Siempre es un placer enfrentarse a un nuevo disco de Tórtel. Desde que debutara en 2009 en solitario con “Lugar Nuevo”, el valenciano ha ido explorando nuevas formas de expresión que dotan de gran variedad e interés a su propuesta sin que en ningún momento veamos comprometida su personalidad. Cada obra es, en esencia, todo lo que podíamos esperar de él. Pero, aunque resulte paradójico, siempre termina por sorprendernos. Ha sabido encontrar el equilibrio perfecto en lo relativo a saciar su apetito innovador y cumplir las expectativas del público. Y es que Tórtel nunca nos saca fuera de nuestra zona de confort, sino que la expande.

Más Tórtel que nunca

En “Las Tres Tormentas” hay canciones efectivas, arreglos delicados y algunas estructuras poco convencionales que sustentan esa voz y esas melodías tan propias que se extienden a lo largo de su discografía.

Como es habitual, en Las Tres Tormentas hay canciones efectivas, arreglos delicados y algunas estructuras poco convencionales que sustentan esa voz y esas melodías tan propias que se extienden a lo largo de su discografía, aunque en esta ocasión se presentan envueltas por capas más densas de electrónica y un carácter alejado del tono desenfadado al que nos tiene acostumbrados. Todo suena más grave, con más cuerpo, nocturno. Las letras, por su parte, también se tornan oscuras y crípticas. Surrealistas. Como si hubieran sido compuestas mediante un proceso de escritura automática en el que Tórtel ha dejado fluir sus pensamientos para después musicarlos. No expone ideas explícitas, pero sí abundantes imágenes concretas sujetas a múltiples interpretaciones.

Fotografía: Carlos Galaxia

Más grave, con más cuerpo, nocturno

En esta ocasión las melodías se presentan envueltas por capas más densas de electrónica y un carácter alejado del tono desenfadado al que nos tiene acostumbrados el valenciano.

Tórtel abre el nuevo disco poniendo toda la carne en el asador. El Rey Podrido desconcierta desde el principio dado el marcado uso del vocoder. Serena y austera en su inicio, el golpe de gracia llega en los últimos compases de la canción, cuando, con una voz despersonalizada, canta: Alguien me habló de un rey / creo que soy ese rey que perdió su voz / por mentir”. Una afirmación que dota completamente de sentido el uso de este recurso expresivo, llevándolo más allá de la mera estética. Poniéndolo al servicio de un concepto. Entre tanto, Capa Oscuramuestra un carácter lóbrego subrayado por un ritmo tribalesco que se intensifica en la segunda mitad del tema, al que llegamos tras un largo crescendo a cargo del sintetizador para explotar en una melodía electrónica que nos atrapa definitivamente.

Cerdo Sorpresa, el plato favorito de Megg, Mogg y Búho, los protagonistas de un cómic creado por el australiano Simon Hanselmann, es el que da nombre a esta composición de ambiente selvático. Los efectos de fondo en las estrofas evocan la imagen de portada de “Entusiasmo” (2012), mientras los estribillos nos devuelven al presente y nos hacen pensar en la portada y el arte global del disco que nos ocupa. Allí vemos las imágenes que arroja la búsqueda en Google del título y las diferentes canciones que conforman el elepé. Eso sí, en el mundo de Tórtel. ¿Acaso no es Internet una selva digital? Quizá la variedad de ideas desprovistas de concreción que vemos en los textos tengan mucho que ver con el mundo digital. Esa superficialidad y concisión, esa yuxtaposición de conceptos e ideas asociadas que muchas veces parecen casi aleatorias. Quizá este nuevo álbum sea el reflejo musical de ese universo caótico e inabarcable que Tórtel modela para presentárnoslo aquí en su dimensión artística. Pues ese es el cometido de los artistas, representar el mundo, o su idea de él, y hacernos reflexionar sobre el mismo.

Su disco más arriesgado y experimental hasta la fecha

Las letras también se tornan oscuras y crípticas. Surrealistas. Como si hubieran sido compuestas mediante un proceso de escritura automática en el que Tórtel ha dejado fluir sus pensamientos para después musicarlos. No expone ideas explícitas, pero sí abundantes imágenes concretas sujetas a múltiples interpretaciones.

Adelante es, seguramente, la pieza más experimental del músico. Se trata de una nota de audio enviada a través de WhatsApp por su amigo y antiguo colaborador Sebastián Benavente a la que ha puesto música para darle una vuelta de tuerca, convirtiendo una acción cotidiana en otra forma de arte. Ya no es sólo parte de una conversación, sino un emotivo mensaje de amistad y esperanza. Poder Absoluto se presenta delicadísima y repleta de matices. Comienza con un motivo siniestro de piano que inmediatamente reproduce el bajo para convertirlo en un seductor ritmo de tango. La superposición de los más diversos recursos dan lugar a un juego de texturas interesantísimo donde el caos sonoro está cuidado al milímetro para potenciar la estabilidad que proporciona el melódico estribillo. Momento cumbre en el catálogo de Tórtel.

Las Tres Tormentasy Vamos Búho constituyen el punto de conexión del presente álbum con trabajos anteriores. El sintetizador de la primera nos lleva a “Respira”, incluida en “Transparente” (2016), tanto por la melodía de aire chinesco como por el sonido del instrumento en sí. Los coros corren a cargo de Alberto Montero, el cantautor valenciano con el que Tórtel lanzaba un estupendo EP el pasado mes de abril. Por otro lado, la segunda constituye un nuevo guiño a las historietas de Hanselmann. Se trata de un corte cálido sustentado en la guitarra acústica y una electrónica sutil que bien podría haber figurado en “La Gran Prueba” (2014).

Todo un mundo de nuevas posibilidades

Tórtel abraza definitivamente la electrónica, sigue trabajando estructuras poco convencionales, cultiva letras surrealistas y muestra su lado más oscuro y pesimista, abriéndose todo un mundo de nuevas posibilidades de cara a futuros proyectos.

No hay disco de Tórtel sin su canción instrumental, y en este la encontramos en El Fin de la Historia, de base atmosférica, oscura e intrigante a la que añade interferencias y explosiones eléctricas con las que aumenta la sensación de estar en un lugar inhóspito. Por su parte, La Idea del Norte empieza con una guitarra desafinada y un comentario poco alentador: Verás tu fantasma esta noche”. Irrumpe sorpresivamente una base hiphopera sobre la que Tórtel va declamando pensamientos y describe una escena concreta sin llegar a explicarla del todo. Como él mismo afirmaba en el estribillo, esto no es más que algo que contar”. Cierra el disco Contra el Mal”, un corte pausado e íntimo en el que el autor suena derrotado: Ocurre lo impensable sin parar”, afirma. No sin antes apelar al oyente: ¿Qué piensas hacer tú contra el mal?”.

“Las Tres Tormentas” es el disco más arriesgado y experimental de Tórtel hasta la fecha. La apuesta decidida por la electrónica, el uso de recursos estéticos como el vocoder y un nuevo enfoque lírico con el que, lejos de arrojar ideas completas, las canciones presentan planteamientos parciales evocadores para que sea el oyente quien las dote de significado, le abren todo un mundo de posibilidades de cara a futuros proyectos. Tórtel, más Tórtel que nunca.

Tórtel – Las Tres Tormentas

8.0

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“Las Tres Tormentas” es el salto más grande de Tórtel hasta la fecha. Abraza definitivamente la electrónica, sigue trabajando estructuras poco convencionales, cultiva letras surrealistas y muestra su lado más oscuro y pesimista. Todo ello sin dejar de ser el Tórtel de siempre. El músico que trabaja desde la sencillez y la delicadeza. Una apuesta arriesgada que le ha salido redonda.

Up

  • El salto que ha dado en relación a los pasos que marcaban la evolución en los discos anteriores.
  • No es un álbum conceptual, pero algunas canciones sí trabajan ideas concretas. Asimismo, podemos inferir cierta relación en el planteamiento general que le aporta interés.
  • En esencia, sigue siendo el Tórtel de siempre.

Down

  • “Adelante”, como cuarta pista, rompe un poco el desarrollo del álbum. Quizá hubiera encajado mejor como apertura o cierre del álbum.