Juventud no es lo mismo que inexperiencia, y si no me creen díganselo a Mourn. En cuatro años han vivido más anécdotas y experiencias que muchas bandas en una o dos décadas ¿Que quiénes son? ¿Que cómo son? Si aún tienen esas preguntas en su mente les recomiendo que se pongan al día y busquen ustedes mismos un adjetivo para describir lo que van a leer. Este grupo catalán se formó hace casi cinco años gracias a un par de guitarras españolas cochambrosas, pero benditas guitarras, porque su progresión desde entonces ha sido espectacular.

Jazz Rodríguez, su hermana Leia, Carla Pérez y Antonio Postius acaban de publicar su tercer álbum de estudio “Sorpresa Familia”, y con él se están preparando para dar, de nuevo, un golpe sobre la mesa entre la escena rockera nacional. Estamos ante un trabajo en el que han sabido sacar gran provecho de las adversidades y en el que se aprecia tanto un crecimiento musical e instrumental como una cada vez más elaborada conjunción vocal entre Jazz y Carla.

En una de esas charlas de la vida, en las que se habla de música y muchas cosas más, Jazz Rodríguez ha hablado con El Quinto Beatle sobre sus discos, los problemas que tuvieron Mourn con su antigua discográfica y sobre el machismo que impera en el mundo de la música. No tiene desperdicio.

Contadme un poco sobre vuestros inicios. ¿Quiénes sois Mourn?

Nuestra historia comenzó hace ya unos años cuando Carla y yo empezamos el bachillerato artístico en Mataró. No conocíamos a casi nadie y empezamos a salir de fiesta juntas, a quedar a tomar algo y, en definitiva, a ser cada vez más amigas. Un día empezamos a hacer covers con unas guitarras españolas muy cutres que tenía Carla, hasta que nos salió una canción. Y cuando nos dimos cuenta de que podíamos componer canciones, escribimos unas diez en una semana. Cuando tuvimos varios temas pensamos en montar una banda y contactamos con mi hermana (que toca el bajo) y con Antonio, que es batería y le conocíamos de toda la vida.

Teniendo en cuenta que tu padre es Ramón Rodríguez, voz y guitarra de The New Raemon, imagino que en tu casa habrás respirado música desde muy pequeña. ¿En qué medida ha influido el estilo, gusto y trabajo de tu padre a la hora de querer formar una banda como Mourn?

En casa se han escuchado siempre muchos grupos que los niños del colegio no conocían. Nuestros padres siempre nos han puesto música que a ellos les gustaba e infinidad de discos. Recuerdo que siempre que iba en el coche junto a mi padre le preguntaba por todas las canciones y los grupos. De tanto escuchar, al final te animas a componer.

Además, mi padre tiene varias estanterías de CDs y vinilos. Si te aburrías en casa, nuestra diversión estaba ahí. Porque cuando yo era pequeña no había ni Internet ni Netflix.

Lo que más refleja “Sorpresa Familia” es la reivindicación de nuestros derechos como mujeres, pero también cosas que están pasando en Cataluña con el tema de la independencia y los presos políticos.

Bueno, lleváis tres álbumes en cuatro años. ¿Qué tienen de diferente entre ellos y que les une a cada uno de ellos?

Lo más diferente entre ellos es la intencionalidad. Ya que, como te he dicho, el primero de ellos lo hicimos rapidísimo al grabar todas las canciones que nos dábamos cuenta que podíamos crear. En el segundo, en cambio, fue más a ver qué salía y en el tercero ha estado todo muy medido.

En común yo diría que tienen la temática, ya que todos hablan de nuestras vivencias.

¿Una preferencia?

Ahora mismo me quedo con el tercero porque tengo mucha ilusión con él. Al primero siempre le tendré un cariño especial, pero ahora no escribiría esas canciones. Dejaría alguna, pero la mayoría cambiarían. Con el segundo me pasa lo mismo, y bueno, es nuestro álbum más raro porque tiene la portada muy oscura y la gente lo escuchó menos.

En otras entrevistas habéis asegurado que, aunque la crítica política no es el punto clave de vuestras canciones, si algo os molesta lo decís. Últimamente pasa mucho de todo… ¿Qué es lo que menos te gusta?

Lo que más refleja el disco es la reivindicación de nuestros derechos como mujeres. No se encuentra explícitamente en las letras, pero sí en nuestra actitud. Estamos un poco hartas del machismo en la industria musical y en la vida en general. Y también creo que queda reflejado el tumulto de cosas que están pasando en Cataluña con el tema de la independencia y los presos políticos. Es algo de lo que no quieres hablar pero es un plus que está ahí y que provoca frustración. Y no nos pasa sólo a nosotras, es a todo el mundo.

Fotografía: Noemí Elías
Fotografía: Noemí Elías
Fotografía: Noemí Elías
Fotografía: Noemí Elías
Ahora que hablas de este tema debo replantearte la pregunta: ¿Se sigue dando prioridad al hombre en el rock? ¿Existe también en el mundo de la música discriminación hacia un grupo que esté formado por mujeres?

Sí, la discriminación existe. Por el hecho de ser mujer ya dan por sentado que tu música va a ser de una manera determinada y te encasillan en ‘grupo de mujeres’, cuando eso no es un género. Hay chicas que tocan pop y otras que hacen heavy metal. Yo creo que sufrimos un desprecio sexista constante camuflado de halago. El típico comentario es: “Para ser tía le dais una caña que flipas”. ¿Qué quiere decir eso? ¿Qué significa eso de “para ser tías”?

Luego está lo típico de que piensan que no tienes ni idea de hacer las cosas, quieren que cantes más agudo, etc. Es muy frustrante porque en Mourn nunca nos hemos sentido inferiores a nadie.

Tuvisteis una aparición muy mediática con vuestro debut “Mourn”. Con la perspectiva que da el paso de los años, ¿en qué creéis que habéis mejorado?

Hemos madurado muchísimo. Aunque la ilusión sigue presente, predomina más la seriedad porque ya sabes a lo que vas y lo que tienes que hacer. Ahora vamos a los conciertos a pasarlo bien y ser muy correctos y profesionales. Las pruebas de sonido son constantes, cada uno buscamos nuestro mejor sonido o hemos aprendido a usar amplificadores que no sean los nuestros.

Has definido vuestro segundo álbum, “Ha, Ha, He”, como ‘el raro’. Desde luego optasteis por experimentar y cambiar un poco el sonido de las canciones de “Mourn”. ¿El tercer disco crees que sigue apostando por la experimentación o vuelve a los orígenes?

Creo que el paso que hemos querido dar con “Sorpresa Familia” no ha sido tan encaminado hacia la experimentación y lo hemos dirigido más hacia la consolidación de lo aprendido durante estos años. Tenemos canciones diferentes que se salen de la rama punk, como “Candle Man”, pero hemos buscado la consolidación. Para el siguiente puede que volvamos a experimentar con más fuerza.

Con “Sorpresa Familia” hemos querido consolidar lo aprendido durante estos años. Para el siguiente disco puede que volvamos a experimentar con más fuerza.

De vuestro último trabajo tengo que destacar la canción “Fun at the Geysers” no sólo por su sonido, sino también por su letra. Era necesaria un poco de critica ácida hacia el sello Sones, ¿no? ¿Qué paso exactamente en la tierra de los géiseres?

La canción habla de cuando estuvimos en Islandia en el año 2015 para tocar en el festival Iceland Airwaves. Este fue el penúltimo concierto que hicimos antes de dejar de tocar durante año y medio. Durante este viaje explotaron todos nuestros problemas con la antigua discográfica. Ya habíamos tenido varios conflictos por la falta de implicación y querer resolver los problemas.

Cuando llegamos a Reikiavik, sin haber comido nada durante once horas, empezamos con tiranteces con la gente del sello por el tema de la comida. Comentarios estúpidos que sólo tenían como objetivo joder por joder. Al día siguiente, cuando nos levantamos y estábamos listos para hacer las pruebas de sonido, allí no había nadie. Cuando abrimos Instagram vimos una foto en los géiseres de la chica responsable de la compañía. Se llevaron todo el dinero para hacer turismo y no se presentaron hasta hora y pico antes del concierto. Tuvimos que pedir prestado dinero a los técnicos de sonido y fue todo muy surrealista.

Yo no sé si el abuso por parte de discográficas es habitual, sobre todo a bandas jóvenes como la vuestra. ¿Es así?

En España lo es. Es todo muy rollo mafia, porque si tú eres amigo de uno u otro puedes decidir si un grupo toca o no en un festival sólo por las declaraciones que haya hecho. El otro día hablé con un miembro de Captured Tracks y me dijo que muchas de las peores prácticas que tienen algunas discográficas son originarias de España. Hay infinidad de pequeñas discográficas, como Sones, que trabajan como grandes multinacionales e imitan su modelo de contratos abusivos. Hay muchos grupos que conoces y conozco que sufren abusos laborales por parte de sus discográficas y que no hablan por miedo a no tocar en el Primavera Sound o porque luego nadie les quiere sacar el disco.

Fotografía: Noemí Elías
Fotografía: Noemí Elías
Fotografía: Noemí Elías
Fotografía: Noemí Elías
No hacen más que nombrar vuestra edad como si fuera algo excepcional. ¿Crees que el rock mainstream está demasiado envejecido? Porque a veces parece que toman como extraño que un grupo de jóvenes se ponga a hacer punk…

Lo que pasa en los grandes festivales es que siguen trayendo a la misma gente que hace veinte o treinta años como cabezas de cartel y luego a los grupos jóvenes como el nuestro, nos mangonean y nos intentan pagar cuatro duros para tocar a la cinco de la tarde. Y encima parece que les tenemos que dar las gracias. Es muy triste, porque yo soy de las que piensa que la escena se tiene que reciclar y se está impidiendo el proceso natural.

Tenéis gira americana y acabáis de confirmar otra en Europa. ¿Las bandas que aún sois relativamente jóvenes habéis pasado de pensar en girar por los garitos de una gran ciudad a recorrer medio mundo gracias a Internet?

Es que ahora todo el mundo tiene acceso a todo. Si yo ahora busco bandas de Polonia encuentro mil. Además, a la gente joven le mola el rollo de poder viajar a muchos sitios. Hay casos de grupos que nada más comenzar están ya publicando fotos en Instagram en inglés para abrirse al mundo.

Los grandes festivales siguen trayendo a la misma gente que hace veinte o treinta años como cabezas de cartel y luego a los grupos jóvenes como el nuestro nos mangonean y nos intentan pagar cuatro duros para tocar a la cinco de la tarde.

¿Notáis que hay más gente que os siga en España o fuera?

Nos sentimos más reconocidas fuera que dentro, la verdad. Pero ahora que tengo los datos de Spotify Artist puedo ver que donde más nos escuchan es en Estados Unidos e Inglaterra. Luego ya va España y Alemania. Esto en datos de música en Internet.

¿Y las fechas para España?

Pues estamos con ello ahora. Tenemos 12 conciertos en Estados Unidos y en breve sacaremos cartel de nuestras paradas. ¡Pero seguro que habrá muchísimas!