Se barruntaba. Incluso sus primeros compases en el talent de Gestmusic y RTVE fueron premonitorios; se presentó con un “Starman”, temarraken del Dios Bowie incluido en “The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars” (1972). Como sabrán –si no para eso estoy aquí– es el contrapunto al “Five Years”. Mientras en el primero una tropa de alienígenas viene amenazando a la Tierra con finiquitarla, en “Starman” tenemos la salvación con la presencia de un ser divino y extraterrestre.

Y ahí está el detalle; vino a despertarnos. Hace un año –bueno, en verdad tampoco es que haya mejorado mucho la cosa– el pop mainstrespañol se basaba en un eterno compadreo buclear; el Sanz edita single con Orozco y Bisbal, este último presenta canción con Malú quien, a su vez, saca un dueto con Melendi, el mismo que ya tiene en la radio fórmula un sencillo top con Vanesa Martín que, por otra parte, acaba de editar algo reggaetonero con ¡Oh, sorpresa! Alejandro Sanz; esto era así o algo parecido y vuelve la burra al trigo. Los ávidos de nuevos aires debíamos virar hacia el ‘distrito indie’ para conocer cosas más interesantes. Pero llegó Amaia y mandó callar.

Mandó callar porque nadie suponía que de un talent show, en horas bajas, con los mismos ripios y repitiendo repertorio casi idéntico al bucle que comenté en el anterior párrafo, podría salir alguien así. Fue un despertar del letargo cadenadialismo al que nuestro panorama musical estaba destinado, al menos en lo oficial. Por suerte, lo indie sí estaba dando, y mucho. Ese letargo soporífero roto primero por Rosalía y que, ahora, una niña pamplonica, está dispuesto a seguir zarandeando. Era tan interesante verla en la academia, en las horas muertas, con el piano como compaña, que en la maraña de clases, ensayos, pases de micro y galas. Y encima era cool hablar de ella. Entre medias cantó por Susana Estrada, Mecano, C. Tangana, Lana Del Rey, Gianna Nannini y The Animals, entre otros, y habló de Rosalía, tocó por Bach y Chopin a la par que tenía como referentes a Silvia Pérez Cruz, el Kanka, los Beatles, Él Mató A Un Policía Motorizado y Marisol, entre otros. Y si todo esto es inclasificable en unos parámetros comerciales va y se pega unas gloriosas covers de quitarse el sombrero; léase “Shake It Out” –SiO como dicen en su fandom–, “Love on the Brain”, “Soñar Contigo”, “City of Stars” y hasta el “Te Recuerdo Amanda”. Aunque a esta última le pusieron una base chinchinpún muy cringe que mejor no rememorar. Y elementalmente, ahí está la versión pianísima de “Miedo” dándole una vuelta al pureteo M Clan para adaptarlo en pieza elegante con espléndido resultado.

Las redes arden con cada cosa que hace, mueve o perpetua; mientras otros de su caterva andan como vaca sin cencerro –Aitana más perdida que el barco del arroz, la War creyéndose la invent del photocall, Alfred teniendo más pajaritos que una peli Disney y el resto de sus compis con singles descartes del Disco Estrella 2003–  Amaia ha aguantado el tipo diciendo que en su carrera manda ella y su santo papo.

Memorable fue su participación en el Primavera Sound, pero es que luego lo petó modo Teatro Real (fui testigo de ambas ocasiones), y si ya creíamos marejada calma va en agosto, con flamenquidad y alevosía, al Pamplona On Fire dejando al patio con las patas colgando. Si no vieron nada, busquen el “Ay pena, penita, pena” en esos YouTubes de Dios y verán a qué me refiero. Finalizó el periplo en Sitges y con dos llenos absolutos en el Teatro Gayarre; claro, su tierra.

Mientras Universal iba metiendo al repertorio OT con representantes de ‘La Movida Pachanguera’ (que si Maluma, el Fonsi, La Tini, Lele Pons y tal), otro nuevo bucle como el que antes mencioné, ella se junta con El Kanka, Love of Lesbian, Zahara, Russian Red, U2. Y si ya esto es de delirio colectivo, hace unos días nos dejó patas colgando con un par de duetos xtreme despiporre; “Al Cantar” con Mari Rozalén, donde se hace justicia a un tema que, a decir verdad, tampoco da mucho de sí mostrando una voz límpida en perfecto estado de revista. Y paralelamente, a la misma hora, se presenta con el trallazo gamberrote de “Perdona (Ahora Sí Que Sí)” de Marcelo Criminal con unos Carolina Durante en estado de gracia, corriendo ríos de teclas y con Amaia remedando a la mismísima Kim Gordon en el desgañite, y sin desafinar. Dos singles el mismo día sin despeinarse. O mejor dicho; despeinada de Amaias maneras.

Los medios erraron la mayor parte aseverando que lo de Carolina Durante era ‘lo nuevo y esperado’ de Amaia; nada más lejos de la realidad. Cualquier persona medio informada sabe que su trabajo está producido Raül Refree y que su mezcla ha tenido lugar en Nueva York (con anécdota maratoniana incluida); está al caer, pero sin más. Todo lo que sigue son conjeturas, rumores, suposiciones. Mientras la caterva de compis está más pendiente de los focos a mi persona, ella va en su línea, a su casi nula actividad en Redes Sociales, con actitud random pero con los pies en la tierra; al menos en lo musical.

¿Qué se espera de ella? El que esto suscribe desea y anhela una mezcla de piano, voces pulcras en unas y desgañitadas en otras. Claro que me quedo más tranquilo a sabiendas que quien está detrás es Raül Refree. Se desconoce título del disco, single, tan sólo unas frases que se filtraron por Instagram pero no daban a entender mucho. Ah, y esperamos que en el vídeo no salga con una percha en las hombreras, ni tirada en una cuneta, ni choni del Zara y mucho menos vociferando en una biblioteca. Mira con que poco nos conformamos.

She’s a starwoman waiting in the sky”