Nicolas Jaar es un tipo disperso, pero que muy disperso. No es tu tradicional artista de electrónica que mantiene su línea y toque personal distintivo que vas a notar álbum tras álbum, no. Jaar concibe la electrónica como un modo de fusionar su propio concepto de música ‘pop’ con la electrónica que le va apeteciendo en cada ocasión. Sus álbumes, desde el aclamado “Space is Only Noise”, son exploraciones, ensayos, acercamientos a diferentes conceptos sonoros que a su vez varían más aún dentro de sí mismos (más allá del ambient pop). Para Nicolas Jaar la música electrónica es libertad, no encasillamiento. No significa crear una seña y vivir de ella, sino crear un mundo nuevo con cada track y ejercer ese acto de libertad de modo y forma también libres. Así, nos ha cambiado varias veces de nombre y se ha escondido en proyectos como DARKSIDE y ahora Against All Logic. Lo que no sabe el bueno de Jaar es que quienes lo conocemos le perseguiremos hasta la extenuación, queremos Jaar y lo queremos para rato: podrás escapar, pero no podrás esconderte.

Deep house dinámico, rico en texturas y bien medido en cuanto a duración

Para Nicolas Jaar la música electrónica es libertad, no encasillamiento. No significa crear una seña y vivir de ella, sino crear un mundo nuevo con cada track y ejercer ese acto de libertad de modo y forma también libres.

¿Por qué? ¿Cuál es el secreto del éxito de alguien que desde su dispersión intenta alejarse del oyente? Digamos que en esto de la música existe un valor añadido que está predominando como única vía de escape para alejarse de la saturación del ‘todo está inventado’: la personalidad del artista. La personalización de Jaar tiene similitudes con la de otros grandes como Kanye West (por ahí he leído que este es el “The Life of Pablo” del deep house, por ejemplo) por el hecho de que demuestran una total libertad como productores generando algo más que afinidad por su música, y es afinidad por su persona, por su manera de entender lo metamusical, por cómo busca desafiarnos a través de ser quien, precisamente, es. Por encima de todo un artista es (independientemente del género) una persona, y Jaar nos transmite que es una persona dispersa como muchos de nosotros, a quien a veces le apetece funk, otras house, ambient, techno, disco, etc. Y el resultado es que consigue fusionarlo y mostrárnoslo en dosis tan excelentes como lo hace en este “2012 – 2017”.

Fotografía: Press

Electrónica tan fría como humana que no otorga concesiones a quienes no quieran sentir el ritmo en sus venas

Deep house progresivo quizá sea la etiqueta más adecuada para el disco en general, con baterías que avanzan repiqueantes para los oídos sedientos de un electrónico masaje auditivo. “2012 – 2017” animaría casi cualquier fiesta sin ser para nada un producto totalmente plastificado como es habitual.

Ante todo estamos frente a una recopilación de once pildorazos del deep house más abierto en forma y estilo que vas a encontrar en la actualidad. Con This Old House Is All I Haveun beat hiphopero al más puro estilo RZA (incluso imagino algunas letras de los Wu-Tang Clan que casarían sobre esta base) rompe una introducción indecisa que florece con el deep house de la vena más discotequera y fresca. Unos bienavenidos samples de soul nos acarician los oídos mientras algo rompe de fondo, y aquí es necesario destacar el juego de producción binaural con el que Jaar mezcla, creando una atmósfera tan reconocible como pegadiza, imperando el ritmo sobre la melodía directa. I Never Dream continúa con esas baterías persistentes mientras Jaar nos eleva precisamente donde quiere, con unas vocales pitcheadas en un estilo reminiscente de Burial con el que ya había jugado en sus anteriores discos pero cambiando esa oscuridad por una luz incesante (¿sólo yo imagino palmeras y coches retro por un paseo marítimo interminable?). Un deep house dinámico, rico en texturas y bien medido en cuanto a duración que apuesto animaría casi cualquier fiesta sin ser para nada un producto totalmente plastificado como es habitual.

Some Kind of Game” despierta esa mezcla de house y techno de lo más nocturno, la fiesta se traslada a la noche, la hoguera encendida en la playa y todos a bailar quizás tomados de alguna que otra sustancia de más. Euforia terriblemente pegadiza la de este track que se alza como uno de los picos del disco, donde las capas de sonido fluyen solapándose entre samples vocales y pianos. Jaar parece hacer temazos sin pestañear pero la realidad es que esta recopilación ha necesitado cinco años en realizarse, con lo cual resulta una gran selección medida y cuidada al detalle por parte de un artista que nos recompensa con su perfeccionismo sin dejar de lado su toque personal. Deep house progresivo quizá sea la etiqueta más adecuada tanto para este track como para el disco en general, con baterías que avanzan repiqueantes para los oídos sedientos de un electrónico masaje auditivo.

Jaar parece hacer temazos sin pestañear pero la realidad es que esta recopilación ha necesitado cinco años en realizarse, con lo cual resulta una gran selección medida y cuidada al detalle por parte de un artista que nos recompensa con su perfeccionismo sin dejar de lado su toque personal. De este modo, Nicolas Jaar se corona como el artista del panorama electrónico actual que más fusiones es capaz de lograr sin perder la dirección de la composición en ningún momento.

En “Hopelesscomenzamos a notar la no-correlación de las canciones del disco, revelando su identidad recopilatoria (como ya sabíamos). Juego de baterías y beats ping-pong (nada nuevo en esto de la electrónica experimental) que se suman al ambiente IDM-techno que genera “Hopeless”. Después de unos minutos de caos ambiental todo comienza a eclosionar, a tomar su camino, una electrónica fría y a la vez tan humana que no otorga concesiones a quienes no quieran sentir el ritmo en sus venas. Con Know Youvuelve ese feel disco-pop con el house más convencional que quizá podamos escuchar en “2012 – 2017”; otro hitazo fiestero. Los elementos están ahí, la receta es simple pero efectiva y la producción actual la eleva un nivel más. El upbeat potencia la progresión que entremezcla instrumentos a la vieja usanza del disco-funk con unos coros tan pegadizos que nos sacarán más de un movimiento de cadera. De este modo, Nicolas Jaar se corona como el artista del panorama electrónico actual que más fusiones es capaz de lograr sin perder la dirección de la composición en ningún momento. Así, con Such a Bad Way volvemos a los ochenta a través de un ritmo con un toque incluso de ambient techno (algo me hace recordar a aquel The Field de los inicios) pero que enseguida retoma toda la rítmica y graves de corte house en un ejercicio que mantiene el nivel general del LP. A destacar ese cierre que rompe en grito hacia su descenso final.

Jaar nos sumerge instantáneamente en otro ritmo disco que sin titubear nos levanta las pantorrillas y nos hace chasquear los dedos. Cityfade es para mí uno de los temas más icónicos del disco, que mezcla y condensa todo lo que significa la electrónica de Jaar en un tema pistero de alternative dance. Contra toda lógica, efectivamente, nos balancea por sus ondas creando un feeling parecido al que recuerdo de algunos álbumes de Boards of Canada. Las percusiones se entrelazan para realzar esa chispa dance tribal donde lo convencional se transforma en salvaje y lo aparentemente sencillo en complejo. Si en este punto del disco no te has convencido todavía de que Jaar es un verdadero maestro de la producción es difícil que vuelvas a retomar desde aquí. Now U Got Me Hookedcontinúa con el disco-funk-house fusion con unos vientos de buenrollismo total haciendo otra pista bailable y a la vez intensa; la mezcla avanza suave, con clase, con mucha clase. Brillo y color también son propiedades sonoras que aquí se realzan en un sonido envolvente y trabajado, quizás no el corte más destacado del elepé pero tampoco agua la fiesta en ningún momento, que se mantiene implacable a través de la selección.

Flash in the Pan es un experimento house de corte más ambiental, con beats IDM que nos introducen en un aura más propia de Aphex Twin. Y es que Jaar tira de referencias de alto nivel y se nota, quizá podríamos estar ante el nacimiento de un nuevo subgénero: Intelligent House Music (?). Y cuando tiene al oyente flotando entre sus ondas por completo, los tribales, junglers y demás beeps viscerales salen a la luz de la mano de un inspirado Jaar en estado de gracia.

Jaar toma las estructuras convencionales del house y el techno para deformarlas a su gusto

Un recopilatorio cargado de sensaciones, de mezclas, de fusiones, de una electrónica ante todo sentimental y muy cuidada, personal sin dejar de ser accesible para las pistas de baile.

Para terminar, en la recta final You Are Going to Love Me and Scream nos devuelve nuevamente al funk-house progresivo que marca la tendencia del disco. Infecciosos samples vocales ya nos avisan de que la cosa va a romper de la manera más pistera posible. Bajos suben y bajan entre la danza instrumental, porque digamos que en esto del house el asunto va de hacer las diferentes pistas bailar entre sí y como buen estudioso del género Jaar coge las estructuras convencionales para deformarlas a su gusto, introduciéndonos a su mitad en un techno que se mueve por la base como un gato negro en la oscuridad hasta su recta final.

La fiesta no acaba hasta que Jaar lo diga, ya que nos va a exprimir hasta su último track y además uno de los mejores de todo el LP: Rave on U cierra un recopilatorio cargado de sensaciones, de mezclas, de fusiones, de una electrónica ante todo sentimental y muy cuidada, personal sin dejar de ser accesible para las pistas de baile. Este viaje de rave es la definición del house progresivo con el que ha jugueteado Jaar durante toda la duración, cuando entran esos sintetizadores ya nos damos cuenta de que estamos ante todo un himno de la electrónica moderna. Podemos intentar recapitular y quizá necesitaríamos varias escuchas más para captar la esencia de este álbum en su totalidad, su poso es bastante denso y a la vez disfrutable, hecho para ganar con las escuchas y hasta adaptarse a tu vida diaria. Nos subimos a un bus nocturno de madrugada, con los cascos disfrutando de esa sensación de que la noche es infinita mientras admiramos el paisaje urbano, sonreímos porque no vamos precisamente de vuelta a casa. Gracias de nuevo, Jaar.

A.A.L. (Against All Logic) – 2012 – 2017

8.5

ES_Listen_on_Apple_Music_Badge_061115

Nicolas Jaar nos deja un genial recopilatorio de deep house, techno e IDM creando una fusión tan única como pocas. Once temas incontestables que nos harán bailar tanto al ritmo del disco-funk como al de la electrónica más compleja creando pasajes llenos de texturas y, sobre todo, mucha marcha. Si quieres catar un poco de la mejor electrónica de lo que llevamos de 2018, este es tu disco.

Up

  • Los beats, los samples… Todo está francamente bien escogido y mezclado con una producción top.
  • El ritmo incesante y la marcha pistera en la que nos envuelven los temas, combinado con pasajes más ambientales y oscuros.
  • Jaar sigue haciendo lo que le da la gana, y eso siempre será buena noticia para sus fans.

Down

  • Es un recopilatorio con varios años de maquetación, así que no esperes un disco tramado y con ideas entre sí.
  • Obviamente hay saltos entre canciones, por lo que tenemos un disco enfocado en los temas individualmente que pierde cohesión general.