Fotografía: Juanma Carrillo

Ataraxia (del griego ἀταραξία). f. fil.: Estado de ánimo que se caracteriza por la tranquilidad, serenidad e imperturbabilidad en relación con el alma, la razón y los sentimientos. El ser humano, mediante la disminución de la intensidad de pasiones y deseos que puedan alterar su equilibrio mental y corporal y la fortaleza frente a la adversidad, alcanza el equilibrio y finalmente la felicidad.

¿Tendremos dos nuevos álbumes de La Casa Azul editados a finales de 2019?

La Casa Azul están haciendo perder la paciencia a más de uno (damos fe de ello). No obstante, parece que la A-GÓ-NI-CA espera para poder escuchar su nuevo álbum de estudio –sucesor de “La Polinesia Meridional” (2011)– llega más o menos a su fin, ya que el propio Guille Milkyway ha confesado a través de sus redes sociales que “La Gran Esfera” podría publicarse (casi con total seguridad) después del verano, concretamente en octubre. Sin embargo, lo mejor de todo es que promete que para su próximo trabajo no debería pasar más de un año. Y pese a que no especifica si sería después de verano de 2018, 2019 o 2029 (no seas malvado, Guille), hoy tenemos esa nueva canción/adelanto “Ataraxia”. A diferencia de “El Momento” y “Podría Ser Peor” (lanzada en octubre de 2016), con “Ataraxia” nos sumergimos en ritmos muy cercanos a la tendencia urban e incluso trap. Su videoclip ha sido dirigido por el conocido Juanma Carrillo, quien también ha elaborado un pequeño texto para explicar el clip:

Buscaba poner en imagen la sensación inexplicable y química que te provoca desear a una persona por primera vez, como si necesitaras su aire para poder respirar. Decidí plasmar una sencilla historia de amor y encuentro, pero dejándome llevar por momentos oníricos, como las levitaciones que el propio deseo ataráxico les provoca a los protagonistas. Además de intentar mostrar sin tapujos sus encuentros sexuales llenos de pasión, pero también de un cierto gusto por la provocación y el juego de poder ser vistos en lugares públicos, decidí rodarlo usando en buena parte ópticas angulares como pequeño guiño a la grandiosidad que el director Terrence Malick insufla en sus películas, especialmente El Árbol De La Vida. Por otro lado, para la escena final tenía en mente la alocada Shortbus de John Cameron Michell, ya que ‘la fiesta del amor’, como la llamábamos entre el equipo, quería que fuera una mezcla entre una rave de los 90 y una orgía clandestina luminosa. Además, la sombra del Michael Winterbottom de 9 Songs y por supuesto Larry Clark, el Lars Von Trier de Nymphomaniac y un clásico para mí como es Louis Malle y su Damage o Les Amants. Y en medio de todo esto, la figura de Guille Milkyway como doctor amor, pero lo más terrenal, cercano y carnal posible.