Fotografía: Jacob McKinley

Puede que la vida sonría ahora un poco más a Phil Elverum y se encuentre en una etapa más ‘feliz’ tras casarse con la actriz Michelle Williams. Sin embargo, durante estos últimos años ha dado a luz dos álbumes absolutamente demoledores como Mount Eerie. En marzo de 2017 Elverum editó uno de los discos más personales y desgarradores que se han publicado en los últimos años, ese “A Crow Looked At Me” que ojalá no hubiera necesitado escribir nunca y que paró en seco la trayectoria del músico para sumirlo en la más desconsoladora tristeza de perder al amor de su vida. Justo un año después llegó su continuación natural “Now Only”, donde existe una intención manifiesta por dejar de hablar de la rabia y del dolor intrínseco de la muerte para centrarse en las experiencias y el tiempo vivido juntos. Podríamos entender ambos elepés como una obra completa que el autor ha ido presentando noche tras noche en directo, abriendo su alma a aquellos que han querido introducirse en sus historias y anécdotas; un círculo que podría cerrarse con la publicación de “(after​)”​ el próximo 21 de septiembre.

“Muchos desconocidos se reunieron en hermosos lugares para prestar atención a los difíciles detalles sobre la vida de una persona y abrirse juntos, en silencio”

Se trata de un nuevo álbum en directo registrado durante su concierto en la edición de 2017 del festival Le Guess Who?, el cual tuvo lugar dentro de una iglesia. No obstante, Mount Eerie nos explica cómo en un principio no tenía muy claro si publicar estas composiciones y mucho menos interpretarlas en vivo para personas al fin y al cabo desconocidas:

Mientras hacía las canciones que se lanzarían como “A Crow Looked At Me” no pensaba compartirlas con otras personas, familiares o desconocidos. Nadie. Sólo pensaba en dar una forma familiar, a modo de canción, al flujo constante de palabras que se estrelló en mi cabeza, ya que ese era mi método habitual que había ido desarrollando accidentalmente desde la adolescencia. Convertí mi monólogo interno en canciones sin más motivo que liberarlo de mi cabeza. En algún momento durante la escritura reconocí un sentimiento cercano a ‘orgullo’ por el trabajo que estaba haciendo. Fue un sentimiento extraño. Estas canciones, y las experiencias de mi vida que las inspiraron, no parecían nada de lo que enorgullecerse. Parecían algo puramente brutal, nuevo, y, aparte de mi concepción habitual del trabajo creativo, la noción de tener excitación derivada de estas nuevas canciones iba acompañada de muchas aprensiones e incertidumbres. ¿Qué significa escribir cosas como estas? ¿Qué significaría grabarlo? ¿Qué significa compartirlo con extraños? ¿Dónde está la línea de decoro? ¿Qué se supone que debe hacer alguien?

A cada paso que daba no estaba seguro de si estaba bien hacer lo que estaba haciendo. Mi presentimiento era casi siempre de que estaba mal. “No lo escribas, no lo grabes, no lo cantes frente a otras personas, no lo repitas”. Pero también me sorprendí al descubrir que mi respuesta interna a esta duda casi siempre era doblar y profundizar; escribir más, ir a otra gira, etc. El año después de la publicación de “A Crow Looked At Me” realicé muchas giras. Estados Unidos, Canadá, Europa, Australia, Nueva Zelanda, Japón. No fue fácil. Los conciertos fueron emocionalmente difíciles y la atmósfera era muy delicada y extraña, como representar un acto violento en el escenario frente a un público que paga todas las noches. Además de eso, tuve que hacer una gira con mi hija (y una niñera), por lo que mi mente se dividió entre dos grandes tareas. Pero, afortunadamente, con la ayuda de muchas personas comprensivas y los organizadores, tuve la suerte de poder interpretar estas canciones en lugares muy bien equipados y hermosos; agradables teatros e iglesias. Los conciertos terminaron siendo algo más que extraños, macabros, espectáculos de gawk. No sé lo que eran exactamente. Muchos desconocidos se reunieron en hermosos lugares para prestar atención a los difíciles detalles de una persona y abrirse juntos, en silencio. Han sido los shows más poderosos de mi vida, sin lugar a dudas.

“¿Qué significaría lanzar un álbum en vivo de estas canciones que tal vez no deberían haber sido escritas en primer lugar, y mucho menos grabadas o interpretadas?”

Más adelante de esta extensa nota de prensa Elverum detalla cómo para el público también fue una experiencia incómoda en cierto modo, ya que no sabían cómo reaccionar cuando interpretaba estas canciones con gran carga emocional, aunque comprendían su dolor y compartían inquietudes:

Aun así, cada vez estaba más claro que la audiencia compartía las mismas inquietudes que yo tenía. Después de la primera canción, cada vez, había una pregunta flotando en el aire: “¿Deberíamos aplaudir?”. Es una buena pregunta. ¿Qué es esto? ¿Es entretenimiento? ¿Para qué son los aplausos? ¿Qué tipo de ritual es este? Muchos amigos cercanos aún no han escuchado los discos ni vienen a un concierto. ¿Qué se ha incorporado aquí más allá del dolor? No sé exactamente cuál es mi trabajo; viajar y expresar estos sentimientos. Los conciertos en 2017 y 2018 han sido inusuales, inexplicables y geniales.

El mejor fue en el festival Le Guess Who? de Utrecht, Países Bajos, el 10 de noviembre de 2017. Se suponía que nadie debería estar grabando estos directos, pero afortunadamente alguien no entendió ese mensaje y esta hermosa grabación de ese concierto ha salido a la luz.

Así que ahora estoy sumergido en las aprehensiones, empujado hacia un nuevo territorio. ¿Qué significaría lanzar un álbum en vivo de estas canciones que tal vez no deberían haber sido escritas en primer lugar, y mucho menos grabadas o interpretadas? ¿Está bien? ¿Aporta algo nuevo a las canciones escucharlas de esta manera? Mi esperanza es: sí. Puedes escuchar la respiración del lugar. Puedes sentir la intimidad y la inmensidad simultáneamente. Enfocadas sobra una instrumentación híper-desnuda (guitarra acústica mínima), las palabras se queman aún más brillantes que en los álbumes, más legibles. Es una grabación de estas canciones ultra íntimas que viven en el mundo real entre las personas y los ojos abiertos de la gente que acepta el silencio y aplaude.

A continuación puedes ver el tracklist (doce canciones) y la sobrecogedora carátula de “(after​)”​, además de escuchar como anticipo la grabación de “Soria Moria”, que da buena muestra de todo lo que nos ha explicado en su comunicado Elverum.

Tracklist “(after​)”:

  1. “Real Death”
  2. “Seaweed”
  3. “Ravens”
  4. “When I Take Out The Garbage At Night”
  5. “Emptiness, Pt. 2″
  6. “Soria Moria”
  7. “Crow”
  8. “Distortion”
  9. “Now Only”
  10. “Crow, Pt. 2″
  11. “(Remarks)”
  12. “Tintin In Tibet”