Los sevillanos Quentin Gas & Los Zíngaros fueron uno de los grupos revelación de la pasada temporada. Llamaron la atención con su rock flamenco psicodélico y la narración del viaje de los gitanos desde la India hasta Sevilla en “Caravana”. A partir de ahí, el objetivo de Quentin Gas en la música se torna ambicioso: todos los discos que lance la banda en el futuro serán conceptuales. No se conforma con una mera colección de canciones independientes y recogidas en un mismo álbum. Los elepés han de contar una historia, tienen que comunicar una idea global, de modo que cada registro discográfico sea equiparable a una película o a un libro. El propósito resulta tan apetecible como encomiable. También difícil, pero el segundo envite lo enfrenta a lo grande.

El Quentin Gas más electrónico y psicodélico

Potenciando su vertiente más electrónica, “Sinfoníauniversal Cap. 02” nos introduce un viaje espacial por la Vía Lactea. El ser humano ha acabado con los recursos de la Tierra y tiene que buscar nuevos entornos para sobrevivir.

Quentin Gas propone una historia de ciencia ficción en tres capítulos y decide entregarnos, en primer lugar, el segundo, como guiño a la saga cinematográfica Star Wars. Potenciando su vertiente más electrónica, Sinfoníauniversal Cap. 02 nos introduce en un viaje espacial a través de la Vía Lactea. El ser humano ha acabado con los recursos de la Tierra y tiene que buscar nuevos entornos para sobrevivir. Un relato poco halagüeño de lo que podría depararnos el futuro. Más allá del disfrute estético, en este álbum subyace una fuerte crítica a la sociedad occidental y su modo de vida. Nuestras prácticas son insostenibles y Quintín Vargas reflexiona para decirnos que huir no es la solución.

Los diez cortes que componen esta odisea galáctica atienden a nombres de astros, eso sí, traducidos al hindi, lo que también permite a Quentin Gas continuar de alguna manera con la idea desarrollada en el álbum anterior. Al igual que ocurre con algunas de sus interpretaciones vocales, más flamencas que nunca, para que el proyecto no pierda su esencia. Aquí el arraigo a la tradición se presenta decisivo. Y no sólo para no perder la identidad entre tanto sintetizador y efectos varios, sino también para seguir expandiendo los límites del flamenco. Libérate del pasado” y Deja que te guíe un maestro y después mátalo” son algunas de las afirmaciones que lanza el compositor en “IO”, lo que supone toda una declaración de intenciones para con su cultura. Mucho más en estos tiempos en los que se enarbola con suma facilidad la bandera de la pureza y las acusaciones de apropiación cultural generan airados debates.

Fotografía: Ángel Bernabéu

Un relato poco halagüeño de lo que podría depararnos el futuro

Más allá del disfrute estético, en este álbum subyace una fuerte crítica a la sociedad occidental y su modo de vida. Nuestras prácticas son insostenibles y Quintín Vargas reflexiona para decirnos que huir no es la solución.

Como si de una sinfonía clásica se tratase, “Sinfoníauniversal Cap. 02” comienza con su correspondiente Obertura. Un corte espacial y épico que actuará como leitmotiv en ocasiones específicas del álbum, proporcionándonos información relevante a la hora de articular la historia. Seguidamente, una especie de preámbulo con base electrónica nos introduce en Dharti. Será la primera parte de las tres que componen la canción. Quentin Gas nos pone en situación: la humanidad abandona la Tierra, rumbo a Marte, en una nave llamada La Esperanza. Es entonces cuando intervienen Los Zíngaros, antes de pasar a una melodía sintetizada que nos evoca el viaje de dicha nave. El punto y final lo pone un sonido astral, el cual constituye una de las particularidades de este trabajo. Y es que Quentin Gas introduce y mezcla a lo largo del disco los sonidos que emiten diferentes cuerpos celestes. Algo posible gracias a que la N.A.S.A. recogió estas ondas sonoras mediante radiación electromagnética e hizo algunas públicas en su perfil de Soundcloud.

Con un inicio misterioso, enBrahaspatise exponen las sensaciones y percepciones que la llegada al espacio provoca en los viajeros. La situación impone, suscita euforia, y la banda lo hace perceptible mediante una percusión insistente y buenas dosis de sintetizadores. Lo siento en mi interior / es una intuición / es mi yo del futuro / avisándome de mi error”. Así comienza Shukra, un mal augurio que está por venir. En una doble lectura (véase la primera como la referente a los preceptos del propio Quintín Vargas que comentábamos más arriba), IOllama al cambio, a liberarse de los errores del pasado y a comenzar de nuevo, pero el ser humano, arrogante y obstinado, vuelve a tropezar nuevamente con la misma piedra. Cientos de años después, para sobrevivir, tiene que dejar Marte y encaminarse hacia un nuevo mundo. Y lo hará en La Esperanza II. Ese es el relato de Mangal, llamativa por las coordenadas que dibuja su interpretación vocal. Aquí no hablamos de un rock aflamencado, sino que Quintín apuesta por minimizar la melodía pop en pos de una interpretación más flamenca que híbrida con una base de electrónica espacial. Un maridaje bastante llamativo y arriesgado.

Hibridación entre clasicismo y vanguardia

Es un disco difícil para ponerlo de fondo mientras realizamos cualquier otra actividad, pero resulta tremendamente disfrutable una vez enfocamos toda nuestra atención al mismo. La perspectiva cinematográfica desde la que Quintín Vargas ha concebido la historia demanda una escucha activa con la que sumergirnos en el relato y entender los códigos sonoros que lo constituyen.

En el “Interludio” escuchamos la misma melodía que en “Obertura”, pero en esta ocasión la interpretación corre a cargo de un piano disonante, desafinado, que está lejos de aquella epicidad del comienzo. El carácter derrotado denota que el ser humano ya no es optimista como antaño, cuando dejó la Tierra para empezar de nuevo en el planeta rojo, sino que toma consciencia de su naturaleza destructora. Ve que está condenado a vagar por el universo, no tiene un sitio donde establecerse. Si no cambia la conducta, cualquier lugar al que llegue será un espacio de transición que tendrá que dejar atrás para volver a empezar de nuevo.

Mientras que “Ravi” se centra en el viaje astral que experimenta una pasajera de la nave, contemplándose a sí misma desde una posición externa, “Shani” expone la profunda desolación que siente otra persona por dejar en Marte a un ser querido.

El viaje vuelve a comenzar

“Sinfoníauniversal Cap. 02” supone un gran salto estilístico por parte de Quentin Gas & Los Zíngaros. Acostumbrados a los sonidos más familiares de “Caravana”, este nuevo trabajo produce un choque bastante llamativo para el oyente, especialmente por el protagonismo de la electrónica (ocupa un papel preponderante en esta nueva entrega), los giros inesperados en sus progresiones de acordes, la yuxtaposición de pasajes musicales y el uso de algunas disonancias.

Hemos arrasado todo otra vez”, canta Quentin Gas en Oberon”, la pieza que cierra esta travesía por el espacio. Este satélite de Urano tampoco ha podido soportar la sobreexplotación a la que lo somete la humanidad, y esta, para sobrevivir, tiene que volver a huir. Estamos malditos, vagando por el universo / dejando una huella de muerte y destrucción” se lamentan antes de retomar la melodía sintetizada de “Dharti”, que evoca el viaje en la nave y que acto seguido combinan magistralmente con la base electrónica triunfal que desarrollaban en la “Obertura”. El viaje vuelve a comenzar.

“Sinfoníauniversal Cap. 02” supone un gran salto estilístico por parte de Quentin Gas & Los Zíngaros. Acostumbrados a los sonidos más familiares de “Caravana”, este nuevo trabajo produce un choque bastante llamativo para el oyente, especialmente por el protagonismo de la electrónica (ocupa un papel preponderante en esta nueva entrega), los giros inesperados en sus progresiones acórdicas, la yuxtaposición de pasajes musicales y el uso de algunas disonancias. Amén de la apuesta por la hibridación entre clasicismo y vanguardia en “Mangal”, donde la electrónica y la tradición más flamenca se dan la mano. Es un disco difícil para ponerlo de fondo mientras realizamos cualquier otra actividad, pero resulta tremendamente disfrutable una vez enfocamos toda nuestra atención al mismo. La perspectiva cinematográfica desde la que Quintín Vargas ha concebido la historia demanda una escucha activa con la que sumergirnos en el relato y entender los códigos sonoros que lo constituyen. Quentin Gas ha llevado su propuesta más allá de lo que a priori esperábamos, y el resultado ha cumplido las expectativas. Aguardamos con interés el resto de la saga.

Quentin Gas & Los Zíngaros – Sinfoníauniversal Cap. 02

7.5

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En “Sinfoníauniversal Cap. 02” Quentin Gas & Los Zíngaros siguen haciéndonos disfrutar con historias de comunidades errantes a golpe de rock, psicodelia y flamenco. En este nuevo trabajo apuestan por una vertiente más electrónica sin ceder un ápice de su esencia. El viaje en esta ocasión es espacial y poco halagüeño. La humanidad ha agotado los recursos del planeta Tierra y se ve obligada a deambular por la Vía Láctea para sobrevivir.

Up

  • La ambición que supone tramar una obra conceptual (en tres capítulos) desde presupuestos no sólo líricos, sino también cinematográficos, que dan coherencia y unidad al conjunto.
  • El riesgo de llevar un paso más allá su propuesta, evitando escudarse en fórmulas convencionales.
  • El tratamiento de los leitmotivs.

Down

  • Algunos tramos del disco pueden resultar repetitivos.
  • No es un disco fácil. Requiere atención y varias escuchas.

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