Blanco Palamera: «Nuestro debut “Promesas” refleja diferentes estados de ánimo, momentos y lugares»

Una propuesta difícilmente clasificable que coquetea tanto con la electrónica, el trip-hop, la indietrónica o el chillwave como con sonidos más propios del jazz o el soul. Pese a todo, se acercan incluso más al R&B contemporáneo de nombres como Daniel Caesar, Jorja Smith, Kyle Dion, Kali Uchis, IAMDDB o SZA.



La España vaciada siempre ha tenido la imperiosa necesidad de emigrar a los puntos pujantes del país con el fin de labrarse un futuro mejor o, al menos, tener la oportunidad de intentarlo. En unos días en los que esa parte de España está haciendo más ruido que nunca por reclamar sus derechos básicos en sanidad, educación o infraestructuras, muchos no reparan en que también hay artistas que se ven obligados a emigrar a los grandes polos del país porque la industria cultural pasa de refilón por ciertas provincias. Es el caso de los gallegos Blanco Palamera.

Manu Blanco y Xoán ‘Palamera’ Domínguez tuvieron que emigrar a Madrid para poder plantearse su primer álbum de estudio y conseguir una propuesta difícilmente clasificable que coquetea tanto con la electrónica, el trip-hop, la indietrónica o el chillwave como con sonidos más propios del jazz o el soul. Pese a todo, se acercan incluso más al R&B contemporáneo de nombres como Daniel Caesar, Jorja Smith, Kyle Dion, Kali Uchis, IAMDDB o SZA.

La característica voz de Manu Blanco podría recordarnos a diversos artistas de la escena urbana estatal, pero su característica principal es que se muestra capaz de aunar a la perfección las dos facetas sonoras que se observan más claramente en “Promesas”: una predominante, en la que abundan piezas más relajadas llenas de sintetizadores que juegan con el chillwave, y otra parte más movida de acento jazzístico palpable en temas como “Salvaje”. Precisamente, los gallegos han elegido “Salvaje” y “Sola Con Mi Voz” como singles del elepé, aunque para muchos –incluidos sus autores– la clave de este trabajo gira en torno a la canción “Aire” (ya veremos por qué).

Vuestros orígenes están en Santiago de Compostela. Ahí ya decidisteis meteros en el mundo de la música formando el grupo Joy of a Toy. ¿Cómo fueron esos inicios hasta dar con Blanco Palamera?

Manu: Xoán y yo nos conocimos con catorce años, cuando yo estaba montando un grupo. Xoán era prácticamente el único batería en Santiago de mi edad y cuando nos juntamos fluyó todo de manera muy natural. Desde ahí crecimos juntos a nivel vital y musical. Nos molaban mucho los White Stripes y fueron nuestra inspiración durante la adolescencia. En la primera etapa fuimos cuatro, pero los otros dos se fueron y nosotros seguimos tocando. Los temas de Joy of a Toy los escribimos en Galicia y posteriormente los grabamos en Madrid, y fue en ese momento cuando nos dimos cuenta de que era necesario moverse a la capital.

¿Para triunfar de verdad hay que irse a Madrid? ¿No es un inconveniente para los músicos de la periferia que todo esté tan centralizado?

Manu: Realmente creo que es una desventaja, pero una vez llegas te encuentras un espacio de comunión muy grande con gente de fuera de Madrid. En Galicia hay poca gente que pueda vivir de la música.

Xoán: No es obligatorio venir, pero sí que ayuda mucho debido a la cantidad de gente del entorno musical que está aquí y todo lo que te puedes visibilizar.

Comenzasteis vuestra andadura en 2018 con tres singles. “Tu Luz” es una canción oscura y más pausada, pero “Caer” se ve más colorida y “Nada” es la más animada de todas. ¿Buscabais una diversidad sonora o era más bien probar qué os venía mejor?

Xoán: Es un poco de las dos cosas. La manera de componer las dos canciones fue muy diferente. Además también queríamos probar que sonido es el que nos venía mejor como grupo. Esa época nos trajo muchos dolores de cabeza porque dedicamos muchísimo tiempo a descubrirnos a nosotros mismos como músicos.

«Sería imposible transmitir lo que somos si grabáramos un disco durante tres o cuatro días sin parar. Un álbum no puede reflejar sólo un sentimiento, ya que sería demasiado plano»

El pasado 29 de marzo presentasteis en la capital “Promesas”, vuestro LP debut. Es un álbum grabado en distintos momentos y lugares. ¿Resulta complicado incluir en un mismo disco temas recogidos de forma tan diferente?

Manu: Es complicado, pero también es lo natural. Sería imposible transmitir lo que somos si grabáramos un disco de corrido durante tres o cuatro días sin parar. El álbum no puede reflejar sólo un sentimiento, ya que sería demasiado plano. No nos sentimos igual cuando grabamos en una ciudad enorme como Madrid que cuando lo hacemos en Galicia. El estado de ánimo es diferente y nuestra forma de tocar y cantar, también.

Xoán: El disco refleja nuestros estados de ánimo a lo largo de un periodo y, por ello, deben representarse en él diferentes atmósferas y momentos por los que hemos pasado.

Vosotros os habéis encargado de la producción al cien por cien. Imagino que plantearse un álbum así es más satisfactorio, pero también trae más dolores de cabeza… ¿Merece la pena? ¿Ha habido momentos de incertidumbre?

Manu: A la hora de grabar este disco nunca hemos dispuesto de los medios necesarios para poder grabar en un estudio plenamente profesional, pero nuestra filosofía es hacer lo máximo con todo lo que disponemos.

Xoán: Para mí merece muchísimo la pena a pesar de los dolores de cabeza. Afrontar un reto así de grande con veinte o veintiún años supone un gran desafío que te obliga a dar el máximo día tras día. Porque lo que está en juego es la carta de presentación de lo que pretendes que sea tu carrera profesional y artística. Todo ese desempeño hace que uno crezca tanto personal como profesionalmente y creo que el alma de «Promesas” es eso.  

Abrís “Promesas” con el single “Sola Con Mi Voz”, en el que se aprecian unos sonidos muy suburbanos. Parece además que os estáis dando a conocer en la escena a través de este tema.

Manu: Sí, está siendo bonito eso. Decidimos apostar por esta canción desde el principio para que fuese nuestro primer single que la gente conociera y a mí, personalmente, me impacta que gente que salga de fiesta por garitos del rollo indie o alternativo de Madrid pueda escucharnos por las noches. Son siempre buenas noticias.

Habéis querido dividir “Promesas” en dos partes con un tema más atmosférico e instrumental como “Primavera” a modo de paréntesis. No sé si vuestra aspiración era dividir en dos mitades el álbum o si creéis que sólo ayuda a tomar un respiro.

Manu: Más que dos partes, que podría ser, yo lo dividiría en cuatro. Has diferenciado bien la parte oscura y la más alegre, pero hay otras dos intermedias. La intención es dividir nuestro trabajo en cuatro estaciones (primavera, verano, otoño e invierno) que nos permitan mostrar un hilo conductor que se prolongue durante el tiempo. Debo decir que todavía nos queda material por lanzar que permitirá a la gente ver esta idea de forma más clara y trabajaremos sobre ello. “Sola Con Mi Voz” es el punto de partida que narra el disco y nuestros próximos trabajos.

Lo decía porque hay partes donde se escuchan canciones con una voz más grave y oscura, además de un ritmo más pausado, y otros temas como “Salvaje” o “Aire” son más animados.

Xoán: “Salvaje” lo lanzamos como segundo single precisamente por eso. Aporta una perspectiva totalmente diferente como canción en comparación a lo que se escucha en “Sola Con Mi Voz”. No queremos que la gente piense que escuchando una única canción se escucha todo el álbum; aportamos sonidos y ritmos diferentes para despistar un poco a quien nos escuche.

¿Tenéis pensado lanzar alguna canción más como single o preferís dar mayor visibilidad a lo que ya tenéis?

Manu: Por ahora no tenemos intención de sacar ningún tema más como single hasta dentro de un tiempo. Creemos que hay otra canción del disco que se merece también tener un single propio, pero primero queremos ver cómo se desarrollan los acontecimientos porque estamos con un primer disco y siempre hay que ser prudentes con el número de singles.

Xoán: Lo que sí haremos será apostar por vídeos de los singles que ya tenemos publicados para darles más visibilidad y que la gente tenga la oportunidad de ver algo creativo y entretenido en YouTube.

Fotografía: Promo

¿Cuál es el tema ‘oculto’ o menos inmediato del álbum que querríais descubrir a la gente?

Manu: Creo que “Aire” y «Este Mar” son muy importantes en este disco y son parte de lo que queremos transmitir a nivel sonoro y conceptual. Son ejemplos de hacer las cosas bien. Personalmente, son mis canciones favoritas.

¿Habéis contado con la ayuda de músicos externos para grabar el disco?

Xoán: Cuando estuvimos grabando en Galicia contamos con la ayuda de Pámper de Puma Pumku, que es muy amigo nuestro. En Madrid trabajamos con un trompetista y con Sebas, que es el chico que toca el bajo en directo con nosotros.

Manu: El directo con Sebas cambia totalmente el concepto que tenemos de la música que se escucha en el álbum. Para nosotros, el directo tiene que transmitir cosas divertidas e improvisación, porque todos esos aspectos quedan maquillados y ocultos tras la producción.

«La intención es dividir nuestro trabajo en cuatro estaciones (primavera, verano, otoño e invierno) que nos permitan mostrar un hilo conductor que se prolongue durante el tiempo»

Ahora sí que estáis en una discográfica. Habladme sobre ella.

Manu: Nuestra relación con la discográfica Raso Estudio surgió de forma sincera, y es lo que más nos gusta. Conocimos a Alan antes de empezar a hablar de música y nos hicimos colegas. En todo momento se ofrecieron a colaborar de manera desinteresada y eso es muy de agradecer porque no es fácil encontrarlo en España. Hay muchos casos de bandas jóvenes que son sólo un mero producto de usar y tirar para las discográficas.

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