Formar parte de una banda de éxito tiene mérito; hacerlo en dos casi podría considerarse vicio. Mientras The Big Moon siguen cobrando fama dentro y fuera de sus fronteras girando con su debut “Love in the 4th Dimension”, su guitarrista principal Soph Nathan ha decidido saltar a la larga duración a la cabeza de su proyecto paralelo, un power trio llamado Our Girl. Puede parecer que esta banda existe a la sombra del cuarteto londinense, pero lo cierto es que hace alrededor de cuatro años que Nathan unió fuerzas con la batería Lauren Wilson y el bajista Josh Tyler, en una época en la que, como ella comentó a El Quinto Beatle cuando tuvimos la ocasión de entrevistarla, se encontraba inmersa en diversos proyectos, uno de los cuales se convirtió en la banda que aquí nos atañe. Our Girl tienen una identidad propia, muy distinta de unas The Big Moon con las que es inevitable la comparación, pero también tiene puntos en común con su estilo y cuenta asimismo con el apoyo de la crítica. Así las cosas, ¿qué clase de banda es esta, y qué clase de disco es “Stranger Today”?

Lo personal en Our Girl

Mientras The Big Moon siguen cobrando fama dentro y fuera de sus fronteras girando con su debut “Love in the 4th Dimension”, su guitarrista principal Soph Nathan ha decidido saltar a la larga duración a la cabeza de su proyecto paralelo: Our Girl. Este power trio tiene una identidad propia, muy distinta de unas The Big Moon con las que es inevitable la comparación, pero también tiene puntos en común con su estilo.

“Stranger Today” es un álbum profundamente personal y emotivo, pero también lo bastante poco concreto u obvio como para favorecer que el público saque sus propias interpretaciones y se identifique de modos diferentes con sus canciones. Es un trabajo de líneas difusas, como envuelto en niebla, en el que aun así es fácil reconocer temas recurrentes: la amistad, las relaciones en toda su amplia definición, la cotidianeidad. El propio título del álbum es una parte sacada de contexto de un cierto verso, y tanto Nathan como Wilson aluden a su manifiesta ambigüedad como algo definitorio del tono de su debut.

Los peculiares orígenes de esta banda otorgan aún más sentido a dichos temas, y enlazan directamente con esa dicotomía entre lo universal y lo personal de sus canciones. Nathan y Tyler llevaban algún tiempo tocando cuando Wilson se les unió para un ensayo y aprendió a tocar “Our Girl”, el primer tema que interpretaron juntos y dio nombre a la banda que acababa de formarse. Este primer contacto los convirtió en los amigos tan cercanos que son ahora, y sólo a partir de esa unión puede entenderse la existencia de Our Girl.

“Stranger Today”: una historia única, una historia cualquiera

“Stranger Today” bien podría ser la banda sonora de un otoño cualquiera: es un álbum profundamente personal y emotivo, de líneas difusas, como envuelto en niebla, en el que aun así es fácil reconocer temas recurrentes: la amistad, las relaciones en toda su amplia definición, la cotidianeidad…

Muchas de las canciones de Our Girl nacen del dormitorio de Soph Nathan. En ese pequeño y solitario nido crea las demos sobre las que Tyler y Wilson empiezan a trabajar, en su forma más honesta, en palabras de la batería. Esta sensación de bedroom pop subyace aún en algunas de las canciones de sonido más íntimo, como la crucial “Level”, uno de los ejes centrales del estilo de la banda y del propio álbum (cuyo título fue extraído de la letra: I saw a stranger today / sat cold on a level”), que se permite casi tres etéreos minutos de voz y guitarra antes de su explosivo final; o en la sencilla, directa y adorable “I Really Like It”, la descripción sonora de declararte a una persona mirándola a los ojos y sin poder dejar de sonreír; o en cualquier canción como “Sub Rosa” o la tórrida “Heat”, que dan mayor o total prioridad a la voz y la guitarra limpia.

No obstante, Our Girl saben ser extremadamente potentes en los momentos en los que más se acercan al grunge y otros guitarreos, como la muy personal “Two Life” o “Boring”, una favorita del público en sus conciertos, en las que canalizan su emotividad de un modo más energético, por momentos casi rabioso. Todo esto sin contar con esa característica forma de renovar el shoegaze mezclándolo con todo lo anterior, dando lugar a cócteles como la intrincada “In My Head” en la que la banda demuestra unas cotas de habilidad realmente impresionantes, o la primera canción de todas, quizás la más importante de todo el elepé. Hablamos de esa “Our Girl” diáfana, sólida y luminosa, como un sol atravesando el cielo nublado y calentándote cuando no lo esperas en un día frío. Todo lo que esta banda puede ofrecerte lo muestra a las claras aquí, desde el principio, para que te quedes a escuchar esta historia, suya, tuya y de quien nunca se sabe.

Our Girl – Stranger Today

7.2

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Our Girl debutan con un trabajo homónimo que bien podría ser la banda sonora de un otoño cualquiera: es etéreo y distante por momentos, como envuelto en niebla, pero al aventurarse en su interior se descubre con asombro que esta banda ha tratado de abrirnos su mente para que nos veamos en su reflejo y nos comprendamos mejor en el proceso. El proyecto de Soph Nathan, Lauren Wilson y Josh Tyler es personal y honesto, producido con maestría y dotado de un estilo reconocible y sólido.

Up

  • El sonido de Our Girl está dotado de una familiaridad que penetra en el corazón y consigue que conectemos rápidamente con su emotividad para hacer que ésta también nos pertenezca, sin sentirnos desplazados.
  • Las letras, sean crípticas o directas, son uno de los puntos más fuertes de una Soph Nathan que ya era excelente como guitarrista pero demuestra no quedarse atrás como compositora.
  • Por supuesto, Nathan sigue siendo una guitarrista de diez, y lo demuestra sin alardeos.

Down

  • Hacia el final del disco, el ritmo decae un tanto y puede hacerse largo y menos interesante que los primeros temas, aunque el final lo salva.
  • El estilo de Our Girl, para lo bueno y para lo malo, tiene algo de frío, lo que sumado a la uniformidad (a veces excesiva) del tono del álbum puede hacer que sólo destaquen algunas canciones mientras que todo lo demás resulta demasiado similar.