Fotografía: Press

El pasado 2017 fue un año bastante importante para la formación californiana Cherry Glazerr debido a la publicación de su último álbum de estudio hasta la fecha, un “Apocalipstick” donde el lo-fi y las voces perezosas dejaron paso a un entorno mucho más rockero, frenético y profundo que abre la puerta a posibles futuros para la banda. Todos interesantes. En su momento reivindicamos que “Apocalipstick” es, ante todo, un disco de rock, una prueba irrefutable de que aún llevamos un rockero dentro que sigue disfrutando con el guitarreo y los “oh ooh’s” de toda la vida, todo renovado por la voz femenina de Clementine, que se arremanga la camisa para demostrar que las mujeres hacen, por supuesto, rock… y que le echan más ovarios que muchos de los esperpentos masculinos que andan sueltos por ahí.

Precisamente esta es la reciente reivindicación del grupo a través de un comunicado en Facebook, donde se han quejado abiertamente de que el grado de sexismo en la industria musical es “indignante”, algo que están viviendo en sus propias carnes durante su gira actual:

La cantidad de sexismo a la que se enfrentan mi banda e ingenieros de sonido/tour manager durante la gira es simplemente irreal a veces. Es indignante. Entramos en un lugar y la gente mira para otro lado. Nos tratan con abierta hostilidad. Nos ignoran. La cantidad de nombres por los que han llamado a nuestra ingeniera FOH además de por su propio nombre es increíble: señorita, ‘Missy’, ‘The Lady’, cariño… Es simplemente repugnante. Somos ignorados, odiados. Se siente realmente mal cuando el stage manager nos mira y se burla o mira para otro lado cuando entramos por la puerta. Nos preguntan qué hacemos aquí, ¿por qué estamos aquí? ¿Quienes somos? Somos la banda que contrataste… Luego nos acusan de ser difíciles, sólo por existir, parece.

Entro en un sitio con la mente y el corazón abiertos, no asumo que las personas no nos respetarán. ¿Por qué lo harían? ¿Cuál es el motivo de eso? Asumo que las personas contratadas para hacer su trabajo son capaces de simplemente hacer su trabajo: saludar a la banda y llevarlos a la sala, cargar el equipo, darles una advertencia de diez minutos antes del escenario. Estas son cosas que las personas deberían saber cómo hacer. […] Somos una banda profesional, este no es nuestro primer tour. En cambio, se quedan allí con los brazos cruzados y se ríen de nosotros. Y cuando les pedimos su ayuda (su trabajo), ponen los ojos en blanco y se ríen de nosotros, como diciendo “por supuesto que necesitan ayuda”. Pero en realidad es su trabajo ayudarnos a nosotros y a cualquier banda. Me pone enferma, me llena de ira que sé que no puede ser saludable para mí. Me siento mal por ellos, viviendo con tanta ira y estupidez. No culpo a los hombres, por supuesto. Culpo al patriarcado, del cual todos somos víctimas. Pero joder, algunos de ellos realmente hacen que sea difícil no hacerlo.

Cuando hablamos de “Apocalipstick” acabamos nuestra reseña con una frase que nos vemos obligados a rescatar:

Ole, pues, sus ovarios y larga vida al rock femenino”.

The amount of sexism that my band and sound engineer / tour manager face on the road is simply unreal sometimes. It’s…

Geplaatst door Cherry Glazerr op Zaterdag 28 juli 2018

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