Cuando me los encontré compartiendo el camerino de la Sol con La Plata eran el grupo más ruidoso que se podía escuchar en español junto con Triángulo de Amor Bizarro, que tienen el récord en mi escala personal al saturarme de noise-rock en un Portamérica sonando más alto que el resto de grupos aun cuando yo estaba al otro lado del festival.

Pero Disco Las Palmeras! son algo más que noise. Al menos en este nuevo disco, “Cálida”, en el cual han dado un giro hacia melodías más accesibles y hacia ritmos y estribillos más pegadizos. Quizás en ese acercamiento que hacen casi todos los grupos en algún momento de su carrera hacia el gran público.

Melodías para todos los públicos

Disco Las Palmeras! son algo más que noise. Al menos en este nuevo disco, “Cálida”, en el cual han dado un giro hacia melodías más accesibles y hacia ritmos y estribillos más pegadizos.

Buena culpa de ello la tiene el productor de este nuevo disco: Erik Wofford (ingeniero de bandas como Explosions In The Sky). Según cuentan ellos mismos, ya le conocían de tocar en el Ruidofest de Chicago y antes del SXSW, ese festival que hace de puerto de Ellis musical para muchos artistas españoles que cruzan el charco. La idea era cerrar una pequeña gira por Estados Unidos y así tener una excusa para quedarse más tiempo por allí para poder grabar el nuevo disco. Sin embargo, “al ver que íbamos a tocar para todos los camareros del Estados Unidos, decidimos cancelar”, explica el vocalista Diego Castro.

Fotografía: Mariano Regidor

“Queríamos buscar nuevos caminos, dejar ese sonido tan monolítico”

“Cálida” abre un nuevo horizonte sonoro para Disco Las Palmeras!, que juguetean con el pop, el funk, el disco y las guitarras más limpias y acústicas en un viraje atrevido hacia nuevas direcciones.

Pero la suerte estaba de su lado, porque a Wofford le molaron tanto las maquetas de los gallegos que propició un nuevo encuentro y puso todas las facilidades del mundo para poder grabar. Este nuevo maestro de ceremonias se ha encargado de acercar a los gallegos hacia nuevas texturas, eso sí, sin renunciar a su potente sonido, que al fin y al cabo es el que ha traído a Disco Las Palmeras! hasta donde están. Así ocurre en “Hoy” (el primer corte de “Cálida”), que efectivamente resulta más cercano para el oyente que otros pepinazos con los que abren alguno de sus otros discos. En “Ensalada de Planta Carnívora” siguen por el mismo camino, con guitarras, ritmos más bailables y unos sintes que van sumando capas a ese muro de sonido que tanto les gusta construir hasta una coda final en canon que remarca la idea principal de la canción: la alienación y el pesimismo de quien se vende al capitalismo descarnado (“Un código insertado, bajo la piel del humano”).

Para “Bestia” repiten fórmula con un inicio potente sin llegar al noise, donde ahora incorporan cuidados arreglos vocales, y con un estribillo que se acerca más al funk o incluso a la música disco. No se les puede decir que no hayan querido probar cosas nuevas. No obstante, en “Inútil” sí que vuelven a las melodías oscuras y densas que les han traído hasta aquí, a las que se suman sintetizadores de sonido bastante analógico para poner otro ladrillo en ese muro de sonido del que hablábamos.

“Nos hartamos de nosotros mismos”

El grupo ha levantado el pie del acelerador en muchas de las canciones y han querido explorar nuevos territorios sonoros con valentía. Quizá no sea el disco que marque el nuevo destino de Disco Las Palmeras!, pero seguro abrirá nuevos e interesantes caminos.

La apuesta por acercarse al pop más reposado es muy evidente, de nuevo, en “Pequeño Drama”, uno de los cortes más inspirados y pegadizos de este “Cálida”. Nuevamente, el sintetizador hace su aparición rodeando al oyente, e incluso hay guitarras acústicas (con las que empieza la canción), coros más poperos y melodías más cálidas… Quizá de ahí el título del álbum. Y es que por momentos no parecen ellos, como en “Alegría” (¿qué son esas guitarras tan limpias?). Un nuevo territorio sonoro por explorar en la carrera de Disco Las Palmeras!, quienes declaran que ya querían hacer este viraje pop en el anterior disco, pero que quizá lo hicieron pisando un poco el freno y por eso no quedó exactamente como ellos querían. Pero vaya si se han resarcido con temas como este, de clara inspiración en Stereolab, donde vuelven guitarras pop, armonías vocales en canon que tan bien les salen y mucha electrónica.

Llegó un momento que nos hartamos de nosotros mismos. Queríamos buscar nuevos caminos, dejar ese sonido tan monolítico y buscar algo más amplio”, explica Diego. Sin duda, el grupo ha levantado el pie del acelerador en muchas de las canciones y han querido explorar nuevos territorios sonoros con valentía. Quizá no sea el disco que marque el nuevo destino de Disco Las Palmeras!, pero seguro abrirá nuevos e interesantes caminos.

Un soplo de aire fresco

“Cálida” tiene varias aristas, pero en general supone una revisión de su sonido y sus canciones. Un acercamiento más dulce y sí, más cálido, al noise-pop y al shoegaze. Más accesible sobre todo en la melodía de las canciones, lo que, esperemos, les abra una nueva puerta de público.

La cara A del disco es una maravilla, pero la B no se queda atrás: “Acción U Omisión” es otro temazo con una batería potente cargada de redobles, un poco más de ruido y una letra que parece ser una llamada a la acción social: “La omisión es la condena”.

También hay hueco para la experimentación, como en esa “La Última Gran Bronca donde vuelven a marcarse una obra coral de voces que se suman a una leve capa de ruido sintético y guitarras con reverb. Pero en “El Orden de las Cosas” vuelven las guitarras crudas y las letras contestatarias contra la corrupción y la situación política de nuestro país: Cientos de casos aislados que banalizar, atados todos los flecos, nada va a pasar”. El shoegaze más intimista también tiene su espacio en “Nana de Sangre”, donde las guitarras ruidosas y chirriantes se suman a inquietantes ruidos de sintetizador para generar una atmósfera cálida y acogedora que contrasta con la vuelta a los orígenes de “Risas”. Una canción de amor con otra melodía excelente y capas de guitarras que se van sumando progresivamente a la fiesta.

La última bala es “Miedos”, donde Disco Las Palmeras! hablan de sus propios demonios como grupo. Una declaración de intenciones por todo lo alto para este trabajo, mirando por encima del hombro a los que se acojonan mientras ellos han seguido la línea de su sonido y ahora se han lanzado a la piscina con un elepé que tiene varias aristas, pero que en general supone una revisión de su sonido y sus canciones. Un acercamiento más dulce y sí, más cálido, al noise-pop y al shoegaze. Más accesible sobre todo en la melodía de las canciones, lo que, esperemos, les abra una nueva puerta de público y, sobre todo, de festivales. Que les tenemos ganas.

Disco Las Palmeras! – Cálida

7.8

ES_Listen_on_Apple_Music_Badge_061115

Con sus más y sus menos, Disco Las Palmeras! dan un paso adelante con valentía hacia territorios más pop y accesibles, sin dejar de lado su muro de sonido y sus letras contestatarias pero añadiendo sintetizadores y cuidados arreglos vocales que les sientan muy bien. Un disco que descubre un nuevo territorio por explorar para los gallegos.

Up

  • Un paso adelante en la carrera de Disco Las Palmeras!, que promete acercarles a nuevo público.
  • Los temas más alejados de su estilo, como “Ensalada de Planta Carnívora” o “Pequeño Drama”, porque nunca les habíamos visto en esa faceta. Y nos ha encantado.
  • Un soplo de aire fresco en una trayectoria con cuatro discos muy endogámicos.
  • “Miedos”, donde nos explican –o eso parece– lo que les ha costado dar a luz este trabajo.

Down

  • Tiene ciertos altibajos.