El rock barcelonés, como amante de este género, siempre me ha llamado poderosamente la atención debido a su buena salud y calidad. Así hemos podido entrevistar en los últimos tiempos a grupos como Opatov o The Zephyr Bones, aunque nuestros protagonistas de hoy no se podían quedar atrás dado su componente diferenciador respecto al resto de la escena musical de la Ciudad Condal.

Aunque los miembros de Medalla tienen un largo historial en bandas actuales del underground barcelonés, los cuatro tuvieron claro desde el principio que llegaban para sonar diferente. Aquí los refritos sobran. Medalla se concibió como idea en los meses posteriores a la separación de The Saurs, proyecto musical del que proviene el vocalista Sueiro. Benoît y Marc serían los siguientes en formar parte de Medalla para dar vida al bajo y la batería. El último en llegar sería Joan, quien tras la partida de Engui decidió ponerse al mando de una de las guitarras.

El sonido de Medalla se aleja del característico coqueteo mediterráneo para apostar por una línea más dura musicalmente que se acerca al punk y al krautrock alemán sin perder de vista el pop. Aparentemente géneros dispares y difíciles de acoplar pero que encuentran su lugar nupcial en “Emblema y Poder”, disco debut que Medalla editaron a finales de 2017.

Este trabajo cuenta con la producción de Sergio Pérez (sobradamente conocido por colaborar en álbumes de Tigres Leones, La Bien Querida o Mujeres) y supone el primer paso de una banda que no quiere perder el tiempo y planea volver a los estudios de grabación este verano para dar vida a su segundo álbum de estudio, un trabajo del que se espera que logre armonizar aún más esa dualidad entre su lado heavy y su faceta más popera. Pero lo mejor es que hablen ellos de todo un poco.

Medalla no es el primer proyecto musical para ninguno de vosotros. Se considera el parón de Engui y Sueiro en The Saurs como el principio de Medalla, ¿no es así?¿Era Medalla un proyecto meditado con anterioridad o surgió sobre la marcha?

Sueiro: Sí, dejamos The Saurs Engui y yo para formar Medalla, aunque poco después de la grabación él dejó el grupo. Teníamos en mente tomarnos un descanso para asentar todas las ideas que teníamos en el tintero. En el verano de 2016 se gestó todo el nuevo proyecto con Marc y Benoît.

Medalla se ha formado con músicos que han pasado por bandas como The Zephyr Bones, Rapaza o los anteriormente mencionados The Saurs. Además, en vuestro debut habéis contado con la colaboración ede Peris de Opatov para los sonidos de viento-metal. ¿Se podría considerar a Medalla como la mejor representación del underground de la Ciudad Condal?

Benoît: No diría que somos la mejor representación, pero creo que sí recogemos los estilos de muchos músicos que han formado la escena barcelonesa durante estos años.

Sueiro: Pero yo creo que nos distinguimos bastante de todos los grupos que te puedes encontrar por aquí aunque tengamos miembros que vengan de ahí. Somos más singulares porque no hay ningún grupo en Barcelona que apueste tanto por el heavy metal como nosotros.

El heavy es una música que se ha quedado desactualizada y en cierta manera la música de guitarras también. Los que seguimos en esto tenemos que dar una vuelta a la música que se lleva haciendo más de sesenta años.

Lo que no se puede negar es que tenéis una unión a nivel profesional bastante fuerte entre todos estos grupos.

Sueiro: Sí. Yo creo que en todo núcleo urbano donde se forma un tejido musical es al final una necesidad unirse para tener más presencia.

Benoît: Aquí el máximo representante de eso es Marc, que es batería de tres grupos a la vez.

Os definís como “la unión perfecta entre heavy metal, krautrock, pop y épica romántica”. Son géneros que a simple vista parecen difíciles de unir, ¿no? ¿Cuál es vuestro secreto para acoplar todo?

Sueiro: Es una de la preguntas que nos hacíamos antes de grabar el disco. ¿Qué es Medalla? ¿A qué tenemos que sonar? Y al final lo que ha salido es la mezcla de los estilos que nos gustan a todos nosotros. Nos hemos dado cuenta de que aunque sepas algo de música y tengas en mente una forma de sonar en la grabación todo se desenvuelve y desarrolla solo.

Benoît: Se desenvuelve todo de forma tan independiente que al final nos ha salido un álbum que no teníamos en mente. Hemos perfilado tanto las canciones que no nos planteábamos si una línea de bajo le viene mejor o peor, sino que directamente pensábamos en meterle la línea de bajo porque sonaba más punk. Cuando ensayas tanto (llegamos a cuatro horas diarias) es inevitable cambiar de opinión. Pero, al fin y al cabo, creo que estamos contentos con el resultado.

No es algo muy habitual en los grupos peninsulares encontrar influencias del krautrock. ¿De dónde surge la inspiración y apostar por este género?

Sueiro: A mí siempre me han molado esos discos de más de cincuenta minutos en los que se puede apreciar el desarrollo de las canciones y cómo fluyen a través del disco. Y el krautrock es un género que lo hace muy bien.

Benoît: Lo que sí es evidente es que el krautrock o kraut psicodélico es uno de los estilos que definen a un referente en la escena barcelonesa como Opatov. Yo tuve el primer contacto con esta música a través de ellos. También te digo que, aunque en todos nosotros hay un poco de kraut, en Medalla tenemos muchas líneas que son más punk.

Sueiro: Donde más se nota es en la velocidad y el ritmo de la batería.

Fotografía: Lidia Arruego
Fotografía: Lidia Arruego
Fotografía: Lidia Arruego
Fotografía: Lidia Arruego
Grabasteis “Emblema y Poder” teniendo en mente algo muy diferente a lo que habíais trabajado antes. En este disco habéis apostado por canciones melódicas y una épica heavy muy clara que se refleja hasta en el nombre. ¿Se echa de menos esto últimamente en la música?

Sueiro: El problema que vemos nosotros es que el heavy es una música que se ha quedado desactualizada y en cierta manera la música de guitarras también. Los que seguimos en esto tenemos que dar una vuelta a la música que se lleva haciendo más de sesenta años. En España hay grupos como La Plata, Mujeres o Vulk que han intentado dar una vuelta de tuerca al rock a su manera, y la nuestra ha sido a través de “Emblema y Poder”.

¿Creéis que las guitarras ya no van a tener un papel protagonista en las canciones como dijo hace unos meses el cantante y guitarrista de Muse Matt Bellamy?

Sueiro: No. Ni de coña. Lo que hay que hacer es esforzarse por reinterpretar y trabajar sobre un sonido que sí es posible que se haya quedado algo desfasado. Lo que le pasa a Matt Bellamy es que con Muse lleva ya unos cuantos trabajos con muy malas críticas y tenía que intentar justifícalos. [Risas]

Benoît: Mi padre dice que ya está todo inventado y sólo depende de ti dar una vuelta a las cosas o intentar hacer vibrar a la gente aunque alguien ya lo haya hecho antes.

Llama la atención que en un álbum donde la voz es un elemento importante en la mayoría de canciones se decida apostar por un single puramente instrumental como “Furor”. ¿Fue un movimiento arriesgado?

Benoît: Creímos que era la mejor opción para presentar al grupo de una forma un tanto misteriosa e intentar atraer a la gente. Desde el primer momento se decidió que fuese con una canción instrumental porque es algo menos habitual. El single es un buen formato y en todas partes se recomienda hacer uso de él porque de esta forma se da más protagonismo a la canción.

Sueiro: Eso no impide que defendamos que el disco tiene que mantener coherencia en temas líricos y compositivos. Se puede apostar por los singles sin dividir al disco, quedando en un punto intermedio.

Se dice por ahí que sois parecidos a los King Gizzard & The Lizard Wizard. ¿Las comparaciones son buenas o pueden llegar a no aportar nada?

Benoît: Ojalá.

Sueiro: Yo te diría que nos han comparado con mil grupos. Además, cada persona nos dice bandas que no tienen nada que ver entre ellas, independientemente de la época. Grupos, en algunos casos, que no hemos escuchado en nuestra vida. La última ha sido con Radio Futura y la peña de la Movida Madrileña. Es inevitable que se note que grupos de antes y ahora nos molan. Se ve que nos molan mucho los King Gizzard, Judas Priest o Iron Maiden. Pero no es algo malo, lo malo es copiar canciones. Hay grupos a los que se les ve a la legua que se han pasado copiando. [Risas]

Benoît: Había una cita por ahí que decía que el artista crea, un buen artista copia y el genio plagia.

Sueiro: Yo creo que es al revés. [Risas]

Fotografía: Lidia Arruego
Fotografía: Lidia Arruego
Fotografía: Lidia Arruego
Fotografía: Lidia Arruego
¿Cuál es el punto fuerte de “Emblema y Poder”?

Benoît: Si hay que elegir entre el emblema y el poder, yo me quedo con el poder. Pero esa no era la pregunta, ¿verdad? [Risas]

Es un buen titular…

Sueiro: Me parece que está muy bien construido porque cuando te pones el disco sin darte cuenta estás en la décima canción.

Benoît: A mí con el tiempo no me está gustando tanto. El directo me encanta, pero con la perspectiva de los meses mola darse cuenta de que se podían cambiar cosas.

Benoît, me has leído la mente porque os iba a preguntar precisamente eso. ¿Qué creéis que se puede pulir más para un futuro trabajo?

Sueiro: Lo que le falta a “Emblema y Poder” es polarizar más al grupo todavía, y eso es lo que tienen los nuevos temas. Que sea a la vez muy heavy y muy popero y que las letras, aunque se sitúen en universos medievales, sean más cercanas a nuestro público. Acercar lo medieval a lo actual.

¿Un trabajo que ya está en mente?

Sueiro: Tenemos ya unas cuantas canciones preparadas que todavía tenemos que pulir. Después de verano grabaremos el disco y ya se verá cuando lo publicamos. Estamos ahora intentando cerrar fechas.

Benoît: Esto es todo un anuncio.

Sueiro: Hombre, el disco se va a grabar sí o sí. Espero que nadie se muera hasta entonces. [Risas]

Los nuevos temas polarizan más al grupo. Son a la vez muy heavys y muy poperos, y las letras, aunque se sitúan en universos medievales, son más cercanas a nuestro público.

Con tantos lugares y conciertos a las espaldas con otras bandas no sé si habéis tenido algún momento con Medalla que no hayáis logrado con otros grupos. Algo que podáis destacar…

Benoît: Decirnos que sonamos como los grupos nazis en Bilbao. Y nos quedamos a cuadros.

Sueiro: Y en el último concierto en Madrid un tío nos intentó asaltar porque éramos catalanes.

Benoît: Pero lo curioso es que le había encantado el concierto y eso le había creado bastantes contradicciones en su mente. No entendía que algo catalán le pudiera gustar. [Risas] Textualmente fue: “Me habéis gustado mucho, pero no entiendo que esto pase porque sois catalanes”.

Sueiro: Y una más positiva es que hace poco nos pidieron que no nos marcháramos sin tocar “Navaja Certera”. Nos llamó mucho la atención porque creo que es la primera vez que alguien nos viene entusiasmado a pedir canciones. Es muy bonito eso.