Fotografía: Press

El próximo 22 de noviembre de 2018 se celebrará el cincuenta aniversario del álbum homónimo de The Beatles, comúnmente conocido como el “White Album”. En esta casa estamos preparando (no podía ser de otro modo) un exhaustivo y fascinante especial sobre este imprescindible registro, donde los cuatro de Liverpool vomitaron y esparcieron todo su talento (tal vez sin orden ni concierto) sobre un extenso doble LP ecléctico y caótico a la vez, editado solamente un año después de la revolución que supuso “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” (1967). Sin embargo, lo que hoy nos ocupa es la edición especial que pondrán a la venta desde Capitol Records y Universal Music Group el próximo 9 de noviembre. Esta reedición conmemorativa incluirá una mezcla totalmente nueva de las treinta canciones originales, además de veintisiete demos acústicas y cincuenta diversas tomas extraídas de las sesiones de grabación (la mayoría de ellas inéditas hasta el momento). En la página web del grupo han compartido la siguiente nota de prensa:

Gran parte de la composición inicial del “White Album” se realizó en Rishikesh, la India, entre febrero y abril de 1968, cuando John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr se unieron a un curso en la Academia de Meditación Trascendental de Maharishi. En una postal para Ringo, que había regresado a Inglaterra antes que los demás, John escribió: “Ahora tenemos alrededor de dos LPs de canciones, así que prepara la batería”.

Durante la última semana de mayo, los Beatles se reunieron en la casa de George en Esher, Surrey, donde grabaron demos acústicas para veintisiete canciones. Conocidas como las ‘Esher Demos’, esas veintisiete grabaciones están incluidas en los paquetes ‘Deluxe’ y ‘Super Deluxe’ de la nueva edición, que provienen de las cintas originales de cuatro pistas. Veintiuna de las demos se grabaron durante las sesiones de estudio posteriores, y diecinueve finalmente se acabaron y se incluyeron en el “White Album”.

Un álbum menos estructurado y más desenfrenado que cambiaría el rumbo de la música rock y abriría el camino para el punk y el indie-rock

La nueva mezcla de las treinta composiciones originales ha corrido a cargo de, nuevamente, Giles Martin (hijo del histórico productor George Martin) y el ingeniero Sam Okell. Juntos, con la ayuda de ingenieros expertos y especialistas, han restaurado el audio en los estudios londinenses de Abbey Road para llevarlo a stereo y 5.1 surround audio. Giles detalla:

Al volver a mezclar el “White Album” hemos intentado acercarte lo más posible a los Beatles en el estudio. Hemos retirado las capas de “Glass Onion” con la esperanza de sumergir a oyentes viejos y nuevos en uno de los álbumes más diversos e inspiradores que se han hecho jamás.

“Habíamos dejado a la banda del Sgt. Pepper tocando en sus soleados Campos Elíseos y ahora caminábamos hacia nuevas direcciones sin un mapa que seguir”

Esas líneas, escritas por el mismísimo Sir Paul McCartney (quien recientemente ha publicado su nuevo álbum “Egypt Station”), introducen el libreto que encontraremos en una de las ediciones de esta versión. Más abajo puedes repasar las diferentes producciones, así como escuchar la nueva mezcla, la demo y una toma en estudio de “Back in the U.S.S.R.”.

Las sesiones de estudio de The Beatles para “The Beatles” (“White Album”) comenzaron el 30 de mayo de 1968 en los Abbey Road Studios. En las veinte semanas que siguieron, los Beatles dedicaron la mayor parte de su tiempo a sesiones allí para el nuevo álbum, con algunas grabaciones también hechas en Trident Studios. La sesión final del álbum tuvo lugar en Abbey Road el 16 de octubre, un maratón de veinticuatro horas con el productor George Martin para secuenciar los cuatro lados del álbum doble y completar las ediciones y las transiciones entre sus canciones.

El enfoque de The Beatles para grabar el “White Album” fue bastante diferente de lo que habían hecho para “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”. En lugar de acoplar partes individualmente sobregrabadas en una cinta multipista, muchas de las tomas se grabaron en cuatro pistas y ocho pistas como actuaciones grupales con una voz principal en vivo. Este estilo de grabación en vivo dio como resultado un álbum menos estructurado y más desenfrenado que cambiaría el rumbo de la música rock y abriría el camino para el punk y el indie-rock.