Los primeros pasos de un grupo pueden ser bastante complicados actualmente debido a la enorme cantidad y variedad de propuestas y bandas noveles que salen a la luz prácticamente cada semana. Si bien se intenta dar cobertura al máximo número de grupos posible e incluso existen plataformas como Bandcamp para que los músicos publiquen su trabajo y se autopromocionen, siempre hay alguien que se queda injustamente rezagado quizás simplemente por ofrecer una propuesta menos novedosa o ambiciosa que la de otros artistas, y ese es el caso de Naked Giants.

Algo más que un grupo de soporte

Aunque Car Seat Headrest y Naked Giants comparten productor, colaboran juntos y son buenos amigos, sus propuestas no tienen mucho que ver más allá de ser grupos de rock de guitarras. De hecho, son prácticamente como la noche y el día. Mientras que Will es una mente obsesa que mide al milímetro cada segundo de sus canciones e intenta llenar de significado cada palabra de sus letras, el trío de Seattle es lo más despreocupado que te puedas echar a la cara.

Creo que la escasa fama que han conseguido Naked Giants se debe más a que son el grupo que está colaborando con Car Seat Headrest en su gira de “Twin Fantasy” que a su primer álbum publicado, “SLUFF”. En diversas actuaciones subidas a YouTube de la banda capitaneada por Will Toledo se pueden leer comentarios de gente alabando el buen trabajo que Gianni Aiello (bajo y voz), Grant Mullen (guitarra y voz) y Henry LaVallee (batería), los chicos de Naked Giants, están proporcionando a Will y el resto, pero apenas se ha hablado de su propio grupo.

“SLUFF” está producido por Steve Fisk, quien ya trabajó con el propio Will Toledo en “Teens of Denial” (2016). Pero a pesar de compartir productor, colaborar durante la gira y ser buenos amigos, la propuesta de Naked Giants no tiene tanto que ver con la de Car Seat Headrest más allá de ser un grupo de rock de guitarras. De hecho, son prácticamente como la noche y el día. Mientras que Will es una mente obsesa que mide al milímetro cada segundo de sus canciones e intenta llenar de significado cada palabra de sus letras, el trío de Seattle es lo más despreocupado que te puedas echar a la cara. Ya de entrada, el título de su álbum (“SLUFF”) es una palabra que en sí no significa nada más allá de lo que el oyente quiera que signifique. La propuesta de Naked Giants es transmitir emociones a partir de la música sin que tengan que venir predeterminadas por lo que cantan. Lo primordial es su energía, sobre todo en directo.

Fotografía: Chloe Corriveau

La inagotable “it’s only rock and roll but I like it”, una vez más

“SLUFF” es un trabajo que rebosa energía. La mayoría de sus canciones ya llevaban tiempo compuestas, por lo que la carta de presentación del grupo es en realidad el reflejo de sus primeros pasos, de unos jóvenes recién entrados en la veintena con ganas de soltar guitarrazos desenfrenados, desmelenarse y conseguir que la gente se desmelene con ellos. Sus temas no son demasiado enrevesados; buscan el estribillo rápido y los riffs con gancho mediante un sonido muy garage que, sin embargo, suena algo menos lo-fi que de costumbre.

Y lo cierto es que “SLUFF” es un trabajo que rebosa energía. La mayoría de sus canciones ya llevaban tiempo compuestas, por lo que la carta de presentación del grupo es en realidad el reflejo de sus primeros pasos, de unos jóvenes recién entrados en la veintena con ganas de soltar guitarrazos desenfrenados, desmelenarse y conseguir que la gente se desmelene con ellos. Sus temas no son demasiado enrevesados; buscan el estribillo rápido y los riffs con gancho mediante un sonido muy garage que, sin embargo, suena algo menos lo-fi que de costumbre gracias a la producción de Steve Fisk.

Así, a lo largo del disco encontramos pildorazos hipervitaminados como “Dead/Alien”, “Slide” o “We’re Alone” (con un sonido muy noventero), momentos fugaces como “Easy Eating”, “Everybody Thinks They Know (But No One Really Knows)” o la homónima “SLUFF” (con cierto aire a los Pixies), la locura más experimental de “TV”, el blues lento de “Slow Dance II”, el garage acústico de “Shredded Again” (que recuerda a Ty Segall) o las brillantes “Goldfish I” y “Goldfish II”, funcionando la primera como una introducción que desemboca en el que probablemente sea el mejor riff de todo el largo, el cual desprende cierto aroma a los Talking Heads.

Energía juvenil y gamberrismo inocente consiguen mantener la frescura

“SLUFF” es la prueba de que Naked Giants son algo más que buenos músicos de soporte y que, aunque quizás le falte la ambición necesaria para mirar de tú a tú a otros trabajos mucho más populares, tienen capacidad para concebir temas divertidos con los que pasar un buen rato.

El debut de los Naked Giants no es ni mucho menos un trabajo especialmente destacable o revolucionario, pero precisamente es muy fácil de disfrutar por su nula pretenciosidad. No importa si ya hemos escuchado mil veces propuestas como la suya en grupos como Weezer o Superchunk, esa energía juvenil y ese gamberrismo inocente consiguen mantener la frescura que hace que un género así sea inagotable tras tantos años. “SLUFF”, con sus más y sus menos, es la prueba de que Naked Giants son algo más que buenos músicos de soporte y que, aunque quizás le falte la ambición necesaria para mirar de tú a tú a otros trabajos mucho más populares, tienen capacidad de sobra para concebir temas divertidos con los que pasar un buen rato.

Naked Giants – SLUFF

6.5

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El debut de Naked Giants muestra a tres jóvenes con ganas de pasárselo bien y soltar guitarrazos por todos lados. Así nos entregan un conjunto de canciones divertidas y muy desenfadadas que beben directamente del garage y del rock noventero, manteniendo la energía y la frescura necesarias para que un género como este siga vivo hoy en día.

Up

  • Canciones divertidas, con buenos riffs de guitarra y estribillos pegadizos.
  • Derrocha energía y buen rollo de principio a fin.

Down

  • No tiene nada que lo haga especialmente destacable.
  • Álbumes así corren peligro de ser tan fugaces como sus canciones.