Cala Vento: «No nos gusta repetir ninguna fórmula y esa era la idea principal para «Balanceo». Esa es la forma en la que nos sale»

“Balanceo” es potente, personal, refrescante y sorprendente. Se niega a jugar a lo seguro pero tiene los pies en la tierra y quiere tener a su gente cerca. Y la gente ha respondido que quiere quedarse con ellos. Que se quedan con todo.



Allá por 2017, cuando Cala Vento salieron a una larga y exitosa gira recién cogido del árbol su “Fruto Panorama”, todo auguraba que serían una de las bandas con más futuro de la escena emergente española. Dos años después, tanto la crítica como los fans nos congratulamos de ello, pero tampoco parece que a Joan Delgado y Aleix Turon se les haya subido demasiado a la cabeza. Ellos siguen adelante con su inamovible visión creativa, que es personal, honesta y cada vez más madura y consolidada. Tras el éxito de su debut homónimo y del ya citado sucesor, “Balanceo” decide romper los pocos moldes en los que se podía encasillar al dúo de L’Empordà para explorar nuevas tierras y volver con las manos llenas de oro.

Aleix y Joan, en esta entrevista tan cercana y directa, desvelan infinidad de secretos y técnicas que han aprendido en su elepé más trabajado, y hablan de cómo el amor, la nostalgia, la reivindicación y la política han hecho de este su disco más completo y sorprendente hasta la fecha.

Analizando una por una las once canciones que componen el tracklist oficial de “Balanceo”, además de un bonus track con una historia muy particular, Aleix y Joan hablan de la nostalgia y del presente, del amor y la amistad, de la política y la reivindicación. También de mantener una personalidad propia y un sonido interesante que los contente primero a ellos y luego al resto, porque Cala Vento es algo que hace feliz a mucha gente, empezando por ellos mismos. Hay algo, no obstante, que sí puedo adelantar: “Balanceo” es potente, personal, refrescante y sorprendente. Se niega a jugar a lo seguro pero tiene los pies en la tierra y quiere tener a su gente cerca. Y la gente ha respondido que quiere quedarse con ellos. Que se quedan con todo.

Quería que me hablarais un poco de qué ha supuesto “Balanceo” en líneas generales: a nivel de elaboración, de sonido…

Joan: Desde el principio planteamos el disco de una manera muy distinta. No sólo ir al estudio, grabar unas cuantas canciones y después escoger un orden, sino que íbamos con el orden muy pensado, el sonido bastante meditado… Lo hablamos con Eric Fuentes y Santi García y coincidían con todo, con cómo tenía que evolucionar el sonido de Cala Vento, y a partir de ahí lo enfocamos con ganas de sonar bastante más gordos, sin limitarnos a la hora de grabar con bajos, pianos o lo que nos apeteciera en su momento. También otra cosa que cambió mucho respecto a los otros discos es que los dos primeros fueron grabados en cinco días; este lo grabamos en veinte. Hubo diez días de estudio residencial en Motril sólo para grabar los instrumentales y después otros diez o quince entre Barcelona y Sant Feliu de Guixols haciendo voces y vientos.

¿Puede decirse que este es el disco más político de Cala Vento?

Aleix: Seguramente es porque antes lo más fuerte que nos había ocurrido en nuestras vidas era que nos habíamos enamorado o que lo habíamos dejado con alguna chica; ahora estamos bien en ese sentido, y lo que más nos ha afectado últimamente ha sido eso [la política]. Por eso, ahora tiene un rol más central en el disco. También importa el hecho de que cada vez vamos profesionalizando más algo que antes para nosotros era sólo un hobby.

Fotografía: Anna Izquierdo

1. “Un buen año”

En esta canción aparecen algunos de vuestros temas recurrentes: el componente nostálgico, hablar sobre de dónde venís y qué os ha llevado a ser lo que sois… ¿Por qué decidisteis empezar así este disco?

J: “Balanceo” es un balance de lo que nos ha pasado hasta ahora y lo que nos preocupa ahora mismo. El “buen año” es un reflejo total de lo que nos ha pasado durante estos últimos años: la gente que está ahí, pros y contras de estar en este grupo, lo que eso significa y… bueno, con lo que te quedas al final.

A: Esta canción además tiene una anécdota bonita, porque, además de ser la primera canción del disco que compusimos, cuando estábamos en el estudio en Motril un día por la mañana Santi dijo: “Hostia, esta noche he soñado que estabais tocando la guitarra en el jardín y yo me acercaba con un micrófono para hacer un crescendo, un fade in…” y Joan dijo: “Joder, vamos a hacerlo. Si lo has soñado es porque hay que hacerlo”.

Hasta ahora las canciones que hacíais eran cosas que podíais tocar vosotros solos, pero de repente, en la primera canción del álbum, hay cambios de acústica a eléctrica, vientos… ¿Es una declaración de intenciones?

J: Era un poco para quitarnos los prejuicios y los límites de “Hostia, Cala Vento ahora con guitarra acústica y trompetas…”. En “Antes de Él” hay un cello, y nunca hemos tocado con un cello en directo, pero a lo mejor pasa. Nosotros también vemos el disco como algo distinto, y ya nos apañaremos en directo.

2. “La comunidad”

En canciones como esta se nota que con las letras os cortáis menos a la hora de usar figuras o imágenes muy distintas, como “Soy bandera, soy espada”, y técnicas a las que hasta ahora no nos teníais habituados.

A: Creo que “Balanceo” es el disco más completo que hemos hecho a nivel de letras. Estoy muy orgulloso de cómo han quedado todas, mientras que con los otros álbumes siempre había alguna que decías “Eh…”. Tampoco hemos premeditado mucho las letras; queríamos hacer un disco conceptual pero nunca se nos ha dado muy bien escoger el tema antes de hacer la letra, sino que lo vamos haciendo sobre la marcha. “La comunidad” es una canción que surge cuando te das cuenta de que estás haciendo algo con tu vida que se sale un poco de los esquemas, que tu familia a lo mejor lo va aceptando, pero que su hijo se dedique a algo tan inestable como la música no les cuadra. Por eso salió esta canción como reivindicación de que, aunque esto sea una movida muy difícil que se sale de la conformidad a nosotros nos llena muchísimo, y al final lo hacemos para nosotros dos.

Yo creo que a partir de este tema se empieza a notar ese componente político del disco, con alusiones a esa la idea de colectividad que exploráis más adelante en el disco. ¿Forma parte también del mensaje político?

J: Totalmente. Esta canción habla de la generosidad, la colectividad y de apoyarnos entre todos. Porque sí, hay que pensar por uno mismo, pero el mundo se va a la mierda si no estamos ahí para ayudarnos.

A: Las canciones de Cala Vento siempre habían sido muy autobiográficas y ahora se ha intentado que la línea entre lo individual y lo colectivo se difumine un poco más, y que una misma canción pueda hablar tanto en singular como en plural. Creemos que es interesante y que el equilibrio está bien construido.

3. “Gente como tú”

Esta canción parece, de nuevo, más personal. No sé si se dirige a una persona en concreto, pero recuerda más a temas que hacíais antes, que la gente empieza a ver texturas y letras nuevas pero piensan “vale, seguimos en casa”.

A: Sí, eso lo hicimos un poco adrede, lo de que saliera primero. Es una canción que creemos que es muy pegajosa y que funciona bien de manera individual, y además es lo más parecido a los Cala Vento de siempre.

Vuestra nueva forma de escribir en este tema, igual que en “La comunidad” y en otras muchas canciones, vuelve a demostrar la importancia que dais a vuestra propia libertad creativa aunque la letra suene más rara. ¿Pensáis que antes os cortabais más a la hora de hacer una letra?

A: No, yo creo que el corsé Cala Vento se quitó desde el primer disco con una canción como “Estoy enamorado de ti”. Creo que ahí esos miedos desaparecieron y entramos en una línea de que cuanto más raro… bueno, cuanto más raro tampoco, pero cuanto más directo y más fiel sea lo que escribimos, mejor.

¿Cuándo decís eso de “Soy del bando ganador” representa un equilibrio entre una temática personal y colectiva o alude a otra cosa diferente?

A: Te preocupa esta frase, ¿eh? [Risas]. Es que nosotros somos muy afortunados. Nosotros nos sentimos muy afortunados en todo en la vida y nos sentimos ganadores por ello. Y si esto va de bandos, que siempre hay bandos en la vida, inevitablemente, pues nos sentimos en el mejor de los bandos. Tenemos mucha suerte.

«Desde el principio planteamos el disco de una manera muy distinta. Íbamos con el orden muy pensado. Lo enfocamos con ganas de sonar bastante más gordos, sin limitarnos a la hora de grabar con bajos, pianos o lo que nos apeteciera en su momento»

4. “Do de pecho”

Esta es una canción con una estructura compleja, con muchos saltos de tempo e incluso de forma de cantar. Sigue siendo personal, pero se permite meter unas ciertas coñas aunque el tono sea más serio… ¿Cómo hacéis que temas tan complejos os salgan tan naturales?

J: Con esta lo que ocurrió es que, una vez la teníamos hecha, decidimos cambiar la parte del medio, donde viene el riff de guitarra. Eso es nuevo, y de hecho lo metimos aposta para que pareciera un poco más rarita. Porque la teníamos ya hecha, pero pensamos: “Le falta algo que le dé una chispa nueva”. Igual estaba bien, pero necesitábamos algo que fuera una novedad para nosotros antes de ir a grabarla a gusto, porque cuando llevas mucho tiempo con una demo, si te cansa, malo. Es verdad que ha quedado curiosa porque tiene muchas partes.

A: De hecho, no me acuerdo de cómo era antes.

J: Como… El final estaba al principio.

A: No, pero digo que esa parte instrumental, si tuviera que tocarla como lo hacía antes, a lo mejor no me salía.

Eso es algo que os había escuchado decir, que hubo canciones que al principio os aburrían y decidisteis olvidarlas y dejar de tocarlas unos cuantos días y, cuando volvisteis a tocarlas, lo hacíais de otra manera.

J: Eso lo vimos muy claro justo cuando hicimos el fin de gira en la Sol. A la semana siguiente quedamos Aleix y yo en el local para ensayar las canciones, porque entrábamos a grabar en noviembre, un mes después. Y estábamos ahí después de ensayar y veíamos que no teníamos ganas de ir a grabar esas canciones; las teníamos muy rayadas. Y dijimos: “Mira, vamos a ir al estudio sin volver a ensayarlas ni nada y así en el estudio tenemos margen de improvisación”. Y fue positivo, porque llegamos allí y hubo muchas cosas que no recordábamos y salieron improvisadas, con Santi y Eric todos trabajando desde cero.

A: La mayoría salieron bien, otras es cierto que de haberlas ensayado habrían salido mejor…

J: Pero bueno, también es la gracia.

En este disco habéis metido una instrumentación mucho más variada: hay arreglos de viento metal, sintes que metéis para un momento y luego los cambiáis por otra cosa… ¿Estas ideas salieron de vuestros productores o de que vosotros ya ibais con la idea de sonar con más empaque y os venía el ramalazo de decir “quiero tal o cual textura”?

J: Ya íbamos con la idea de sonar más gordos, de hacer un disco más producido, y lo que cambia del empaque, aparte de que la batería está más trabajada que en discos anteriores, es que hemos metido bajo en todas las canciones en vez de octavar la guitarra de Aleix como en los otros discos. Esto no es un secreto, está claro que en este disco hay bajo en todas las canciones. Eso se une a que pudimos dedicar un día por canción y buscar exactamente los sonidos que nos molaban en cada momento. Yo por ejemplo pude montar dos sets de batería con todos los platos diferentes, con una afinación diferente, y en función de la canción me movía o iba combinando… Aleix igual, tenía un montón de guitarras, varios amplis, e íbamos probando.

A: Hemos trabajado más las capas de guitarra en cada parte de la canción. Así como en “Fruto Panorama” era una sola guitarra y en las partes más cañeras o más intensas aparecían otras capas de guitarra, aquí es incluso al revés, o todo el rato están varias capas. Hemos trabajado con la idea de que no estamos en un local, sino de: “Estamos en un estudio de grabación, tenemos todos estos instrumentos, vamos a ver cuáles de ellos encajan en esta canción”.

Fotografía: Anna Izquierdo

5. “Solo ante el peligro”

Os quería preguntar sobre qué nuevas influencias habéis tenido en este disco, porque a veces los periodistas cuando escribimos pensamos “Esto suena a tal”, y a lo mejor no tenemos ni idea de lo que estamos diciendo. ¿De qué influencias, viejas o nuevas, habéis tirado en este disco?

J: Tampoco íbamos con muchas influencias muy marcadas. A lo mejor con bandas de los ochenta como Prefab Sprout o música italiana como Lucio Battisti o Franco Battiato, que sí que los hemos escuchado a fondo, pero a nivel de composición no íbamos con ninguna idea preestablecida. A nivel de sonido sí, siempre hemos querido sonar como Weezer, Foo Fighters, Nirvana… Sonar gordos, sonar a radio, pero no de personalidad. Ese era nuestro reto, dar un paso adelante con el sonido sin perder personalidad.

A: Otro grupo que también ha sido importante en este proceso, ya no tanto a nivel de sonido como decía él sino más en lo artístico es Pinegrove, que nos gustó mucho a los dos y hay bastantes canciones del rollo de lo que hacen ellos, pero lo demás es lo que hemos tenido siempre.

Me encanta porque habéis encontrado una forma de hacer canciones muy cañeras pero con un tono muy reflexivo, y hay una cita en particular en este tema que me sorprende mucho: “Lo que hemos hecho hasta ahora lo podéis pasar por la trituradora, pero aquí seguirá para siempre, aunque os duela, aunque os joda”. ¿De qué habláis con tanta vehemencia en una canción que es tan de chill para ciertas cosas?

A: Es una canción que nace de ver cómo meten en prisión preventiva a políticos elegidos democráticamente por hacer algo que estaba en su programa electoral. Y, en realidad, se han hecho unas cosas que, aunque a mucha gente le duela, están ahí, y no se van a poder borrar nunca. Y ese tema nace con esa intención, pero nos damos cuenta de que si en la misma canción yo te contara que habla de cuando meten a unos raperos en prisión por cantar unas canciones, la canción seguiría siendo exactamente igual. Al final, entendemos que esta canción habla de estar solo ante un peligro, y ese peligro es el Estado hasta que se demuestre lo contrario.

6. “Remedio contra la soledad”

Este es uno de los temas más oscuros del disco, a pesar de que la letra tiene un tono muy personal y casi ‘motivador’, como muy de auto-reivindicación. ¿Cómo funciona el contraste entre eso y su tono oscuro? Además, la tocáis con bajo, ¿verdad?

J: Sí, nuestra idea era hacer una canción con bajo y batería. Básicamente, Aleix y yo estamos en constante debate con todo, y uno de los temas recurrentes es el de las redes sociales, porque nosotros las entendemos de una manera y muchísima gente lo entiende de otra, y estamos en constante debate porque nosotros las usamos cada día. Un día estábamos debatiendo esto en el local, y yo me tenía que ir, y le dije [a Aleix]: “Oye, con todo lo que hemos hablado hasta ahora, haz una letra”, porque estábamos hablando de cosas muy interesantes. Y así lo hizo, al cabo de media hora o así mandó la letra. Y está guay, es como una crítica social pero también una autocrítica, porque al final nosotros también estamos enganchados a los móviles y las usamos.

«Antes lo más fuerte que nos había ocurrido en nuestras vidas era que nos habíamos enamorado o que lo habíamos dejado con alguna chica; ahora estamos bien en ese sentido, y lo que más nos ha afectado últimamente ha sido la política. Por eso ahora tiene un rol más central en el disco»

7. “Todo”

Me flipa todo lo que hacéis en esta canción a nivel de estructura, y mira que es cortita. Volviéndola a escuchar me sorprendí de todo lo que cabe en dos minutos y medio. Además, tiene un riff de guitarra más elaborado… En este disco se nota un montón cómo el peso de la guitarra no recae en una sola línea y os permite hacer cosas más elaboradas y estructuras muy sorprendentes, como meter ese trozo cerca del final que es prácticamente rapcore. ¿Cómo surge el rollo de esta canción?

J. Pues el rollo de esta canción surge cuando Aleix llega al local, hace el riff y me dice: “Tú mira esto”. Y yo como: “¿Y esto? ¿Esto qué es?”, y hacíamos otra cosa. Y al cabo de un día lo vuelve a tocar, y yo: “Esto es brutal”. Así de coña íbamos tocándola a ratos, y me moló el ruido de la batería y cómo quedaba con el riff, y seguimos y salió una canción punk-rock casi de Barricada y dijimos: “Hostia, no es para nada Cala Vento, pero mola igual. Vamos a seguir, porque es algo muy diferente de lo que hemos hecho hasta ahora, pero nos mola”. Y el trozo de rap, la poesía esa que canta Cándido [Gálvez] de Viva Belgrado, lo tenía que cantar yo, pero estábamos en el estudio y Santi dijo: “Este trozo es súper Viva Belgrado, ¿por qué no le decimos a Cándido que venga?”. Y nosotros como: “Pues lo habíamos pensado, pero creo que está en Japón”, y dijo: “No, no, está aquí”, y como estábamos en Andalucía al día siguiente vino y lo grabó.

Ahora que decías esto de que lo ibas a cantar tú, quería preguntaros una cosa. Porque, desde que cubrí vuestro concierto en Valladolid, pensé: “¿Cómo puede estar este pavo tocando así la batería y cantando a la vez?”. Y en este disco lo lleváis más lejos, no tenéis ningún problema en dar protagonismo a la voz de uno o de otro. ¿Esto antes lo pensabais o en algún momento habéis visto una limitación a la hora de tocar y cantar a la vez?

J: Esto es una cosa que tenía Aleix premeditada y no me lo dijo, yo me he dado cuenta ahora. Porque ahora me doy cuenta de que estábamos en el estudio y él me decía: “Esto cántalo tú, que yo no tengo voz, que yo no sé qué”, y ahora me encuentro que estoy en el local ensayando unas canciones que voy a tener que cantar cuatro veces más de lo que cantaba en discos anteriores y voy a sudar más de lo que he sudado en mi puta vida. Pero bueno, lo vamos a sacar adelante. [Risas]

A: Esfuérzate un poco, hombre.

J: Hay que trabajar [Risas]. O sea, que era premeditado por parte de Aleix, mía no.

Te metió en el embolado, y tú ya como pudiste, ¿no?

J: Yo ni me enteré, porque estás ahí en el estudio y cuando estás grabando voces no piensas que después vas a tener que cantarlo y tocarlo. Yo sólo pienso: “Mira, aquí queda bien mi voz”.

Este además ha sido el segundo adelanto de “Balanceo”, y es un tema muy poco Cala Vento comparado con el primero. La gente, ¿cómo ha reaccionado con este tema?

J: Nos ha pasado una cosa muy curiosa, y es que a nuestras madres y nuestras hermanas y nuestras tías y abuelas… les flipa. Les gusta mucho, y a la peña a la que le gusta música muy mainstream también. En cambio, a los fans más fans de Cala Vento no les mola. Y es curioso.

A: Si nosotros hubiéramos tenido que apostar antes de haberla sacado hubiéramos apostado exactamente lo contrario.

J: Rollo: “Buah, esta canción seguro que a mi madre no le gusta, es rollo así punk. Punk vasco”.

8. “Bienvenidos a la Tierra”

En esta canción resaltan mucho esos coros de: “¡Sincronización! ¡Organización!”, muy punkarras, muy Ska-P, o con frases como: “Nunca estuve tan cerca de verlo como lo veo ahora”. ¿Es posible que en esta canción se hable de una toma de conciencia política?

A: Sí, sin duda es de las canciones más explícitas que hay en ese sentido en este disco. A mí lo que me gusta de esta canción, sobre todo, son las guitarras que entran justo en esa parte que has citado, que van dando la misma nota mientras que el resto van cambiando. Es un recurso que usan mucho Guided By Voices, que se le ocurrió a Santi y me flipa muchísimo. Y después también, en lo de “La mitad de lo que haga…” hay un piano que va reforzando los acordes. Me gusta mucho cómo ha quedado grabada esta canción.

9. “Muerte por ambición”

Aquí sí que vais a tener que ayudarme, porque con esta canción sí que no tengo ni puta idea de nada. De entrada: ¿por qué Google os va a jubilar?

A: Porque ahí está todo, ¿no? ¿Qué tenemos nosotros que contar si cualquier cosa que quieras buscar la vas a encontrar ahí?

Es que tiene frases muy personales, pero luego tiene otras tan crípticas como esta que no sé ni por dónde empezar con ellas.

J: Eso ya es tu imaginación, tú verás. [Risas]

También hay muchas variaciones de tempo y de tono y de estructura en esta canción. ¿Vosotros notáis cuánto ha madurado vuestro sonido en estos tres discos? Que en el fondo están separados por muy pocos años, y a mí me sorprende no sólo que hayáis podido encontrar un sonido tan sólido, sino que… ¿Vosotros notáis que habéis evolucionado con ello, musical y emocionalmente hablando?

J: No sé si somos conscientes de si hemos madurado mucho o poco. Cuando hicimos el primer disco no pensábamos mucho en esto, todo nos iba bien. Otra canción, otra canción, ya tenemos once, vamos a grabar un disco. Pero en el segundo ya nos pasó, no tanto, porque estuvo mucho más pegado, que hacíamos cosas y era como: “Esto se parece demasiado a no sé qué”. Y en este lo hemos notado muchísimo, de hacer algo que se parecía demasiado a “Fruto Panorama” y decir: “No, fuera”. No por nada, simplemente porque no nos gusta repetir ninguna fórmula y esa era la idea principal. No vamos a cambiar porque tenemos que hacerlo sino porque es la forma en la que nos sale, y si en el siguiente disco nos sale algo muy parecido a esto pues lo descartaremos.

Fotografía: Anna Izquierdo

10. “La importancia de jugar al baloncesto”

Esta canción es muy pequeña e íntima, quizá de las más del estilo que habéis hecho.

J: Es la única que hemos hecho así, de hecho. Salió en acústico y se quedó en acústico. Podría no haber sido así pero lo fue y ya está. Lo has dicho muy bien, es súper íntima y personal, sobre una preocupación… y ya está. Tenía que ser más larga, iba a ser una canción con más estrofas y estribillos, pero así se quedó.

Me gusta que en vuestras letras no se consiga distinguir si habláis de amor, de amistad, del pasado o del presente… No sé si lo hacéis de manera intencionada, que os salga tan emotivo pero tan diluido a la vez.

J: Bueno, es que somos bastante emos, ¿no? Con “Abril” también nos pasaba eso, que la gente nos decía: “Joder, la novia, que la tenéis en Nueva York”, y yo estaba hablando de mi hermana. Nos gusta hablar de forma natural de la gente que quieres, que no siempre tiene que ser una pareja.

A: También hay un tema que sí que hacemos adrede, que es que las letras de nuestras canciones tengan un lenguaje muy inmediato. El mejor ejemplo que has puesto es la frase de “Soy bandera, soy espada”, que es muy inmediato, y genera un choque mental, pero no sabes qué significa. Nos gusta jugar con esa sensación de que lo entiendes pero no lo entiendes, aunque con contenido a la vez, porque para hacer letras que sean muy fáciles hay otras formas. Nos gusta hacerlo así.

11. “Fin de ciclo”

Da la impresión de que aquí volvéis a aludir a los temas que tratabais al inicio del disco en “Un buen año”, esos recuerdos del pasado y de amistad… ¿Intentasteis hacer una especie de estructura circular?

J: De hecho, queríamos empezar el disco con el final de “Fin de ciclo”, porque cuadraban los acordes, pero al final nos quedamos con “Un buen año”. Pero sí, es intencional. Además, el bonus track sólo está en el CD y el vinilo, porque queríamos que la gente que lo escuche en streaming empiece y acabe por esas canciones.

Tendrás que disfrutar el fruto maduro sin mí”. ¿Estáis ya pensando en ese nuevo ciclo en el que estáis, porque ya no estáis en “Fruto Panorama” y vais en otra dirección?

A: Tienes razón con eso, porque a lo que juega “Fin de ciclo” es que, del mismo modo que el disco empieza con un ejercicio de nostalgia importante, mirando atrás, esta canción hace lo mismo pero mirando hacia delante, pensando qué pasaría si realmente se acaba esto de Cala Vento. No sé por qué haríamos eso, la verdad.

J: Estaríamos locos, en algún momento crítico o algo. Pero está bien, es de las canciones que más me motivan.

Cuando decís “Sólo voy a pedir que me recuerdes”, ¿cómo os gustaría que os recordasen ahora que os adentráis en estos terrenos inexplorados?

A. Por las canciones.

J. Que se olvidasen de Aleix y Joan y se quedasen con las canciones. Al final, son lo que se queda para siempre.

A. Exactamente.

«Si esto de Cala Vento se acabase, nos gustaría que se olvidasen de Aleix y Joan y nos recordasen por las canciones. Al final, son lo que se queda para siempre»

11 (+1). “Liquidación total”

Necesito preguntaros por esto, porque la primera vez que escuché esta canción pensé que el disco se había acabado, y me voló la puta cabeza.

J: Es la idea, es la idea. Es una canción que no tenía que ir al disco y no tenía que ser ni grabada. Pero estábamos en el estudio, teníamos que grabar voces y Aleix no estaba bien de la voz y dije: “Oye, nos sobra un día, vamos a grabar esta canción, que como la canto casi toda yo podemos aprovechar las horas”. Y lo mismo que a ti: nos voló la cabeza. Santi dijo: “Buah, vamos a grabar con acústico y el fuzz a tope”. O sea, el culpable del sonido de esta canción es Santi García en todo su esplendor. Y así salió, quedó de puta madre y dijimos que tenía que ir al disco. Con el plus de que Lluís Gavaldà de Els Pets, que es un grupo mítico catalán del cual somos muy fans, nos dijo que quería colaborar en el disco, y lo vimos perfecto para añadirlo en esa canción.

A: Sí, porque él quería cantar en catalán y justo en esa canción se da que el estribillo puedes traducirlo casi literalmente al catalán que habla él, que no es como el que hablamos nosotros, simplemente cambiando un poco la pronunciación, casi sin que se note. Y no sé si te has dado cuenta, pero Joan está cantando en castellano y las respuestas son en catalán.

Ahora que decís eso: ¿en algún momento habéis pensado hacer música en catalán?

J: No le hemos dado muchas vueltas y, seguramente, sí quisiéramos cantar en catalán lo haríamos en otro proyecto. Yo, por ejemplo, con el grupo que tenía antes cantábamos en inglés, y cuando intentábamos cantar en castellano yo decía: “Vamos a hacer un proyecto nuevo”. No sé por qué, ¿eh? Igual es un poco separatista. [Risas]

A: Pero sí que está bien mantener una identidad, porque al final el idioma con el que cantas es una parte importante de lo que haces, tiene una sonoridad y musicalidad distintas.

Lo decía porque como hace un par de años que se hicieron famosos Maria Arnal i Marcel Bagés con “45 Cerebros y 1 Corazón”, que es un disco que salta del español al catalán sin que te des mucha cuenta de ello.

A: Sí, si lo has dicho muy bien. Ese disco a mí también me gusta y lo han sabido trabajar con una naturalidad pasmosa, pero en este momento es algo que no nos hemos planteado mucho.

Aunque esta canción es tan caótica, y casi se queda sin terminar, ¿podríais decir que es un poco una síntesis del sonido de “Balanceo”? ¿La habéis colado porque os hacía cierta gracia el experimento o realmente tiene un cierto sentido?

J: Sí, lo tiene. Lo tiene, y está muy pensado. Hay improvisación en el estudio, pero el concepto general está muy pensado.

A: Hay incluso otra canción que no grabamos que también podría encajar. Simplemente que nosotros tenemos tan interiorizado el orden del disco desde “Un buen año” hasta “Fin de ciclo” que meterla ahí en medio no nos cuadraba, y ponerla como bonus track fue la mejor idea.

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