Allá por 2015 apareció en nuestras vidas un grupo cuyo debut demostró que con ellos el post-punk todavía vive y que, por lo tanto, la lucha sigue. Un grupo encargado de recordarnos que, si bien hace diez años hubo un revival del género que fue degenerando hacia fórmulas cada vez más poperas alejadas del humo y lo sangriento del sonido original (os miro a vosotros, Kaiser Chiefs y Franz Ferdinand), aún quedaban nombres predicando propuestas algo más duras, de esas que te saltan a la yugular con elegancia. Este grupo se sumó a otros nombres para conformar una resistencia en apariencia imperturbable ante los vaivenes de un público que se inclinaba cada vez más hacia las melodías accesibles y despreocupadas.

No obstante, cada vez son más los que abandonan esta senda oscura y lúgubre (no necesariamente para mal), y basta con echar un vistazo a Ought apostando por el art-pop, a The Men dirigiéndose hacia el dad rock o a Parquet Courts virando hacia terrenos más festivos en su grandísimo “Wide Awake!. La banda de la que hablo tal vez no tenga el don poético de Protomartyr ni tampoco lo encarnizado de unos jóvenes daneses como Iceage, pero han sabido agitar lo suficiente el panorama a su alrededor para llamar la atención de crítica y público, quienes les acabaron forzando a cambiar su nombre por atentar contra el sentimiento americano, alimentando así de cierta forma el mito de Preoccupations (ex Viet Cong). Los canadienses se reinventaron con un segundo debut homónimo en 2016 y, dos años después, nos ofrecen su continuación con New Material”.

Con Preoccupations el post-punk todavía vive y, por lo tanto, la lucha sigue

Si bien “New Material” se constituye como el trabajo más accesible del grupo hasta la fecha, eso no implica que exista ninguna crisis de identidad ni que los temas carezcan de su violencia habitual.

Preoccupations mantienen su propio ritmo creativo (independientemente de lo que se desarrolla a su alrededor) y por ello toca aclarar que, si bien “New Material” se constituye como el trabajo más accesible del grupo hasta la fecha, eso no implica que exista ninguna crisis de identidad ni que los temas carezcan de su violencia habitual. Hago este matiz porque pudimos notar una perturbación en la fuerza cuando confirmaron a Justin Meldal-Johnsen (productor de M83 y Wolf Alice, entre otros) como encargado de mezclar este “New Material”. Entonces saltaron las primeras dudas sobre si el grupo comandado por Matt Flegel iba a dejar extinguir la llama de sus Preoccupations de la misma manera que desapareció hace años su anterior proyecto, Women. ¿Sería el fin de su faceta más post-punk?

“New Material”: vislumbrando melodías entre la humareda

Preoccupations han conseguido elaborar un tracklist perfectamente equilibrado entre su característica oscuridad inescrutable, el pop (a su manera) y el post-punk más pegadizo en la onda de grupos como The Birthday Party o Joy Division.

Por suerte, Preoccupations siguen ahí después de todo. El trabajo de Meldal-Johnsen ha servido para que podamos contemplar todo el potencial y varias ideas que siempre han estado presentes en la música de los canadienses pero que resultaban difíciles de ver por el excesivo humo alrededor. Espionageintroduce el álbum con un bucle de percusiones moduladas sobre las que se desarrolla el abanico sonoro del grupo: un bajo incesante, un ritmo de batería ligero, un tenue toque de sintetizador y un estribillo bien pegadizo, algo que se traslada hasta Decompose”, uno de los mejores cortes de la colección construido alrededor de un teclado resplandeciente (similar al que ya pudimos escuchar hace unos años, cuando todavía eran Viet Cong, en “March of Progress”) y la voz de Flegel, quien canta sobre la muerte y nuestro legado con un deje suave e hipnótico. Sin embargo, será más bien el noise (drone en “Manipulatione industrial en Antidote) el elemento que nos inducirá en el mejor de los trances posible, equilibrando la balanza entre la incomodidad y lo más accesible en la propuesta musical de Preoccupations.

En este punto tengo que romper una lanza en favor de Preoccupations. De aquel trabajo homónimo de 2016 recuerdo que critiqué severamente aquellos cuatro minutos de ambient industrial sobre la mitad del álbum que rompían toda la cadencia de la escucha. En “New Material”, sin embargo, han aprendido de los errores y, si bien conceden al oyente ciertos momentos de viraje sensorial aquí y allá, concentran al final todo ese desvarío ambiental, logrando que Compliance sea un cierre sobresaliente. Son cinco minutos instrumentales en los que un bombo electrónico nos lleva de peregrinaje hacia un infierno en el cual parece que seremos recibidos por Swans mientras ultiman los detalles de este paisaje abrasivo dibujado por unos Preoccupations que se apoyan en una melodía de dos notas (producidas por un sintetizador VCS3) que se complementa, compás a compás, por sonidos claustrofóbicos encargados de llevarnos a la más electrizante oscuridad.

El equilibrio deseado entre pop, noise y post-punk

En “New Material” logran concentrar todas sus virtudes y expandir su universo particular gracias a la colaboración de un agente externo como Meldal-Johnsen, quien al contrario de lo que podíamos pensar en un primer momento logra potenciar el gusto de los canadienses por el ruidismo y la oscuridad que cada vez escasea más en la escena.

A pesar de todo este noise y momentos algo intransitables, Flegel ha comentado en entrevistas que algunos pasajes se encuentran inspirados por nombres cercanos a una escena más pop, y eso se nota. Miraron a David Byrne en “Decompose” y a OMD cuando confeccionaron Disarray, otro gran acierto gracias a su línea principal de guitarra y una segunda mitad con percusión electrónica que invita al baile, añadiendo ligereza y destellos memorables en un tracklist que al final demuestra que Preoccupations han logrado encontrar el equilibrio perfecto entre la oscuridad inescrutable, el pop (a su manera) y el post-punk más pegadizo en la onda de grupos como The Birthday Party o Joy Division. Y es que resulta fácil pensar en los de Ian Curtis gracias a ese sintetizador misterioso lleno de efectos que nos mece con suavidad en Doubty también por la dupla batería-guitarra cargada de dolorosa y atractiva distorsión en Solace.

En definitiva, Preoccupations han vuelto más vivos y con las ideas más claras que nunca. En “New Material” han conseguido concentrar todas sus virtudes y expandir su universo particular gracias a la colaboración de un agente externo como Meldal-Johnsen, quien al contrario de lo que podíamos pensar en un primer momento logra potenciar el gusto de los canadienses por el ruidismo y la oscuridad que cada vez escasea más en la escena. Si bien al escuchar “Preoccupations” podíamos intuir que el cambio de nombre buscaba también desarrollar una fórmula más suave y ligera, “New Material” demuestra que sólo fue una mera transición. Por suerte para todos, Preoccupations aún no se han cansado de hablar de la muerte y construir muros de sonido con los que ahogar al oyente.

Preoccupations – New Material

7.7

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Preoccupations son la resistencia en una escena post-punk que cada vez suaviza más su propuesta. Mientras otros apuestan por una fórmula rockera más accesible o por el pop de vanguardia, los canadienses siguen procurando que su público se sumerja en una oscuridad inescrutable plagada de canciones llenas de pasajes ruidosos y claustrofóbicos con algún que otro destello que aligera la carga.

Up

  • Mayor concreción que en el anterior álbum homónimo.
  • “Disarray” y “Decompose”, los dos mejores y más accesibles temas del disco.
  • La tensión de “Solace”.
  • El cierre hipnótico de “Compliance”.

Down

  • Hay que empezar a asumir que la agresividad de “Viet Cong” tal vez no vuelva nunca.
  • Quizás no todos aprecien ese desarrollo más simple en “Compliance”.
  • “Antidote” puede resultar demasiado extensa para lo que ofrece.