Quentin Gas & Los Zíngaros regresan un año después del exitoso “Caravana” con “Sinfoníauniversal Cap. 02”. Podríamos decir muchas cosas de este disco, pero todo lo que cabe en esta sucinta introducción no serían más que nimiedades en relación al extenso y profundo análisis que hacemos con el propio Quentin Gas en las próximas líneas. Nos citamos en la emblemática Alameda de Hércules de la capital andaluza y buscamos una cafetería tranquila donde charlar sin prisa. Tiene mucho que decir y las ideas claras. En la espalda de su chaqueta vaquera se puede leer “Libérate del pasado” con letras grandes y coloridas. Una consigna que a nivel artístico ya está poniendo en práctica y que invita a la reflexión. Empezamos por el nuevo disco y continuamos con el éxito de “Caravana”. Descubrimos que, a pesar de su todavía escueta trayectoria con este proyecto, ya existen rarezas discográficas. Hablamos sobre la apropiación cultural, sobre los límites del flamenco y nos desvela cuáles serán sus movimientos venideros.

Vuelves con un nuevo disco conceptual que formará parte de una trilogía y además empiezas por el capítulo 02. Un guiño a Star Wars.

Sí. Me parecía interesante empezar por el dos. Me apasiona la saga de Star Wars y como el disco habla del espacio… La temática no es que sea parecida, ni mucho menos, pero habla del espacio y por eso empiezo por el dos, contando la historia base. El ser humano ya ha abandonado la Tierra y está buscando su sitio en el universo. Incluso buscándose a sí mismo.

Llama la atención que los títulos de las canciones son los nombres de los planetas en hindi.

Todo lo que veas que es algo raro es porque estoy medio obsesionado con intentar buscar la originalidad. Siempre intento buscar la originalidad. No sé si lo consigo o no, pero por lo menos lo intento. Te pones a buscar títulos de canciones y hay un montón que se llaman “Marte” o “Saturno”, de otros artistas. Hasta Pablo Alborán tiene una por ahí [“Saturno”]. No tiene sentido que yo esté intentando hacer algo original y de repente ponga “Sol”, “Saturno”, “Júpiter”… Y a colación del disco de “Caravana”, explicando que los gitanos venimos de la India, hago un poco de unión, sigo con ese rollo Zíngaro y meto los títulos en hindi. Es como una continuación del rollo de la banda.

Siempre intento buscar la originalidad. No sé si lo consigo o no, pero por lo menos lo intento.

Comentabas que “Sinfoníauniversal Cap. 02” narra un futuro distópico en el que los humanos tienen que abandonar la Tierra y asentarse en otros planetas para sobrevivir…

Bueno, yo no lo veo distópico. Yo lo veo más bien como un futuro realista. Aunque es ciencia ficción, porque todavía no está pasando ni va a pasar dentro de diez ni veinte años, yo creo que va a pasar porque es un futuro lógico. Si coges la lógica del ser humano, el planeta está ya poblado por todas partes, pero antes no. Por ejemplo, los humanos que poblaban Europa se podían haber quedado ahí, pero el ser humano siempre busca esa expansión. Ahí está el ejemplo de que se fueron a América a expandirse. ¿Para qué? Es lo que tiene el ser humano. No se conforma con lo que tiene, siempre quiere más. El planeta está todo cubierto. ¿Y qué es lo próximo? Pues para arriba. De hecho, yo no estoy descubriendo nada ni haciendo una profecía. Ya están todos los planes en marcha para colonizar Marte. Se puede pensar que es ciencia ficción, pero vamos a tardar cincuenta o sesenta años. No más.

Alguna vez has comparado también la expansión de la humanidad con un virus.

El otro día me preguntaba Marta Echeverría en Radio 3: ¿Pero tú crees que el ser humano es un virus?”. Yo no creo que seamos un virus, pero sí tenemos ese comportamiento. Cualquier animal no hace lo que hace el ser humano. Un animal vive en un sitio. A lo mejor las aves emigran, pero vuelven al mismo sitio. También se puede mencionar la película Apocalypto de Mel Gibson. Ahí, el chamán de los mayas contaba que el ser humano está maldito porque tiene un agujero en el alma que no le permite conformarse. La inconformidad del ser humano es como el yin y el yang. Por un lado, esa inconformidad del ser humano ha hecho que estemos aquí ahora mismo. Tenemos todo lo que queremos y hemos evolucionado hasta donde estamos; pero a su vez hace que, como especie, no estemos nunca felices, y eso también es malo.

Si te parece vamos comentando brevemente canción por canción para hacernos una idea global del disco. Comienza con “Obertura”.

Una obertura clásica, de discos clásicos. Es el leitmotiv del disco que se va a repetir al menos tres veces. Y también se repite en el despegue de la nave. Es una melodía bastante alegre. Muy positiva.

“Dharti” (La Tierra).

Ahí juego con un término. “La Esperanza” es una nave tipo arca que podría albergar miles de personas si en algún momento se tuviera que hacer una colonización en masa. Cuento que la nave está despegando y vamos hacia Marte.

La inconformidad del ser humano es como el yin y el yang. Esa inconformidad ha hecho que tengamos todo lo que queremos y hayamos evolucionado hasta donde estamos; pero a su vez hace que, como especie, no estemos nunca felices, y eso también es malo.

Y llegamos a “Brahaspati” (Júpiter).

Tengo que decir que los nombres de las canciones no son paradas de la nave. Cuento una historia, que es hacia dónde va la nave, pero luego meto subtramas que tienen nombres de planetas y de astros, pero no tiene por qué ser la historia principal. Esa canción cuenta cómo alguien dentro de la nave podría sentir que todo está cambiando. Está cambiando el horizonte, está sintiendo cómo la sangre borbotea por dentro… ya están en el espacio. Hay canciones en las que, en vez de contarte una historia tipo guión de película, te cuento sentimientos. Sentimientos que, a lo mejor, una persona que va dentro de la nave podría tener. Entonces, esa es un sentimiento.

“Shukra” (Venus).

“Shukra” va a ser el segundo single. Ahí voy metiendo la idea de que el ser humano, albergado en una persona o en un colectivo, se está dando cuenta de algo. Como un presentimiento. Algo que les dice que la cosa no va bien y que algo va a pasar.

“IO” (IO), que fue el primer single.

Si antes de contaba que había un presentimiento de que algo iba mal, esa voz sigue ahí y te dice que hay que cambiar algo. Hay que olvidarse del pasado y adentrarse en el nuevo mundo.

Me ha llamado la atención que en “IO” dices: “Aprende del maestro y después mátalo”. En el videoclip sale una guitarra flamenca ardiendo, que me ha parecido muy significativo, y en esa chaqueta vaquera [lleva puesta la misma que vemos en el videoclip] leemos: “Libérate del pasado”.

El vídeo está lleno de imágenes simbólicas que tienen que ver con la canción. Lo de la guitarra está claro que tiene que ver con lo que yo estoy sintiendo ahora mismo con la música. La banda está yendo a sitios menos clásicos. Antes a lo mejor hacía cosas con mi familia, que eso no lo descarto, pero ahora mismo estoy en otra etapa en la que me apetece jugar más con sintetizadores, con ordenadores… Entonces, la guitarra ardiendo simboliza eso, dejar atrás una etapa para adentrarme en otra. “IO” era perfecta para eso.

“Mangal” (Marte).

“Mangal” abre diciendo que cientos y cientos de años después de que el ser humano se fue de la Tierra a Marte, en lugar de contarte cómo fue la vida en Marte, ya te avanzo que se han tenido que ir. Muy probablemente, en el tercer capítulo ahondaré más en historias que se han podido quedar ahí, el por qué se tuvieron que ir de Marte. La tercera parte va a ser para unificar todo. En “Mangal” han tenido que irse de Marte porque han cometido los mismos errores. Construyen una nueva nave, una nueva arca a la que llaman la “Esperanza II”. Es un guiño que se hacen ellos mismos recordando esa nave que se fue de “Dharti”.

“Interludio”.

Ese interludio sirve para continuar con la melodía principal, pero ya no es tan alegre ni tan triunfal como la primera. Esta es con un piano triste, lento, pero es la misma melodía. Ahí quiero transmitir que el ser humano se está dando cuenta por fin de algo. Que a lo mejor la solución no es huir. No es irte a otro sitio a vivir. La solución está aquí y aquí [se lleva la mano al corazón y a la cabeza]. Esto te va a acompañar siempre. Si tú no cambias aquí y aquí, por mucho que te vayas a otro sitio, vas a seguir cometiendo los mismos errores. Es huir por huir. En realidad huyes de ti mismo, pero para huir de ti mismo tienes que curarte tú. Y el ser humano lo mismo. Se cree que huyendo de Marte va a poder arreglar lo que el ser humano es. Por eso el interludio es más triste.

“Ravi” (Sol).

“Ravi” es otra subtrama que se da en el viaje de Marte hacia otro sitio. Está basada en mi novia. Algunas veces tiene parálisis del sueño, aunque hace tiempo que no le pasa. Te despiertas y no te puedes mover. Se pasa mal. Entonces basándome un poco en eso, cuento que una mujer está en la nave y tiene viajes astrales. La letra es un viaje astral.

“Shani” (Saturno).

Otra subtrama de una persona que está en la nave. Esa persona se ha ido de Marte dejando atrás todo y se acuerda de alguien a quien ha dejado allí. Es el anhelo que producen esos viajes interestelares. No tiene que ser fácil estar ahí. Tan lejos y tan solo.

Y termina el disco con “Oberon” (Oberón).

Aquí continúo la historia principal. De Marte se han ido a Oberón, que es una luna de Urano. Investigué y puede que haya agua debajo de la corteza. Es uno de los sitios posibles para habitar. La letra empieza diciendo que hemos arrasado todo otra vez. Hemos estado en Oberón y nos tenemos que volver a ir porque otra vez hemos cometido los mismos errores. El disco es una crítica a la sociedad y al ser humano, pero lo disfrazo con una historia de ciencia ficción. Pero no es más que una crítica feroz a la sociedad, a lo que estamos haciendo, a cómo nos comportamos. Y en “Oberon” te puedes dar cuenta por la letra. Ahí, por primera vez, digo que estamos malditos. Antes es esa cosa de huir y crees que lo estás haciendo bien, pero ya en “Oberon” digo que da igual donde vayas porque estamos malditos. Dice: Dejamos una huella de muerte y destrucción allá donde vayamos”. Es una historia triste. Es un drama en realidad. El drama de la especie humana.

Fotografía: Ángel Bernabéu
¿Cómo surge toda esta idea?

Intentando contar algo. Yo me tomo la música como una historia. Como un guión de película o un libro. Desde que hice “Caravana” tengo claro que todos los discos van a ser así. Siempre van a contar una historia que podría coger alguien y hacer una película o un libro. Yo respeto todo y cada uno puede hacer lo que quiera, pero me parece más interesante hacer un disco así que coger diez canciones que no tienen nada que ver, ponerlas en un disco y llamarle de una manera. Quiero dejar una obra en la cual la gente coja los discos y diga: Este cuenta esto, este cuenta esto y este cuenta esto”. En ese afán de buscar algo para contar surgió esta locura.

Que en sí no es nada original. Hay muchas películas que cuentan esto y muchos libros. Sin ir más lejos, Interstellar es ese viaje en busca de un planeta que habitar porque la Tierra está muriendo. Pero me pareció interesante que siempre lo cuentan los libros y las películas, y digo: ¿Por qué no se puede contar en un disco?”.

Además, en esta época de singles y playlists, plantearse cada disco como un disco conceptual es todo un desafío en toda regla tanto para el grupo como para los oyentes.

Es un desafío porque es todo mucho más difícil. Primero tienes que buscar la idea, las letras tienen que hablar de eso… y muchas veces también apetece contar otras cosas, pero no se puede porque no puedo hacer un disco conceptual contando una historia y después meter una canción hablando de mi coche. Es más difícil, pero yo he tomado esa decisión y mientas existan sellos como Everlasting que me los quiera editar pues guay.

Desde que hice “Caravana” tengo claro que todos los discos van a ser así. Siempre van a contar una historia que podría coger alguien y hacer una película o un libro.

Has metido en el disco sonidos de los astros que ha grabado la NASA.

Para mí es lo más interesante del disco. Más que la historia, que está un poco trillada. Al ser una trilogía, yo quería que este capítulo se diferenciara de los demás en algo. No me salía nada y de repente, viendo una serie de Netflix que se llama The OA, cuenta eso de forma anecdótica. Porque ni siquiera forma parte de la historia central de la serie. Y dije: Hostia tío, que la NASA grabó los sonidos a través de ondas electromagnéticas”. Pues ya está, esta va a ser la peculiaridad del disco. Está guay porque he cogido esos sonidos y los he metido en la canción. Está la música grabada aquí, en la Tierra, con instrumentos; y luego hay un sonido del cosmos que está ahí como si fuera una pista más. Integro los dos mundos.

Además es interesante porque, no sé si conoces la historia de que mandaron una sonda [Voyager] al espacio con un disco de oro que incluía saludos en diferentes idiomas, sonidos de la Tierra, incluyeron “Johnny B. Goode” de Chuck Berry, una canción de Beethoven…

Ah claro, Carl Sagan fue el encargado de hacer eso. Como diciendo: Estos somos nosotros”.

Es curioso porque, de alguna manera, ellos llevaron la música de la Tierra al espacio y tú llevas esos sonidos del espacio al universo musical de la Tierra.

Es verdad, ¡no había pensado en eso! Es verdad, es verdad. [Risas]

Este disco es el nacimiento de lo que está por venir. En lo próximo me voy a tirar a la piscina completamente, haciendo bases más electrónicas sin perder la esencia de la banda.

¿Qué influencias musicales has tomado para su elaboración? Para llevarlo todo por un camino más electrónico.

Últimamente estoy obsesionado con cambiar el sonido de la guitarra clásica, del bajo clásico, de la batería clásica… Cambiar ese sonido y hacerlo más electrónico. Y claro, en esa búsqueda me han tenido que influenciar otro tipo de bandas y artista que hacen eso. Por ejemplo, Thom Yorke, Tame Impala, que han cogido cosas más modernas y más electrónicas. Me ha influenciado mucha gente que a lo mejor no ves en el disco. A mí las influencias no se me notan porque yo intento no copiar. Las influencias las cojo y las pongo a mi manera. Por ejemplo, Justice los llevo escuchando años, pero en este último año más. Esa forma de hacer los bajos, por ejemplo. Muchas cosas. Me ha influenciado hasta C. Tangana o el trap.

A lo mejor no se va a ver mucho en este disco, pero en el capítulo uno, que es el que saldrá después de este, sí se verán todas esas influencias mucho más. Yo decía: ¿Qué hago? ¿Continúo “Caravana”?. Esa forma clásica y tal. Hay muchas canciones que pueden recordar a “Caravana”. Y luego hay otras canciones, partes de canciones o sonidos que ya puedes ver por dónde va a ir la banda. Este disco es el nacimiento de lo que está por venir. En lo próximo sí me voy a tirar a la piscina completamente, haciendo bases más electrónicas sin perder la esencia de la banda. Entonces, las influencias se ven y no se ven.

Una cosa que me ha llamado mucho la atención en este disco, creo que en “Mangal”, es que tiene una melodía súperflamenca. Mucho más que “Caravana”. Si lo de antes era, digamos, una interpretación aflamencada, en “Mangal” hay flamenco.

Sí, sí, mucho más que “Caravana”. Es curioso porque alguna vez me han preguntado: Este es menos flamenco que “Caravana”, ¿no?”. Y yo siempre respondo que no, que si me apuras, es más flamenco. Hay una contradicción ahí. Es más flamenco porque yo, en “Caravana”, no ponía la voz que pongo en este; la voz es más bien pop. Pero claro, a su vez “Caravana” es más clásico. Hay guitarra flamenca, hay un sonido más clásico de teclado. Y este es al revés. En las melodías es más flamenco, pero el sonido es moderno. Es una paranoia. Es todo lo contrario. Aunque Niño de Elche cantara “Deserto Rosso”, yo en “Caravana” no me atrevía a cantar cosas como “Mangal”, cosas como la parte del medio de “IO” y más cosas que hay por ahí en el disco. Cuando tenía las canciones compuestas me di cuenta que al meterle más electrónica a las canciones se me estaba yendo la esencia, y digo: ¿Cómo puedo arreglar esto?”. Pues en vez de cantar normal, o como en “Caravana”, me voy a lanzar y voy a hacer las melodías de voz más flamencas.

Ha habido cambios en la formación del grupo.

Sí. Ya no está en la banda José Vaquerizo, que estaba en los teclados y hacía coros. Tuve que llamar a alguien que supiera esa parte. Yo ya sabía que esa parte iba a ser más electrónica, rollo sintetizadores, cosas programadas a través de programas informáticos… Llamé a Bronquio, a Santiago Gonzalo ‘Bronquio’. Es DJ, no DJ de pinchar, sino DJ de que él hace su propia música y actúa. Está muy bien. Ha colaborado con Pablo, de Pony Bravo, con Esteban & Manuel… un tío súper interesante. Yo lo tuve claro, dije: Él va a ser el que supla esta baja”. Ha grabado el disco y ha estado con nosotros en algunos conciertos de verano. Estuvo en el BBK, en Colombia, en el Ebrovisión… y va a empezar la gira. Lo que no sé es si la va a acabar, porque claro, él está liado con sus proyectos. Pero es un tío con el que siempre voy a estar en contacto para que me ayude a producir algunos temas o pedirle alguna opinión.

“Caravana” ha recibido unas críticas excelentes, habéis podido fichar con Everlasting y la gira ha sido bastante extensa. Os ha llevado hasta Colombia y por Europa [en Colonia (Alemania), puntualiza, y añade que también hicieron una gira por Marruecos]. ¿Esperabais algo así cuando lanzasteis el disco?

No. Nunca esperas nada. Esperas que guste. Cuando sacas un disco, aunque lo haces para ti, siempre está guay que guste, porque ese es el feedback del arte. Todo fue a raíz de que nos cogieran de Artistas en Ruta. Es una ayuda bastante potente para una banda. A partir de ahí empezaron a venir más cosas. La verdad es que tengo que agradecer bastante a Artistas en Ruta.

Tras ese éxito, ¿había presión para crear el nuevo disco?

Sinceramente, no. Aunque podamos tener algunos fans, no es un público que me haya exigido nada. Todavía no he sentido a lo largo de mi carrera musical esa presión. Ese éxito que te llega y tú lo palpas, lo lees… yo no lo he sentido. Cuando lo sienta, pues diré: Hostia, ahora tengo presión porque hay muchísima gente esperando este disco”. Sé que hay gente esperando “Sinfoníauniversal”, pero tampoco presión. Había más presión porque le gustara al sello, ya que te dan esa oportunidad y apuestan por ti. A lo mejor por ahí sí, pero por la gente todavía no. No me ha pasado como por ejemplo a Rufus T. Firefly, que era un grupo del montón. Del montón, de conocidos, digo. Eran buenísimos, pero ya sabes, estábamos todos metidos ahí. Y Rufus sí es un ejemplo de esto que tú dices: Hostia, ¿qué ha pasado aquí?”. Hay una letra en “Loto” que habla de eso. Él [Víctor Cabezuelo] sí lo ha tenido que sentir. Yo no, la verdad.

Mucha gente piensa que “Caravana” es vuestro primer disco. Os ha conocido a partir de él y si entran en cualquier plataforma de streaming, por el momento, es lo único que ven. ¿Por qué no está “Big Sur” en plataformas digitales?

Pues no sé por qué no está. Seguramente tenga yo la culpa. Sinceramente, no me avergüenzo del disco ni mucho menos, porque para mí es un buen disco. De hecho fue elegido como uno de los 15 mejores discos de 2016 por MondoSonoro Sur. Que oye, ¿cuántos discos se hacen en un año? Pero no lo puedo considerar como primer disco de la banda porque es un experimento mío. Yo venía de Los News, un grupo rock [pone énfasis en “rock”], y quería sacar algo completamente diferente. No sabía el qué, pero sabía que tenía que tener flamenco… no sé, una mezcla ahí muy rara. Tú escuchas el “Big Sur” y está tan lejos, tan lejos, de lo que yo realmente siento que es el sonido de la banda, que no lo puedo considerar como primer disco.

“Big Sur” está tan lejos, tan lejos, de lo que yo realmente siento que es el sonido de la banda, que no lo puedo considerar como primer disco.

Entonces, “Big Sur” es un experimento que termina por asentarse en “Caravana”. ¿“Caravana” es el primer disco de Quentin Gas & Los Zíngaros?

Claro. Yo creo que sí. “Caravana” es el primer disco de Quentin Gas & Los Zíngaros. Lo que pasa es que está ahí “Big Sur” que, claro, es formato disco. Creo que fue un fallo por mi parte. A lo mejor tuve que decir que era un EP, haberlo hecho más corto… no sé. Pero llamarlo primer disco… siento que le estoy quitando protagonismo a “Caravana”. Fíjate lo que te digo. Aunque de repente, después de “Sinfonía” haga una cosa completamente diferente y luego otro disco súper electrónico, siempre voy a sentir que el primer disco es “Caravana”, porque de ahí partió todo.

A raíz de estas declaraciones lo mismo “Big Sur” se convierte en una rareza y todo el mundo lo quiere.

Tengo yo la culpa. Yo lo quité de todos los sitios. Estaba en Bandcamp. A lo mejor con el tiempo lo cojo, lo acorto un poco y lo saco… No sé, ya veré a ver qué se hace con eso. Y es un buen disco. Está mal que yo lo diga, pero es un buen disco. Tiene canciones bastante interesantes, pero no lo veo como la banda. Era Quintín Vargas intentando encontrarse. De hecho, hay dos tipos de publicaciones. Unos que sí ponen que “Big Sur” es el primer disco, y otros para los que el primer disco es “Caravana”. Yo me dejo llevar. Para el sello, por ejemplo, para Everlasting, el primer disco es “Caravana”. Yo me he callado y ya está.

¿Cuál es tu punto de vista en relación a esta tendencia por denunciar la apropiación del flamenco de los gitanos? Algunos hablan incluso de expropiación.

Mi punto de vista está claro y definido. Me parece un cuento chino. Mira que yo soy gitano y vengo de una familia bastante importante de artistas flamencos. Mis hermanos no opinan lo mismo que yo. Ni mi madre. Pero yo tengo mi opinión. Y yo no creo que el arte pertenezca a nadie. Ni a un colectivo ni a una raza ni nada. Que a alguien le guste más el flamenco hecho por un gitano, vale. Pero eso es cuestión de gustos. Que a ti te guste eso no quiere decir que el flamenco sea de los gitanos. Eso es un error. El flamenco nació cuando naciera, con mezclas de canciones populares y de la música árabe. El que no vea que el flamenco está súper influenciado por la música árabe es que no tiene dos dedos de frente. Los árabes vivieron aquí muchos años. Está claro. Tú no puedes decir que un estilo pertenece a alguien. Es que no. Siempre tenemos que remontarnos a algo. Me parece absurdo. Cada uno puede hacer lo que quiera. El flamenco va a evolucionar, quieran o no quieran los puristas, como ha evolucionado todo en esta vida.

Me río mucho de las últimas críticas que le han hecho a Paco, a Niño de Elche, por su actuación en la Bienal de Flamenco. Son periodistas que se creen con el derecho de poder insultar a alguien. Para mí eso no es libertad de expresión. Libertad de expresión es poder decir lo que tú quieras con un mínimo de decoro. Es como si tu vas andando por la calle y te gritan: ¡Hijo de puta!”. Y te dice el otro: No, es que es libertad de expresión”. No, es que libertad de expresión no quiere decir que tú me grites a mí “hijo de puta”. Pero claro, el periodismo se apodera de esa frase de ‘libertad de expresión’. ¿En qué se diferencia escribir de que te griten al oído “hijo de puta”? ¿Si lo escribes sí lo puedes decir? Tenemos que tener cuidado con eso. Puedes decir que Niño de Elche ha estado mal, que ha cantado mal, que ha desafinado… claro que puedes. Es que debes decirlo. Una sociedad sin libertad de expresión no tiene futuro. Pero no puedes despellejar a una persona. Esos críticos se creen con la verdad de que el flamenco es así, no puede cambiar y tú vienes aquí a cargarte el flamenco. ¿Pero cómo te vas a cargar el flamenco? El flamenco está en continua evolución. Cuando salió Camarón a los puristas no le gustaba, y ahora Camarón es el rey del flamenco. Venga hombre.

Yo no creo que el arte pertenezca a nadie. Ni a un colectivo ni a una raza ni nada.

Dicho eso, ¿cuáles son los límites del flamenco? ¿Hasta dónde se puede estirar?

No hay límites. Pero no hay límites en nada. Ni en el flamenco ni en nada. ¿Por qué hay que respetar el flamenco más que otras artes? Que alguien me lo explique. Hay también gente que dice: Se pueden hacer cosas con el flamenco pero con respeto”. Pero ¿con respeto a quién? A ti, ¿no? Porque a lo mejor a mí me está encantando lo que estoy haciendo, pero a ti no. Lo de respeto es muy ambiguo. Yo no creo en los límites. Ni en los límites del humor, si me apuras, tampoco. El otro día puse en Twitter algo así como que soy el único gitano español que no quiere matar a Rober Bodegas. Los límites te los pones tú a ti mismo, no se los pones a los demás.

Tú decías antes que vienes de familia gitana de artistas que vive el flamenco, vive del flamenco, trabaja el flamenco. El flamenco más ortodoxo. ¿Cómo ven estas mezclas que estás haciendo? Lo mezclas con el rock, luego lo metes en una electrónica muy futurista, vanguardista…

Al principio les llamaba la atención porque yo nunca había tocado el flamenco para nada. Nunca había experimentado con el flamenco. Yo nací rockero y cuando empecé a inventarme este proyecto al principio era como: ¿Pero qué estás haciendo?”. Pero siempre les pareció bien. Bueno, a ver, imagínate que yo soy Niño de Elche y mi madre es Concha Vargas, seguramente mi madre ni me hablaría, o algo de eso. Dentro de lo que cabe no me desnudo como hace él. No soy polémico como Paco. Yo hago mi música, que lo que hago es mezclar y hacerlo a mi manera. Por ahí sí que me apoyan. Me pregunto qué hubiese pasado si yo hubiera ido más lejos… ¿Me apoyarían igual? No lo sé. Quizá mi hermano no. [Risas]

A mi hermano y mi hermana siempre les gusta lo que yo hago. Y él es un purista. Cuando saqué “IO” pensé en mi familia, pensé en mi hermano, y digo: Yo creo que esto no le va a gustar ya”. Tío, audios de mi hermano, de mi hermana: Qué guay la canción, me encanta, hostia qué temazo, me la he puesto ya diez veces”. Me sorprendió bastante. Tú pon: De momento, mi familia me apoya”[Risas]

Imagínate que yo soy Niño de Elche y mi madre es Concha Vargas… Seguramente mi madre ni me hablaría.

¿Esperamos pronto el resto de la saga, el capítulo 01 y 03?

Mi intención es que el año que viene salga el 01. Pero tarde. Final de año o como muy tarde principios del otro. No quiero que pase mucho tiempo del 02 al 01. Pero claro, estas cosas no dependen de mí. Si estuviese solo sí lo puedo sacar cuando quiera, pero al estar con un sello hay que hacer un planning de lanzamiento, ver si es rentable sacarlo antes o después. Hay que ver también cómo va esta gira. No se puede preveer. Pero mi intención sí que sería, el año que viene, sacar el 01.

¿Está ya compuesto?

Está ya compuesto [Risas]. Está compuesto pero muy en esqueleto. Está la idea, están los temas, está todo. Ese disco va a ser una precuela. Va a hablar de las razones que hicieron que la especie humana tuviera que huir de la Tierra. Es el por qué.

¿Y el tres?

El tercero no lo tengo muy claro, pero es contar esas cosas que a lo mejor no se han quedado claras. Enlazar cosas. Me gustaría mucho que cerrara el círculo. El tercero es para atar cabos.