¡Qué complicado es el tiempo del cambio! Siempre habrá alguien que salga perjudicado de él, alguien nuevo motivado por el mismo y alguno que otro –con suerte– lo entenderá. En la vida, no sólo en la música, esos momentos son un auténtico desafío y por ello a menudo ese riesgo es valorado en sí mismo como algo positivo sin importar el resultado final. Sin embargo, no suelo ir personalmente mucho con esa mirada porque no todos los motivos para cambiar una forma de hacer las cosas son los mejores. Y aunque seguramente no es una polémica con el perfil que despertó el último trabajo de Arctic Monkeys, por poner un ejemplo, la que han despertado Deafheaven con su nuevo LP “Ordinary Corrupt Human Love” no se queda muy atrás en dividir a su audiencia.

Nuevos horizontes, nuevas preguntas

Repitiendo con Jack Shirley en la producción, introducen percusiones influidas por el jazz y un tono ‘más romántico’.

Repitiendo con Jack Shirley en la producción, es justo decir que al menos la banda de San Francisco nos anticipó algunas diferencias con respecto a su aclamado antecesor “New Bermuda” (2015).

 En su momento mencionaron percusiones influidas por el jazz y un tono ‘más romántico’ en su cuarto material de estudio, posiblemente inspirado por el escritor británico Graham Greene, autor de “El Fin De La Aventura”, obra de la cual extraen el título del disco.

Fotografía: Nick Fancher

Melodías más limpias para encontrar un renovado potencial

Mucho se ha acusado a Deafheaven de ablandarse, de haber perdido el rumbo o de hacer un cero absoluto, pero no veo para nada clara esa apreciación. Incluso obviando los adelantos (que son los que más salvan de la quema generalizada al disco) encontramos un trabajo que por méritos propios se logra defender solo. Es verdad que no es “New Bermuda”, pero tampoco necesita serlo.

A decir verdad hay un contraste importante entre escuchar ese piano que introduce “You Without End”, ofreciéndonos una pieza suave y cuasi progresiva, para acto seguido toparnos con la maravillosa virulencia de “Honeycomb”, el primer adelanto que conocimos de esta placa. Ciertamente en ambas destacan tanto esos gritos marca registrada de su vocalista George Clarke como el tándem que hacen los guitarristas Kerry McCoy y Shiv Mehra, pero también se percibe un giro importante hacia un mayor énfasis en las melodías, caso muy contrario a los tiempos del “New Bermuda” donde el temperamento y la catarsis resaltaban siempre en primer lugar.

Pero siendo justos, puede que “Canary Yellow” contenga en su interior toda la dosis de energía desbordada y siniestra que buscamos en Deafheaven. Alternando entre punteos finos, un riff inquietante y un imponente muro de sonido que parece emerger de las catacumbas tenemos una pieza que de seguro trascenderá este LP para convertirse en un clásico de la banda. En las piezas siguientes los veremos explorando con momentos directamente deudores de la psicodelia pinkfloydiana en “Near” e incursiones en territorio Mogwai con esa “Glint” que oscila entre post-rock y hardcore metal en la línea de Converge gracias a los alaridos de Clarke secundados por las guitarras de McCoy y Mehra.

Probando con melodías más limpias Deafheaven han encontrado un renovado potencial para componer piezas donde el drama, la pasión, la virulencia y esos benditos momentos de catarsis distorsionada en los cuales el black metal se entrecruza con el shoegaze y la psicodelia más desequilibrada pueden potenciarse y llegar a nuevos horizontes. No parece que la opulencia y la épica propias del género se los vaya a comer tan fácilmente. No mientras conserven esa inquietud y esa capacidad de mantenerse en movimiento.

En “Night People” encontramos un experimento algo curioso, fascinante por el trabajo en guitarras de McCoy, por el suave registro de Clarke y hasta cierto punto magnificado por la participación de Chelsea Wolfe en la voz. El resultado se queda sin embargo un poco corto, probablemente porque siempre tenemos en mente a la Chelsea Wolfe eléctrica, fría y despiadada de sus discos y al Clarke con fuego negro en su garganta, por lo que no esperábamos una colaboración tan melódica. Eso sí, la cuota de rareza es aportada por sí sola en las guitarras que imponen un ambiente extraterrestre. El final con “Worthless Animal” sigue un poco los lineamientos de “Glint” y “Canary Yellow”, pero es justo decir que palidece en comparación.

Mucho se ha acusado a Deafheaven de ablandarse, de haber perdido el rumbo o de hacer un cero absoluto, pero no veo para nada clara esa apreciación. Incluso obviando los adelantos (que son los que más salvan de la quema generalizada al disco) encontramos un trabajo que por méritos propios se logra defender solo. Es verdad que no es “New Bermuda”, pero tampoco necesita serlo. Probando con melodías más limpias han encontrado un renovado potencial para componer piezas donde el drama, la pasión, la virulencia y esos benditos momentos de catarsis distorsionada en los cuales el black metal se entrecruza con el shoegaze y la psicodelia más desequilibrada pueden potenciarse y llegar a nuevos horizontes. Bien puede llevarlos o no por la línea de otros grupos ‘traidores’ del black metal como Opeth, pero incluso en comparación no parece que la opulencia y la épica propias del género se los vaya a comer tan fácilmente. No mientras conserven esa inquietud y esa capacidad de mantenerse en movimiento.

Clara ambición de trascender el blackgaze

Los tiempos de “Sunbather” y “New Bermuda” parecen haberse quedado un poco en el pasado y resulta válido preguntarse si no habrán comenzado una transición hacía corrientes progresivas y si no estarán degenerando ese inquietante blackgaze en algo que probablemente no les ofrezca las mismas recompensas que han cosechado hasta ahora.

Los tiempos de “Sunbather” y “New Bermuda” parecen haberse quedado un poco en el pasado. No se han vuelto corrientes o facilistas en lo absoluto, pero sí se hace válido preguntarse si no habrán comenzado una transición hacía corrientes fundamentalmente progresivas (¿es muy atrevido pensar que se pasaron escuchando bastante Porcupine Tree durante las grabaciones?) y si no estarán degenerando ese inquietante blackgaze en algo que probablemente no les ofrezca las mismas recompensas que han cosechado hasta ahora.

Más allá de esas inquietudes, “Ordinary Corrupt Human Love” revela a una banda más sólida que nunca, con la clara ambición de trascender el blackgaze que contribuyeron a popularizar entre unos cuantos melómanos para abrazar todavía más posibilidades en su repertorio.

Deafheaven – Ordinary Corrupt Human Love

7.6

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Deafheaven se revelan igual de sólidos que siempre. En “Ordinary Corrupt Human Love”, con la clara ambición de trascender el blackgaze, prueban con melodías más limpias encontrando un renovado potencial para componer piezas que llegan mucho más lejos de lo que el más optimista hubiese imaginado en “New Bermuda”.

Up

  • Los adelantos son una bomba, sobre todo “Canary Yellow”.
  • La apertura con “You Without End” revela que los Deafheaven son capaces de llevar sus composiciones mucho más lejos de lo que el más optimista hubiese imaginado en “New Bermuda”.

Down

  • Avalando o no el cambio de estilo, se extrañan los momentos de catarsis.
  • Teniendo a Chelsea Wolfe como invitada tal vez hubiésemos esperado un aporte más impactante de su parte.