Fotografía: Jo McCaughey

Aunque ya lo habíamos intuido de alguna manera a mediados del pasado mes de agosto cuando se estrenó “Loading Zones”, la primera nueva canción de Kurt Vile en tres años, ahora es oficial: el crooner por excelencia de Filadelfia editará su séptimo álbum de estudio el próximo 12 de octubre a través de, nuevamente, Matador Records. “Bottle It In”, título que ha recibido el disco, llegará tres años después de aquel notable “b’lieve i’m goin down…” (2015) que recogió el testigo de su salto a la primera línea de la escena independiente con “Wakin on a Pretty Daze” (2013). El álbum ha sido grabado por Kurt y su banda The Violators, con colaboraciones externas de Stella Mozgawa (Warpaint) a la batería, Mary Lattimore (arpa), Kim Gordon (guitarra acústica), Cass McCombs (voces) y Farmer Dave Scher (lap steel, teclados, voces), entre otros. La producción ha corrido a cargo del propioVile con coproducción y mezclas de Peter Katis, Shawn Everett y Rob Schnapf.

Viajar puede inspirar de maneras sorprendentes: Kurt Vile descubrió mucho componiendo su primer disco en tres años, el ecléctico y electrizante “Bottle It In”, grabado en varios estudios de todo el país durante dos años muy intensos con sesiones que generalmente sucedían tras largas giras o viajes familiares. Cada canción, ya sea una concisa y pegadiza composición o una extensa épica guitarrera, se convierte en un viaje en sí misma, tomando desvíos inesperados, avenidas tortuosas y melódicas o solos en carreteras desiertas. Si Vile se ha convertido el algo así como un dios de la guitarra –un manto que desprecia con humildad con el deseo de seguir mejorando, de seguir absorbiendo nueva música, nuevos sonidos, nuevas ideas– es debido a su preciso e ingenioso estilo, que convierte cada riff y ritmo en puntos dentro de un mapa que van de uno a otro en una ruta escénica.

Cada canción se convierte en un viaje en sí misma, tomando desvíos inesperados, avenidas tortuosas y melódicas o solos en carreteras desiertas

La nota de prensa compartida por Everlasting Records (distribuidora de Matador) explica que, inspirado por la épica actuación de Willie Nelson en la pasada edición del Stagecoach Festival, Vile paso algunos días en Los Ángeles trabajando con el productor Rob Schnapf en su estudio Mant Sounds. Su segunda colaboración fue inspirada de manera similar: con los coros de Cass McCombs, la canción que da título al disco es una pista de once minutos llenos con el estruendoso retumbo del bajo, los difusos ritmos a la batería de Stella Mozgawa, la punzante arpa de Mary Lattimore y lo que suena como una distorsión masticable escapándose de una película de David Lynch.

Kurt Vile también grabó varias canciones de “Bottle It In” más con el ingeniero y productor Shawn Everett (Alabama Shakes, The War on Drugs) en The Beer Hole de Los Ángeles. Otras se registraron en Portland, Oregón, y en Greenpoint, Brooklyn, donde su compañero en los Violators, Rob Laakso, ejerció de coproductor. La mayor parte de “Bottle It In” se embotelló en los estudios Tarquin de Bridgeport, Connecticut, con Peter Katis (Interpol, The National) como ingeniero y productor. “Bottle It In” captura la espontaneidad de estas sesiones improvisadas, revelando a Vile como un músico diligente y singularmente decidido.

Utilizando sus discos anteriores como punto de partida, “Bottle It In” se dirige hacia nuevas direcciones, empujando los límites del mapa hacia un territorio inexplorado: aquí hay atascos de monstruos. Estas canciones muestran a un artista que sigue creciendo y evolucionando: un compositor que, como su héroe John Prine, puede hacerte reír y romperte el corazón, a menudo en la misma línea. También es un cantante que básicamente reescribe esas canciones cada vez que las canta en su lacónica y sabia inflexión. Se deleita con las minucias de la música, no simplemente incorporando nuevos instrumentos sino enfatizando también la interacción de su guitarra y voz, como la evocadora y nebulosa “Hysteria”, como la “distorsión de la guitarra acústica” de Kim Gordon (así lo dice ella) que engloba todo al final de “Mutinies” o como el bajo se riza alrededor de las líneas de guitarra y los coros de Lucius para dar un aura de enorme soledad a “Come Again”.

“Bottle It In” trata sobre los lugares y las personas en esos lugares: amigos y familia, compañeros de banda y héroes musicales, colegas y colaboradores

Además, ya conocemos otra de las canciones que conforman el largo: la extensa “Bassackwards” de casi diez minutos de duración que, a grandes rasgos, nos vuelve a traer al Vile de toda la vida. Más abajo puedes ver la carátula y el tracklist de “Bottle It In”, un registro ligeramente más largo que los dos anteriores (en total sus trece canciones suman una hora y dieciocho minutos de duración). Según Matador Records estas grabaciones “son los destinos, pero los viajes fueron igual de importantes, ya sea encontrando tiempo para su esposa e hijas o la oportunidad de componer algo”. El propio Vile explica:

Durante un tiempo me aterrorizó volar, así que termine escuchando cualquier canción de country con la que estuviese obsesionado. Tenía a George Jones volando en mis oídos. O bien estaba leyendo algo relacionado con la música country. O empezaba a componer canciones en medio de esa sensación de miedo de ser tragado por la vida. Estoy arriba en un avión bebiendo vino porque, como todos los demás, tengo miedo a morir.

Tracklist “Bottle It In”:

  1. “Loading Zones”
  2. “Hysteria”
  3. “Yeah Bones”
  4. “Bassackwards”
  5. “One Trick Ponies”
  6. “Rollin with the Flow”
  7. “Check Baby”
  8. “Bottle It In”
  9. “Mutinies”
  10. “Come Again”
  11. “Cold Was the Wind”
  12. “Skinny Mini”
  13. “(Bottle Back)”