Se formaron en 2015, en 2017 publicaron su segundo larga duración y hace unos meses lanzaron dos nuevas canciones que parecen aventurar un futuro trabajo algo más rasposo”, en palabras de Tamu, de lo que viene siendo habitual. Aunque aseguran que los cambios no serán importantes. Exnovios no tienen más pretensiones que las de pasárselo bien componiendo y ejecutando su propia música. Es un divertimento entre amigos y así lo evidencian sentados en una terraza de la Alameda de Hércules, horas previas a su concierto en el marco de la décima edición del Monkey Week. Suenan de fondo El Imperio del Perro, que actúan en el escenario principal del festival, mientras Juan, Tamu y Txema hacen balance de su trayectoria. Hablamos sobre los cambios estéticos que traen estas nuevas canciones y del mercado de singles. Les preguntamos por las comparaciones que fans y medios de comunicación han hecho sobre su sonido con el de Los Planetas y debatimos sobre la existencia de una escena musical en Pamplona y lo pertinente de identificar la misma de acuerdo a un sonido aglutinador y representativo.

Lanzasteis vuestro segundo álbum, “Amor Droga”, en noviembre de 2017. ¿Qué balance hacéis después de algo más de un año?

Juan: Realmente, tuvimos más repercusión con lo primero que grabamos. Sobre todo porque fue un grupo nuevo y nos salieron más conciertos. El segundo ha tenido bastantes buenas críticas en bastantes medios. Pero quizá el otro tuvo más repercusión que este último.

Tamu: Con el segundo nos han pasado cosas muy guays. Igual conciertos no tantos, pero a nivel de que a la gente le ha gustado, fichar con Ground Control, con The John Colby Sect. Es como un pasito más.

Os formasteis en 2015 y veníais de diferentes bandas, cada una con sus características: Muy Fellini, Almanaque Zaragozano, Los Karatekas, Los Jambos. ¿Fue difícil el entendimiento?

Todos: No.

Juan: Txema y Tamu ya tocaban con Los Jambos y yo ya había tocado con Txema anteriormente. Era tocar con gente conocida.

Tamu: A nivel musical tampoco. Porque a pesar de que todos los grupos que has dicho son diferentes, son bandas que hemos montado para desarrollar una parte muy pequeña de nuestros gustos. Porque después hay un montón de cosas. Teníamos una cosa en común, y era Exnovios.

Juan: Salió por hacer algo diferente a la que habíamos hecho y por juntarnos. Al final, Pamplona es una ciudad pequeña en la que estás tomándote algo y surgen este tipo de cosas. Pero es que surgen entre colegas. Yo no tocaría con personas que no conozco de nada.

Txema: No pusimos anuncios, vamos. Nos conocíamos y ya hubo entendimiento.

Tamu: Además, no hagas eso en Pamplona porque no te va a salir bien.

¿Por qué no va a salir bien?

Tamu: Porque en Pamplona hay muchos músicos pero son heavys.

Juan: Digamos que hay una visión más ‘Rock Radikal Vasco’. Todos beben de los mismos grupos, como Barricada. Grupos que han tenido mogollón de repercusión en toda la península, pero es como que se ha quedado un poco en eso. Nosotros queríamos hacer algo diferente, no de ese estilo. Eso también nos unía un poco. Sabíamos que algo iba a salir. No sabíamos el qué. Pero algo sí.

Alguna vez os han comparado con Los Planetas. ¿Cómo os tomáis esto? ¿Lo veis como un halago o como un obstáculo?

Juan: A mí Los Planetas me gustan bastante. A todos nos han gustado.

Tamu: Nos han gustado mucho en su momento. Ahora no es que no me gusten, ni reniego de ellos ni nada, pero no pienso en ellos a la hora de hacer música ni creo que se parezca en nada. Entiendo que la gente te catalogue según sus propios gustos. A quien le gusten mucho Los Planetas puede ver algo, porque también tienen su parte psicodélica y quizá lo pueden relacionar. Yo no le veo ningún parecido, la verdad.

Txema: Es un referente que tiene mucha gente y que utilizan.

Juan: Sí, la verdad es que lo han nombrado en muchas reseñas.

Txema: A mí me lo han dicho incluso amigos míos que no son muy melómanos. Han oído mi grupo de casualidad y dicen: Suena a Los Planetas”. Es un estándar.

Tamu: Son unos clásicos. Castellano, un poco espacial, guitarrero…

Juan: Pero luego gente que escucha mucha música también me lo ha dicho: Buah, este tema, Los Planetas total”. Y me quedo como… En ningún momento pensamos en ellos a la hora de hacer una canción. Pero bueno, ha salido así.

Desde dentro, la escena es una isla de veinte personas. Y encima estamos mezclados entre los grupos. Es una cosa muy anecdótica.

En los últimos años están despuntando muchas bandas de Pamplona: Exnovios, Melenas, Kokoshca, Río Arga, Juárez… ¿Sentís que se ha creado una escena?

Tamu: Decimos siempre lo mismo. Desde fuera se ve la escena porque te gusta ese tipo de música, pero desde dentro es una isla de veinte personas. Y encima estamos mezclados entre los grupos. Es una cosa muy anecdótica dentro de Pamplona. Te vas de bares y no vas escuchando Juárez o Kokoshca.

Juan: Igual desde fuera al conocer seis bandas de Pamplona ya crees que hay una escena, pero desde dentro…

Txema: Sí, una pequeña escena hay. Más en una ciudad tan pequeña. Hay bastantes grupos haciendo ruido.

Tamu: Todos esos grupos que has dicho, ensayamos en dos salas. Cuatro arriba y tres abajo. Pero sí, llámalo escena.

¿Puede eso explicar esta concepción que hay de ‘sonido Pamplona’?

Tamu: El sonido no creo. Todos los grupos son bastante diferentes.

Juan: Ha coincidido todo. Hace años que abrieron el Nebula y han pasado muchas bandas por ahí. Han venido bandas de todo el mundo, muy buenas y de diferentes estilos que a mí me han marcado. Al final, estás en tu casa escuchando los discos, pero no es lo mismo que ver tocar bandas en directo de California, de Washington o de donde sea. Entonces, dices: Yo también quiero tocar. Quiero montar un grupo con mis colegas”. Ya tocábamos, pero eso volvió a traer las ganas y la ilusión de tocar otra vez.

Txema: Y teníamos ese sitio para tocar cuando quisiéramos.

Juan: Ves peña que son majos, que son jóvenes, que se van de gira, y dices: Hostia, esto está muy guay también”.

Tamu: No como nosotros, que somos viejos y gilipollas. [Risas]

Fotografía: Promo
Eso explica, de alguna manera, que esté saliendo tanta música, tantos grupos y está llegando a la gente, además.

Tamu: Sí, tiene que ver. Estás en el Nebula viendo un grupo, tus amigos hacen un grupo y tus amigas, que igual no habían tocado nunca, Melenas, al final, al cabo de los meses, dicen: ¿Por qué no? Yo también quiero hacerlo”. Y de repente lo hacen.

Juan: Melenas, de alguna manera, surgió también porque éramos todos colegas. Oihana tenía sus canciones, y todos: Pues venga, hazlo, queda con no sé quién”. Todos estamos relacionados en la música.

Tamu: La gente que te anima siempre es un apoyo.

Todo esto me recuerda un poco a la escena granadina, que siempre es lo típico de “¿por qué salen que aquí tantas bandas?”.

Tamu: Sí, porque una había visto a la otra…

Juan: Los Planetas, Lagartija Nick y todos esos grupos que hubo. Ahí también se creó una escena. La escena de Granada. Pero que luego fueron cuatro grupos.

Tamu: Pero ha trascendido a nivel nacional. Pamplona es algo más de nosotros, de los que estamos aquí en esta mesa.

Juan: Pero desde fuera se ve de otra manera. Está claro. Porque la gente lo nombra mucho.

Txema: Además, a la crítica también le viene muy bien decir que existe una escena. Se apoya en eso. Les ayuda a la hora de agrupar cosas, de poner cada una en su cajón. La escena no es algo que se pueda tocar, es algo que se han inventado los que escriben sobre música.

Juan: Lo podríamos decir: Nosotros creamos el sonido Pamplona”. [Risas]

El sonido Pamplona lo vemos como Rock Radikal Vasco.

¿Os sentís representados cuando se habla de ‘sonido Pamplona’?

Juan: Hombre, si siempre que nombran a Exnovios lo ponen así, sí. Pero realmente, yo veo más sonido Pamplona a Barricada o Marea, que llenan estadios, con gente como loca cantando, tienen muchísimos seguidores… Eso sí que es una escena.

Txema: Eso sí que es el ‘sonido Pamplona’.

Juan: Yo el sonido Pamplona lo he visto como Rock Radikal Vasco. Soziedad Alkoholika…

Txema: Pero esos son de Vitoria.

Juan: ¿Y qué? Pero La Polla Records… Toda la vida, en todos los bares, escuchando esos grupos y esas canciones. Esas han sido mis influencias cuando era pequeño. Realmente el ‘sonido Pamplona’ lo veo más por ahí que por lo que estamos haciendo nosotros, que prácticamente no hemos tocado en ningún lado. Hemos tocado pero muy poco. Estos grupos van a unos niveles mucho más grandes.

Comentabas tú, Txema, que de cara a la prensa es una cosa muy atractiva decir que hay una escena, pero de alguna manera, también eso ayuda a dar visibilidad a grupos más pequeños. A ver qué hay más allá de las cabezas visibles.

Txema: Sí, ayuda a que la gente mantenga la vista en Pamplona. Y eso está bien. Para nosotros es guay. Que la gente considere que estás dentro de una escena es bueno para los grupos. Pero el ‘sonido Pamplona’, no sé, no había oído hablar mucho de eso.

Juan: Yo en las entrevistas.

Tamu: Tú [refiriéndose a Txema] no lees nada en Internet.

Juan: Es un outsider.

Txema: La escena, sí, pero el sonido, no. Yo sé que hay un documental en YouTube que se llama “Sonido Pamplona”, que salen grupos de los noventa de Pamplona. No sé quién lo ha hecho. Lo he visto a trozos. Hay de todo.

Habéis lanzado un single que tiene “Te espero al final” en la cara A. Destaca por ser un corte muy contundente. De los sonidos etéreos de discos anteriores habéis pasado a algo con más cuerpo.

Tamu: En realidad, en los dos discos anteriores siempre ha habido una canción contundente como esta. Lo que pasa que en el disco entero pasa más desapercibida. Al sacarla de un disco y ponerla en un single como cara A parece más contundente, pero no es una novedad para nosotros.

¿Ha salido así de forma natural o ha sido un movimiento premeditado?

Tamu: Siempre hemos hecho canciones de ese estilo.

Juan: Igual la producción queda un poco más burra.

Tamu: Como tipo de canción ya la habíamos hecho en los dos discos anteriores de una manera u otra. Más o menos. Pero sí, el single lo separas y queda un poco más contundente.

Juan: Es un tempo raro, también. Es más machacón. Luego si la escuchas en directo suena todo más parecido. Lo que pasa es que, ya te digo, la producción de la canción queda un poco bestia. Más cañera.

Han encuadrado vuestro estilo en garage, surf, neo-psicodelia… Sin embargo, vosotros siempre habéis mantenido que sois una banda de rock. Punto.

Tamu: Tienen todos razón. Y ninguno. En la base de la música que hacemos, en principio, puede tener música de los sesenta; de garage, porque hay fuzz; de surf, con las guitarras reverberantes… Pero no es garage ni surf.

Juan: Más que al rock, miramos al pop. Lo que es una canción de pop normal con guitarra. Añádele instrumentos, un poco más de reverb, algún fuzz y lo puedes relacionar con el surf y demás. Pero si me dicen: ¿Qué música hacéis?”, yo siempre digo pop. Nosotros hacemos música pop. Igual les digo: Tintes de surf, un poco Beatles, Velvet Underground…”.

Tamu: Es pop de los sesenta. Nos gusta eso. Pero, por otro lado, nos gustan grupos más ruidistas tipo Spacemen 3 o Jesus and Mary Chain. Está revestido de eso.

Juan: Es un sonido un poco más moderno. No buscamos un sonido sesentero. Tocamos y lo que salga. Y tampoco me suena muy a los sesenta.

Tamu: Es que no somos un grupo de estilo. Somos un grupo de pop, de rock o de lo que te dé la gana, pero no tenemos un estilo definido.

Juan: No somos un grupo revival del rollo 13th Floor Elevators clavado, que te transporta a esa época. A mí lo que me gusta es que peña que son de gustos cerrados viene a verte porque le molas. Se ha abierto un campo diferente. Has nombrado la nueva psicodelia. Hay grupos actuales que han cogido todos esos estilos y los han llevado a lo que ellos saben hacer y tocan como ellos saben tocar, pero sin ser exactos a una banda de los sesenta. Son cosas actuales en la manera de cantar, en las letras, y está guay porque los grupos que han salido molan bastante.

Las canciones nuevas están un poco más elaboradas en el sentido de que las estamos haciendo más poco a poco.

Y en la cara B, “Dime a Dónde Puedo Ir”, una muy buena versión de “What Am I Going to Do” de The Dovers. Un sonido más pop y veraniego. ¿Por qué os decidisteis a versionar esta canción?

Tamu: Es una canción súper chula que ha estado ahí siempre. Súper bonita. Es una canción perfecta que no está muy sobada.

Juan: Hacer la versión se me ocurrió a mí, porque la estaba escuchando en un ‘varios’ que tenía Tamu en un pendrive. Lo estaba escuchando en el coche, salió este tema y la vi como una canción nuestra. La adaptamos al español. Normalmente no me apetece hacer versiones, pero a veces estás escuchando una canción y dices: Esta sí que molaría versionarla”. Porque no es la típica canción. No vamos a versionar, yo que sé, canciones míticas.

Txema: “My Sharona”. [Risas]

Juan: Fue eso. Sacar una canción bonita, perfecta y que encima no es muy conocida. Luego en la grabación la cambiamos un poco. Le dimos un sonido diferente, aunque al final acabó parecida. Pero sí tiene un sonido más potente, más moderno. Estoy muy contento con la versión.

En vuestros discos la voz siempre funciona como un instrumento más. Queda perdida en el conjunto. Sin embargo, en estos dos temas nuevos cuenta con una mayor presencia. Destaca algo más en relación a los temas anteriores.

Juan: Cuando la pusimos en mezcla vimos que la voz no necesitaba mucho efecto.

Tamu: Tampoco está muy alta, lo que pasa es que se entiendo un poco más.

Juan: Sí, yo comparo y sí.

Tamu: La de la cara A no es una canción que le pegue tener mucho reverb. Al ser tan directa, si la dejas muy reverberante se caería.

Juan: Se ha quedado una producción un poco diferente. Normalmente nos decía mucha gente: “No entiendo muy bien lo que decís en la letra”. Es que también lo hacíamos a posta. No queremos que la voz se entienda perfectamente. Queríamos dejarla en su sitio. Pero en esta sí que ha dado un subidón la voz. Está más en la cara. Pero aún así no destaca.

Tamu: Mi madre no entiendo nada todavía. [Risas]

Juan: No es un sonido comercial, está claro. Si quieres un sonido más comercial le metes un punch a la voz, eso suena todo el rato aquí [se señala la cabeza] y la estás tarareando todo el día.

¿Estas canciones sirven como adelanto del nuevo disco?

Tamu: Nunca sabemos muy bien. Vamos haciendo canciones y por magia van encajando. No vemos mucho la diferencia con el sonido anterior. Yo lo veo todo muy parecido. Ha habido cambios, pero en lo esencial no son importantes. Yo intuyo que va a ser algo más rasposo y menos etéreo, aunque habrá de todo, como siempre.

¿Ya estáis trabajando en el tercer disco?

Tamu: Tenemos canciones. Estamos trabajando en ellas.

Juan: Sí, tenemos canciones nuevas. Están un poco más elaboradas en el sentido de que las estamos haciendo más poco a poco. Antes las hacíamos a todo meter y ahora nos las curramos un poco más. Igual luego la gente dice: Qué dices tío, si son peores”. Pero la sensación personal es que las estamos mirando más. Más con lupa. Antes era: Haz lo que te dé la puta gana y tira”. También llevamos más tiempo tocando juntos y eso, quieras o no, se nota un huevo. Ahora todo es más rebuscado, sin ser rock sinfónico, pero va por la misma onda.

¿Esperamos el próximo disco para 2019, entonces?

Juan: Si lo tenemos, sí. Y luego según como cuadren las fechas. Depende. A mí me gustaría sacar sólo singles. Es mi sueño. Ir sacando de dos en dos. Date cuenta que grabar doce canciones a la vez… Cuando haces sólo dos canciones llegas al estudio y vas súper fresco. No tan saturado. Hay gente que es capaz de estar tres días metido en un estudio sin salir, haciendo tomas, tomas y tomas. Yo, a partir de la cuarta toma, ya no funciono. Me bloqueo. Tiene que ser poco a poco. Es delicado.

Txema: Es delicado Juan. [Risas]

Juan: Yo soy delicado. Soy delicado.

Tal como está el mercado tal vez interese sacar sólo singles, ¿no?

Tamu: A mí me gustan los singles.

Txema: A mí me mola también.

Juan: Yo creo que de cara a prensa atrae más un LP. Pero es lo que dices. Hay gente que escucha sólo una canción. Entonces te planteas: Vamos a currarnos una canción de puta madre. O dos”, pensando en un single. Al final igual tienes una recopilación de quince temazos. En cambio, muchas veces compones un disco y hay canciones ahí que pasan desapercibidas totalmente. Yo ahora mismo, si me das a elegir, sólo sacaría singles de dos canciones cada cinco o seis meses. Nos lo curramos a muerte, vamos al estudio, lo grabas y dos temas más.