El ascenso de Greta Van Fleet ha sido fulgurante. En abril del año pasado lanzaron “Black Smoke Rising”, el EP que contenía “Highway Tune”, su primer gran éxito. Sus formas se asemejaban sobremanera a las de unos grandes como Led Zeppelin, haciendo que la facción melómana más rockera los pusiera bajo su foco y se disparasen las expectativas. Año y medio después ya tienen en la calle Anthem Of The Peaceful Army, su esperadísimo debut, y un buen puñado de fechas de presentación por Europa, Estados Unidos y Oceanía. Muchas con el cartel de ‘entradas agotadas’. Este cuarteto de Míchigan ha disparado la fiebre hard-rockera, sobredimensionada por medios de comunicación y su propio sello, siendo presentados como los (enésimos) salvadores del rock.

Los enésimos (no) salvadores del rock

Afirmaciones tan burdas y categóricas como que Greta Van Fleet son ‘los nuevos salvadores del rock’ siempre traen asociadas algunos inconvenientes como son el escepticismo y el escrutinio minucioso.

Afirmaciones como estás, tan burdas y categóricas, siempre traen asociadas algunos inconvenientes como son el escepticismo y el escrutinio minucioso. Así han pasado a establecerse como el blanco de las críticas del público rockero más exigente. Greta Van Fleet tienen un potencial enorme y una técnica bien pulida, ‘el problema’ es que se han perdido en la imagen y el sonido que desde el pasado proyectan Robert Plant, Jimmy Page y compañía. Casi parecen una banda tributo con un repertorio conformado por composiciones inéditas de los británicos. Esto no es necesariamente malo, muchísimas bandas comienzan imitando a sus referentes, pero cuando todavía tienes todo por demostrar esta explosión mediática casi siempre juega en contra.

Fotografía: Tyler Macey

“Anthem Of The Peaceful Army”: venerando las formas

Greta Van Fleet tienen un potencial enorme y una técnica bien pulida, ‘el problema’ es que se han perdido en la imagen y el sonido que desde el pasado proyectan Robert Plant, Jimmy Page y compañía. Casi parecen una banda tributo con un repertorio conformado por composiciones inéditas de los británicos. Esto no es necesariamente malo, muchísimas bandas comienzan imitando a sus referentes, pero cuando todavía tienes todo por demostrar esta explosión mediática casi siempre juega en contra.

Y no, “Anthem Of The Peaceful Army” no es un mal disco en absoluto, aunque tampoco es la panacea que nos han intentado vender. Lo que a tenor del ruido previo casi puede tornarse en decepción. Pero ni mucho menos. El álbum presenta canciones de gran factura como Age of Man y Watching Over, dos medios tiempos enraizados en el blues-rock que se alzan entre lo más destacado del larga duración. Esta segunda con un Josh Kiszka luciéndose vocalmente a través de unas melodías de inspiración india que están en consonancia con los arreglos que ejecuta su hermano Jake con la guitarra, haciéndolos pasar por un sitar.

Encontraremos más pinceladas orientales en la musculosa Lover, Leaver, que junto con The Cold WindyWhen the Curtain Falls conformarán la tríada hard-rockera del álbum. Podremos escuchar la versión extendida de la primera como cierre del álbum mientras Sam Kiszka se lucirá con el bajo en la segunda, de tendencia AOR. La tercera, por su parte, se alzará como la gran canción del registro. Fue elegida acertadamente como primer single y ha terminado por erigirse como el tema más redondo del elepé. Sorprende la abrasiva guitarra de Jake en el soberbio solo y fascina el agudo que el cantante nos deja escuchar durante el mismo, haciendo gala de unas cuerdas vocales excepcionales que pueden dar mucho de sí en el futuro.

Urgente necesidad por encontrar su propia voz

Greta Van Fleet reproducen no sólo el sonido de los primeros setenta, sino también las coordenadas identificativas de Led Zeppelin tanto en lo musical como en lo estético. No obstante, derrochan potencial y talento. Es fácil atisbar que el margen de evolución y mejora es amplio. Y todo debe pasar por definir su personalidad, por encontrar su propia voz. Seguramente, su siguiente trabajo no tarde mucho en llegar. Para entonces, esperamos poder disfrutar de una banda con aristas que ha dejado atrás la alargada sombra de sus referentes.

La segunda mitad del álbum se torna menos atractiva. Abrazando el folk-rock nos presentan canciones como la mediocre You’re the One, que como Anthem” integra un coro desafortunado que hunde la pieza en la cursilada; y la convencional The New Day, que parece concebida para integrarse en la comedia romántica de turno. Completarán el álbum la optimista Mountain of the Sun y la magistral Brave New World, que brinda una maravillosa gravedad instrumental e hipnotiza con sus delicadísimos y cuasi místicos pasajes vocales. Dos ejercicios de blues-rock bastante disfrutables que se encargan de realzar la recta final de este debut.

En “Anthem Of The Peaceful Army” Greta Van Fleet reproducen no sólo el sonido de los primeros setenta, sino también las coordenadas identificativas de Led Zeppelin tanto en lo musical como en lo estético. Hay algunas buenas canciones en este primer esfuerzo, aunque adelantos como “When the Curtain Falls” prometían mucho más de lo que finalmente han dado. No obstante, derrochan potencial y talento. Es fácil atisbar que el margen de evolución y mejora es amplio. Y todo debe pasar por definir su personalidad, por encontrar su propia voz. Seguramente, su siguiente trabajo no tarde mucho en llegar. Para entonces, esperamos poder disfrutar de una banda con aristas que ha dejado atrás la alargada sombra de sus referentes.

Greta Van Fleet – Anthem Of The Peaceful Army

5.8

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El esperado debut de Greta Van Fleet no es más que todo lo que podíamos esperar de él. Un álbum de buenas canciones que la banda de Míchigan interpreta al más puro estilo zeppeliniano. Hay potencia y buenas ideas, pero echamos en falta una propuesta más arriesgada y personal.

Up

  • Hard rock joven que trae al primer plano el virtuosismo y las guitarras en un momento histórico en que estos aspectos son lo de menos.
  • Son muy jóvenes y el talento es innegable. El margen de crecimiento de cara a futuros trabajos es bastante amplio.
  • “When the Curtain Falls” y “Brave New World”.

Down

  • No tienen un estilo propio. Imitan las formas de Led Zeppelin.
  • La segunda parte del álbum está bastante descompensada en relación a la primera.
  • El disco tiene mucho potencial y se escucha con enorme agrado, pero no entusiasma. Peca de inocuo.