J Mascis

J Mascis –
Elastic Days

La dimensión acústica que aborda el veterano guitarrista con su proyecto en solitario está a la altura de su faceta rockera al frente de Dinosaur Jr., y lo demuestra con creces en este álbum. No obstante, peca quizá de unas formas un tanto trilladas al tratarse de una obra continuista con respecto a sus anteriores trabajos. Eso sí, lo compensa con una brutal maestría en sus dotes líricas e instrumentales que prueban que J Mascis es un rockero incombustible.

No muchos músicos de una insigne banda pueden vanagloriarse de haber desarrollado una trayectoria en solitario tan sólida al margen de su agrupación habitual como lo ha hecho J Mascis. Sumido continuamente en múltiples proyectos, el frontman de una de las formaciones más representativas del rock disonante del pasado siglo, Dinosaur Jr., ha logrado forjarse una notoria carrera en paralelo, y no es para menos. Pasando de la cincuentena pero manteniendo una estética adolescente, el melenudo bípedo del Cretácico sigue demostrando su sensacional capacidad creativa para componer buena música. Tras cuatro años de silencio, desde aquel “Tied Star” (2014), Mascis nos trae con “Elastic Days” un nuevo álbum que concluye la trilogía iniciada con “Several Shades of Why” allá por 2011.

Canciones acústicas, solos cargados de electricidad y profundidad lírica

J Mascis propone un sonido con preponderancia de guitarras acústicas pero con destellos eléctricos, empapando las canciones de belleza y sensibilidad con su voz nostálgica. Si el carácter melancólico de su música era el factor predominante en sus anteriores trabajos, en el álbum que nos ocupa sigue manteniendo la misma fórmula pero además nos seduce con arpegios rockeros y estribillos memorables.

Alejado del ruidoso rock alternativo al que nos tiene acostumbrados al frente de Dinosaur Jr., su material en formato individual transita por diferente senda. Esta es, pues, una triada discográfica en la que Mascis propone un sonido con preponderancia de guitarras acústicas pero con destellos eléctricos, empapando las canciones de belleza y sensibilidad con su voz nostálgica. Si el carácter melancólico de su música era el factor predominante en sus anteriores trabajos, en el álbum que nos ocupa sigue manteniendo la misma fórmula pero además nos seduce con arpegios rockeros dignos de aplauso y estribillos memorables.

En esta ocasión, el propio Mascis toca los instrumentos casi en su totalidad (guitarra, bajo y batería), aunque también destaca la presencia de diversas colaboraciones. Entre sus nuevos cómplices encontramos a Pall Jenkins (The Black Heart Procession), Zoë Randell (Luluc) y Mark Mulcahy (Miracle Legion) con voces de soporte y Ken Maiuri al piano, entre otros.

Pero vamos al turrón: “Elastic Days” es un elepé de doce cortes que se balancean entre el folk y el pop de aires introspectivos. Asimismo, a lo largo del disco encontramos todos los ingredientes que forman parte del estilo Mascis: medios tiempos que marcan el tono global del álbum, con querencia por un sonido unplugged aderezado por los esporádicos solos electrificados marca de la casa. En momentos puntuales uno puede percatarse de las referencias sonoras a Wilco o a esos solos de Neil Young con Crazy Horse. Incluso, muy al horizonte, se percibe a los primeros Counting Crows. También toman especial relevancia la voz y el piano, que se encargan de generar sensaciones emotivas y crear atmósferas íntimas. Una técnica que, aunque familiar en su música, resulta tremendamente efectiva para empatizar con el fan habitual.

Fotografía: Justin Lapriore

Desbordando talento más allá de Dinosaur Jr.

A lo largo del disco encontramos todos los ingredientes que forman parte del estilo Mascis: medios tiempos que marcan el tono global del álbum, con querencia por un sonido unplugged aderezado por los esporádicos solos electrificados marca de la casa. En momentos puntuales podemos percatarnos de las referencias sonoras a Wilco o a esos solos de Neil Young con Crazy Horse. Incluso, muy al horizonte, se percibe a los primeros Counting Crows.

El disco da el pistoletazo de salida con un sonido instrumental maravilloso en “See You At The Movies” (con la colaboración vocal de Pall Jenkins), un hermoso tema cargado de romanticismo en el que el cantautor descubre su lado más melódico. La vertiente más pop de Mascis vuelve a manifestarse con “Web So Dense”, una preciosa balada impregnada de un cálido sonido de cuerdas y una susurrante voz que nos llega al alma. La delicada “Web So Dense” da paso a la no menos emotiva “I Went Dust”. Nuevamente estamos ante una balada de una profundidad emocional desgarradora, en la que los sutiles punteos acústicos junto con las vocales combinadas de Mascis y la cantante Zoë Randell hacen que la pieza rezume ternura.

Por la misma vía melancólica –aunque sacudida por la electricidad de los solos de Mascis– transcurre “Sky Is All We Had”, una pieza que nos trae inevitablemente a la mente el nombre de Dinosaur Jr. Con “Picking Out The Seeds” y “Give It Off” llegamos al final de la primera mitad del LP antes de encarar una segunda algo más dispersa, pero con giros remarcables.

Un entrañable dinosaurio no extinguido

“Elastic Days” es un disco en el que el artista se muestra inspirado y seguro de sí mismo, facturando una serie de canciones que dan la sensación de una serenidad y calma propias de un músico ya curtido. Mascis realiza una disertación nostálgica a través de doce temas profundos y sensibles que miran de reojo a los noventa y te hacen vivir una experiencia sónica bella y real.

Drop Me” pasa de puntillas con unos acordes más bien manidos, mientras que “Cut Stranger” aporta un punto de variedad al resto del repertorio y prepara el terreno para la pieza que da título al disco, sencilla pero efectiva. Tras esa “Elastic Days”, “Sometimes” da un sutil acelerón que sorprende gratamente con un chispazo guitarrero al final. Las simpáticas “Wanted You Around” y “Everything She Said”, con su solo final, ponen el broche al álbum de forma espontánea y redonda.

Haciendo balance del resultado, podemos afirmar que “Elastic Days” es la culminación de la madurez artística de J Mascis. Un disco en el que el artista se muestra inspirado y seguro de sí mismo, facturando una serie de canciones que dan la sensación de una serenidad y calma propias de un músico ya curtido. Un álbum ideal para viajar en coche por una autopista desierta que, al mismo tiempo, funciona como banda sonora hogareña. Mascis realiza una disertación nostálgica a través de doce temas profundos y sensibles que miran de reojo a los noventa y te hacen vivir una experiencia sónica bella y real.

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