A pesar de lo que podríamos pensar de una banda joven que debutaba hace cuatro años y que acaba de sacar al mercado su tercer álbum de estudio, hace tiempo que Mourn dejaron de ser una promesa para ser una banda completamente consolidada. No sólo a nivel nacional, sino también internacional. De hecho, especialmente en este segundo ámbito, como demuestran sus amplias giras por Europa, Estados Unidos y Canadá. Llamaron la atención desde bien temprano, sobre todo por cuestiones musicales. Las canciones que integran “Mourn”, su primer larga duración, venían cargadas de buenos riffs, grandes melodías, rabia y contundencia. Su inicio destacaba de forma particular. Era la escalada gustosa hacia una cima que conquistaban con “Otitis”. Pero también despuntaron por ciertos aspectos extramusicales de los que hace tiempo se comenzó a abusar, como es el hecho de marcar y remarcar lo jovencísimos que eran. Discurso que todavía hoy se mantiene, siendo un punto fijo sobre el que pivota cualquier artículo o referencia a la banda catalana. Como si las ganas, el talento y el trabajo fueran una consecuencia exclusiva de la madurez.

Un disco que nace del coraje y la frustración

“Sorpresa Familia” sigue fiel a la esencia de Mourn, a sus letras directas, sin ambages, a su oscuridad y al juego de voces de Jazz y Carla que hacen tan personal este proyecto, aunque ahora suenan más furiosas que nunca. Paradójicamente, a nivel musical este álbum tiene más canciones de aura luminosa que los dos anteriores.

Con el lanzamiento de “Ha, Ha, He” tuvieron que enfrentarse a una disputa legal con Sones, su sello español, al que acusaron de una gestión poco transparente de los beneficios que recibían por parte de Captured Tracks, su discográfica internacional. Ante este desacuerdo, Sones no sólo impidió la edición del disco en nuestro país, sino que además evitó que el grupo hiciera su correspondiente gira de presentación por el resto del mundo. Superado dicho obstáculo con una sentencia favorable a la compañía discográfica, Jazz, Carla, Leia y Antonio vuelven a la carga con un disco que nace del coraje y la frustración. Fuertemente inspirado por estas desavenencias, Sorpresa Familia sigue fiel a la esencia de Mourn, a sus letras directas, sin ambages, a su oscuridad y al juego de voces de Jazz y Carla que hacen tan personal este proyecto, aunque ahora suenan más furiosas que nunca. Paradójicamente, a nivel musical este álbum tiene más canciones de aura luminosa que los dos anteriores. Diría que en él subyace un espíritu renovado y de libertad, optimista en cierta manera, que se percibe desde su misma portada, esta vez en color.

Fotografía: Noemí Elías

“Sorpresa Familia”: lo que no te mata te hace más fuerte

En el tercer larga duración de la formación catalana subyace un espíritu renovado y de libertad, optimista en cierta manera, que se percibe desde su misma portada, esta vez en color.

Entramos en Barcelona City Toury en el disco mediante un brindis en familia que pronto dejará paso a un riff de guitarra tan sencillo como punzante y efectivo. Este será el encargado de llevarnos hasta un estribillo gobernado por la ira para denunciar los círculos elitistas de Barcelona. Atrapa a cada nueva escucha, pero su inmovilismo después de casi tres minutos de duración juega ligeramente en contra. “Sorpresa Familia” continua con la exploración creativa que comenzaron en su trabajo anterior, pero aquí la experimentación ha sido visiblemente más considerada y las ideas se muestran más concretas y definidas. Buen ejemplo de ello lo encontramos en Skeleton, donde la indefinición guitarrera de “Flee” queda precisada y enmarcada en un contexto sonoro más atractivo y disfrutable. Con Strange Ones llegamos a una de las mejores canciones de este trabajo. Reposada y potente a la vez, esta composición se divide en tres partes bien diferenciadas. Dos fragmentos de corte grunge en los extremos que flanquean un pasaje exquisito de atmósferas shoegaze y letras en catalán con una melodía sensacional y un mensaje intimidatorio para alguien al que no le deseaban nada bueno en el corte anterior.

Más enérgica y con un resentimiento similar escuchamos Fun at the Geysers. Una línea de bajo muy destacable por parte de Leia y una estupenda contraposición de voces grave-agudo en las estrofas sirven para acompañar la historia del viaje que en 2015 Mourn hicieron a Reikiavik, cuando sus representantes los abandonaron a su suerte mientras estos aprovechaban el viaje de promoción para hacer turismo y visitar los famosos géiseres. Mención especial entre el conjunto de canciones merece Candle Man. Sorprende por su gran interpretación vocal, cantando en un registro agudo en el que nunca hemos escuchado al grupo y que le sienta francamente bien. Nuevas formas de expresión que les llevan, incluso, a superponer un total tres voces en un tema que va creciendo progresivamente en intensidad hasta que, una vez alcanzado el clímax, invierte la acción y decrece rápidamente hasta su final.

“Sorpresa Familia” continua con la exploración creativa que comenzaron en su trabajo anterior, pero aquí la experimentación ha sido visiblemente más considerada y las ideas se muestran más concretas y definidas.

En Orange encontramos una base instrumental y un desarrollo bastante más sobrio y estático. Según han contado en alguna entrevista, está inspirada por la muerte de una antigua compañera de instituto, lo que les causó gran impresión. Gracias a este apunte, el corte toma una nueva dimensión e incrementa el poder sobrecogedor del verso Where are you?”. Sin embargo, no produce el mismo efecto al tomarla como pieza sin más contexto que el de la propia canción, ya que la letra es surrealista y confusa. No ocurre lo mismo en el apartado musical. El carácter tenebroso que proyecta una voz que parece surgir de las tinieblas conformadas por una guitarra tan obstinada como apática y un bajo demoledor nos conduce apropiadamente hacia un crescendo final donde se impone una batería de talante austero y sancionador, lo que acrecienta la sensación de angustia. Cosa que hace admirable la capacidad de este cuarteto para generar sensaciones complejas, yendo más allá de la expresión visceral del odio. Hay mucha belleza en esta pieza.

La potencia y el nervio regresan de nuevo de la mano de Doing It Right, construida a partir de los correos electrónicos que el grupo intercambiaba con su anterior discográfica. La oscuridad densa será la condición que predomine a modo general, aligerada regularmente por un punteo de guitarra que aporta dinamismo al corte. El punto de inflexión vendrá dado por los versos: You didn’t pay the bill / We’re gonna freeze your career / Please be quiet / Stop this madness”; para terminar con la declaración más colérica del LP, gritando: We’re doing it right!”.

Refrendando su buen hacer musical mientras siguen creciendo como artistas

Resulta encomiable su capacidad para afrontar la adversidad y sacar provecho de ella, canalizando apropiadamente la rabia y la frustración provocada por los diferentes sinsabores a los que se han enfrentando en los últimos años para transformarlos en arte. Hay mucha verdad en este disco, y una sensación real de que lo mejor está por venir.

Las desavenencias para con su antiguo sello seguirán siendo el tema central de las próximas tres canciones. Thank You for Coming Over es muy llamativa en lo instrumental. El trabajo de las guitarras y el bajo es bastante remarcable, así como el caos controlado en el que nos sumergen llegado el ecuador de la pieza y que ilustra a la perfección la rabia que les generaban ciertos tratos. Más rítmica y animada, pero no por ello más benévola, se inicia Bye, Imbecile!. Pop-punk sencillo, de efectivos interludios rítmicos, que se pegan al oído y nos llevan en volandas hasta un estribillo conciso y amable que llama la atención por lo alejado que se encuentra de los parámetros que definen el resto del disco y que no tardarán en reaparecer con el inicio de Divorce. Vuelve la oscuridad, el toque siniestro que aportan las disonancias de la guitarra y se recrean en otra interpretación vocal a dúo brillante que muestra un gran potencial a explotar de cara a futuros trabajos.

La luminosidad lo impregnará todo en la optimista Epilogue, donde las armonías vocales y unas guitarras con gancho sirven de base para cantar al inicio de una nueva etapa: Celebrating a restart / With a tipsy jump / Tired of watching us waiting / Watching us waiting and fade”. Formada por tres partes bien diferenciadas pero unidas por ser cada una de ellas la repetición de una misma forma musical, su desarrollo a partir de tres reinicios la dotan de una fugacidad muy original que nos deja con ganas de más. Y llegamos al final del disco con la bipartita Sun. La calma, la introspección y la sobriedad instrumental serán los elementos que nos lleven hacia una explosión sonora dominada por el grito liberador que exclama sun!”, el cual viene acompañado por una base musical convincente, subordinada a una guitarra eléctrica que echa el resto mientras todo se va diluyendo poco a poco.

“Sorpresa Familia” es el álbum más extenso de Mourn hasta la fecha, alcanzando casi la media hora de duración. En él no sólo han refrendado su buen hacer musical, sino que han demostrado que siguen creciendo como artistas. Particularmente en las formas de expresión vocal, otorgando a las canciones una nueva dimensión a la que ya nos habíamos podido acercar con anterioridad (“The Unexpected” y “I Am a Chicken”), pero nunca antes desde la sofisticación que han conseguido en “Candle Man”, “Divorce” y “Epilogue”. Asimismo, resulta encomiable su capacidad para afrontar la adversidad y sacar provecho de ella, canalizando apropiadamente la rabia y la frustración provocada por los diferentes sinsabores a los que se han enfrentando en los últimos años para transformarlos en arte. Hay mucha verdad en este disco, y una sensación real de que lo mejor está por venir.

Mourn – Sorpresa Familia

7.5

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Mourn están de vuelta más enérgicos e irascibles que nunca. “Sorpresa Familia” nace de la rabia y la frustración generada por los problemas legales a los que han tenido que hacer frente, pero lejos de entregar un compendio de canciones abrasivas en la línea de “Irrational Friend”, como podríamos pensar, lo hacen sin perder su esencia, dejando entrar algo más de luz a su lóbrega propuesta y estilizando sus recursos, especialmente en el aspecto vocal.

Up

  • La manera en la que han sabido sacar provecho de la adversidad para crear otro buen disco.
  • La cada vez más elaborada interpretación e interacción vocal de Jazz y Carla en canciones como “Candle Man”, “Divorce” y “Epilogue”. Se abren muchas y muy atractivas posibilidades musicales para futuros trabajos.
  • Las estructuras poco convencionales con las que trabajan, aportando un valor diferenciador entre la infinita oferta musical a la que estamos expuestos.

Down

  • El escaso desarrollo musical de canciones como “Barcelona City Tour” o “Doing It Right”. Las ideas son buenas y llamativas, pero su invariabilidad y extensión las llevan a colindar con lo monótono.