Fotografía: Olga Baczynska

Comenzó a gestarse en mi cabeza cuando conseguí trasladar mi viejo teclado Farfisa desde la casa de mis padres en Santa Fe, Nuevo México, a Nueva York”.

Zach Condon, mente maestra detrás del proyecto Beirut, acaba de anunciar su quinto álbum de estudio, titulado “Gallipoli”, que publicarán desde 4AD el próximo 1 de febrero de 2019. Según cuenta, las canciones comenzaron a surgir rápidamente a partir de ese viejo teclado sobre finales de 2016, y quiso grabar la base del disco junto al productor Gabe Wax (ya había trabajado con él para el anterior “No No No” de 2015), Nick Petree (batería, percusión) y Paul Collins (bajo):

Quería llevar al límite cada instrumento, que las notas desafinadas, los zumbidos de los amplis y cualquier fallo del equipo también formara parte de las canciones. Incluso el Farfisa reapareció después de que un amigo del estudio lo trajera y lo reparara durante toda una semana para poder sustituirlo por el que había grabado para las maquetas. Ben Lanz y Kyle Resnick, que tocan vientos en la banda, vinieron casi al final y nos deleitaron con una asombrosa sesión de grabación.

De Nueva York al sur de Italia, pasando por Berlín

Pero eso fue sólo el principio, ya que tras varios contratiempos personales (incluyendo una grave lesión en el brazo) Condon se mudó una temporada a Berlín sin ocupación alguna. Tras un tiempo decidió instalarse en un apartamento de la capital germana, donde su inspiración creativa regresó. Y ese fue el inicio de la segunda etapa del viaje que ha sido “Gallipoli”. Zach detalla:

Compuse durante otro medio año, normalmente en un Korg Trident prestado y otros sintetizadores que tenían los dueños de los estudios Kaiki en Stralauer Allee. Ya en verano de 2017 estaba convencido de tener suficiente material para otra larga sesión de grabación. Según estaban las cosas, con el lamentable espectáculo de la política en Estados Unidos, el imparable frenesí mediático en torno a Trump y los prohibitivos precios de los estudios y el alojamiento en Nueva York, decidí que probablemente sería mejor que Gabe y los músicos vinieran a Europa para la última sesión de grabación. Paul había pasado varios meses en Roma durante su luna de miel, conociendo la ciudad y mezclándose con la escena musical local; de esa forma dio con un enorme estudio en una zona rural de Puglia, en el tacón de Italia. Fuimos a verlo y nos pareció que estaba lo suficientemente aislado, bien equipado pero no recargado, y decidimos que aquel sería el lugar.

Así que Paul, Gabe y yo nos encontramos a comienzos de octubre de 2017 en Roma. Cogimos un tren hasta Lecce, Puglia, donde nos recogió Stefano Manca, el dueño de Sudestudio para llevarnos al estudio en el campo. Ben y Kyle tenían problemas cuadrando las fechas (tocan en varios grupos y proyectos), así que tomé la firme determinación de tocar yo mismo los vientos, como solía hacer al principio, y ver qué pasaba.

En la Puglia rural Zach redescubrió la viejas alegrías de la música como una experiencia visceral que se convirtió en el principio fundamental de “Gallipoli”

Por otro lado, la discográfica 4AD ha detallado el tracklist (doce canciones para un total de cuarenta y cuatro minutos de duración) y la carátula del disco. Además, han estrenado como primeros singles/adelantos la breve instrumental “Corfu” y la homónima “Gallipoli”, una cálida pieza de cuatro minutos como homenaje a la isla que definió finalmente el nuevo álbum de Beirut y de la que es imposible escapar.

Una noche, antes de ir al estudio, llegamos por casualidad a la isla medieval fortificada de Gallipoli y seguimos a una procesión de vientos que iba precedida por unos curas que llevaban la estatua del santo de la ciudad por todas las callejuelas, y detrás de ellos iba todo el pueblo. Al día siguiente compuse de un tirón el tema que acabé llamando “Gallipoli”, sólo parando para comer. Conseguí que a medianoche Paul y Nick añadieran bajo y percusión tras un trance de diez horas seguidas de composición. El resultado me encantó. Era una catártica mezcla de mis viejos discos y de los nuevos y parecía devolverme a la vieja felicidad de la música como experiencia visceral. Ésta parecía ser la lógica que acabaría guiando todo el disco, algo de lo que me di cuenta precisamente en aquel momento.

Tracklist “Gallipoli”:

  1. “When I Die”
  2. “Gallipoli”
  3. “Varieties of Exile”
  4. “On Mainau Island”
  5. “I Giardini”
  6. “Gauze für Zah”
  7. “Corfu”
  8. “Landslide”
  9. “Family Curse”
  10. “Light in the Atoll”
  11. “We Never Lived Here”
  12. “Fin”