Los sevillanos Quentin Gas & Los Zíngaros fueron uno de los grupos revelación de la pasada temporada. No era este su primer trabajo. Debutaron en 2016 con “Big Sur”, pero fue con “Caravana” cuando llamaron la atención de propios y extraños. Rock flamenco psicodélico que no dejó indiferente a nadie. Se trata de un álbum conceptual que cuenta el viaje del pueblo gitano desde la India hasta Sevilla, pasando por Persia, Turquía y Marruecos. Historia que acompañaban con riffs incandescentes de guitarra y órgano, letras llenas de imágenes que nos sumergen sin esfuerzo en el trayecto y melodías repletas de ganchos. No hubo publicación que no alabara el esfuerzo, siendo elegido por esta casa como el segundo mejor álbum de la temporada.

El primer adelanto de su próximo álbum, del que Quintín nos dice: será algo especial… no puedo adelantar nada”, llegará a mediados de septiembre de la mano de Everlasting Records. Mientras esperamos con ganas ese nuevo single, desde El Quinto Beatle hemos querido acercarnos al universo musical de Quentin Gas & Los Zíngaros de otra manera. Para tener una visión más amplia del grupo y de su propuesta, preguntamos a Quintín Vargas qué diez canciones le acompañan en su día a día y qué las hacen tan especiales.

The Horrors – Sea Within a Sea

A partir de esta canción, esta estructura, esta mezcla perfecta entre melodía arabesca oscura y pop electrónico, cambió la visión y el sonido de Quentin Gas & Los Zíngaros hacia nuevos horizontes. Ojalá hubiese escrito yo esta canción.

Tame Impala – Let It Happen

Mi canción favorita del genio Kevin Parker. Fue el primer paso para dejar atrás el fuzz psicodélico y entrar en un nuevo universo de sintetizadores. Paso acertado y valiente. Todas las bandas psicodélicas le debemos muchísimo a Tame Impala.

Pond – 30000 Megatons

La banda más original del panorama psych. Mientras otras siguen unos patrones fijos, Nick Allbrook, el ex Tame Impala, hace lo que le da la gana y eso se agradece.

Rosalía – Pienso en tu mirá

No sé si es la revolucionaria del nuevo flamenco contemporáneo porque para eso tiene que pasar algún tiempo para verlo con perspectiva. Pero lo que sí sé es que su estilo, sus canciones, tienen ese brillo que ya tuvieron Las Grecas, Camarón y Lole y Manuel cuando irrumpieron en el panorama. Mezclar el compás de soleá por bulería con música urbana es una gran obra de arte. Enhorabuena también a El Guincho.

Thom Yorke – Harrowdown Hill

Si con Radiohead ya quedó más que demostrado que es uno de los mayores genios de la historia completa de la música, con este disco, “The Eraser”, y más concretamente con esta canción, sólo podemos postrarnos a sus pies. Sobran las palabras.

Camarón de la Isla – Nana Del Caballo Grande

Quizás no fue el primero, pero sí el que con más talento y elegancia demostró que se podían hacer otras cosas con el flamenco. Renovarlo sin destruirlo, explorarlo sin perderse, cantarlo y no aburrir, mezclarlo y hacerlo universal.

The Flaming Lips – Raze for the Price

Uno de los riffs más bonitos de la música. Posiblemente, la canción más perfecta para empezar un concierto. Y con este disco demostraron que aún se pueden hacer discos conceptuales, con mensajes, y no un disco con canciones sueltas sin ningún tipo de relación.

King Gizzard & The Lizard Wizard – Head On/Pill

Cinco DISCAZOS en 2017 a cada cual mejor. Magníficos discos anteriores. Instrumentos microtonales, músicos multiinstrumentistas, directo arrollador. Mezclan la sensibilidad pop con el psych-rock más salvaje. Tienen magia. Por todo ello y mucho más se convierten en una de las mejores bandas del momento.

Pink Floyd – On the Run

Cada vez que escucho esta canción me fascina pensar que una banda pudo hacer esto en 1973. Estaban enseñando el futuro en su presente. Es sobrecogedor. Posiblemente, el mejor disco de la historia de la música.

C. Tangana – Los Chikos de Madriz

En esta última posición podría haber puesto a Cecilio G, Yung Beef, Pimp Flaco o Kinder Malo. O lo que es lo mismo: la nueva ola de la música española. De estos personajes sólo me quedo con el afán que tienen de intentar hacer algo diferente que rompa con lo establecido. Por supuesto que no me gustan todas las canciones de C. Tangana, pero las que me gustan, me gustan bastante. La base rítmica de “Los Chikos de Madriz” me sirvió para pensar en experimentar con el ritmo, no anclarme en lo mismo, explorar con ritmos diferentes, más electrónicos. Y esto es una pista de una de las (muchas) sonoridades que va a tener nuestro nuevo disco.