El próximo 18 de enero de 2019 Sharon Van Etten edita, vía Jagjaguwar, su primer álbum de estudio en cinco años. Según explicó la primera nota de prensa, “Remind Me Tomorrow” hablará de “la vida cuando postergas el pequeño e inevitable mantenimiento en favor de algo más presente”. En aquel momento pudimos escuchar como primer adelanto “Comeback Kid”, una pieza concebida originalmente a piano aunque posteriormente ha adquirido un armazón más robusto y oscuro. La oscuridad y el misterio son dos elementos que permanecen intactos en el segundo avance del disco, “Jupiter 4”, acerca del cual la nota remitida por la discográfica explica que:

Es una de las primeras canciones grabadas para el álbum, que ayudó a Van Etten y al productor John Congleton a alinear las ideas sobre un posible paisaje sonoro a explorar. Su extraña mezcla de drones, sintetizadores y el theremín complementan las evocadoras letras de Van Etten sobre encontrar amor.

Un sueño febril, un hechizo lanzado en nombre de la obsesión”

Para el videoclip oficial de “Jupiter 4” esta vez Sharon Van Etten ha trabajado junto a Katherine Dieckmann (el de “Comeback Kid” está dirigido por Jonathan William Turner), tras conocerse ambas mientras Van Etten trabajaba en la banda sonora de Strange Weather. Después de que la artista describiera su estado de ánimo como “mamá apocalíptica”, Dieckmann ideó el videoclip. La directora cuenta que:

La canción es un sueño febril, un hechizo lanzado en nombre de la obsesión. Me hipnotizó cuando la escuché por primera vez, nunca he dejado de estar hipnotizada y en este momento probablemente la haya escuchado más de cien veces, quizás más. El truco consistió en descubrir cómo hacer coincidir el poder de la canción con elementos visuales que podrían servir a sus ideas sin deletrearlas. Decidí de inmediato trabajar en blanco y negro y usar elementos crudos (agua, fuego, tierra, neblina, tierra, exuberantes prados y flores de verano) como un apoyo natural para Sharon. […] Ella se fundió sin esfuerzo en cada ubicación natural, y ofreció una interpretación sincronizada tan apasionada y vulnerable que dejó en silencio a todos los que tuvieron la suerte de verlo.