Cuando llegó el capitalismo del espectáculo el sentido de la música popular cambió sobremanera. Hoy en día parece que debido a cierta necesidad de tener grandes referentes a costa de cualquier cosa se encumbra a grandes figuras como si de dioses se tratase y la música popular es la que más se escucha en las casas de la gente. Sin embargo, no siempre fue así, ya que la música popular durante mucho tiempo no sólo era la que el pueblo solía escuchar, sino la que éste, en comunidad, creaba e interpretaba. Con este cambio la música deja de ser un ritual comunitario de comunicación para convertirse en algo que sólo los ‘dotados’ pueden practicar en público, a pesar de que a todos nos entusiasme cantar nuestras canciones favoritas cuando las escuchamos en casa. El hecho de que las personas que no se dedican profesionalmente a la música se hayan alejado de la creación y la interpretación tiene que ver probablemente con la individualización y especialización profesional que el neoliberalismo lleva por bandera, y por lo tanto ahora el arte no es de todos para todos, sino que es de unos cuantos para el resto. Contrario a esta idea, Enric Montefusco cree que cualquier persona puede cantar cualquier canción, porque lo importante de la música es la música en sí misma y lo que transmite, no quién la ha compuesto.

Tras la separación de su banda madre Standstill, Montefusco ha seguido su camino por una vía que venía averiguándose en sus últimos trabajos, y así es como a finales de 2016 apareció “Meridiana”, su primer disco en solitario donde el significado de ‘popular’ en su música adquiere matices ya extintos y trata de llegar con sus canciones a todo el mundo, desdibujando además la importancia del ‘yo’ dentro del álbum. Enric Montefusco se desprendió casi totalmente del ego artístico, adquiriendo nuevas preocupaciones por su contexto.

Lo importante son las canciones

Niño de Elche, Albert Pla, los hermanos Roberto y Quique Cubero, Maria Arnal y Nacho Vegas tratan de llevar todavía más al límite en “Coros de Medianoche” la idea de que la canción es en sí misma lo importante de la música y no quién la escribe o la termina cantando.

Casi dos años después el artista lanza “Coros de Medianoche”, un EP en el que comparte autoría e interpretación con seis de las voces más importantes de la música actual en España, quienes además tienen el mismo interés por la música popular y la política que el autor catalán. Estas voces son las de Niño de Elche, Albert Pla, los hermanos Roberto y Quique Cubero, Maria Arnal y Nacho Vegas. La base de “Coros de Medianoche” trata de llevar todavía más al límite la idea de que la canción es en sí misma lo importante de la música y no quién la escribe o la termina cantando. En el concierto de presentación del EP, con todos los intérpretes mencionados sobre el escenario, esta idea se vio reforzada debido a que cada uno de ellos cantó canciones de sus compañeros e incluso composiciones de terceros no presentes allí.

Fotografía: Promo

El arte es pura comunicación y comunidad

Da la impresión de que son canciones del pueblo, anónimas en su autoría y para todos respecto a su interpretación. Composiciones que llevan siglos pasando de generación en generación o, por lo menos, es lo que debería ocurrir a partir de ahora dado su carácter generalista (colectivo) en cuanto a su temática, sin encerrarse en un yo personal o un mundo íntimo y críptico al que nos costaría entrar.

“Coros de Medianoche” arranca con “Toda la Fuerza”, una canción que arranca con Niño de Elche recitando pasajes líricos con la misma fuerza que dice albergar en su interior, mientras que la instrumentación encaja a la perfección con lo que podíamos haber imaginado antes de comenzar la reproducción: instrumentos acústicos y varias percusiones. La letra divaga sobre todo aquello que podríamos hacer con esa fuerza que tenemos de no ser por el letargo en el que vivimos, el cual Niño de Elche anuncia al final de la pieza con un desgarrador “pero estoy dormido”.

Los violines que abren “La Casa Museo” se entremezclan en pocos segundos con las percusiones, la guitarra y la voz de un Albert Pla que retrata la casa museo de Alberto, un artista ficticio cuyo hogar es ahora una de esas típicas casas museo que sirven para perpetuar el concepto al que hacíamos referencia al principio sobre ensalzar a personas hasta el nivel de leyendas. En estos ‘núcleos del espectáculo’ hasta un cenicero o un cepillo de dientes son objetos dignos de quedar expuestos en preciosas vitrinas (con seguridad de joyería) para que los visitantes puedan pensar que, quizás, si compran el mismo cepillo de dientes o deciden empezar a fumar, alguna vez llegarán a ser tan importantes como Alberto.

Montefusco ha comentado en alguna ocasión que el arte es la herramienta principal que tenemos para conectar nuestros sufrimientos diarios con otras personas. Esa conexión es imprescindible para que desarrollemos un aspecto necesario en la personalidad del ser humano: la empatía.

El punto central del registro es “Tonada Negra”, con los Hermanos Cubero como voces principales. Esta canción es la que indudablemente tiene el toque más añejo en el sentido de música popular, en parte debido a las folklóricas voces de los Cubero y también por las características de la letra. El tema es fundamental dentro de “Coros de Medianoche” al tratar un asunto capital: la importancia de la música (desarrollada aquí a partir de una guitarra y un coro) para resguardarnos del miedo y sobreponernos ante las dificultades de la vida. El propio Montefusco ha comentado en alguna ocasión que el arte es la herramienta principal que tenemos para conectar nuestros sufrimientos diarios con otras personas. Esa conexión es imprescindible para que desarrollemos un aspecto necesario en la personalidad del ser humano: la empatía.

Mientras, “El Baile” (interpretada por Maria Arnal, la voz tal vez menos conocida del EP pero que está llamada a desarrollar un camino impresionante con lo poco que nos ha mostrado de sí misma a día de hoy) narra la historia de una relación romántica sin amor, en la que no hay ni gas ni oxígeno que aviven la llama. Al final, un clímax de acordeones y violines rompe este amor muerto y anuncia uno nuevo en el que la antorcha aún no se ha encendido.

Dejemos de abrir cada vez más el foso que separa el escenario del público

Tanto la instrumentación como los aspectos melódicos y armónicos son también bastante cercanos a esa primitiva música popular pero con carácter y personalidad de nuestro tiempo. Además, la propuesta sonora es cuanto menos interesante debido a su singularidad, aunque sea cada vez más frecuente gracias en gran parte a los diversos lanzamientos de los propios artistas que aparecen en este EP.

El final del EP llega con “Contra los Románticos”, una pieza de tintes experimentales en las armonías y con Nacho Vegas como intérprete vocal. El asturiano hace suya desde el principio una canción que parece precisamente suya, entonando una letra que podría parecer 100% autobiográfica (de Vegas y de Montefusco a lavez) un pensamiento que cierne directamente sobre sus personas, mentes dolidas que tienen que luchar contra el “déjalo ya” colectivo para ser capaces de escalar el abismo. Debido al continuo caer y levantarse, no sabemos si somos demasiado fuertes o demasiado frágiles.

“Coros de Medianoche” se hace corto al estar conformado por tan sólo cinco canciones (una de ellas apenas llega a los tres minutos). Eso sí, las ideas de Montefusco quedan perfectamente plasmadas en todos y cada uno de los cortes de este trabajo e incluso da la impresión de que son canciones del pueblo, anónimas en su autoría y para todos respecto a su interpretación. Composiciones que llevan siglos pasando de generación en generación o, por lo menos, es lo que debería ocurrir a partir de ahora dado su carácter generalista (colectivo) en cuanto a su temática, sin encerrarse en un yo personal o un mundo íntimo y críptico al que nos costaría entrar. Tanto la instrumentación como los aspectos melódicos y armónicos son también bastante cercanos a esa primitiva música popular pero con carácter y personalidad de nuestro tiempo. Además, la propuesta sonora es cuanto menos interesante debido a su singularidad, aunque sea cada vez más frecuente gracias en gran parte a los diversos lanzamientos de los propios artistas que aparecen en este EP. Desde luego, una de las reflexiones más importantes que deja “Coros de Medianoche” es que todos tenemos que darnos cuenta de que el arte es pura comunicación y comunidad. Dejemos de abrir cada vez más el foso que separa el escenario del público.

Enric Montefusco – Coros de Medianoche

7.8

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“Coros de Medianoche” supone un paréntesis (con letras mayúsculas) entre “Meridiana” y el siguiente larga duración de Enric Montefusco en solitario. El ex Standstill busca la popularización de la música desdibujando el ego del artista y acercando los creadores a los consumidores. Así, las canciones que resultan son pura influencia de la música popular de los diversos pueblos de nuestro país. Un trabajo notable que aumenta nuestras expectativas respecto a los siguientes pasos de Montefusco.

Up

  • A nivel de sonido es misterioso y singular.
  • Las apariciones de los invitados son estelares y aportan un toque único a cada canción.
  • Las ideas y conceptos que rodean “Coros de Medianoche” aumentan su peso aportando un significado mayor.

Down

  • Se hace corto y hubiera sido interesante ver más amplitud en las reflexiones que dan lugar a las canciones y al EP.
  • Si bien los aspectos sonoros son interesantes pueden quedarse en esa fina línea entre la experimentación con lo añejo y primitivo y la simple desactualización.