Fotografía: Andrew Whitton

El pasado mes de mayo Luke Pritchard explicó que, cuando abordó el proceso de composición de “Let’s Go Sunshine” –nuevo elepé que editarán el próximo 31 de agosto a través de Lonely Cat / AWAL Recordings–, pretendía conseguir para The Kooks su propio “Rubber Soul”, “Lola” y “Definitely Maybe”, en referencia a las que él considera que son las obras capitales de The Beatles, The Kinks y Oasis (respectivamente). Tal vez el concepto sea excesivamente ambicioso, pero no podemos negar que lo ha intentado al máximo, llegando incluso a desechar bastante material que consideraron demasiado continuista respecto a “Listen” (2014). Primero escuchamos la dupla conformada por “All the Time” y “No Pressure”, después “Fractured and Dazed” (ambas tres bastante deudoras del sonido del cuarteto de Liverpool, de The Kinks y del pop sesentero inglés en general) y ahora “Four Leaf Clover”, una pieza que no se aleja en gran medida de lo que los británicos han hecho toda la vida con más o menos acierto desde que debutaran en el formato de larga duración en 2006. La nota de prensa explica:

“Four Leaf Clover” sigue la ventura de una chica desanimada, que recurre a las drogas y el alcohol para luchar contra la pérdida de su amante. A pesar de su oscura temática, es una porción más de ese pop-rock impulsado por una guitarra acústica que lanzó a The Kooks hace más de una década. La voz instantáneamente reconocible de Luke Pritchard fluye sin esfuerzo sobre un ritmo enardecedor y sobre guitarras enérgicas, convirtiendo a “Four Leaf Clover” en una narración contagiosa de un cuento demasiado familiar.

Puedes escuchar “Four Leaf Clover” a continuación.