneras muy raras. Y mola porque al pasar las mezclas a Youth, sobre todo en “El Año” y en esta, que le metió bien de subgraves, tío. De hecho, en la de “El Año” me sorprendió muy gratamente.

Diego: Joder, es que en “El Año” suena de puta madre ese bajo, chaval.

Martín: Y eso, que me mola que en la mezcla le haya puesto cariño.

Diego: La de “Cuando Niño” está grabada con un ampli…

Martín: Sí, es que hemos grabado los bajos de maneras muy freakies, es verdad. Yo creo que sólo las que grabamos en Granada se han grabado con un amplificador de bajo. El resto han sido amplificaciones con un ampli pequeño, con uno de estos de cabezal, solo cabezal a línea…

Diego: Un ampli de estos de cien pavos…

Juan: Los típicos amplis portátiles para tocar en el metro.

Sí, sí, el cuadradito.

Diego: El cuadradito, el cuadradito, eso.

Martín: Y nada. A ver, mola, porque a estas canciones les tengo cariño porque son canciones que nacen de líneas de bajo, “El Año” y “Tagram” [una referencia interna a “Instagram” como título alternativo de “Nuevas Formas De Hacer El Ridículo”].

Obviamente, la canción es una crítica a Instagram y todo este rollo… ¿Qué opináis de Instagram y de este rollo?

Martín: Pues que se puede usar muy bien y se puede usar muy mal. Y es fácil usarlo mal.

Más que bien, ¿no?

Martín: Es muy fácil usarlo mal.

Diego: Y bien. Hay peña que da bastante…

Martín: Usarlo bien es menos fácil.

Mario: Sobre todo… bueno, aparte de lo de dar vergüenza ajena y tal, yo veo a mucha gente a la que el Instagram les genera mucha ansiedad y les tiene jodidos. Pero ya no sólo por el hate que puedas recibir, sino por el rollo de necesitar constantemente algo…

«Vemos a mucha gente a la que el Instagram les genera mucha ansiedad y les tiene jodidos. Pero ya no sólo por el hate que puedas recibir, sino por el rollo de necesitar feedback constante»

Sí, un feedback constante.

Martín: Sí, te genera ansiedad. Hace poco leí un artículo bastante chulo que básicamente decía que genera necesidades fisiológicas. Quiero decir, el hecho de tener una notificación en el móvil provoca una reacción hormonal que segrega dopamina. Entonces, a lo mejor lo que te tiene enganchado no es la reacción en sí misma, o el feedback, sino el ‘a lo mejor me han dado like’. Esa tensión de tener que mirar siempre el teléfono o las redes por si ha pasado algo, ha llegado algún mensaje… Engancha mucho, y cuando tienes problemas de ansiedad o problemas de autoestima… es muy fácil engancharse como una droga a ese tipo de feedback.

Diego: Como una droga no, es que es una droga.

Martín: Quiero decir, está hecho para eso. Por eso digo que es muy fácil usarlo mal, porque te genera unas cosas con las que empiezas a actuar de manera muy rara.

Juan: Tienes que parecer todo el rato el puto amo aunque tu vida sea una mierda…

Diego: Y luego la gente como que se crea… porque tú tienes la posibilidad de crearte tu personaje, y todo el mundo, a pesar de que no tenga nada que ver lo que hace con el arte en sí mismo, se crea su propio personaje y desarrolla como una especie de arte a través de Instagram… que al final le requiere un tiempo y una ansiedad…

Martín: Hay mucho experto en marketing.

Sí, en la sombra, es verdad.

Diego: Lo de Instagram, tío… Mira, yo me acuerdo que me bajé una aplicación que me medía el tiempo y tal que estaba metido… Y cuando empecé había días que podía estar cinco horas y media. Con el móvil, a lo mejor no con Instagram solo, pero con el móvil. Cinco horas y media… ¿Tú sabes lo que es eso?

Enganchado a una pantalla, sí.

Diego: Es una locura…

Martín: Y luego se generan relaciones también como muy raras. Relaciones por redes, pues un poco de lo que habla la canción, generar relaciones por redes o una manera de relacionarte por redes que luego es completamente diferente a la que puedes tener con la misma persona en la vida real.

Diego: Tal cual. Bueno, es que podríamos estar hablado de esto…

Martín: Sí, es un tema que da mucho de sí y hay muchas ‘charrapas’ [ríe, desafloja].

Mario: Con respecto a los malos usos en redes sociales.

Juan: Vamos a parecer filósofos a este paso, loco.

Nueva sección: “Malas Prácticas en Redes Sociales… con Carolina Durante”.

[Todos ríen]

¿Beef con Izal ahí a la vista?

Diego: No hombre, no.

Juan: Además es que no es ese Mikel, es Mikel Liza.

Diego: Nooo, Mikel Azcona.

Juan: Eso, Azcona, joder.

No hay apellido de Mikel.

Diego: No, no, hombre.

Es una idea.

Diego: Además, imagínate, si es que es un… jamás nos meteríamos con Mikel, si es un tipo súper alto, tío, ¿sabes? Los de ese grupo son peña súper grande.

Mario: Y son muchos, ¿no? Además.

Diego: Son como cinco o seis. ¿Cinco? No sé.

Pero ¿queréis que la gente piense que es Izal? O sea, ¿hay una intención detrás de eso?

Diego: Nos hace gracia que la gente piense que es Mikel Izal.

Martín: Dejémoslo ahí, hemos hablado un poco de esto en la tercera parte de esta pregunta.

8. “Falta Sentimiento”

Este es el tema en el que se pone como más intenso el disco.

Martín: Sí, esta es en la que Diego se pone a hablar de las letras y empieza a llorar.

¿Por qué?

Martín: Pues no sé, porque es muy intenso todo, porque es la canción como más tristona, en la que hay como menos guasa, ¿no? Porque en verdad cuando escribe Diego y habla de cosas intensas siempre vienen con guasa o vienen en una canción así más divertida o tienen alguna metáfora tal… en esta hay menos tono jocoso. Igual en la segunda estrofa, cuando se pone ahí con los niños del Brasil y tal, pero bueno, sí, que es la más seriota. Esta y “El Perro De Tu Señorío”. Al final en “El Perro De Tu Señorío” no se nota tanto porque las imágenes son como muy locas, “soy tu objeto” y no sé qué. En esta es más crudo.

Sí, “dinero hace sentimiento”, que es una frase bastante dura.

Martín: Sí, cruel.

¿Las baterías están hechas así para darle ese punto de empaque al tema, ese plus de intensidad?

Juan: Sí, supongo que vendrá por eso, pero es un poco lo que pide el tema muchas veces las baterías. Yo no tengo un patrón estándar. Lo que queda bien, lo que está guay, lo que pegue con el bajo. O que pegue el bajo conmigo, al final siempre hay que compincharse ahí. ¿Me sigues o te sigo?

Martín: Por ejemplo, en muchas canciones, como cuando hicimos “Niña de Hielo”, hablamos mucho para ir construyendo la canción, entre los dos. Muchas veces no puedes empezar simplemente con el pattern de batería y el pattern de bajo a tope, sino que tienes que ir un poco construyendo. Pues en “Niña de Hielo” empezamos un poco así, a tope, y al final vimos que no, pues vamos a empezar solo con charles y él que vaya construyendo. Y aquí era un poco lo mismo. Al principio, cuando la tocábamos, pues era un poco todo recto, y luego quedamos pues en que “vamos a empezar solo con bombo y metiendo alguna cajita”. Y la segunda estrofa ya que sí sea el pattern y luego ahí ya va construyendo la guitarra con el [wram wram, imita el sonido de la distorsión]… Era un poco una canción que teníamos claro que se tenía que ir construyendo poco a poco. Y eso es algo que a mí además me obsesiona mucho, porque soy muy fan de Cloud Nothings o Thee Oh Sees, ese tipo de grupos que tienen de repente canciones de seis minutos que se van construyendo.

Y, a nivel lírico, da la sensación de que hemos dejado de sentir y estamos un poco perdidos en una búsqueda absurda de algo que da la sensación de que no vamos a encontrar nunca…

Diego: Yo espero encontrarlo. Pero sí es verdad que… es un poco lo que dice el título de la canción, eso, la necesidad de sentir. Que hay veces que en general de repente no te interesa nada en absoluto. Tampoco voy a explayarme porque sería un poco vergonzoso…

Fotografía: Promo

9. “Cuando Niño”

Vale… “Cuando Niño”.

Martín: Pues es como quitarle toda la intensidad al asunto.

Son los perros follando, ¿no?

Martín: [Risas]. Es como: “Nos hemos puesto muy intensos, vamos a relajar el ambiente”.

Es la canción más naive del disco.

Juan: Y del grupo, yo diría.

Todos: Sí.

Martín: Sí, porque estábamos con el disco y ya lo teníamos casi terminado, lo estábamos escuchando con Bernie y llegamos a esto y fue como: “Bernie, tío, creo que entre las canciones rápidas y las canciones intensitas falta como un descanso”. O sea, estamos haciendo un disco, no estamos haciendo una compilación de canciones. Y fue como… estábamos Mario y yo y dijimos: “Tío, hay que hacer algo relajado, tío, ligero”.

Mario: Sí, tío, que sea como buen rollo y ya, como caminar despacio, ¿sabes lo que te digo? Algo que sea más con la calma.

Diego: Tranquilito, un día de primavera…

Mario: Porque el resto de canciones o son cañeras o son medio tempo pero tienen algún momento en el que rompen… y esto es estar con un café tranquilamente.

Martín: Y mola porque la letra es como muy freakie y la manera de cantarlo es como muy macarra, no sé, como oscura. Tiene un rollo, un combo que nos molaba bastante.

Sí, como el payaso triste. Me encanta una cosa curiosa que os pasa, que es más personal mía, que es que estáis un poco ahí entre el chico al que le dan hostias en la clase y el chico que las da.

Mario: Sí, sí, es que por muy naive que sea, como que sí que tiene su lado oscuro. El rollo de los payasos también…

¿Y la letra es alguna experiencia personal o está inspirada en algún recuerdo tuyo personal?

Diego: Pues venía con la idea en la cabeza de reflejar algo de cuando era chaval y simplemente pues yo me acuerdo de escribir solo “Cuando niño…” y decir, bueno, pues “¿Cuándo niño qué?”. Y se me empezaron a ocurrir cosas, pues cosas que me venían a la cabeza de mi infancia. Los ratos que pasaba en el parque. Además siempre que pienso en el parque se me viene a la cabeza un momento loco de mi infancia que es en el Dos de Mayo, que hay unos columpios, ¿no? Pues yo me acuerdo de estar un día con mi madre y que había unos chavales y como que no me dejaban jugar con ellos, o yo qué sé. Es uno de estos recuerdos que tienes como borrosos, ¿sabes? Y luego quería meter otra cosa que contrastara con eso y que era una cosa que yo creo que a todos… no sé, hay muchos niños que… a mí es que los payasos siempre me han dado un miedo terrible, no me han gustado ni cuando era pequeño ni me gustan ahora. Les tengo un asco tremendo, me dan un mal rollo brutal. Ahí el payaso de McDonald’s… siempre cuando lo veía me generaba malestar en el cuerpo. Y bueno, venía un poco por esto, por ese contraste. Y luego pues enganché con el estribillo. Es que al final es la hostia porque intento hacer una canción así, y de repente me llega lo del tobogán, e hilarlo con… bueno, yo que sé, se ve bastante claro, creo. Que la gente lo interprete como quiera. Tampoco voy a explicarlo todo.

«Nos sorprende que no hayamos hecho más canciones lentas, más rollo shoegaze y de ese tipo en el disco»

10. “El Perro De Tu Señorío”

Pues ya para terminar, “El Perro De Tu Señorío”, que es como un statement, un golpe en la mesa fuertecito. A mí sobre todo porque, a ver, yo comentaba con colegas antes de escuchar el disco el ambiente que hay en torno al grupo. Y a mí me pasa que me recuerda, salvando siempre las distancias, a Los Planetas, a ese movimiento de toda la escena apoyando, que de repente se fije una multinacional y apueste por ello, que pienses que este grupo lo va a petar y lo va a petar siendo Carolina Durante, no siendo lo que quieren que sea… pero en sonido siempre estabais lejos. Y sin embargo, con esta canción sí puedo escuchar ecos de Los Planetas.

Martín: Por qué metemos guitarras, ¿no?

[Risas] No. Por el sonido más sintético, incluso por el propio título y la metáfora de la canción, el tema del esclavo, del perro fiel… los coros en la segunda estrofa, que es el único momento del disco en el que los dobláis con tanta claridad…

Martín: A ver, el disco está petado de coros, pero sí es verdad que en esta en la segunda estrofa la voz dobla…

Diego: Sí, sí, que se escucha claramente a Martín doblándome a mí.

Vaya, que no sé en qué medida es intencionado pero sí me parece muy simbólico.

Martín: Sí que nos gusta este tipo de canciones, este sonido…

Diego: De hecho, a mí me parece muy raro que no hayamos hecho más canciones… pues eso, lentas, así más shoegaze, de este tipo en el disco.

Martín: Sí, de hecho había otra de este rollo que estaba ahí como futurible, que el arreglo está ahí y yo creo que está muy guapa…

Diego: Sí, tío, estaba muy guay pero faltaba una segunda estrofa y no me salía.

Mario: La que hicisteis en Zaragoza y la otra, la de…

Martín: ¿“Minuto 93” dices tú?

Mario: No, la de [canta el riff]. Bueno, en fin, había dos que eran como más rollo lentas.

Martin: A ver, la del “Plan Infalible”.

Mario: ¡Esa! Y la que hicisteis en Zaragoza.

Martín: De esa no me acuerdo…

Diego: Sí, tío, la de [canta] “Estoy llorando pero estoy contento”.

Martín: ¡Ay, es verdad! Hombre, esa era otro rollo.

Diego: Sí, esa es otro rollo, de hecho la veo como un poco similar a “Cuando Niño” y tal.

Martín: No sé, si es que al final nos gustan muchas cosas, entonces hay que tener un poco de… Yo creo que “El Perro De Tu Señorío” ha seguido la dinámica de “300 Golpes”, como algo así más de ambiente, más atmosférico. Y nos gusta tenerlo, ¿sabes? No nos gusta hacer un disco de ese rollo, pero sí tenerlo. ¿Haber metido otra canción de ese rollo? La de “Falta Sentimiento” me parece que es suficiente, aunque tenga un poco más de ritmo. Pero meter otra lenta así… igual ya estás sonando a otra cosa. Pero sí que me gusta tener alguna así que sea más otra cosa. Y creo que además el arreglo ha quedado de puta madre, a mí es una de las canciones que mejor me suenan. Y, bueno, nos apetecía cerrar con ella. Y el nombre lo puso un fan, un tío que la escuchó por ahí… Porque la tocamos en Café La Palma cuando presentamos “Necromántico”…

Diego: O sea, imagínate el tiempo que tiene la canción.

Martín: Tiene mucho tiempo, es de más o menos cuando salió “Cayetano”, hace un año o así. Pues eso que la escuchó y dijo que le recordaba a un soneto de Lorca que tiene un verso que dice “Soy el perro de tu señorío” o algo así, sobre arrastrarse. Y dijimos: pues “El Perro De Tu Señorío”, tío. Ahí se quedó.

Diego: Buen nombre. Nos moló y, además, yo qué sé, es curioso que el nombre de una canción lo ponga un fan.

Martín: Y pensamos también, ya te digo, que es muy canción de cerrar. A mí me recuerda un poco a cuando cierran Los Punsetes con “Estrella Distante”, pues algo así como más oscurito. Y luego la letra, que es un cañón.

Diego: Sí, yo creo que es la mejor letra que he escrito hasta ahora junto a “Cayetano”.

«Las mejores letras que hemos escrito hasta ahora son las de “El Perro De Tu Señorío” y “Cayetano”. Los dos mundos de Carolina Durante»

Los dos mundos de Carolina Durante.

Martín: Sí, lo ligero y lo intenso.

Diego: Dos mundos, totalmente.

¿Qué querías expresar con la letra de “El Perro De Tu Señorío?

Diego: Pues eso, que haz lo que quieras conmigo, que por ti…

Juan [cantando]: “Y es por tiiii”.

Mario: Ponme la correa.

Martín: Tú puedes no quererme, pero yo te quiero.

En el despacho de Universal en el que les han encerrado a hacer entrevistas como churros, irónicamente, hay una pegatina de Morat presidiendo el ventanal. Juan se levanta y tapa el logo con pegatinas de Carolina Durante, y le da la última calada al váper sabor castañas. Su estilo es el trolleo, como ellos mismos dicen, tomarse demasiado en serio el juego. Lo siguiente que les toca trolear es la idea de banda generacional. Estén preparados.

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