Los Vinagres

Los Vinagres –
Los Volcanes

Los Vinagres nos entregan un disco debut de rock and roll mestizo muy disfrutable, con canciones potentes y letras sin complejos que definen a la perfección al trío canario. Todo un paso de gigante para su evolución como grupo y más tratándose de su primer trabajo de larga duración.

Los Vinagres son ese grupo que querías tener cuando eras adolescente. Tienen rollo, mucho mojo (picón, por supuesto) y la actitud de saber que molan. Con estas armas han lanzado su primer larga duración, con un título que difícilmente podría ser otro: “Los Volcanes”. Ahí está todo el fuego que llevan dentro estos tres canarios, con su rock and roll potente y desgarbado que nada tiene que envidiar a otros grupos más consolidados como Cala Vento o sus ‘hermanos’ ruidosos, Los Bengala.

Una declaración de rock latino divertido y sandunguero

Los Vinagres tienen rollo, mucho mojo (picón, por supuesto) y la actitud de saber que molan. En «Los Volcanes” está todo el fuego que llevan dentro estos tres canarios, con su rock and roll potente y desgarbado. Sus canciones ahora beben del surf, el rockabilly, la salsa o los ritmos más latinos para resaltar todas sus virtudes: un sonido potente y letras con una personalidad sin igual.

Pero es en este primer LP donde más brillan Los Vinagres, con cortes que beben del surf, el rockabilly, la salsa o los ritmos más latinos para resaltar sus virtudes: un sonido potente y letras con una personalidad sin igual. Quizá, lo que más sorprende de «Los Volcanes” es esa evolución hacia un sonido más robusto y consolidado. Un paso adelante dejando atrás su influencia garajera para conquistar otros territorios musicales.

Esos territorios pasan por la salsa, el merengue o las raíces cubanas que tiene la música folklórica canaria, así como influencias de grandes del rock como Santana o incluso los Black Keys. Esta evolución en el sonido de la banda les hace sonar gigantes: con bases rítmicas potentes y una gran variedad de arreglos en vientos e instrumentación. El disco ha sido producido por Pablo Pulido (Fito y Fitipaldis, Triángulo de Amor Bizarro o Miss Caffeina), director del mítico Estudio Uno de Madrid. Un gran cambio desde la auto-producción y que se nota, y mucho, en el resultado final.

Fotografía: Press

Conquistando nuevos territorios musicales

Quizá, lo que más sorprende de este disco es precisamente su evolución hacia un sonido más robusto y consolidado. Un paso adelante dejando atrás su influencia garajera para conquistar otros territorios musicales como la salsa, el merengue o las raíces cubanas que tiene la música folklórica canaria, así como influencias de grandes del rock como Santana o incluso los Black Keys.

En este sentido, a pesar de que el rock and roll es un género que se presta bastante a ser básico en las armonías, el trío palmero se sale de la monotonía mezclando ritmos latinos sandungueros en temas como “Me pone rabioso tu forma de andar”, “Los volcanes se duermen” o “Eres bonita”. Una forma muy interesante de evolucionar un estilo musical que desde su propio nacimiento ha estado abierto a todo tipo de añadidos y, desde luego, un punto de inflexión de lo que podría haber sido la mera extensión de los EPs y que ha terminado convirtiéndose en un gran trabajo de composición y producción.

Pero también hay lugar en este LP para riffs y canciones de corte más clásico, como esa “No te pongas carmín” donde se atreven hasta con un stoniano solo de armónica o la auténtica “Aunque llueva”, cuya intro nos retrotrae automáticamente al inicio de «Escuela de Calor”. Un temazo pensado para poner a bailar a todo el mundo, con divertidas frases con alusiones a “los likes que le di a mi ex en el Instagram”, a “volver a perrear” o a la “resaquita monumental”: una colección de momentos clásicos de cualquier noche de verbena bien aprovechada.

Un potaje de influencias pasado por su propio filtro

Los Vinagres han rejuvenecido un estilo que parece desaparecido, denostado o directamente aburrido en estos días como el rock and roll. Sus historias sobre excesos, bailes y fiestas hasta el amanecer funcionan como fábricas portátiles de baile en cualquier lugar donde suene su música. «It’s only rock and roll, but I like it”.

Desde luego, lo mejor que tiene este grupo son sus historias sobre excesos, bailes y fiestas hasta el amanecer. “Verbenita” es otro gran ejemplo de que no pueden parar de crear fábricas portátiles de baile en cualquier lugar donde suene su música, mientras que “Chibichanga” simplemente nos manda un telegrama a las caderas, con un final punk que promete ser un generador de pogos en los directos de la banda. Ambos, ejemplo de eso que los de La Palma han bautizado como rock volcánico.

En sus propias palabras: “rock, pero de Canarias”, tal y como explicaron en una reciente entrevista con El Mundo. “El rock volcánico es ese potaje de influencias pasado por nuestro filtro”, explican. Quizá, «Los Volcanes” no sea el disco más profundo que se ha publicado este 2018, pero tampoco lo pretende. Sin embargo, es una buena oportunidad de volver a acercarnos a un estilo que parece desaparecido, denostado o directamente aburrido en estos días como el rock and roll.

Un estilo que los canarios han rejuvenecido con su fórmula volcánica, haciendo que hasta a los que ya reniegan de entrada de este tipo de música les pueda gustar. Si a esto sumamos su actitud canalla y sus ganas de comerse el mundo, podemos afirmar fácilmente que son una banda con un futuro prometedor. Y ya se sabe que en esto del rock and roll la mayoría de veces lo que importa de verdad es la actitud. En otras palabras: «It’s only rock and roll, but I like it”.

error: ¡Contenido protegido!