Crónica GetMAD! Festival 2018: viernes 14 y sábado 15 de septiembre

Un concepto distinto (y mejor) de festival



Sábado 15

El cartel del GetMAD! Festival es sobresaliente por lo que ofrece, y no tanto por las bandas que uno conoce y le apetece ver (de por sí difíciles de encontrar en general en el territorio nacional) como por lo que precisamente uno desconoce y descubre en una de sus múltiples salas.

The Fresh & Onlys

En su día ya citamos a The Fresh & Onlys como uno de los grupos más destacados de la nueva ola de psicodelia de la Costa Oeste. Y, sin embargo, las altas expectativas se quedaron cortas ante lo presenciado en El Sol aún temprano en la tarde del sábado. Un auténtico recital melódico con mucha más intensidad y candela de la esperada, por el que desfilaron temazos como “Waterfall” o “Summer of Love” que bien podrían formar un decálogo de cómo hacer buen pop de guitarras. De paso Tim Cohen rompió la imagen de hippie trasnochado y tranquilo que personalmente uno esperaba de él para demostrarse como un frontman energético, escoltado por el fabuloso guitarrista Kyle Gibson. En conclusión, uno de los mejores y más sorprendentes conciertos del festival.

Crippled Black Phoenix

De vuelta a la Changó y tras unos, por lo visto, demoledores Picturebooks, les tocaba el turno a los cabezas de cartel de más renombre del sector metal. Crippled Black Phoenix repetían en Madrid después de su tremendo set en el Kristonfest del año pasado, esta vez con la mitad de tiempo. Y uno diría que esa circunstancia jugó a su favor, puesto que salvo que se sea muy fanático del supergrupo es fácil sentirse avasallado por dos horas de su post-rock abrasador, negro y psicotrópico. Con un disco publicado literalmente la víspera (“Great Escape”), la numerosa formación (por momentos había hasta ocho miembros en el escenario) dio en cambio una lección breve y magistral de cómo combinar virtuosismo instrumental y presencia escénica para dar lugar a un espectáculo impactante en apenas media docena de canciones.

Fotografía: Aída Cordero

Nobunny

Claro que para presencia escénica la del tipo que llevaba ya unos minutos prendiéndole fuego a El Sol. Un tipo en calzoncillos, con careta de conejo y unos compinches a la altura de su esquizofrenia, llegados directamente desde Tucson (Arizona). La última vez que vimos a Nobunny fue en el memorable Fuzzville!!! #2, y en aquel entonces más allá de ser el epítome del punk de Goner Records no nos impresionó demasiado. Esta vez, siendo honestos, tampoco, pero es innegable que pocos saben montar fiestas como el no-conejo y su cuadrilla. Punk de envoltorio pop para toda la familia, del que no se debe perder pase lo que pase.

Mohama Saz

La última incorporación al cartel del GetMAD! Festival, realizada a pocos días de su celebración, fue como tomar baklava de postre después de un kebab de madrugada. Y es que Mohama Saz endulzan y mejoran cualquier cosa a la que se les añada. Si el junio pasado fue el concierto de King Gizzard & The Lizard Wizard y hace un poco más el ciclo 100% Psych de Giradiscos, este año fue la sección Downtown del festival, que sin duda agradeció el toque anatólico de los madrileños entre tanto pedal de distorsión. De nuevo, una nueva demostración de fuerza de una de las bandas más potentes, más interesantes y mejores técnicamente de la escena estatal. Psicodelia sin cortar, esta vez con el añadido de un segundo percusionista con tambores, que agregó contundencia a la sección rítmica que es la columna vertebral de la banda.

Fotografía: Aída Cordero

Matt Hollywood and the Bad Feelings

Matt Hollywood lleva ya más años en esto de la música independiente que pelos tiene en la barba. Miembro fundador de nada menos que The Brian Jonestown Massacre, no tardó en fugarse y seguir formando bandas (Magic Fingers, The Out Crowd). Hoy, buscado todavía por los amantes de los sonidos psicodélicos basados en guitarras, sobrevive con The Bad Feelings entremezclándolos con una revisión fiel de los Pavement y compañía. Si usted tiene algún problema para alargar hasta la madrugada el mejor festival guitarrero de salas de España, quizá pueda contratarlo.

El GetMAD! Festival se consolida como una alternativa viable, rentable y necesaria a la de los grandes festivales. Larga vida a la música en salas y al ruido de guitarras.

No obstante, es cierto que después de doce conciertos en dos días su propuesta pecó un poco de falta de intensidad necesaria para mantener la atención en todo momento. En cualquier caso, un broche digno para una apuesta, la del GetMAD!, que se consolida como una alternativa viable, rentable y necesaria a la de los grandes festivales. Larga vida a la música en salas y al ruido de guitarras.

Fotografía: Aída Cordero

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