Jugar con los extremos y destacar sus similitudes. Ese es el juego de Anna Clavi en su inminente nuevo trabajo de estudio, “Hunter”, un álbum acompañado por un manifiesto de intenciones realistas y, sobre todo, actuales. Basta con echar un vistazo al nuevo espacio de relaciones interpersonales para detectar nuevas formas de relacionarse con los demás y de comprender la existencia de uno mismo desde un punto de vista ambiguo, existencial.

De todas esas referencias ha querido hacer uso la británica, que lanza un disco redondo, personal y muy poderoso. La conjugación de guitarras chirriantes y el salto entre líneas melódicas y estridentes modifican nuevamente la visión de Calvi en una sociedad cada vez más injusta e infeliz.

Le preguntamos sobre las particularidades de ser una mujer, artista y valiente. Todo consiste en arriesgarse a romper parámetros o límites. Una vez más, la cantante se juega el tipo.

Este disco habla sobre la necesidad de diferenciar entre la fuerza y la vulnerabilidad, independientemente de cuál sea el género del que se trate. Sin embargo, es indudable la referencia de que debe ser la mujer quien deje de ser la débil.

Creo que las mujeres siempre han sido las presas en las historias que se componen y se cantan. Ahora, son las cazadoras. Se debe a que nos hemos liberado y hemos hecho todo lo posible por vernos como realmente nos sentimos.

¿Cómo nace esta referencia del cazado y el cazador?

Esa referencia tiene mucho que ver con el género y con la idea de que una mujer, a pesar de serlo físicamente, se puede sentir como un hombre y viceversa. Detesto la idea de los extremos: un hombre, por serlo, debe ser fuerte constantemente. Es algo absurdo e irreal. También con la mujer, perfecta y pasiva. Por eso, el concepto tiene más que ver con la honestidad que con los cánones.

Si soy una mujer también puedo sentirme como un hombre en ciertas ocasiones o situaciones. ¿Por qué no? Sólo quiero experimentar y llegar a todos los rincones de mí misma.

En tu manifiesto hablas de que para que a una mujer la tomen en serio debe comportarse como un hombre. ¿Quieres decir que los comportamientos del ser humano dependen de su género?

Quiero recalcar que hay que observar lo que nos rodea. Creo que no somos conscientes del momento tan importante que se está desarrollando en todo lo relacionado a las mujeres y el empoderamiento. Se trata de una nueva generación que está demostrando las distintas formas de interactuar con algunos tipos de hombres, y por eso creo que es bueno atender a los cambios en lo referente a las dinámicas entre hombres y mujeres. La adaptación a los cambios y a los nuevos tiempos es la que lleva a la liberación de hombres y mujeres por igual. Las cosas no pueden funcionar si no se definen con claridad estas categorías.

En “Hunter” hay varios juegos de palabras que llevan a un significado claro. Por ejemplo, en una canción aseguras “sentirte como un hombre, a pesar de ser una mujer”.

En este disco quiero destacar, por encima de todo, que no por ser una mujer debes sentir que formas parte del género femenino propiamente dicho. O sea, si soy una mujer, también puedo sentirme como un hombre en ciertas ocasiones o situaciones. ¿Por qué no? Sólo quiero experimentar y llegar a todos los rincones de mí misma. Desde notarme con fuerzas para comerme el mundo hasta sentirme que estoy perdida en ese experimento. Sólo llegando a los extremos se percibe la realidad de las sensaciones intermedias.

Fotografía: Maisie Cousins
Fotografía: Maisie Cousins
Fotografía: Maisie Cousins
Fotografía: Maisie Cousins
No publicabas material desde hace cuatro años, cinco si queremos encontrar tu último larga duración. Actualmente, cuando un músico tarda un determinado tiempo en presentar su nuevo trabajo, parece que desaparece.

Para mí es muy importante dar pasos firmes y creo que aunque haya mucho ruido en ese sentido, presiones para sacar un nuevo álbum, es necesario sacar algo en lo que creas de verdad. A veces pasa mucho tiempo hasta que te das cuenta qué quieres decir con tu trabajo pero, sobre todo, cómo hacerlo. Y la única manera de perfeccionarlo es con el tiempo. Si tardas veinte años y se entiende el mensaje que quieres transmitir, chapó.

En muchas ocasiones has sido comparada con otras artistas, especialmente con Patti Smith. Sin embargo, otras veces, encontramos parecidos con sonidos muy distintos.

Las comparaciones… Ufff, ¿a quién no le ocurre? [Risas] No me como la cabeza con eso, creo que es algo meramente referencial. Para describir a un grupo o a un músico siempre dices algo como: “Ey, ¿has escuchado a tal? Parecen muy buenos, suenan a cual”. Y no hay más. No me importa que se hable de mi música en ese sentido. Otra cosa es que te enteres de que ‘suenas’ a un grupo o a un artista que no representa en absoluto lo que haces tú. Eso no me acaba de convencer… y me disgusta.

Este disco es muy autobiográfico. Contiene pensamientos muy íntimos y no todos son buenos. Llevar al escenario canciones que te han afectado de un modo u otro es algo raro y debes saber protegerte con tu música de lo que estás sintiendo.

Entonces, ¿lo complicado es sorprender al público?

En mi caso, no. Yo no escribo pensando en cómo desencajar a la gente, por así decirlo. Me distrae componer pensando en algo en concreto y, para ser honesta, me parece absurdo preocuparse por algo tan indefinido cuando estás trabajando. Nunca acertarás con todos por igual: uno puede ser feliz con una canción y, el otro, sentirse triste.

Hay canciones en las que incluyes unas guitarras muy afiladas que rompen en cierta manera la línea de la composición. Es el caso de “Indies or Paradise” o “Alpha”. ¿Piensas que todo sonido debe tener una justificación?

Para mí, las guitarras representan una fuerza muy importante. En este álbum demuestran mi libertad creativa. Disfruto mucho con sonidos que desprenden cierta agresividad. Es como una especie de tormenta que perturba todo lo que hay alrededor.

La canción homónima del disco, “Hunter”, trata sobre un local de queers, un lugar asociado a lo prohibido, lo morboso e, incluso, a lo sucio. Pero su melodía es casi celestial. Esta contradicción, ¿fue a propósito?

Me gusta jugar con los opuestos. Si algo tiene la etiqueta de ser feo, lo dibujo bonito. Si las letras son sucias o violentas, la música se me antoja llena de pureza e inocencia. En esos sitios, uno se muestra como es. Se desnuda, tiene sexo, es algo muy animal. Eso es algo muy bello.

Fotografía: Maisie Cousins
Fotografía: Maisie Cousins
Fotografía: Maisie Cousins
¿Es fácil hablar de sexo de forma tan primitiva?

Componer algo así es muy difícil pero, finalmente, te das cuenta de que estás hablando de algo completamente natural aunque parezca un poco raro de lejos. Creo que es una fuerza poderosa la que te empuja a escribir sobre algo que te gustaría hacer.

Viendo tu amplio repertorio, no debe ser fácil ponerte en situación con cada tema.

Este disco es muy autobiográfico. Contiene pensamientos muy íntimos y no todos son buenos. Llevar al escenario canciones que te han afectado de un modo u otro es algo raro y debes saber protegerte con tu música de lo que estás sintiendo en ese momento.

Después de viajes largos y giras intensas, será un reto mantenerse firme.

Necesitas una mentalidad muy fuerte, casi como una coraza. Cuando un músico está en lo más alto de una canción, él mismo se siente aún por encima de eso. Como si no hubiera nada más. Así que se te olvida todo lo que has penado, en viajes y esperas, hasta llegar a ese momento de euforia.

Las guitarras representan una fuerza muy importante. En este álbum demuestran mi libertad creativa. Disfruto mucho con sonidos que desprenden cierta agresividad. Es como una especie de tormenta que perturba todo lo que hay alrededor.

Durante la escucha de “Indies or Paradise” dibujé en mi cabeza el momento en que una leona se acerca a su presa y espera el momento perfecto para abalanzarse. Quizá se me haya ido la cabeza pero, ¿piensas en esta clase de metáforas para componer?

¿En serio? Qué bueno. Ahora que lo dices, creo que has hecho una buena relación entre el concepto y el sonido del disco. [Risas] Para esa canción pensé en algo a lo que queremos aspirar para ser más felices e intenté crear el recorrido que tenemos que hacer para conseguirlo de la manera en que queremos, a pesar de que el camino sea complicado. Básicamente se centra en concienciarnos de que todo puede ser mejor si te lo propones de la manera acertada. También tiene un mensaje subliminal muy claro: ten paciencia.

Recuerdo un discurso de Madonna en el que hablaba de cómo fue criticada por sacar su libro “Sex” y lo comparó con la aceptación del estilo glam-rock de David Bowie o la laca de uñas de Prince. ¿Continúa siendo más cuestionado el paso de ser mujer a hombre que viceversa?

No sé cuál es la situación en España pero en Londres continúa siendo más controvertida la figura de los drag kings que de los drag queens. Aún permanece más cerca de lo raro o underground que de lo habitual. Este fenómeno sigue estando silenciado y por eso tiene mucha relación con lo de ser la presa y ser la cazadora. Si hubiera igualdad, cualquier tipo de transformación sería célebre.