Fotografía: Press

¿Os acordáis de SOAK? Sí, aquella muchacha procedente de Irlanda del Norte que todavía no había cumplido ni veinte años cuando nos llamó la atención allá por 2015 con su debut en el formato de larga duración. Aquel “Before We Forgot How to Dream” era un trabajo cohesionado y con un hilo argumental basado en la continua sensación de confusión y zozobra que marca, en mayor o menor medida, la adolescencia de todos. Después, en 2016 lanzó el doble single constituido por las versiones de “I Can’t Make You Love Me” (original de Bonnie Raitt) e “Immigrant Song” (Led Zeppelin) y poco más supimos de ella. Hasta ahora. Así es, Bridie Monds-Watson ha estado trabajando duramente en lo que será su segundo álbum de estudio (desde Everlasting Records nos confirman que verá la luz en 2019), pero hoy podemos disfrutar de un primer single que da buena muestra del refinamiento y el crecimiento de su propuesta.

Un retrato de Bridie y de toda una generación que ama fácilmente, pero luchan por amarse a sí mismos

Así las cosas, “Everybody Loves You” nos ofrece “una mirada dentro del ajustado mundo de SOAK y también un inconfundible y honesto retrato de donde Bridie está ahora”. Pero claro, la magia vuelve a residir, tal y como decíamos al hablar de “Before We Forgot How to Dream”, en que realmente muchos de su generación se identifican con la misma situación: aman fácilmente, pero luchan por amarse a sí mismos.

Tenemos a una artista que hace hipótesis sobre el futuro mientras mira al pasado buscando respuestas para las Grandes Preguntas: qué pasa luego, cuando se supone que has crecido y avanzado, cuan posible es el cambio verdadero (interno y externo) y, tal vez, recordando aquellas cosas importantes que llevas siempre contigo mientras te embarcas en una nueva aventura.

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Un paisaje sonoro que es simultáneamente mucho más grande y cercano que nunca, experimental pero más directo

SOAK es una artista con un remarcable poder emocional, una lírica profunda y una imagen y sonido fácilmente identificable, pero esta canción es especial porque “da comienzo al próximo y nuevo capítulo en la particular historia de SOAK”. La propia artista irlandesa explica que:

Es una canción sobre la negación extrema. Más específicamente sobre mi obstinada capacidad de convencerme a mí misma de que no quiero algo que sí quiero y cegar mi proceso de pensamiento racional. Supongo que es una manera de autoprotección (y evitar la vulnerabilidad). El ascenso al final de la canción (“Everybody wants you, and I do too”) representa la aceptación casi cómica/tonta de mis propios sentimientos. Un giro de los acontecimientos que quiero desesperadamente y había rechazado y apartado. Una temática constante de mi lado juvenil.