Cuando a mediados del pasado mes de junio Guille Milkyway descubrió “A T A R A X I A”, el notable tercer adelanto –tras “El Momento” y “Podría Ser Peor”– de su nuevo disco, también nos confirmó que ese esperadísimo “La Gran Esfera” se publicará casi con total seguridad después del verano, concretamente en octubre. El sucesor de “La Polinesia Meridional” (2011) parece estar más cerca que nunca, pero La Casa Azul han querido presentar un cuarto adelanto titulado “Nunca Nadie Pudo Volar”, inspirado parcialmente en la trágica historia de Franz Reichelt. El sastre franco-austriaco quiso superar las leyes de la gravedad y para ello se lanzó desde la Torre Eiffel con un traje ‘volador’ diseñado en base a las ilustraciones y dibujos de Leonardo Da Vinci. El 4 de febrero de 1912 se filmó su salto al vacío y muerte instantánea. La nota de prensa elaborada por Elefant Records explica que:

Está claro que el nuevo disco de La Casa Azul, “La Gran Esfera”, va a suponer un antes y un después en la discografía de Guille Milkyway. Un salto al vacío en todos los sentidos. Ese puzzle que estamos componiendo poco a poco, y que va descubriendo a un compositor que ha dado un paso adelante, un giro suicida. Y como buena metáfora, no hay mejor representante en este disco de esta nueva etapa que este cuarto adelanto, la cuarta pieza del rompecabezas. “Nunca Nadie Pudo Volar” es una canción sobre la angustia vital, sobre la tozudez humana desafiando las leyes de la ciencia, e incluso sobre nuestra propia estupidez.

Su enfoque crudo y descorazonador choca con el espíritu ensoñador de la música, entre el italo disco y el dream, entre Moroder y Rozalla, entre el estilo y el hit, entre el cuatro por cuatro inmisericorde y la melodía inolvidable. Sí, Guille pone de nuevo la trituradora estilística en marcha y juega de nuevo al efecto huidizo, a una música que emociona y te eleva, mientras la letra te acerca a los infiernos o te libera. Matices, lecturas, todo un universo en el que adentrarse en una canción que es como un clásico del sonido de La Casa Azul pero que está repleto de pequeños arreglos, detalles, pinceladas y paradas que lo llevan al sonido del futuro.

Puedes ver su videoclip oficial, grabado, dirigido, producido y editado por Daniel Cuenca, a continuación.