Probablemente Miles Kane nunca pueda quitarse de encima el sambenito de ser el compañero de juergas de Alex Turner, cuya sombra parece opacar cada una de las críticas y artículos en los que se habla del artista británico, más conocido también por ser la mitad de The Last Shadow Puppets que por su propia carrera en solitario.

Casualidades de la vida o no, lo cierto es que a veces parece ser él mismo quien se empeña en nadar al mismo ritmo que los de Sheffield, ya que el lanzamiento de sus dos primeros discos coincidió con el de los Arctic Monkeys y vuelve a repetirse con “Coup De Grace”, última referencia de Kane en la que, por el contrario, toma un camino muy distinto al de su amigo y compañero de The Last Shadow Puppets Alex Turner.

¿Dónde nos habíamos quedado?

“Everything You’ve Come To Expect” marcó el camino que han seguido Arctic Monkeys para construir su “Tranquility Base Hotel & Casino”. Podemos decir que el caso de “Coup De Grace” para Miles Kane es similar, aunque desde otra perspectiva. El segundo álbum de The Last Shadow Puppets tenía una cara más melódica y barroca, pero también mostraba un lado enérgico y rebelde como en “Bad Habits”.

Veníamos de “Don’t Forget Who You Are” (2013), un disco sobrio que conservó el sonido british de aquel LP debut de 2011 con un rock enérgico que sin ofrecer grandes sorpresas resultaba fresco y divertido. Kane nunca ha sido de complicarse demasiado: “Keep it simple and real and you can’t go wrong!” tuiteaba hace poco, idea que resume bastante bien lo que encontramos, en esencia, a lo largo de “Coup De Grace”. Sin embargo, eso no quita que haya ciertos cambios con respecto a lo que venía haciendo el músico anteriormente.

La composición de este trabajo comenzó en realidad tras acabar la gira de “Don’t Forget Who You Are”, pero se vio interrumpida cuando Kane y Alex Turner decidieron retomar su proyecto juntos y lanzar “Everything You’ve Come To Expect” (2016), disco que provocó en Miles Kane un posterior bloqueo compositivo. Él ha explicado que llegó a sentirse totalmente desligado de las canciones que ya había empezado a escribir y falto de motivación e ideas, lo cual le llevó a cuestionarse si realmente tenía habilidad suficiente para realizar un buen trabajo como cantante e incluso como guitarrista.

Fue Jamie T (con el que ha escrito varios de los temas de este disco) quien le animó y reavivó el frontman de su interior para tirar hacia delante e intentarlo de nuevo. Ambos artistas se conocieron tiempo atrás y tenían pendiente hacer algo juntos, por lo que esta parecía la ocasión perfecta. Pero eso no fue todo, ya que en un concierto Miles se encontró con Lana Del Rey (ya habían coincidido un par de veces) y al día siguiente se presentó por sorpresa en el estudio para echarle una mano con el disco. De esa sesión salió “Loaded” (primer adelanto de “Coup De Grace”) y, de ahí, el resto es historia.

Un refresco en una calurosa tarde de verano

Dentro de ese ejercicio moderno pero revivalista marca de la casa Miles Kane se dedica a revisitar varias décadas y vertientes del rock, como en “Cry On My Guitar” (T. Rex) o la homónima “Coup De Grace” (transportándonos a los Talking Heads de “Psycho Killer”).

Si bien cuando hablábamos de “Tranquility Base Hotel & Casino” –el último LP de Arctic Monkeys– mencionábamos cómo “Everything You’ve Come To Expect” había marcado en cierto modo el camino a seguir para Alex Turner y compañía, puede decirse que el caso de “Coup De Grace” es similar, aunque desde otra perspectiva. El segundo álbum de The Last Shadow Puppets tenía una cara más melódica y barroca, pero también mostraba un lado enérgico y rebelde como en “Bad Habits”. Cabe mencionar también aquel EP “The Dream Synopsis”, en el que el grupo nos ofreció diversas versiones como “Les Cactus” de Jacques Dutronc, “This Is Your Life” de Glaxo Babies o “Totally Wired” de The Fall, también tirando por esa vertiente más urgente y de carácter punk.

Fotografía: Lauren Dukoff

Rock para curar una ruptura

Varias de las canciones de “Coup De Grace” se mueven por ese rock de guitarras acelerado e influenciado por grupos como The Fall, The Damned o The Misfits. Y, a decir verdad, Miles Kane se desenvuelve bastante bien en este tipo de canciones con riffs muy marcados, un toque crooner en las estrofas y una prisa generalizada por llegar a unos estribillos cargados de energía, algo que siempre ha caracterizado la música del británico.

Es esa vía la que marca el camino de varias canciones de “Coup De Grace”, como el comienzo acelerado de “Too Little Too Late” con aires garage-punk sin perder la elegancia del sonido british en el estribillo. Piezas como esta, “Cold Light of the Day”, “Silverscreen” y “Something To Rely On” se mueven por ese rock de guitarras acelerado e influenciado por grupos como The Fall, The Damned o The Misfits. Y, a decir verdad, Miles Kane se desenvuelve bastante bien en este tipo de canciones con riffs muy marcados, un toque crooner en las estrofas y una prisa generalizada por llegar a unos estribillos cargados de energía, algo que siempre ha caracterizado la música del británico.

Pero esta no es la única cara que Miles Kane explora en su tercer larga duración, sino que dentro de ese ejercicio moderno pero revivalista marca de la casa se dedica a revisitar varias décadas y vertientes del rock, como en ese hit claro que es “Cry On My Guitar” donde recrea sin reparo a T. Rex. O “Coup De Grace” (en referencia al golpe definitivo con el que Finn Balor, luchador de wrestling, pone fin a sus combates), que nos transporta a los Talking Heads de “Psycho Killer” con ese bajo tan marcado y las guitarras funkys. La tríada de momentos álgidos del álbum se completa con “Loaded”, corte en el que se rebajan las guitarras en pos de crear una atmósfera más íntima y con un groove conducido por el bajo y el piano, que combinándose con la voz de Kane aportan un toque de glam hipnótico. “Now that there’s nothing to fear / You can just leave concluye el estribillo, haciendo referencia a una reciente ruptura de Miles Kane que supone el tema central del disco.

Un disco de maduración

En “Coup De Grace” encontramos a un Miles Kane que ha madurado su sonido desde aquel “Colour of the Trap” para presentarse en esta ocasión como un músico capaz de sacar a relucir un lado crooner que no habíamos visto hasta ahora, embelesarnos con melodías pegadizas y revolucionarnos con guitarrazos agresivos y versos escupidos con rabia.

El resto del álbum se mueve entre la balada en “Killing The Joke” (a la que esta vez añade algún sintetizador), el desgarro crooner a lo James Brown de “Wrong Side of Life” y ese cierre de aire gánster y seductor en “Shavambacu” que desemboca en un estribillo pop más reconocible.

Sin suponer ninguna revolución, en “Coup De Grace” encontramos a un Miles Kane que ha madurado su sonido desde aquel “Colour of the Trap” (donde predominaban las melodías alegres y el pop sesentero era la referencia más habitual) para presentarse en esta ocasión como un músico capaz de sacar a relucir un lado crooner que no habíamos visto hasta ahora, embelesarnos con melodías pegadizas y revolucionarnos con guitarrazos agresivos y versos escupidos con rabia. El resultado es  un trabajo que, si bien dista de ser perfecto, muestra a un artista que destila una energía totalmente palpable en todo momento y que da lo máximo de sí mismo de principio a fin.

Miles Kane – Coup De Grace

6.7

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Tras cinco años de silencio, Miles Kane vuelve con energías renovadas y un trabajo en el que abraza el punk y el post-punk de grupos como The Fall o Talking Heads, el glam rock de Marc Bolan y el lado crooner de James Brown, sin perder el toque british y descargando más energía que nunca.

Up

  • Breve y al grano. Se pasa en un suspiro.
  • Pegadizo, variado y equilibrado.
  • Temas muy acertados como “Loaded” o “Coup De Grace”.

Down

  • No arriesga en nada.
  • Tras cinco años se echan en falta más variedad de ideas.