Adrianne Lenker

Adrianne Lenker –
abysskiss

Tras unos años publicando discos y al frente de Big Thief en directo, Adrianne Lenker vuelve a adentrarse en la soledad musical con su segundo trabajo en solitario. “abysskiss” se deshace de cualquier ornamento y nos entrega un puñado de canciones que acuden a lo más esencial, tanto en forma como en contenido, eso sí, con su belleza y delicadeza habituales.

A veces, los artistas necesitan desprenderse de sus compañeros habituales y hacer algo sin otra compañía más que la de sus propios instrumentos. Es algo que ocurrió bastante a lo largo del año pasado, con discos como los de Jeff Tweedy o Ex:Re, primeras aventuras en solitario de artistas ya consagrados. Entre ellos, pudimos contar también con “abysskiss”, lo que supuso la vuelta como solista de Adrianne Lenker.

Lejos del indie-rock

“Capacity” (2017) ya puso a Adrianne en primer plano, dejando que su voz fuese el foco principal y utilizando las guitarras como elemento puntual para enfatizar unas letras cargadas de crudeza y una gran narrativa.

En realidad, lo de Adrianne se podía avistar ya desde el último trabajo de Big Thief, su banda principal. Para empezar, aunque no es una artista ni un grupo con una fama demasiado extendida, la cantautora americana lleva ya bastantes años en la música y, de hecho, cuenta con material previo en solitario (publicó “Hours Were the Birds” en 2013 y un par de discos con Buck Meek, otro de los compañeros de Big Thief). Tras aquel “Masterpiece” de 2016, con un sonido muy de indie-rock y un grupo muy compenetrado entre sí, “Capacity” –su segundo trabajo– puso a Adrianne en primer plano, dejando que su voz fuese el foco principal y utilizando las guitarras como elemento puntual para enfatizar unas letras cargadas de crudeza y una gran narrativa.

Fotografía: Shervin Lainez

Crónica de una muerte anunciada

En “abysskiss”, Adrianne Lenker se aleja definitivamente de cualquier añadido más allá de su propia guitarra y un piano muy sutil para contarnos su visión y preocupaciones respecto a los grandes temas de la vida: la muerte, el amor, el dolor, la soledad, el vacío, la pérdida y el no encontrarse a uno mismo. Las canciones se encuentran en su estado más natural y primario, sin grandes arreglos ni artificios, lo que tampoco quiere decir que sean sencillas.

En “abysskiss”, la artista se aleja definitivamente de cualquier añadido más allá de su propia guitarra y un piano muy sutil para contarnos su visión y preocupaciones respecto a los grandes temas de la vida: la muerte, el amor, el dolor, la soledad, el vacío, la pérdida y el no encontrarse a uno mismo. Tanto es así que el disco está escrito como un ciclo en el que “terminal paradise” representa el nacimiento y “10 miles” la muerte, aunque a esta última se hace referencia desde el comienzo del álbum, siendo una especie de presagio inevitable con el que Adrianne sabe que tiene que aprender a lidiar y aceptar.

A pesar de tener esta estructura, no hablamos de un disco demasiado premeditado, sino surgido más bien de la necesidad espontánea de documentar y grabar los más de dos años en la carretera con Big Thief, a modo de diario. Es por ello que las canciones se encuentran en su estado más natural y primario, sin grandes arreglos ni artificios, lo que tampoco quiere decir que sean sencillas. La sensación que transmite “abysskiss” es que Adrianne es bastante consciente de su capacidad para emocionar con su voz y un buen puñado de arpegios y melodías, algo de lo que se vale aquí para justo eso: intentar encontrar un hueco en lo más profundo de nosotros.

El ciclo de la vida

“abysskiss” es una obra sutil y sencilla, pero en ella se revela más que nunca la belleza y la facilidad de Adrianne para conectar con aquellos dispuestos a escucharla, consiguiendo que, sin dar una respuesta clara, nuestras dudas más existenciales lo sean un poco menos. Siempre es complicado valorar obras tan personales e íntimas, pero es innegable que “abysskiss” tiene alma propia y eso no suele ser fácil.

Desde los arpegios más fríos y desoladores con esos versos llorados en “from” o los temas de introducción y cierre hasta las piezas más cálidas y reconfortantes como “symbol”, “abyss kiss”, “what can you say” o “blue and red horses”, pasando por “out of your mind” (única pieza eléctrica de este trabajo y que juega con la tensión entre ambas vertientes), en todas Adrianne apela a lo más humano mientras, una vez más, recuerda amores fugaces y otros no correspondidos, así como distintos tipos de relaciones de amistad y familiares, siempre desde la perspectiva del quien añora algo que no volverá jamás por el mero paso del tiempo.

Pero, al final y sin importar si es algo duradero o pasajero, eso también forma parte del ciclo. Todo viene y todo se va. Y algo nuevo llega, tal y como concluye “10 miles” con esos versos que dicen “To die in your arms / your words forming again, dando a entender que el ciclo no sólo se cierra sino que da pie al comienzo de uno nuevo. “abysskiss” es una obra sutil y sencilla, pero en ella se revela más que nunca la belleza y la facilidad de Adrianne para conectar con aquellos dispuestos a escucharla, consiguiendo que, sin dar una respuesta clara, nuestras dudas más existenciales lo sean un poco menos. Siempre es complicado valorar obras tan personales e íntimas, y en el fondo suelo preferir a un artista respaldado por sus compañeros habituales, pero es innegable que “abysskiss” tiene alma propia y eso no suele ser fácil.

error: ¡Contenido protegido!